1040201
MARIN DRŽIĆ, COMEDIOGRAFO RENACENTISTA CROATA
ANTE
KADIĆ, Bloomington, Indiana, EE.UU.
Studia
Croatica, XXVIII, número
104, 1987
Marin
Držić nació en Dubrovnik (alrededor de 1508) cuando Marulić estaba en
su período cumbre de creatividad. Era sobrino del poeta Džore Držić que
falleció en 1501 antes de que Marin naciera. Marin fue el benjamín entre sus
hermanos y hermanas. Terminado el colegio clásico en Dubrovnik ingresó en el
seminario mayor en 1526 donde heredó la rectoría de dos iglesias menores. Como
ese servicio no le proporcionaba un ingreso suficiente y Marin sabía tocar toda
clase de instrumentos, a fin de incrementar sus entradas, se desempeñaba como
organista en la catedral.
La
familia de Marin pertenecía a la clase mercante: en ese entonces su padre y sus
hermanos atravesaban por ciertas dificultades financieras y pronto se vieron
obligados a vender la casa ancestral. Su hermano Vlaho (Blas), pintor en
Venecia, tuvo que retornar a casa tratando en balde de rescatar a su familia de
grandes deudas. Aunque Marin andaba a menudo con los bolsillos vacíos, era
hospitalario y se daba una gran vida, prestando siempre dinero que luego no
podía devolver a debido tiempo, y por lo tanto con frecuencia comparecía ante
los tribunales[1].
La
fecha importante en la vida de Držić fue su viaje a Siena en 1538, a la
edad de casi 30 años, para estudiar derecho canónico. Por un año (1541-42) fue
rector de la Domus Sapientae (una especie de casa internacional) y al
mismo tiempo vicerrector de la Universidad ("rector Sapientiae et
vicerector Universitatis studii senensis"). Durante ese año a veces
querelló con las autoridades administrativas y con el cuerpo estudiantil. Siendo
todavía rector, en 1542, participó como el actor principal ("Amasins",
el amante) en la representación de una pieza prohibida y fue reprendido por los
oficiales de la policía[2]. Si bien desconocemos hasta el título o el tema de esta
comedia (algunos sospechan que el mismo Držić la había escrito y
dirigido), Leo Košuta, quien realizó una profunda investigación de este asunto,
cree que era "una commedia erudita", una de aquellas piezas que
durante el Renacimiento se daban con frecuencia en las casas particulares[3].
Después
de pasar, muy probablemente, seis años en Siena, sin obtener grado alguno,
Držić visitó varias ciudades italianas antes de retornar a casa vía Ancona
en 1543. Siguiendo siendo muy modestas sus entradas, a veces tuvo que ejecutar
incluso trabajos humillantes. Así, por ej., sirvió como valet y trujamán del
conde Christof Rogendorf, un aventurero austriaco con quien viajó primero a
Viena y luego a Constantinopla (1545-46).
Alrededor
de 1550 fue ordenado sacerdote tal vez en Roma[4]. Siendo sus ingresos inferiores a sus gastos, varios
acreedores lo seguían demandando. Acaso debido a su carácter arrogante y a su
lengua maliciosa, Držić tenía muchos enemigos quienes lo insultaban y
agredían en forma pública.
Como
comediógrafo se mostró particularmente activo del 1547 al 1559; durante ese
período escribió once piezas, algunas de las cuales se conocen hoy sólo por su
título o están incompletas.
En
diciembre de 1562 se trasladó a Venecia. Fue nombrado capellán en el servicio
del patriarca veneciano. Mantuvo estrecho contacto con algunos de sus paisanos
(por ej. Pero Primović) que eran exitosos comerciantes venecianos[5]. Durante ese intervalo (1562-66) Držić de vez en
cuando visitó Dubrovnik. En julio y agosto de 1566 dio el paso más decisivo de
su vida: se fue a Florencia donde escribió tres cartas a Cosimo I de Médici y otra
a su hijo Francesco, solicitando el apoyo del Duque para derrocar al gobierno
aristocrático de Dubrovnik:
"El
pueblo pide a Dios este favor: que el poder nocivo sea arrebatado a esos 20
desalmados, locos y despreciables monstruos y que Su Excelencia forme un nuevo
gobierno.
