BOSNIA Y HERZEGOVINAINTRODUCCION | |
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[Continuación]
Debido a tan intrincado juego de intereses, Bosnia y Hercegovina
no fueron restituidas a Croacia, sino se recurrió a una solución
híbrida colocándolas bajo la administración del ministerio conjunto
austríaco-húngaro de finanzas. Descartando la única solución
acertada (integración a Croacia unida) los círculos gobernantes de la
Monarquía y sus exponentes en Bosnia, practicando
la política del equilibrio, se vieron prisioneros de un sistema
antinatural que ellos mismos habían impuesto.
Paralelamente con la introducción de un aparato administrativo
y judicial equitativo y eficiente, con la modernización de atrasadas
ex provincias turcas, se inventaban teorías y subterfugios para
justificar una política que a la postre y forzosamente apuntaba
contra los intereses de la Monarquía. Para mantener el dualismo
con la consiguiente división de las provincias croatas, se llegó
tan lejos que oficialmente se propagaba la teoría sobre un supuesto
idioma bosníaco y la nación bosníaca. Más aún, algunos destacados
autores, para invalidar las justas reivindicaciones croatas,
sostenían incluso la tesis sobre el derecho histórico serbio
a Bosnia. Inflexibles partidarios del dualismo injusto, antinatural
y dañino, consideraron más peligrosas las reivindicaciones croatas
que las del nacionalismo serbio. No sólo en Bosnia y Hercegovina,
sino en las demás provincias croatas, los ofuscados propulsores
de esa política, obrando según el lema divide et impera, se sirvieron
de la minoría serbia contra los croatas, aún cuando resulta obvio
que esa minoría obraba como el instrumento del expansionismo
ruso y serbio, que perseguía, sin ocultarlo, la disgregación
de la Monarquía multinacional danubiana.
Sucedió, pues, que la línea oficial de Austria-Hungría coincidió
hasta cierto punto con la propaganda ruso-serbia sobre el carácter
serbio de Bosnia. De ese modo, los círculos oficiales de Austria-Hungría,
contando con numerosos cultores de la filología eslava, contribuyeron
a fraguar el arma peligrosa contra la misma existencia de la
monarquía de los Habsburgo. Sabiéndolo, nos será más fácil comprender
el fenómeno curioso que todavía hoy, en la literatura científica
internacional, sin hablar del periodismo, se sostiene la tesis
sobre el carácter serbio de Bosnia, que implica el enfoque equivocado
de los motivos y alcances del atentado de Sarajevo. Eso, desde
luego, se refleja también en las discusiones del problema de
la culpabilidad por la guerra.
Es verdad que en Viena, en los círculos allegados al heredero
al trono, se sentía la necesidad de modificar la política oficial
en las partes meridionales de la Monarquía. A pesar del desconocimiento
de los verdaderos propósitos deI Heredero del trono respecto
a la reforma constitucional, so puede dar por comprobado que
las informaciones sobre los aludídos planes trialistas de Francisco
Fernando suscitaron honda preocupación entre los
serbios. Con la concreción de esos planes se hubieran quitado
los argumentos principales a la propaganda subversiva serbia
contra Austria-Hungría. En la literatura política sobre el atentado
de Sarajevo no se omite destacar la oposición y censura a los
planes trialistas en Viena y Budapest, no para señalar los verdaderos
motivos de los conjurados serbios, sino para alimentar las sospechas
de que los círculos oficiales, adictos al dualismo, no tomaron
adrede las medidas necesarias para proteger la vida del desafortunado
archiduque y que la noticia de su muerte fue acogida entre los
más altos funcionarios de la Monarquía con oculta satisfacción.
INSTITUTO CROATA LATINOAMERICANO DE CULTURA estima que con motivo
del cincuentenario del atentado de Sarajevo y del comienzo de
la primera guerra mundial, contribuirá al esclarecimiento de
los orígenes de la gran contienda, publicando esta edición especial
de STUDIA CROATICA, con la que quiere llamar la atención sobre
el enfoque correcto y verídico de la cuestión de Bosnia. A tal
propósito publicamos varias colaboraciones en las que, con método
científico, se trata sobre el carácter nacional de Bosnia, como
asimismo algunos resultados de las investigaciones históricas
en Croacia y Serbia, relacionadas con las tensiones políticas
que desembocaron en la gran guerra, menos accesibles a los estudiosos
extranjeros.
Creemos que nuestro empeño será apreciado como un aporte útil
al estudio de los problemas y sucesos históricos que atañen a
todos en mayor o menor grado. En el nuevo clima de la reconciliación
europea, se muestran más accesibles a la verdad histórica, incluso
los círculos que, bajo el impacto de los conflictos fratricidas
entre las potencias europeas, propendían al enfoque tendencioso
de la cuestión de Bosnia, en detrimento de los auténticos y duraderos
intereses de las naciones europeas.
Antes de terminar, nos es muy grato subrayar el valor del estudio
principal del presente tomo: Bosnia y Hercegovina, provincias
Croatas. Se trata de un extenso trabajo del Dr. Domingo Mandic,
compendio de sus largas y pacientes indagaciones históricas que
hasta ahora abarcaron tres tomos voluminosos y fueron editados
en croata por el Instituto Histórico Croata de Chicago. Por mérito
de este insigne historiador quedan esclarecidos muchos problemas
contenciosos.
Nos sentimos orgullosos de poder ofrecer en un idioma universal
al público internacional el compendio de esta obra monumental,
hecho por el mismo autor.
Aunque el trabajo del Dr. Domingo Mandic justificaría por sí
la edición especial de nuestra revista, para completar el cuadro
publicamos también otros trabajos sobre la historia de Bosnia
y en relación con el nefasto aniversario. Completamos la edición
con los artículos y notas de carácter enciclopédico sobre los
valores culturales de Bosnia y Hercegovina. De ese modo el lector
obtendrá una imagen más completa de una región excepcionalmente
interesante, donde se encuentran y entrechocan tres civilizaciones -la
islámica y las europeas occidental y oriental-, y en cuya capital,
Sarajevo, fueron disparados los primeros tiros de la primera
guerra mundial.
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