EN RECUERDO DE KREŠIMIR MIKOLèIæ 

Skoplje, 26 de septiembre de 1937

Koprivnica, 17 de septiembre de 1999

La vida de Krešimir Mikolèiæ fue marcada de sufrimiento ya antes de su comienzo. El padre Franjo por ser patriota croata tuvo que ir de Croacia a Macedonia, donde trabajó como veterinario municipal. Allí en Skoplje, o sea en el exilio nació el hijo Krešimir y pudo volver a Croacia recién después de haberse formado la Banovina de Croacia. En mayo del ’45 Franjo, como oficial del ejército croata participó de la retirada del ejército y del pueblo hacia Austria. Después, en la Tragedia de Bleiburg, fue asesinado por los partisanos de Tito. La madre de Krešimir dra. Elsa Mikolèiæ fue confinada con cuatro niños pequeños (Krešimir el mayor tenía apenas 8 años) en el campo de refugiados Braunau-Lach. En el campo Krešimir fue a la escuela primaria, donde tuvo las más altas notas en el estudio y premio por su comportamiento ejemplar.

La vida en el campo de refugiados era muy difícil, especialmente en el invierno, estaban prácticamente congelándose. Un día el niño Krešimir fue al bosque para juntar un poco de leña, para calentar a los hermanitos, pero cayó al lago helado. Lo salvó por suerte un buen hombre que pasaba por el lugar. En 1947 la madre volvió con los niños a Croacia, para que los niños no se olvidaran el idioma materno. En seguida fue encarcelada con los 4 niños. Así fue como Krešimir conoció por primera vez la cárcel. Cursó la escuela primaria y secundaria en Brod. Al final de sus estudios secundarios fue otra vez encarcelado con tres compañeros bajo la acusación de querer separar Croacia de la Yugoslavia comunista. Krešimir protestó contra la acusación. En cárcel quedó tres meses. En 1956 fue de nuevo acusado por los mismos argumentos y pasó en la cárcel 6 meses. Con él fueron encarcelados nueve estudiantes más.

El 2 de marzo de 1956, antes de que el juzgado hubiera hecho las investigaciones, el colegio secundario de Brod echó a Krešimir de todos los colegios secundarios de la República de Croacia (comunista). Sin derecho a rendir exámenes privados y con la posibilidad de ser admitido pueda al colegio cuando pudiese demostrar que mejoró su conducta. La madre de Krešimir protestó contra esta resolución y el colegio disminuyó un poco el castigo dándole el derecho de poder pasar a otro colegio después de un año. Así pasó a Subotica y allí terminó el bachillerato con muy buen resultado y entonces ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Zagreb donde terminó los estudios en muy corto tiempo. Después hizo el servicio militar, trabajó un tiempo como ayudante de abogado y fue a París, para estudios de postgrado, hacer una tesis de derecho internacional y conseguir el título de Doctor en Derecho. Quedó en París dos años y medio y antes de cumplir con su deseo tuvo que volver a Zagreb por la enfermedad de la madre. Empezó a trabajar en varias instituciones para ayudar a su familia.

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Studia Croatica, Año 2000, Num. 141