"Nos
gobiernan unos locos decrépitos que se creen idóneos; son incapaces e inútiles;
son también impotentes y su arrogancia es insoportable.
"Tenemos
quince monstruos, idiotas e inservibles, quienes nos traerán miseria y
desastre, si Dios no nos ampara.
"Ante
todo me gustaría tener la excomunión papal, real o falsa, que produciría un
impacto tremendo e infundiría coraje y fuerza a nuestra gente, no acostumbrada
a nuevas modalidades; ya que están muy allegados a la fe católica, harían
cualquier cosa para probarlo. Si sus gobernantes fuesen excomulgados, la ciudad
de Dubrovnik estaría obligada a cambiar su gobierno; hay muchos nobles que
están excluidos del poder y junto con ellos podriamos emprender nuestra acción.
"Le
agradecería una decisión muy pronta, porque mi estadía aquí podría suscitar la
impresión entre los gobernantes de Dubrovnik que estoy tramando algo en
Florencia; por el contrario, he dicho a varios que he venido aquí sólo por
placer.
"Ruego
a Su Excelencia que no sobrevenga daño alguno para este pobre forastero y su
humilde servidor, quien vino a Florencia con nobles propósitos. Si bien sobra
recordar, es necesario ser muy cauto cuando la misma vida está en peligro"
[6].
¿Cómo
se le ocurrió a Držić dirigirse a un hombre como Cosimo I? Jorjo
Tadić estima que el autor de estas cartas (que no fueron contestadas) ya
no estaba en su sano juicio; su escritura se parece a la de un hombre que
sufrido un quebranto mental total[7] Milan Rešetar sospecha que Držić, siempre corto de recursos,
estuvo tal vez dispuesto a traicionar a su país nativo[8]. Pero Jean Dayre pregunta con cautela si ese gesto
desesperado no fue, después de todo, un paso lógico para Držić teniendo en
cuenta la depravación y la estupidez de los patricios de Dubrovnik[9]. Dragoljug Pavlović apunta al descontento de los
ciudadanos burgueses quienes, pese a su prosperidad económica y los logros
culturales, no podían participar en el gobierno de la República[10]. Ivo Batistić emitió una opinión negativa acerca de
Držić, similar a los juicios de Rešetar y Tadić; las cartas de
Držić merecieron por parte de Batistić numerosas notas y un
exhaustivo comentario[11]. Luego Batistić fue acerbamente criticado por Josip
Pupaćić y Frano Čale, dos destacados entre numerosos
"apologistas" de Držić[12].
El
hallazgo de las cartas de Držić a Cosimo I tuvo un efecto importante sobre
el criticismo postbélico respecto a Držić en Yugoslavia: algunos críticos
ven en Držić a un gran paladín de la igualdad de todos los hombres. Živko
Jeličić escribió un libro entero sobre Držić "como poeta de
los desamparados de Dubrovnik"[13], Josip Pupačić investigó tanto los extravíos
de Držić empezando por su servicio del enigmático conde de Rogendorf como
sus contactos con los emigrados de Dubrovnik, y la mezcla de las alusiones
sociales y políticas en sus escritos, y dedujo que sus cartas a Cosimo eran la
acción final de un hombre que había supeditado toda su vida madura a este único
propósito - ver a esos aristócratas arrogantes, estupidos, mezquinos e
ineficaces, arrodillados ante él quien los reemplazara como
"libertador", si bien un humilde vasallo de Cosimo[14], Frane Čale, quien, sin duda alguna, es el mejor
conocedor contemporáneo de la vida y obra de Držić, ve en sus cartas un
intento para que todos los estratos de la sociedad se beneficien de las
bendiciones que conlleva un nuevo gobierno más democrático[15].
