Cardenal Stepinac
CARDENAL STEPINAC: Mártir de los Derechos Humanos
M. Landercy
[continuación]

Los "Krizari" (Cruzados anticomunistas)

Como ya lo he dicho, todo el mundo puede ser víctima de sucesos similares. Pero no puede responsabilizarse al Arzobispo si los ustachis y otros emigrados se equivocaron en la apreciación de su actitud y, equivocando el camino y preocupados por su situación desesperada, intentaron acercarse a él. Sus tentativas son obra de ellos, y no de Stepinac.

Sin embargo, el rechazo es obra de Stepinac. Este rechazo, ¿es un acto condenable? Por el contrario, ¿no es la prueba de que Stepinac no quería mantener ninguna actividad ilegal ni complicarse jamás con ellos?

¿Y si alguno de nosotros hubiera recibido una carta como ésa?

Un caso parecido se presenta en lo relativo a las cartas, es decir las misivas de Moskov. Estas misivas no fueron dirigidas al Arzobispo, como lo apreciamos al constatar el nombre del destinatario (Stephano, que no es otro que Lackovic) y por el testimonio del Dr. Gulin. Y cuando, a pesar de esto, se las envían al Arzobispo éste interrumpe la lectura después de leer unas pocas líneas y las tira al cesto. ¿Quién de entre nosotros está libre de que Moskov, Luburic, Pavelic o cualquiera de ellos nos envíen cartas de contenido condenable, contenido que no se encuentra incluso en las inocentes misivas de Moskov? En tal situación sólo cuenta nuestra actitud. Hemos visto la reacción del Arzobispo ante la misiva de Moskov: la tira al cesto. En consecuencia, quiero formularles la siguiente cuestión: ¿cómo podemos forjar, sobre la base de estas visitas indeseables, de estas misivas igualmente indeseables, y en general por actos de terceros, una acusación de colaboracionismo con los "Krizari", con los terroristas, con la reacción interior y exterior, etc.?

Si admitimos tal invento ninguno de nosotros estará a salvo de una acusación y una condena similares.

Carta Pastoral del 20 de septiembre de 1945

El perjuicio ocasionado por la última acusación (capítulo 5) es más serio. Se trata de la Carta Pastoral de la Conferencia de los Obispos, fechada el 20 de septiembre de l945. Ciertamente, esta Carta no es obra únicamente del Arzobispo, sino también de los otros diecisiete Obispos de Yugoslavia, quienes la firmaron incluyendo una anotación particular que declara que todo el Episcopado de Yugoslavia se responsabilizaba por ella.

Examinemos un poco esta Carta pastoral. En principio los Obispos manifiestan allí su agradecimiento a Dios por el cese de las luchas fraticidas. En esta declaración, el Arzobispo Stepinac y los otros Obispos aprueban el principio de fraternidad de los pueblos de Yugoslavia.

¿Cuáles son entonces los motivos que llevaron a los Obispos a redactar esta Carta? La misma Carta Pastoral aporta la respuesta: "¡La preocupación por el bienestar moral de los fieles!" ¿Con qué objeto fue publicada? Nuevamente la respuesta se halla en la Carta, a saber: que la situación surgida en nuestro país en el período de posguerra se normalizara lo más pronto posible.

¿Por qué los Obispos aseguran que nuestra situación de posguerra es confusa? Por la negligencia en resolver las cuestiones aún en litigio entre el Estado y la Iglesia.

Por las numerosas condenas a tantos inocentes y a tantos sacerdotes, ejecutados sin haber podido obtener un defensor. Por los numerosos obstáculos interpuestos al funcionamiento de los Seminarios. Por la ya anunciada supresión de las escuelas secundarias privadas. Por la clausura de la mayoría de los internados eclesiásticos. Por el método de enseñanza del Catecismo en las escuelas secundarias. Por los obstáculos impuestos al cumplimiento de los deberes religiosos. Por la imposición del matrimonio civil obligatorio. Por el nombramiento de un Comisario en la institución "Caritas". Por el método de aplicación de la Reforma Agraria sobre los bienes de la Iglesia. Por los pleitos de que son víctimas las Congregaciones religiosas femeninas. Por la profanación de ciertas tumbas. Por la propagación de ideas materialistas y ateas. Por la supresión de la prensa católica.

Algunas afirmaciones explicitadas en estas objeciones son verídicas, como por ejemplo las que conciernen a la supresión de la prensa católica, la obligación del matrimonio civil, el nombramiento del Comisario en "Caritas", etc. Otra cosa es saber si las objeciones relacionadas con estas cuestiones tienen fundamento. De hecho es una cuestión de opinión, de punto de vista y por tanto no condenable en sí. El Estado puede, por ejemplo, afirmar que debió imponer el matrimonio civil únicamente con los métodos que aplicó, y por su parte la Iglesia es libre de tener una opinión diferente. Así el reproche de los Obispos respecto del matrimonio civil puede parecer reaccionario y contrario a la libertad de conciencia; sin embargo el asunto toma otro cariz después de escuchar la declaración del Arzobispo. En su declaración se manifestó partidario de resolver la cuestión del matrimonio civil, por ejemplo, como en Estados Unidos de América; es decir que cada uno tenga la facultad de celebrar su matrimonio ya sea en la Iglesia, ya sea ante las autoridades civiles; siendo los guardianes de registros los encargados de comunicar el matrimonio a las autoridades civiles.

INDICE| HOME| CONTINUA

______________________________________
Studia Croatica Studia Croatica Blog Croatian Culture Hrvatska Kultura Videos by Studia Croatica Studia Croatica - Facebook Studia Croatica - Twitter www.croacia.com.ar Adriana Smajic Glagol Press