EL DRAMA EN TRES ACTOS

 

CORRIERE DELLA SERA (27 de marzo ppdo.), comentando lo manifestado por Mikulić a DER SPIEGEL, expresa entre otros conceptos:

 

Tras la declaración alarmante del primer ministro yugoslavo se oculta todo el drama en que se debate Belgrado. Es el drama con tres actos previstos, y el escenario es el clásico: el primer acto, la crisis económica; el segundo acto, la crisis social y el tercero, la crisis política. Los actores en la escena yugoslava ya desempeñaron parcialmente sus papeles, pero ahora uno de los protagonistas, el gobierno federal —desea interrumpir la función, mandar a los espectadores a sus casas y cambiar el escenario.

 

El primer acto, la crisis económica, ya fue representado en su integridad. Se conoce su marco: una deuda externa superior a 20.000 millones de dólares, una inflación de más de 100 %. Pero en el teatro importan los detalles. Nos los explicó un editor de Zagreb: 'Cuando editamos un nuevo libro, si no queremos quebrar, debemos proceder muy rápidamente: lo debemos imprimir, distribuir y vender en un plazo muy breve, máxime en dos meses. En el caso contrario, la inflación nos coloca la mina bajo el balance comercial, pues no hay tiempo para coordinar los precios, cambiar las tablitas'. Claro, se puede sin el libro, ¿pero qué ocurre con la patata? En Belgrado hay patatas y cuestan 100 dinares el kilo, y Split carece de ella, si bien su precio es cuatro veces mayor.

 

El segundo acto, la crisis social se halla en plena ebullición. Fueron precisamente las huelgas obreras de las últimas semanas las que atemorizaron al gobierno de Belgrado y arrimaron los reflectores encendidos de todo el mundo sobre Yugoslavia.

 

Un alto funcionario sindical ,Ivo Bilandžija, habló de 'una situación prerrevolucionaria'. Y Miloš Milosavljević, vicepresidente del gobierno federal, tuvo que admitir ante los periodistas provenientes del mundo entero que esta vez los huelguistas están, evidentemente, 'contra el gobierno'.

 

El tercer acto, la crisis política, debe empezar muy pronto. El escenario indica ya de qué manera se desarrollará. Lazar Mojsov, vicepresidente de la República Socialista de Macedonia, anuncia que hay "signos de desintegración en las distintas esferas de la vida política yugoslava', mientras que en la economía aparecen 'tendencias autárquicas y voluntaristas' ¿De qué desintegración nos habla sino del separatismo por repúblicas, el que siempre se temía? Por ello la advertencia del primer ministro Mikulić, por ello la amenaza con la intervención militar. De hecho, se quiso recordar el ingrediente militar, mayormente servio, que bloqueria la realización del acto segundo, antes de producirse la crisis política.

 

Mas, en la misma Belgrado saben que ese trámite seria peligroso, ya que la mano dura, utilizada en el pasado en Kosovo, en el extremo sur, lejos de los ojos del mundo, obviamente no puede aplicarse en el norte, en Eslovenia y Croacia, en las ciudades europeizadas, situadas en las fronteras con Hungria, Austria e Italia.

 

¿Y, en realidad, el uso de la fuerza no levantaría el telón para el tercer acto, el político?"