LA
VERDAD LIBERA A PESAR DE SER AMARGA
Cómo se
movían las fronteras de servicios ortodoxos y croatas católicos e islamitas en
los tiempos de la dominación otomana Todo hombre tiene el inalienable derecho
de pertenecer al pueblo en que nació, o al que se incorporó abrazando su
herencia e identidad.
Así
también, todo hombre tiene derecho de aceptar o no la religión de sus
antepasados o adherirse a otra, que le convenga según su conciencia. No tiene
sentido el que los hombres de hoy exijan que alguien vuelva a la fe de sus
padres, o que abrace la nacionalidad a la cual posiblemente pertenecían sus
abuelos. Toda coacción que se ejerza en tal sentido, es contraria a los
derechos fundamentales del ser humano. Pero, se multiplican en este tiempo
nuevos escritos, conversaciones y estudios seudo-científicos sobre la
conversión a la fe católica de las regiones que antes pertenecieran a los
ortodoxos, además, dichas unificaciones son con requisación de templos
ortodoxos. Es necesario conocer la verdad por medio de los serios trabajos de
los historiadores: cómo en los tiempos de los otomanos se movían los límites de
nuestras tierras de los servios ortodoxos y también de los croatas católicos e
islamitas. No es para que cada uno vuelva a la religión o a la nacionalidad de
sus antepasados, sino para que se aclaren los mitos seudo científicos de que la
Iglesia Católica en esto cometiera un crimen.
Las
conquistas otomanas extendían los límites nacionales y religiosos de los
servios
El Dr.
Fray Andrés Nikić, que hace poco ha publicado su estudio "Las
características de las circunstancias religiosas en Herzegovina en el siglo
17" (Editorial franciscana de Mostar, 1988), nos da a conocer preciosos
datos "del paso de la población católica a la ortodoxa, especialmente
después de la renovación del patriarcado de Peć el año 1557 y en el siglo
17"; aportó también una cantidad de datos científicamente comprobados en
el estudio "Franciscanos, los tutelares de nuestros católicos bajo la
dominación otomana hasta el año 1597" que editó en la revista Tavelić,
1981. Nikić escribe sirviéndose de los documentos de los archivos de los
conventos franciscanos de Bosnia y Herzegovina, con las obras de los mejores
escritores croatas, servios y de los otros que escribieron sobre ese problema.
Investiga también en los archivos de Roma y Constantinopla.
Del
mismo material se servía también Dr. Fray Domingo Mandić de cuyos escritos
cita Nikić. Ese Dr. Domingo Mandić es el mismo que, viviendo en Roma
en 1941, protestaba enérgicamente contra el maltrato de los servios en nuestros
territorios y de los pases compulsivos de los mismos de la ortodoxia al
catolicismo. De esto sale claro que los historiadores serios quienes saben a
qué nacionalidad o confesión pertenecían los antecesores de servios y croatas,
ortodoxos o católicos en nuestros territorios en aquel tiempo parte del imperio
otomano, no podía imaginarse que alguien se sirviese de sus investigaciones
para demostrar la desnacionalización o traspasos confesionales. Pero es verdad,
corno hace unos años confesó un alto dignatario de la iglesia servia ortodoxa
que las conquistas otomanas extendían las fronteras servias confesionales y
nacionales. Así muchos actuales ortodoxos (como también actuales musulmanes) en
Bosnia, Herzegovina, Montenegro y en las partes de la SR Croacia, provienen de
los anteriores croatas católicos.
El
peligro de los límites de la destrucción
Para
evitar la confusión aclaremos que esto no tiene ninguna influencia sobre la
actual situación religiosa y nacional. Si consideramos la historia
encontraremos un continuo fluir y mezclar de los pueblos y culturas, con el
consiguiente cambio de costumbres, lenguas y confesiones. Casi todos los
pueblos de la Europa de hoy, después de los grandes movimientos étnicos son
nuevos en las patrias que habitan ahora y que antes pertenecían a otros
pueblos. También todos los cristianos actuales antaño eran paganos, y podemos
alegar también que los ciudadanos de ahora antes eran campesinos. Como no
queremos que esos vuelvan otra vez a ser campesinos, así tampoco queremos que
alguien vuelva a la nacionalidad o religión de sus antepasados. Lo malo es
cuando alguien en base a los datos, a veces irreales, sobre los cambios de las
fronteras nacionales o religiosas, recientes o pasadas, ahora inspira
desacuerdos entre Iglesias v naciones y afirma los mitos de destrucción de una
o genocidio de otra parte. Por tal razón los referidos estudios de Nikić,
como también toda la literatura científica que él alega, tienen un precioso
valor en nuestros días.
