EL
CASO CONMOVEDOR DEL PROF. DESPOT
Los
radioescuchas de la emisión croata Libertas en Toronto, Canadá, pudieron
oír a principios de enero una entrevista, francamente tocante, con el prof.
Pablo Despot (Zadar), condenado a su tiempo por expresiones nacionalistas (art.
133 del Código penal, 'delitos verbales') y desde entonces vive corno un 'reo'
a quien el régimen no permite volver a la vida normal.
El
prof. Despot cumplió 51 años. Antes de ser detenido se desempeñó como profesor
de la lengua y literatura croatas en la Escuela de economía de Zadar
(Dalmacia).
La
primera vez fue detenido en 1972, cuando volvia del entierro de su amigo el
prof. Goiko Matulina, muerto por un alumno por odio nacional. En el discurso
fúnebre el prof. Despot dijo, entre otras cosas: "Que te sea leve la
tierra croata" y sólo por esas palabras fue sentenciado a 4 meses de
prisión. La policía secreta (UDBA) y el tribunal interpretaron sus palabras
como "difusión del odio nacional".
Pasó 2
meses y medio detenido, sin cargo alguno. Durante ese tiempo fue torturado.
Entre otros tormentos, le llenaban la boca de grasa con la que se limpian
pisos, le pincharon en la garganta y algún tiempo lo internaron en el hospital
de Ugljan, donde el Dr. Knežević con su "tratamiento" le
estropeó la salud por siempre. Dicho médico le obligaba tomar varios
medicamentos que le provocaban arranques nerviosos.
Una
enfermera que había protestado, fue despedida en el acto.
El
prof. Despot durante la Primavera croata (1969-1970) presidía la Tribuna de
cultura y arte en Zadar. Esa su actividad cultural fue calificada como el
nacionalismo.
A principios de abril de 1980 fue detenido por segunda vez. Durante una clase acerca del conocido poeta croata del siglo pasado Silvio Strahimir Kranjčević en una escuela de la ciudad fue apresado por la policía ante los ojos de los alumnos. Fue procesado y sentenciado a seis meses de cárcel por 'excitar la intolerancia nacional'. Luego esta pena fue transformada en condicional, pero su 'expiación' no cesó del todo hasta hoy.
En la
entrevista transmitida por radio, Despot declaró que cursó miles de solicitudes
pidiendo trabajo, sin éxito alguno. Fue privado del derecho a trabajar y, por
ende condenado a la inanición. Dijo entre otras cosas: "Aquí recrudece el
invierno. Tengo 3 hijos. Mi mujer se enfermó. No tenemos con que comprar leña,
zapatos... nada. Vivimos de los regalos de mis ex-alumnos, pero ellos tienen
que ocuparse de sus familias..."
La
Comisión Croata en pro de los Derechos Humanos dirigió, a través del programa Libertas,
un llamamiento de ayuda a la familia del prof. Despot. Lo reiteramos.