Habiendo
leído con suma atención los análisis precedentes y otros acerca de las cartas
políticas de Držić, yo también creo que no le faltaban sólidos fundamentos
para criticar a los aristócratas de Dubrovnik: la República de Dubrovnik no era
una institución democrática y reinaba gran descontento entre sus ciudadanos no
aristocráticos. Sin embargo, apelando a Cosimo Držić cometió algo que sabe
a traición. Es gran suerte que Cosimo ignoró sus cartas. Si Držić hubiera
alcanzado su objetivo con la ayuda de Cosimo, se hubiera repetido un trágico
incidente balcánico: los ciudadanos de Dubrovnik hubiesen pasado de un mal
gobierno a depender de otro todavía peor.
Al no
recibir respuesta alguna del Duque de Florencia ni de su entorno, a Držić
le invadió el pánico. Temeroso de que alguien pudiera revelar su acción
traicionera a los agentes secretos de Dubrovnik, regresó a Venecia y con mucha
cautela eludía su suelo natal. Todavía relativamente joven (sin cumplir 60
años) Držić falleció al año siguiente (2 de mayo de 1567) y fue enterrado
en la iglesia de San Juan y Pablo (Zanipolo). Los archivos de esta iglesia
dominicana fueron transferidos, durante la ocupación napeleánica de Venecia, al
Archivio di State (El Frari) y la lápida sepulcral de Držić
fue trasladada a algún rincón durante muchas restauraciones que sufrió el piso
de dicha iglesia. Sus huesos fueron, muy probablemente, echados al foso común. Los
certificados de defunción correspondientes al año 1567 faltan de los archivos
nacionales de Venecia[16].
Cuando
la noticia sobre la muerte de Držić trascendió en Dubrovnik varios poetas
escribieron lamentaciones deplorando la temprana desaparición de su amigo y
comediógrafo: los mejores versos pertenecen a Mavro Vetranović, un viejo
monje, quien previamente había defendido a Držić contra acusaciones de
plagio. Anton Sasin y Sabo Bobaljević compusieron poemas circunstanciales[17]. Parece que algunos escritores de su generación y de las
subsiguientes no dejaban de apreciar sus comedias. Se afirmaba que Držić
influenció a Niko Gučetić en sus Diálogos Platónicos sobre la
belleza y el amor (1589)[18] y que Tirena de Držić ejerció un fuerte
impacto sobre el famoso juego pastoral Dubravka (1638) de Iván
Gundulić[19]. Sin embargo, salvo su "genealogía familiar",
recopilada en 1603 que contiene algunos datos preciosos referentes a
Držić, todo lo que se escribió acerca de este distinguido dramaturgo en el
curso de los siglos siguientes (e.g. por Ignjat Djurdjević y Saro
Crijević) o era producto de una imaginación fértil o mera conjetura[20].
Marin
Držić fue conocido en forma vaga durante el siglo XIX [21], pero brilló como una "estrella" al publicar
Rešetar sus obras (1930) y al descubrir Skok (1933) y Dayre (1938) en Siena y
Florencia importantes datos biográficos. Su fama se extendió por todo el país,
entre las masas populares, después que Marko Fotez presentó en forma abreviada,
su mejor comedia Dundo (Tío) Maroje. Al terminar la segunda guerra
mundial fue aclamado como el mejor comediógrafo renacentista sureslavo. Sus
piezas fueron presentadas no sólo en Yugoslavia sino que fueron traducidas y
montadas en el extranjero[22].
Es un
ídolo popular que dio motivo a tantas notas y artículos que es imposible
leerlos todos y aceptar sus afirmaciones a veces muy exageradas.
Antes de
abocarme al análisis de las piezas de Držić, me referiré a algunos puntos
controversiales relacionados con sus escritos.
Držić,
quien antes de residir en Siena, había escrito versos mediocres en un estilo
petrarquista artificial (publicados en Venecia en 1551) [23], al regresar a casa empezó a escribir piezas teatrales v
comedias. No cabe la menor duda de que su estadía en Siena marcó el hito
decisivo en su trayectoria literaria. Incuestionablemente Držić vio o leyó
por lo menos juegos pastorales y comedias italianas[24]. De los italianos aprendió la técnica básica. Sin su
estada en Siena no hubiera llegado a ser un escritor extraordinario, en algunas
piezas superior a sus modelos italianos.
