Contra vientos y mareas
Contra lluvias y peleas
A pesar de tanto cuento
A pesar de que anda lento
Córdoba va...y va.
Ya
hemos visto los motivos que causaron las corrientes migratorias croatas. De
esta manera sabemos que hay dos principales: una posterior a la Primera Guerra
Mundial y otra luego de la Segunda Guerra. Con estas, estaríamos abarcando
aproximadamente unos cuarenta años ( 1920-1960). En este período el área de
recepción se fue modificando, ya que la ciudad de Córdoba y sus alrededores
sufrió a lo largo de esos años una serie de mutaciones, a nivel de
infraestructura, de población, en lo económico y en lo social. Estos cambios
fueron tan radicales, que la Córdoba con la cual se encontraron los llamados
"viejos inmigrantes" es en muchos casos, "otra ciudad",
comparada con las sociedad cordobesa de fines de los '40 y la década del '50 a
la cual arribaron los "nuevos inmigrantes".
La
Córdoba de los años '20, era aún una gran aldea. Con sus costumbres de pueblo
que no terminaba de conformar la ciudad dinámica que era necesaria al centro
del país. La década anterior había avanzado grandes pasos, gracias a la
gobernación de Ramón J. Cárcano.
La
producción agrícola-ganadera fue la principal fuente de crecimiento, aunque el
gran porcentaje de las ganancias fluían más al puerto que a la ciudad. Córdoba
en aquellos años se encontraba, por falta de buenas carreteras, prácticamente
aislada del resto de las ciudades de al provincia, las cuales solían tener
mayor y mejor contacto con Rosario y Buenos Aires.
La
tranquilidad y el conformismo le daban su ritmo cansino a la vida de los
cordobeses. Ni siquiera la reforma universitaria del '18 pudo alterar esto. La
ciudad se suscribía solo al centro, un viaje a Carlos Paz era una aventura y
uno a Buenos Aires era un acontecimiento que incluso se solía publicar en la
sección sociales de los diarios.
"El
centro activo, vital, de la ciudad se cumplía en un radio de no más de 10
manzanas. La avenida Vélez Sársfield por el oeste , la calle 27 de Abril por el
sur, la calle Colón por el norte y la calle Buenos Aires por el este marcaban
los lindes de toda actividad. Lo demás era caserío. La comunicación estaba a
cargo de 10 líneas de tranvías y algo menos de colectivos, con pocas unidades
para cada una de ellas. No había gran comercio, ninguna industria de
importancia, salvo tal vez la calera y los alfajores... La política y la
Universidad constituían las únicas fuentes de un alto "status social"[1].
En lo referente a lo laboral, las
principales industrias de esos años eran: las canteras de cal y piedra, los
molinos, los aserraderos, las cervecerías y el ferrocarril. Éste generaba a al
vez una serie de oficios como: maquinista, foguista, limpiador, carbonero,
mecánico, engrasador, electricista y demás[2].
Una
fuente de trabajo que fue la Empresa de Luz y Fuerza (luego se convertiría en
Epec) que, por proveer gran cantidad de energía a un precio accesible, sería el
motor general de todas las industrias de Córdoba y estaba llamada a ser una de
las industrias más importantes del interior del país.
En
los años '30, Córdoba sintió la baja de un 70% de los precios en los productos agrícolas
y ganaderos con respecto a la década anterior.
En lo político, a nivel nacional se
imponía el "fraude patriótico" y en Córdoba surgía la figura
disidente de Amadeo Sabattini como gobernador. Él consideraba que la industria
debía ser la principal fuente de progreso y que para llevar a cabo un plan
concreto de industrialización era necesaria la posesión de la energía. Su frase
de cabecera "Agua para el norte, caminos para el sur y escuelas para toda
la provincia".
Como no había caídas de agua natural
para la energía hidráulica, se debía construir artificialmente por la mano de
obra del hombre. Esto generó la construcción de diques como la Viña, Cruz del
Eje y el nuevo San Roque.
Los años '30 fueron duros para todos,
incluso para los croatas. La colectividad que había llegado principalmente en
los años '20 se encontraba desamparada. A la llegada a un nuevo país, con lo
duro y difícil que supone adaptarse, había que agregarle el no encontrarse con
las condiciones de vida esperadas. Ya, a su arribo, el país en general, no era
lo anhelado. Los sueños utópicos de "juntar el dinero con pala en
América", era solo eso: un sueño. Aquí el trabajo era tan duro como en
cualquier lugar del mundo. Para peor, el "Crack" sumaba un escollo
más. Muchos inmigrantes volvieron. Los que se quedaron tuvieron que realizar un
gran sacrificio y sólo a mediados de los '40, es decir veinte años después de
su llegada, pudieron comenzar a cosechar lo sembrado.
Esta década signada por el
"sabattinismo" alcanza su fin con el Golpe de Estado de 1943.
Con la llegada, en 1946, de Perón al
poder surgen cambios a nivel país y, en consecuencia, en Córdoba también.
Luego de la intervención de la
provincia es elegido gobernador, en marzo de 1949, Juan Ignacio de San Martín
quien diagrama el perfil industrial y progresista de la provincia con la ciudad
capital a la cabeza de esta transformación. Se suscita en Córdoba una nueva era
de expansión industrial coincidiendo con la llegada de la inmigración de la
segunda posguerra.
Hasta los '40, la ciudad de Córdoba
presenta una estructura económica y ocupacional sustentada en la explotación
agropecuaria y, en menor grado, en las actividades comerciales y burocráticas.
Hasta entonces las ocupaciones industriales no gozaban del prestigio que reunían
las profesiones liberales, la propiedad rural, el desempeño en la justicia y la
docencia universitaria. La sociedad se presentaba como marcadamente tradicional
y conservadora.
