Córdoba: área receptora (1920-1960)

 

 

 

 

Contra vientos y mareas

Contra lluvias y peleas

A pesar de tanto cuento

A pesar de que anda lento

Córdoba va...y va.

 

Francisco Heredia

 

 

 

            Ya hemos visto los motivos que causaron las corrientes migratorias croatas. De esta manera sabemos que hay dos principales: una posterior a la Primera Guerra Mundial y otra luego de la Segunda Guerra. Con estas, estaríamos abarcando aproximadamente unos cuarenta años ( 1920-1960). En este período el área de recepción se fue modificando, ya que la ciudad de Córdoba y sus alrededores sufrió a lo largo de esos años una serie de mutaciones, a nivel de infraestructura, de población, en lo económico y en lo social. Estos cambios fueron tan radicales, que la Córdoba con la cual se encontraron los llamados "viejos inmigrantes" es en muchos casos, "otra ciudad", comparada con las sociedad cordobesa de fines de los '40 y la década del '50 a la cual arribaron los "nuevos inmigrantes".

           

            La Córdoba de los años '20, era aún una gran aldea. Con sus costumbres de pueblo que no terminaba de conformar la ciudad dinámica que era necesaria al centro del país. La década anterior había avanzado grandes pasos, gracias a la gobernación de Ramón J. Cárcano.

            La producción agrícola-ganadera fue la principal fuente de crecimiento, aunque el gran porcentaje de las ganancias fluían más al puerto que a la ciudad. Córdoba en aquellos años se encontraba, por falta de buenas carreteras, prácticamente aislada del resto de las ciudades de al provincia, las cuales solían tener mayor y mejor contacto con Rosario y Buenos Aires.

            La tranquilidad y el conformismo le daban su ritmo cansino a la vida de los cordobeses. Ni siquiera la reforma universitaria del '18 pudo alterar esto. La ciudad se suscribía solo al centro, un viaje a Carlos Paz era una aventura y uno a Buenos Aires era un acontecimiento que incluso se solía publicar en la sección sociales de los diarios.

            "El centro activo, vital, de la ciudad se cumplía en un radio de no más de 10 manzanas. La avenida Vélez Sársfield por el oeste , la calle 27 de Abril por el sur, la calle Colón por el norte y la calle Buenos Aires por el este marcaban los lindes de toda actividad. Lo demás era caserío. La comunicación estaba a cargo de 10 líneas de tranvías y algo menos de colectivos, con pocas unidades para cada una de ellas. No había gran comercio, ninguna industria de importancia, salvo tal vez la calera y los alfajores... La política y la Universidad constituían las únicas fuentes de un alto "status social"[1].

En lo referente a lo laboral, las principales industrias de esos años eran: las canteras de cal y piedra, los molinos, los aserraderos, las cervecerías y el ferrocarril. Éste generaba a al vez una serie de oficios como: maquinista, foguista, limpiador, carbonero, mecánico, engrasador, electricista y demás[2].

            Una fuente de trabajo que fue la Empresa de Luz y Fuerza (luego se convertiría en Epec) que, por proveer gran cantidad de energía a un precio accesible, sería el motor general de todas las industrias de Córdoba y estaba llamada a ser una de las industrias más importantes del interior del país.

            En los años '30, Córdoba sintió la baja de un 70% de los precios en los productos agrícolas y ganaderos con respecto a la década anterior.

En lo político, a nivel nacional se imponía el "fraude patriótico" y en Córdoba surgía la figura disidente de Amadeo Sabattini como gobernador. Él consideraba que la industria debía ser la principal fuente de progreso y que para llevar a cabo un plan concreto de industrialización era necesaria la posesión de la energía. Su frase de cabecera "Agua para el norte, caminos para el sur y escuelas para toda la provincia".

Como no había caídas de agua natural para la energía hidráulica, se debía construir artificialmente por la mano de obra del hombre. Esto generó la construcción de diques como la Viña, Cruz del Eje y el nuevo San Roque.

