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IX. LA CUESTION DE BOSNIA EN RELACIONES
ENTRE AUSTRIA - HUNGRIA Y SERVIA DEL CONGRESO DE BERLIN
HASTA LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL 6. El impacto de las Guerras Balcánicas (1912-13).
Los musulmanes se percataron de las intenciones serbias durante
las Guerras Balcánicas cuando los serbios y los montenegrinos
consumaron matanzas en masa de la población musulmana en las
regiones reconquistadas (nota 97). Como entretanto en Bosnia quedó
ratificada la constitución local, en la asamblea de Sarajevo
dominó la mayoría croata católico-musulmana. Sin embargo, el
gobierno local insistió en la participación de los serbios en
el gobierno, mientras ellos actuaban como adversarios de la
Monarquía Danubiana. Les ha sido concedida la autonomía
eclesiástica y educativa,
lo que equivalía dejar las escuelas a la influencia de la propaganda
granserbia. Con más precisión en Bosnia se reconoció a la Iglesia
ortodoxa el carácter nacional serbio, miéntras que en la misma
Serbia la Iglesia ortodoxa no usaba todavía el nombre nacional
serbio sino de ortodoxa griega (nota 98).
(nota 97) De acuerdo al informe de la Comisión Carnegie (Report of the International Commission to Inquire into Causes and Conduct of the Balkan War Washington 1914) el ejército serbio cometió matanzas de la población desarmada, incluyendo mujéres y niños, en las siguientes regiones: entre Skoplje y Kumanovo 3.000 personas, en Senica 750 personas (incluyendo jefes locales); en Istog, distrito dé Pec, 90 personas; en Pec, 1.500 personas. La revista Batkanska Federacija, editada por los comunistas en Viena en el número del 15 de enero de 1930, dice: El régimen de las matanzas en masa duró hásta fines de 1924 descontando los tres años de la ocupación austríaco-búlgara (1915-1918). Tras la "liberación" de 1918, esta gente pobre y desgraciada tuvo que sentir nuevamente las garras de estas bestias serbias..." La revista referida menciona estas matanzas: En Plava y Gurosje (1919) 600 niños, mujeres y ancianos asesinados- en Podgor distrito de Pec (1918), 300 personas; en Rugov, distrito de Pec (1919), 400 niños, mujeres y ancianos; en Pristina (1918) más de 1.000 personas sin distingo de sexo ni edad; en Drenica, distrito de Vucitrn (1918-1919) más de 1200 personas, incluyendo los recién nacidos; en Kosovska Mitrovica, en 1922 el día de los comicios fueron asesinadas 22 personas. Esos datos son confirmados por Milovan Djilas en su novela Tierra sin Justicia, Buenos Aires 1959, cuando se refiere a las matanzas cometidas en Montenegro contra los musulmanes (pp. 129, 169-72, 189-95).En el Reino Triunio de Croacia, Eslavonia y Dalmacia los efectos favorables de la anexión se vieron anulados no sólo por la falta de las reformas esperadas en el sentido del trialismo sino también por el impacto de las Guerras Balcánicas (1912-19). Se sabe de sobra que la Alianza balcánica fue tour de force de la política rusa dirigida tanto contra Turquia como contra Austro-Hungría. Cuando en la segunda Guerra Balcánica Serbia, Grecia y Rumania, aliadas, derrotaron a Bulgaria, cuando Montenegro se apodero del Sandyacato de Novi Pazar, Serbia de la Macedonia de Vardar y Grecia de la Macedonia Egea, para Austro-Hungría quedó crerado el acceso al mar Egeo.
Ya hemos apuntado que las victorias de las armas serbias y montenegrinas
contra el antes poderoso imperio turco, y la derrota de Bulgaria,
protegida de Austria, había dejado una honda impresión en Croacia y
alentado la propaganda granserbia entre los ortodoxos en las
regiones meridionales de la Monarquía. Muy pocos se preguntaban
qué clase de la política nacional y eslava alió a los pueblos no
eslavos (Grecia y Rumania) contra la Bulgaria eslava con la Serbia que
proclamó como victoria nacional la conquista de la Macedonia de Vardar,
donde no viven serbios sino búlgaros macedonios, y de Kosovo
y Metohija, donde no viven ni serbios ni eslavos sino albaneses,
pueblo que no pertenece al grupo linguístico eslavo.
Más aún, en los círculos internacionales se tomaban muy en cuenta
las protestas serbias en el sentido de que Austria y las demás
potencias europeas les habían hecho una gran injusticia al
no permitirles anexar el resto de Albania (se había creado el
Estado de Albania) y lograr la salida al Adriático. Para realizar
esos planes ambiciosos Serbia debería anexar tanto territorio y
población ajenos cuanto hay en la misma Serbia. Eso sería lo
mismo que si Suiza, invocando su presunto derecho a la salida al mar,
anexara todo el Piamonte con Turín y Genova (nota 99).
(nota 99) Pedro Vukota: "Albania en las controversias comunistas", Studia Croatica, Buenos Aires 1964, Nø 1-2, pp. 97-98.Frente a ese inesperado revés político-diplomático de Austro-Hungría, que no intervino en las Guerras Balcánicas por confiar en la victoria de Turquia y Bulgaria, los serbios consideraron sus éxitos militares y la conquista de los territorios ajenos, que denominaron "la Vieja Serbia" y "la Serbia Meridional" como la realización de su misión histórica, como revancha de Kosovo y comiénzo de la restauración del imperio de Dusan. En semejante clima eufórico nada les parecía imposible a los imperialistas granserbios. Las amenazas de guerra contra Austria-Hungría después de la anexión no fueron ya desvaríos de un exaltado imperialismo enano, sino una seria amenaza a la paz europea en el momento en que detrás del expansionismo serbio se hallaba el partido belicista y paneslavista ruso, y cuando en esa euforia bélica Serbia se vio favorecida por la carrera armamentista de las grandes potencias europeas y por su división en dos bandos enemistados.
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