Los
estudiosos italianos, empero, sobreestiman el hecho de que Držić haba
estudiado en Siena, de que allí había conocido a las piezas italianas del Cinquecento
y que en algunas obras suyas padeció la influencia de Boccaccio, Ariosto y de
algunos otros escritores italianos. Partiendo de estas premisas pronto saltan
falsas conclusiones de que Držić era un mero adaptador al croata de las
comedias italianas. Este punto de vista es tan común en Italia[25] (25) que incluso el profesor de categoría de Arturo
Cronia escribe sobre Držić "que su originalidad es escasa, que casi
todo, desde la tipología hasta la fraseología es tomado del italiano" [26]. Su discípula Yolanda Marchiori mediante un minucioso análisis
de ciertos detalles de Dundo Maroje trató de probar la dependencia de
Držić de los modelos italianos[27].
A
estas exageraciones italianas respondió particularmente Franjo Švelec[28] (23) con una sólida refutación de los argumentos de
Marchiori e Ivan Slamnig, quien juiciosamente destacó el ambiente local de
Dubrovnik en las comedias de Držić, sus poemas populares y el carácter
étnico diferente del italiano[29].
En los
años postbélicos, en la euforia de la victoria partisana (comunista), algunos
criticos yugoslavos, como Milan Bogdanović y Eli Pinci[30] proclamaron que Držić pensaba en el comunismo
cuando escribió el prólogo de Dundo Maroje sobre el país del futuro
donde "lo mío y lo tuyo serán desconocidos". Pero otros críticos
ridiculizaron semejante interpretación de un lugar común que se encuentra en la
Edad Media y en el Renacimiento[31].
Si
bien Frano Čale, compartiendo en eso el parecer de Košuta, ve en esta
doctrina utópica la influencia de Bibliotheca Historiae, obra de
Diodorus Siculus[32], yo creo que e.g. Harry Levitt está más acertado cuando,
discurriendo sobre la Utopía de Tomás Moro sostiene" que el ideal de
compartir la tierra ha sido... el principio de los Padres de la Cristiandad, de
los papas medievales, y de los doctores de la Iglesia"[33]. Levin cita a San Ambrosio que considera "que el
sentido de la propiedad fue la consecuencia de la Caída"[34] y Gregorio el Magno reivindicaba "que el suelo es
común para todos los hombres; cuando proporcionamos las necesidades vitales a
los pobres les restituimos lo que era de ellos"[35].
Desde
que Wilhelm Creizenach dedicó un ensayo esclarecedor a Držić, donde
advirtió que los temas tratados por Držić fueron más tarde usados por
Shakespeare y Molière[36], los eruditos yugoslavos probaron que esta afirmación era
veraz. Paule Popović subrayó que Molière entre tres de sus comedias (L'avare,
George Dartdin, Manage forcé) usó la misma trama que Držić[37] y Josip Torbarina en su brillante analisis de los
"Temas shakespereanos en la obra de Držić"[38] puntualizó las similitudes entre el juego pastoral Grižula
o Plakir (Placer) de Držić y la pieza de Shakespeare El
Sueño de una noche de verano, entre la comedia Skup (El avaro)
de Držić y El Mercader de Venecia, de Shakespeare. Torbarina estima
que en estas dos comedias ambos dramaturgos trataron los motivos de Plauto,
pero observa que tanto Držić como Shakespeare son deudores del clima
creativo renacentista que era casi idéntico en el Dubrovnik de Držić como,
aunque media centuria después, en el Londres de Shakespeare[39].
Escritor
nato, Držić cultivaba el género pastoral (dramma rusticale) en el
que introdujo —además de los pastores arcádicos, ninfas y sátiros— personajes
modelados según los pastores campesinos de la campiña alrededor de Dubrovnik,
con su mentalidad y habla naturales.