 

Los años '30 fueron duros para todos, incluso para los croatas. La colectividad que había llegado principalmente en los años '20 se encontraba desamparada. A la llegada a un nuevo país, con lo duro y difícil que supone adaptarse, había que agregarle el no encontrarse con las condiciones de vida esperadas. Ya, a su arribo, el país en general, no era lo anhelado. Los sueños utópicos de "juntar el dinero con pala en América", era solo eso: un sueño. Aquí el trabajo era tan duro como en cualquier lugar del mundo. Para peor, el "Crack" sumaba un escollo más. Muchos inmigrantes volvieron. Los que se quedaron tuvieron que realizar un gran sacrificio y sólo a mediados de los '40, es decir veinte años después de su llegada, pudieron comenzar a cosechar lo sembrado.    

Esta década signada por el "sabattinismo" alcanza su fin con el Golpe de Estado de 1943.

Con la llegada, en 1946, de Perón al poder surgen cambios a nivel país y, en consecuencia, en Córdoba también.

Luego de la intervención de la provincia es elegido gobernador, en marzo de 1949, Juan Ignacio de San Martín quien diagrama el perfil industrial y progresista de la provincia con la ciudad capital a la cabeza de esta transformación. Se suscita en Córdoba una nueva era de expansión industrial coincidiendo con la llegada de la inmigración de la segunda posguerra.

Hasta los '40, la ciudad de Córdoba presenta una estructura económica y ocupacional sustentada en la explotación agropecuaria y, en menor grado, en las actividades comerciales y burocráticas. Hasta entonces las ocupaciones industriales no gozaban del prestigio que reunían las profesiones liberales, la propiedad rural, el desempeño en la justicia y la docencia universitaria. La sociedad se presentaba como marcadamente tradicional y conservadora.

La notable expansión fabril trastoca este orden de las cosas. La ciudad abandona su carácter tradicional por el ruido de chimeneas y motores. Se pasa de ser meramente consumidores a productores de varios rubros industriales. Surgen nuevos empleos, oficios y ocupaciones. Se demandan cada vez más técnicos especializados. Aumentan las escuelas de tipo técnico-industrial. El crecimiento industrial tuvo su desarrollo hasta mediados de los '70.

Este período puede ser considerado como de liderazgo estatal, donde es claramente visible la expansión del Estado y su política de promoción industrial. Por este impulso, la actividad industrial y manufacturera se convierten en el eje y motor de la economía de la Nación, con Córdoba como una las principales impulsoras[3].

Gracias a la promoción estatal, grandes empresas se instalan en Córdoba. Una de las industrias que logró un mayor progreso fue la vieja fábrica de aviones para trasformarse en Industrias Aeronáuticas y Mecanicas del Estado (I.A.M.E). Esta fue la gran planta industrial de Córdoba. Allí se fabricaron no solo aviones, sino también motores diesel de todo tipo, el tractor Pampa, el automóvil Institec, el Rastrojero Diesel y la moto Puma[4].

En 1953 la poderosa firma italiana FIAT, decide instalar una filial en las proximidades de la capital; su primera línea de producción es de tractores. Al año siguiente adquiere la fábrica I.A.M.E. y se constituye FIAT Concord Argentina. La instalación de este complejo industrial consolida un verdadero polo de desarrollo de las ramas metal- mecánicas, en especial automotriz y de tractores, en Córdoba y zonas aledañas, conformando un poderoso incentivo para la creación y la acción de numerosas industrias subsidiarias.

En 1955 se instala la primera y más grande fábrica de automóviles en serie del país que en menos de diez años produce 300 mil vehículos. Se trata de Industrias Kaiser Argentina (IKA), empresa de capital estadounidense. Este emprendimiento señala el inicio de la producción de automóviles a gran escala; primeramente se produce la Estanciera y el Jeep Wllys y posteriormente los de pasajeros Kaiser Carabella y Bergantín[5].

