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VIII. ¨COMO Y POR QVE SURGIO LA "CUESTION SURESLAVA"
DENTRO DE AUSTRIA-HUNGRIA?
10. "Trialismo" como altentativa al "dualismo"
El trialismo que menciona Pribicevic tuvo que ser esta solución
de la cuestión de Bosnia y sureslava, que invalidaría toda agitación
serbia en pro de la separación de Croacia de la comunidad danubiana
y su fusión con Serbia. La concepción trialista toma cuerpo gradualmente
durante el siglo pasado como alternativa al dualismo. Deviene
actual en la época de la "Resolución de Rijeka" como contrapeso
al nuevo curso político de colaboración con los húngaros, y especialmente
después de la anexión de Bosnia y Hercegovina, cuando se planteó
el problema de la integración definitiva de esas dos provincias
en la Monarquía. Era obvio que era imposible anexar simplemente
a Bosnia y Hercegovina a la parte húngara o austríaca de la
Monarquía.
Por consiguiente, la idea trialista está íntimamente ligada a
la cuestión bosníaca, y el temor de que los croatas quedasen
satisfechos con esta solución y no tuvieran más interés en separarse
de la Monarquía, fue uno de los factores determinantes de las
actividades subversivas serbias que condujeron al atentado de
Sarajevo.
Los planes trialistas nunca entraron en la etapa de ejecución.
No obstante, dieron mucho que hablar y escribir. Hasta Seton
Watson se ocupa in extenso de dichos planes y formula dos definiciones
del trialismo.
La primera de alcance más reducido dice: La unificación del Reino
Triunio de Croacia, Eslavonia y Dalmacia con Bosnia, Hercegovina,
Rijeka e Istria en un cuerpo estatal dentro de la Monarquía.
Otra formulación más lata habla de la unión de todos los croatas,
serbios y eslovenos de la Monarquía en un cuerpo estatal autónomo
que en su relación con Austria y Hungría tendría status análogo
a la sanción pragmática vigente entre Austria y Hungria. (65).
(nota 65) Seton Watson (Scotus Viator), Op. cit., pp. 123, 205 400, 414, 433, 435, 437, 445, 579-586.El problema de trialismo fue tratado antes de la guerra en periódicos y publicaciones. Consumada la anexión de Bosnia y Hercegovina, en Trieste se editaba una revista titulada El Trialismo.
Aunque la solución trialista hubiera significado una excelente
alternativa a la unión compelida de los sureslavos, fuera de
Croacia no fue apreciada como la mejor alternativa al dualismo.
Con la introducción del trialismo quedaría sin solución dentro
de la parte austríaca de la Monarquía el problema checo y en
parte el polaco-ucraniano (Galicia). Dentro de la parte húngara
quedaría pendiente el problema de Eslovaquía y de los rumanos
de Transilvania. Para los húngaros el trialismo significaba la
revisión del status de Fiume, que en virtud del "provisorio"
de 1868 era un puerto húngaro.
En caso de haberse adoptado la segunda formula, más radical,
habría surgido el problema de la salida al mar de Austria, agudizándose
a la vez el problema del irredentismo italiano en torno a Trieste.
Por consiguiente, los planes trialistas estaban supeditados a
cambios constitucionales radicales de la Monarquía entera. Se
sobreentiende que esta solución tropezaba con múltiples obstáculos
con los que el envejecido Francisco José I no pudo enfrentarse.
Por ello, las esperanzas se fincaban en Francisco Fernando, sucesor
del trono. Es cierto que él simpatizaba con las reformas y que
le disgustaba el nacionalismo excesivo de los magiares. Hoy sabemos
que su posición ante el trialismo era mucho más compleja de lo
que se creía durante su vida. La posición del heredero del trono
era muy delicada y es obvio que Francisco Fernando no pudo expresar
en forma pública su desacuerdo con la política del jefe de la
Casa de los Habsburgo. Aunque nunca se declaró a favor del trialismo,
sus mensajes dirigidos a los croatas ..."que sólo por esta vez
mantengan su tradicional lealtad" y que "tan pronto suba al trono
repararía todas las injusticias infligidas a los croatas" fueron
interpretadas como favorables al trialismo. Por cierto, otros
círculos palaciegos y militares también expresaban su convencimiento
sobre la necesidad de realizar cambios constitucionales. Leopoldo
Salvator, uno de los Habsburgo, fue destinado a residir en Zagreb
como lugarteniente del rey y sus hijos aprendían el idioma croata.