La
defensa del peligro de ortodoxia
En el
folleto "Características de las circunstancias religiosas en Herzegovina
en el siglo 17", página 18 y siguientes, en el capítulo "Paso a la
ortodoxia", se relatan concisamente los datos sobre los planes de la
Iglesia ortodoxa en Bosnia y Herzegovina de aquella época v de la defensa, más
o menos exitosa, de los católicos de parte de los Franciscanos; de la pérdida
de los católicos: materiales y personales en el siglo 16; de toda una gama de
tendencias de los patriarcas, metropolitanos y dignatarios ortodoxos, para inducir
a los católicos durante el siglo 17 bajo su jurisdicción, como es el caso del
paso de los católicos de Trebinje que han sido convertidos en ortodoxos; del
verdadero fondo del conato de dicha unificación religiosa y especialmente de
las ofertas oficiales de los metropolitanos servios para efectuar la unión con
la Iglesia Romana. Para la mayoría de los lectores estos datos son
sorprendentes.
Pero
aparte de los argumentos científicos, esto confirma la bien conocida realidad,
es decir, que la autoridad otomana daba a la Iglesia ortodoxa, que en su
territorio tenía su mayor representante eclesiástico, muchos más privilegios
que a los católicos, que han sido siempre sospechosos por sus relaciones con
las potencias católicas occidentales y mayormente con la Santa Sede, que
oportunamente apoyaba y ayudaba los conatos bélicos contra el avance otomano.
Para los súbditos del imperio otomano era más provechoso y real pasarse al
islamismo. Muchos católicos de Bosnia lo efectuaron a causa de la presión de
parte de los turcos o por la falta de sacerdotes que los asistieran. Aquellos
fieles católicos que quisieran ser menos sospechosos para las autoridades y
permanecer cristianos teniendo una asistencia religiosa y sacramental, pasaban
a los ortodoxos.
Son
innumerables los documentos que hay en los archivos, que nos dan a conocer,
cómo los patriarcas y metropolitanos ortodoxos urgían a los párrocos y
conventos a que se sometan a su jurisdicción, como a su legal autoridad
eclesiástica en aquel territorio. Que les pagaran a ellos las contribuciones y
que, finalmente los católicos se convirtieran en ortodoxos. En cuanto a los
Franciscanos que siguieran como monjes orientales ortodoxos les era menester
hacer conocer a los jueces turcos que los católicos no eran de la misma religión
de los ortodoxos y que el culto de ellos era distinto y que no podían someterse
a la autoridad eclesiástica de los patriarcas, metropolitanos y dignatarios
ortodoxos.
El
infeliz cambio del calendario
Es
interesante el hecho que los católicos en Bosnia y Herzegovina hasta el año
1590 celebraban las fiestas en las mismas fechas que los ortodoxos porque
estaba en uso el viejo calendario en todo el mundo católico y ortodoxo. Por
falta de sus sacerdotes, participaban en el culto y en los sacramentos, con los
ortodoxos y frecuentaban los templos de ellos. Cuando en el mencionado año 1590
la Iglesia católica cambió el calendario (El papa Gregorio XIII, en el año 1582
substituyó el calendario juliano por el nuevo gregoriano por la mayor exactitud
y hay unos cuantos días de diferencia en la celebración de las fiestas entre
uno y otro. —N. de T.), para muchos católicos, que no habían sido
suficientemente informados, eso era un cambio de religión y para los avisados
sacerdotes ortodoxos, era una ocasión propicia para inducir a esos católicos a
la confesión ortodoxa y así "conservar su vieja religión".
De
quiénes provienen los ortodoxos en Bosnia y Herzegovina. Los datos
Es
interesante que en Bosnia y Herzegovina la ortodoxia no se haya extendido tanto
por la inmigración de los servios sino por la llegada de la armada otomana,
compuesta por los soldados no-servios "Vlasi" (Son los residuos de
las tribus anteriores a los romanos y que por conquistar ellos sus territorios,
se retiraban a las montañas. —N. de T.), y por los católicos croatas que
pasaron a la fe ortodoxa. Según la seria investigación científica, los
ortodoxos en la actual Bosnia y Herzegovina tienen su origen:
1. En los croatas de Bosnia y Herzegovina
que profesaban la fe bogomila. (Los bogomilos son seguidores de una secta
fundada en el siglo X por el pope Bogomil y que a los fines del siglo XII
empezaron su penetración en Occidente por Serbia y Bosnia. N. de T.) 2-3 %
2. En los católicos croatas de Bosnia y
Herzegovina que abrazaron la fe ortodoxa 30-32
%
3. En los no-eslavos (Vlasi), habitantes
anteriores a la era eslava 50-52 %
4. En otros pueblos no eslavos: griegos,
armenios, albaneses y cíngaros 6-7%
5. En verdaderos emigrantes servios 8-10 %
Esta
verdad histórica que para los católicos y ortodoxos que actual-mente se
encuentran en nuestro territorio, según el criterio que se tome, puede ser muy
amarga, no obstante debería ayudar a los unos y a los otros a llevarlos a
aceptar la realidad, ayudarlos en la recíproca convivencia y al respeto de su
identidad nacional y religiosa sin miramientos de lo que ha pasado en los
tiempos idos.
Ž. K.
Traducción:
U.Š.