Las empresas I.K.A. y FIAT, como también Grandes Motores Diesel, generan la creación de una infinidad de industrias menores que las abastecían[6] .

Junto al crecimiento industrial, la provincia de Córdoba se convierte en un gran centro de consumo de alimentos. Es el primer productor de cal del país y el segundo de cemento con sus principales fábricas en Dumesnil y Yocsina. A estas dos localidades se dirigieron muchos croatas atraídos por la posibilidad de encontrar trabajo.

También la industria de la construcción vive su momento de esplendor.Pequeños rascacielos surgen por las principales avenidas de la ciudad.

            Para tener una idea del vertiginoso cambio en la ciudad podemos decir que en 1935 la ciudad de Córdoba contaba con 3.000 establecimientos industriales que empleaban a 104.893 obreros. Esta cifra relevada en 1954 nos dará como resultado 14.963 establecimientos y 276.630 obreros[7].

            Entre las ventajas que tenía Córdoba para el establecimiento de industrias se encuentran:

  1. Su condición mediterránea que la convierte en el nudo inevitable de las comunicaciones de y hacia los distintos puntos del país, mediante una importante red de carreteras y de vías férreas que la conectan con importantes mercados consumidores provinciales y extraprovinciales, como así también la importante y variada producción de materias primas.
  2. La disponibilidad de mano de obra calificada.
  3. El favorable desarrollo industrial que contribuye el accionar de las diversas empresas industriales de gestión estatal.
  4. La vasta infraestructura productora de energía eléctrica[8].

 

Este crecimiento industrial en la ciudad cambió para siempre su fisonomía. La docta, tradicional y pasiva ciudad se convirtió en industrial, progresiva y activa. La población se disparó, ante la cantidad de personas que llegaban desde el interior de la provincia y de provincias vecinas, atraídas por las fuentes de trabajo. De los 600 mil habitantes a fines de los '50, Córdoba pasó a tener un millón en 1970. Entre 1948 y 1968, 160 mil personas, en su mayoría jefes de hogares llegaron a la ciudad con la meta de conseguir trabajo en empresas estatales o privadas[9].

 Con el tiempo, una nueva idiosincrasia del cordobés se fue gestando, generando nuevos actores sociales que serían de notable influencia en los '60 y '70.

Los inmigrantes croatas no fueron ajenos a todo esto. Sin lugar a dudas los nuevos inmigrantes se encontraron ante otro escenario social, distinto al que habían conocido los viejos inmigrantes, facilitando el principal objetivo: la posibilidad de acceso social.

 

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Historia de la inmigración croata en Córdoba

Cristian Sprljan, Córdoba, febrero de 2002 - csprljan@yahoo.com

 



[1] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista “Todo es Historia”. Nº 75. Julio de 1973.

[2] “El estado de las clases obreras argentinas a comienzos del siglo”. Juan Bialet-Masse. Universidad Nacional de Córdoba. Dirección General de Publicaciones. Córdoba 1968. (Publicada en 1904. Reimpresión 1968).

 

[3] “Córdoba y su estrategia industrial en el período 1930-1947” Alicia A. Malatesta. Centro de Estudios Históricos de Córdoba. 1996.

[4] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista Todo es historia. Nº 75. Julio de 1973.

[5] “La actividad industrial en Córdoba”. (1930-1955). Alicia Angélica Malatesta. Centro de Estudios Históricos. Córdoba.1997.

[6] “Hacia la modernización”. Carlos Tagle Achaval. Revista “Todo es Historia”. Nº 75. Julio de 1973.

[7] “Historia de los Barrios de Córdoba. Sus leyendas, instituciones y gentes”. Efraín U. Bischoff. B. Editores S.R.L. 1986.

[8] “La actividad industrial en Córdoba”. (1930-1955). Alicia Angélica Malatesta. Centro de Estudios Históricos. Córdoba.1997.

[9] “El estallido industrial”. Un siglo con tonada cordobesa. Especial de “La Voz del Interior”. 12 de diciembre del 2000.