Recién, muerto Francisco José, su sucesor Carlos I (para los
croatas Carlos IV) dio el primer paso para unificar las tierras
croatas. En su juramento del 28/12/1916, pronunciando en croata
y en húngaro, el emperador se comprometió a proteger "los derechos,
la constitución, la independencia legal, la libertad y la integridad
territorial de Hungría, Croacia, Eslavonia y Dalmacia y también
la integridad y la constitución del Reino de Croacia, Eslavonia
y Dalmacia que con el Reino de Hungría forman una comunidad estatal".
Su compromiso de unificar a las provincias del Triunio croata
dentro de la unión croata-húngara lo renovó el último rey croata
de la dinastía de los Habsburgo en su juramento de coronación
el 30 de diciembre de 1916. Juró que conservaría intactas "la
constitución y la integridad del Reino Triunio de Croacia Eslavonia
y Dalmacia". Con ello quedó subrayado que dentro de la Monarquía dualista,
junto a Austria y Hungría, Croacia poseía los atributos de Estado soberano
dentro del llamado subdualismo húngarocroata. Eso se exteriorizó agregando
al escudo de Hungría dentro del escudo de la Monarquía el escudo croata.
En el fondo el monarca había accedido a anexar Dalmacia a Croacia-Eslavonia,
lo que se reconocía virtualmente en el Acuerdo húngaro-croata,
pero no obligatorio para Austria.
Que todo eso no era letra muerta pudo comprobarse cuando el emperador
Carlos no pudo jurar sobre la constitución austríaca, según la
cual Dalmacia era una provincia del Imperio austríaco, ya que
previamente había jurado respetar la "integridad territorial"
del Reino de Croacia, Eslavonia y Dalmacia" (66).
(nota 66)Vinko Kriskovic: Jedno stoljece politickih ideja vodilja, "Obzor-Spomen Knjiga 1860-1935", Zagreb 1935, pp 81-83Todo lo cual marcaba el comienzo de la concreción de la concepción trialista y de la liquidación del dualismo. Sin embargo, no obstante su buena voluntad, el nuevo monarca no pudo aceptar en su totalidad las demandas del Presidente W. Wilson, expresadas en sus 14 puntos, desde que los magiares, invocando el mencionado juramento de coronación, insistieron en la indivisibilidad de Hungría. Así quedó desbaratada la última posibilidad de que la Monarquía danubiana sobreviviese a la derrota de las Potencias Centrales en la primera guerra mundial.
La concepción trialista en la que, según admite A. Pribicevic,
la mayoría de los croatas cifraba sus esperanzas, no pudo realizarse.
De ese modo, la situación adversa en que se debatía Croacia-dividida
en varios territorios politico-administrativos, con la excesiva
ingerencia del gobierno húngaro en los ferrocarriles y finanzas,
con "el provisorio de Fiume" (1868-1918), con la posesión húngara
de hecho de una parte de la costa adriática croata, la creciente
emigración de los croatas a los países de ultramar, el fortalecimiento
del elemento étnico magiar y alemán en Eslavonia, la preferencia
de los italianos en Istria-, fue contrapuesta al crecimiento
de Estado nacional serbio.
La propaganda serbia exageraba todas esas dificultades, sin ser
combatida por los órganos oficiales. Los serbios explotaron la
dependencia de la política exterior austríaca de la de Alemania
y el acercamiento ruso a Francia y Gran Bretaña para presentar
a Austro-Hungría como mero exponente alemán.
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