| MIRKO TOMASOVIÆ: MARKO MARULIÆ MARUL Charles Béné | |
|
Con el libro Marko Maruliæ Marul del profesor Mirko Tomasoviæ, la editorial Erasmus de Zagreb y el Marulianum de Split nos ofrecen un monumento de ciencia y una obra de arte, en vísperas del tercer milenio. Esta nueva monografía reemplaza al libro sabio y muy informativo que fue su Marko Maruliæ de 1989. Hay que decir que en los últimos diez años los estudios marulianos han tomado un gran impulso, y en particular gracias a la actividad del autor, tanto en el plano de descubrir nuevas ediciones y nuevas traducciones, como por la medida de la influencia de Maruliæ y el brillo de esta obra, durante más de dos siglos, en una Europa en plena mutación. Obra de ciencia y obra de arte, esto es lo que aparece en todo instante, hojeando esta sólida obra de más de 300 páginas, presentada con la mayor elegancia, y perfectamente ilustrada con documentos de primera mano, y que vuelven a introducir al lector en ese mundo variado y atrapante que fue el del humanismo. I - Obras latinas En tanto que las primeras páginas nos hacen conocer el ambiente y la vida de Maruliæ, cuyo carácter moderno y europeo se afirma desde sus estudios y sus primeras obras, tanto latinas y croatas como italianas, la primera parte está consagrada -con razón- a las obras latinas. Ochenta páginas que nos hacen descubrir
la parte más conocida de su obra. Se puede seguir la difusión extraordinaria
que conocieron sus best-sellers, el Instituto
bene vivendi per exempla sanctorum y el Evangelistarium,
que lo hicieron pasar de Venecia a Basilea donde los admiradores de Lutero le hicieron
ediciones muy cuidadosamente realizadas y lo colmaron de elogios; luego a
Colonia donde la Roma germánica se moviliza toda entera contra las herejías
nacientes, para servir, a fin de siglo, como libros de cabecera para los mártires
y de vademécum para los más prestigiosos misioneros. Y las ilustraciones harán aparecer, al mismo tiempo que sus múltiples ediciones, las traducciones, seis en total, italianas, portuguesas, alemanas y francesas, que harán de esos libros verdaderos libros populares, difundidos hasta los límites del mundo conocido. Un lugar especial le ha dado a ese poema, que sirve de poema final de su mayor éxito, el Carmen de Doctrina. Una decena de páginas ilustran el destino admirable de esta conversación entre Jesús en la cruz y un cristiano, que no dejó de ser ilustrado y utilizado por los más grandes autores espirituales (como Luis de Granada) y hasta por mártires como San Philip Howard, lo que hizo que se hicieran un número impresionante de traducciones a idiomas europeos. Esta parte poética está ilustrada por el grandioso poema épico de la Davidiade, así como también por esos epigramas, recientemente descubiertos en Glasgow, y que nos dan a conocer un nuevo Maruliæ; por esta nueva Vida de San Jerónimo, considerada perdida desde hacía mucho, y que se nos presenta a nosotros, tan cercana, y al mismo tiempo tan lejana a la que publicó Erasmo. Y es la Europa toda, la Europa instruida sin duda, a través de sus editores y traductores, pero también la Europa política, con figuras como Enrique VIII, Isabel de Inglaterra, o religiosa, como los Papas y los grandes maestros espirituales; los reformadores, como Lutero, pero también los más grandes humanistas como Erasmo, hasta los mártires como Tomás Moro o Philip Howard, que desfilan también bajo nuestros ojos gracias a una presentación de gran claridad y de ilustraciones completamente felices. | |