Su
primera pastoral conocida, Tirena, tuvo tres ediciones (1551, 1607,
1639). Un encanto peculiar de esta pieza en verso estriba no en los pastores
convencionales y en su final feliz, sino en los pobres campesinos que
sucesivamente se enamoran de una ninfa acuática, sea por propia voluntad o
heridos por Cupido[40].
El
juicioso y sobrio campesino Radat, que deplora el amor apasionado de Miljenko y
cree en el afecto alegre y razonable, se siente impotente al aparecer Tirena
("S ljubavi mudrovat, ma bratjo, ni ga moć, makar ludovat, za vilom
hoću poć")[41] —"Razonar sobre el amor no es posible, hermanos;
aunque haga locuras, he de seguir a la ninfa"—. Si bien el ermitaño
(Remeta) advierte a los campesinos que deberian dirigir sus ojos a Dios, el
único capaz de otorgarles una paz eterna, Cupido con todo tiene la última
palabra.
En
esta pastoral sentimental los versos más logrados son los que expresan los
tormentos de los amantes individuales, e.g, de Tirena por Ljubmir
y de Sátiro por Tirena.
Resulta
interesante acotar que en su primer prólogo, en un diálogo entre dos
campesinos, Držić habló con admiración sobre la aristocracia de Dubrovnik:
gracias a su habilidad, escribe, estaban en buenos términos tanto con las
potencias occidentales como orientales y sus barcos mercantes navegaban rumbo a
todos los puertos[42]. Eso fue o el tributo necesario de un principiante
plebeyo o un sentimiento auténtico, aunque la opinión de Držić sobre la
clase gobernante de su República nativa iba a empeorar mucho en el curso de los
años.
Según
lo recalcaron varios críticos la Tirena de Držić causó el primer
escándalo conocido en los círculos literarios croatas. Antes de partir para
Siena, Držić escribió poesías amatorias que no eran mejores que las de
numerosos petrarquistas mediocres. Ahora, súbitamente creó Tirena que
sobresale no sólo por su trama, sino también por sus versos melodiosos; fue
especialmente popular entre las mujeres. Entonces, los adversarios de
Držić difundieron el rumor de que el autor de Tirena era Mavro
Vetranović (1482-1576), un viejo monje y un poeta venerado. Držić
replicó con una epístola a su amigo S. Gundulić en la que protestó contra
la acusación de plagio y predijo que un día seria famoso. Esta "apología pro
domo suo" no le ayudó tanto a Držić como el poema de
Vetranović ("Pjesanca. Marinu Držiću u pomoć" - Poesía
en ayuda de Marin Držić) en la que reconoce que Držić era el autor de
Tirena y rindió tributo a este joven y capaz colega quien "no
plagia a nadie, sino que escribe poemas magníficos" ("ki pjesance
rajsko poje... a nikoga ne potkrada" [43].
Junto
con Tirena se publicó en Venecia, en 1551, una farsa Novela od Stanca
(Bromas a cuenta de Stanac). El escenario de esta breve y bien equilibrada
comedia es Dubrovnik en una noche de carnaval. Tres jóvenes nobles ragusinos
están vagando y se quejan de sus padres olvidados que ellos también fueron una
vez jóvenes y deseaban sacar provecho de los placeres que brinda la vida,
especialmente en compañía femenina. ("Ne će im se njekat da su i oni
bili lovci kako i mi sad")[44]. "No podrán negar que ellos también fueron
cazadores como nosotros ahora". En eso advierten, dormitando junto a la
fuente, a un campesino de Herzegovina (Stanac), quien bajó a la ciudad a vender
los productos de granja. Uno de ello, el ocurrente Dživo Pešica, convence a
Stanac que él había sido un hombre viejo, pero gracias a las ninfas
rejuveneció. Stanac se muestra sumamente interesado en este cuento, pues dejó
en su aldea casi ya "pedida" a una mujer joven. Entonces los tres mozalbetes,
con el permiso de Stanac, le pintaron la cara, le afeitaron la barba, ataron
sus manos y se fueron con su mercadería, dejando el dinero correspondiente.
