LA NUEVA VISITA DEL PIANISTA IVO POGORELIĆ A ESPAÑA
El famoso pianista croata Ivo Pogorelić visitó de nuevo a España donde ofreció dos conciertos en el Auditorio Nacional de Madrid. Interpretó junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina y la batuta de Pedro Ignacio Calderón, el "Concierto para piano n° 2" de Chopin, en un Concierto de Juventudes Musicales de Madrid. También actuó como solista el día 28 de abril para Juventudes Musicales de Madrid con la orquesta filarmónica de Francfort que dirigió el joven director español Pedro Halfter-Caro con obras de Chopin y Beethoven. En Barcelona (el 18 de mayo) y en San Sebastián (el 30 de junio) ofreció obras de Chopin de cuya muerte se conmemora el 150° aniversario y cuyas obras considera "esencial en el mundo pianístico". Su música, contiene un gran valor comunicativo y llega a todas las culturas".

En el diario El País (Madrid), el crítico musical Enrique Franco dice que el legendario pianista Ivo Pogorelić tocó el Concierto en fa menor de Chopin, con la Orquesta Filarmónica de Francfort, nacida esta el mismo año que su director en esta ocasión Pedro Halfter, en 1971.Y en la segunda parte, la siempre sorprendente Sinfonía en mi bemol, Heroica. Pogorelić interpretó su legado con veracidad y muy honda contribución personal. "Pogorelić es un creador incesante de belleza, un espíritu libre y un detallista admirable", subraya Enrique Franco. El crítico musical continúa diciendo que "interpretaciones de Pogorelić se siguen con interés desusado y, una vez más, lo hemos comprobado en la manera de concebir y exponer los tres movimientos del Concierto en fa menor, tan prodigiosa en el Larghetto central -impulsado, según el mismo Chopin, por su enamoramiento de la cantante Constanza Gladowska- como en esa suerte de maravillosa rapsodia de mazurcas que es el tiempo final. No hay rincón, pasajes, detalle, frase en el Chopin de Pogorelić que no reclame nuestra atención y no quede grabado en nuestra memoria".

El diario El País publicó también una entrevista con Pogorelić, de su corresponsal en Barcelona, Lourdes Morgades, que señala que el pianista fue revelación de la década de los ochenta. Hoy, Ivo Pogorelić nacido en 1958 es un hombre y un músico más maduro, pero sigue siendo tan original y refrescante en sus interpretaciones al piano como el primer día. A diferencia de muchos de sus colegas, Ivo Pogorelić es un músico que no vive ajeno a lo que sucede a su alrededor. Deja muy claro que no piensa pronunciarse sobre la guerra de Kosovo. "Yugoslavia no es mi país, yo soy croata", puntualiza, "y además hay mucha confusión en este asunto". "Mucha gente de mi generación se siente desilusionada con lo que pasa en el mundo. Los de mi edad nacimos con la idea de que las guerras se habían terminado y la realidad es muy diferente. La frustración nos embarga al ver los nuevos niveles de brutalidad de los que es capaz el ser humano".

Lourdes Morgades escribe que Pogorelić ve unas perspectivas fascinantes en las nuevas tecnologías. Pogorelić piensa que "la revolución en cuanto a comunicaciones es ahora ilimitada, pero desgraciadamente el contenido cultural no ha entrado todavía en ese corredor de comunicación, porque la evolución tecnológica va más rápida que la cultural. Las formas de conservar el conocimiento y transmitirlo a generaciones futuras todavía siguen siendo problemáticas y la cultura es un bien muy precioso pero frágil que hay que cuidar, porque puede perderse con gran facilidad", asegura.

El pianista croata dice que el problema más importante al que nos enfrentamos es la educación. Existe una explosión demográfica brutal que crea muchos problemas. La educación es cara y una formación tan específica como la musical se queda sin resultados. "Por ello es muy importante que los responsables de los grandes auditorios sean conscientes de que no son sólo recipientes para exponer la música, sino que deben cuidar que los que tocan allí sean capaces de dar todo lo que han recibido".

Ivo Pogorelić dio sus primeros conciertos en España en 1983. Subraya "que España es el país que ha construido más auditorios del mundo, si se exceptúa Japón, desde la década de los cincuenta, ahora el panorama es fascinante. Eso es muy importante para la vida musical de un país". Reconoce el pianista que da muchos más recitales que conciertos, porque los conciertos son más complicados. "Cuando se toca con una orquesta se da cuenta uno que existen demasiadas consideraciones extra-musicales. Los ensayos son restringidos y las imposiciones de los sindicatos, estrictas. Pero a veces uno encuentra sorpresas. El concierto que ofreció el 28 de abril en Madrid en el auditorio Nacional lo dirigió un joven director español al que no conocía, Pedro Halfter-Caro, y fue una experiencia positiva, porque en el ensayo vi a alguien que estaba genuinamente interesado por la música".

Veljko Deur

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Studia Croatica, Año 1999, Num. 140