La notable expansión fabril trastoca
este orden de las cosas. La ciudad abandona su carácter tradicional por el
ruido de chimeneas y motores. Se pasa de ser meramente consumidores a
productores de varios rubros industriales. Surgen nuevos empleos, oficios y
ocupaciones. Se demandan cada vez más técnicos especializados. Aumentan las escuelas
de tipo técnico-industrial. El crecimiento industrial tuvo su desarrollo hasta
mediados de los '70.
Este período puede ser considerado
como de liderazgo estatal, donde es claramente visible la expansión del Estado
y su política de promoción industrial. Por este impulso, la actividad
industrial y manufacturera se convierten en el eje y motor de la economía de la
Nación, con Córdoba como una las principales impulsoras[3].
Gracias a la promoción estatal,
grandes empresas se instalan en Córdoba. Una de las industrias que logró un
mayor progreso fue la vieja fábrica de aviones para trasformarse en Industrias
Aeronáuticas y Mecanicas del Estado (I.A.M.E). Esta fue la gran planta
industrial de Córdoba. Allí se fabricaron no solo aviones, sino también motores
diesel de todo tipo, el tractor Pampa, el automóvil Institec, el Rastrojero
Diesel y la moto Puma[4].
En 1953 la poderosa firma italiana
FIAT, decide instalar una filial en las proximidades de la capital; su primera
línea de producción es de tractores. Al año siguiente adquiere la fábrica
I.A.M.E. y se constituye FIAT Concord Argentina. La instalación de este
complejo industrial consolida un verdadero polo de desarrollo de las ramas
metal- mecánicas, en especial automotriz y de tractores, en Córdoba y zonas aledañas,
conformando un poderoso incentivo para la creación y la acción de numerosas
industrias subsidiarias.
En 1955 se instala la primera y más
grande fábrica de automóviles en serie del país que en menos de diez años
produce 300 mil vehículos. Se trata de Industrias Kaiser Argentina (IKA),
empresa de capital estadounidense. Este emprendimiento señala el inicio de la
producción de automóviles a gran escala; primeramente se produce la Estanciera
y el Jeep Wllys y posteriormente los de pasajeros Kaiser Carabella y Bergantín[5].
Las empresas I.K.A. y FIAT, como
también Grandes Motores Diesel, generan la creación de una infinidad de
industrias menores que las abastecían[6]
.
Junto al crecimiento industrial, la
provincia de Córdoba se convierte en un gran centro de consumo de alimentos. Es
el primer productor de cal del país y el segundo de cemento con sus principales
fábricas en Dumesnil y Yocsina. A estas dos localidades se dirigieron muchos
croatas atraídos por la posibilidad de encontrar trabajo.
También la industria de la
construcción vive su momento de esplendor.Pequeños rascacielos surgen por las
principales avenidas de la ciudad.
Para
tener una idea del vertiginoso cambio en la ciudad podemos decir que en 1935 la
ciudad de Córdoba contaba con 3.000 establecimientos industriales que empleaban
a 104.893 obreros. Esta cifra relevada en 1954 nos dará como resultado 14.963
establecimientos y 276.630 obreros[7].
Entre
las ventajas que tenía Córdoba para el establecimiento de industrias se
encuentran:
Este crecimiento industrial en la
ciudad cambió para siempre su fisonomía. La docta, tradicional y pasiva ciudad
se convirtió en industrial, progresiva y activa. La población se disparó, ante
la cantidad de personas que llegaban desde el interior de la provincia y de
provincias vecinas, atraídas por las fuentes de trabajo. De los 600 mil
habitantes a fines de los '50, Córdoba pasó a tener un millón en 1970. Entre
1948 y 1968, 160 mil personas, en su mayoría jefes de hogares llegaron a la
ciudad con la meta de conseguir trabajo en empresas estatales o privadas[9].
Con el tiempo, una nueva idiosincrasia del
cordobés se fue gestando, generando nuevos actores sociales que serían de notable
influencia en los '60 y '70.
Los inmigrantes croatas no fueron
ajenos a todo esto. Sin lugar a dudas los nuevos inmigrantes se encontraron
ante otro escenario social, distinto al que habían conocido los viejos
inmigrantes, facilitando el principal objetivo: la posibilidad de acceso
social.
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Historia
de la inmigración croata en Córdoba
Cristian
Sprljan, Córdoba, febrero de 2002 - csprljan@yahoo.com
[1] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista “Todo es Historia”. Nº 75. Julio de 1973.
[2] “El estado de las clases obreras argentinas a comienzos del siglo”. Juan Bialet-Masse. Universidad Nacional de Córdoba. Dirección General de Publicaciones. Córdoba 1968. (Publicada en 1904. Reimpresión 1968).
[3] “Córdoba y su estrategia industrial en el período 1930-1947” Alicia A. Malatesta. Centro de Estudios Históricos de Córdoba. 1996.
[4] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista Todo es historia. Nº 75. Julio de 1973.
[5] “La actividad industrial en Córdoba”. (1930-1955). Alicia Angélica Malatesta. Centro de Estudios Históricos. Córdoba.1997.
[6] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista “Todo es Historia”. Nº 75. Julio de 1973.
[7] “Historia de los Barrios de Córdoba. Sus leyendas, instituciones y gentes”. Efraín U. Bischoff. B. Editores S.R.L. 1986.
[8] “La actividad industrial en Córdoba”. (1930-1955). Alicia Angélica Malatesta. Centro de Estudios Históricos. Córdoba.1997.
[9] “El estallido industrial”. Un siglo con tonada cordobesa. Especial de “La Voz del Interior”. 12 de diciembre del 2000.