Grižula o Plakir (El Placer)
fue escrita para la boda del noble Viaho Šarkočević[45]. Si bien en su contenido mitológico resulta similar a Tirena,
predominan en ella los personajes reales. Como cuadraba a la ocasión, donde el
amor y la castidad se celebraban, la comedia introduce a Cupido y a su hijo
Plakir, quienes capturan a una ninfa[46]; cuando a su vez fue atado por otras ninfas, llegaron a
un compromiso y todo el mundo quedó libre.
El
personaje principal es Grižula, un ciudadano de Dubrovnik, quien ha escapado de
la brutalidad pues no aguanta más la tiranía de su sirvienta y, al mismo tiempo,
está obseso en su vejez por el sexo, a tal punto que lisonjea a todas las
chicas. Por fin, topa con la sirvienta Omakala, quien huyó al bosque, ya que no
soportaba más la tiranía de su patrona; Grižula, despacio y gradualmente, atrae
a Omakala a su tienda y, al final le promete casarse con ella. En sus
confesiones y quejas a Grižula acerca de su vida anterior, Omakala retrata con
vivos colores los sentimientos de la servidumbre de los patricios y de ricos
mercaderes: "Viejo, mis recuerdos no pueden ser peores que aquellos de una
vida dura que me infligió mi patrona. Pobre de mí, no podria contarle ni la
centésima parte de lo que sufría con ella... No sé cómo no me volví loca con
tantos estorbos. Hice el voto, me persigné, y huí a este campo yermo. No sé
dónde ir, qué hacer, ni dónde estoy".
Hay
dos parejas más: Dragić y Gruba: mientras ella lo quiere tiernamente y lo
sigue en el bosque, quien está totalmente embelesado por la ninfa y, a la vez,
agobiado por su afecto hacia ella y por su pasión hacia un ser sobrenatural: al
final, comprendiendo que podría perder a Gruba para siempre, le declara
dulcemente que ella es su paloma[47].
Radoje
y Miona se quieren, pero mientras él habla abiertamente de sus deseos, ella es
astuta y confía en sí misma y es prototipo de las mujeres que se consideran
superiores a los hombres. Hacia el final del cuarto acto, cuando la desesperada
Gruba cree que ha perdido a Dragić para siempre, Miona pronuncia una
alegato femenista argumentando que los hombres están explotando a las mujeres,
si bien las mujeres son superiores a ellos:
"Todas
vuestras penas derivan de los hombres. Nosotras nos sacrificamos y matamos por
ellos y todo eso es un error. ¿Quién les prepara la comida? ¡Las mujeres!
¿Quién remienda su ropa? ¡Las mujeres! Irian por el mundo desnudos sin
nosotras, pero vean cómo nos tratan. Vosotros brutos vanidosos, si las mujeres
os dejaran, se morirían en las tormentas invernales... Las cosas andan mal y he
dicho que no me iba a casar incluso si mi madre me abandonara."
En Grižula
todos los personajes aceptan su pareja real y eluden a los personajes soñados. Košuta
ve en esta comedia un mensaje de la razón:
Cuando
los seres humanos están vagando fuera de su ambiente natural, se vuelven
desdichados y ridículos.[48]
Parece
probable que Držić escribió su obra principal El Dundo Maroje al
retorno de su peregrinaje de Roma en 1550 [49]. Hay quienes piensan que pasó cierto tiempo en Roma
antes de volver a casa en 1543. Držić conoce muchos detalles de Roma y
está bien enterado de ciertos tinos populares romanos.
La
comedia Dundo Maroje se basa en el cuento de Boccaccio (VIII, 10) en que
se narra como la cortesana Tancofiore engaña a Salabaetto, un mercader menor, y
luego a su vez es engañada por él[50]. Sobre este estimulo inicial, ampliado por elementos
prestados de Plauto y comediógrafos contemporáneos italianos e enriquecido por
el concreto medio ambiente de Dubrovnik, Držić creó una obra original.
En la
comedia de Držić nos enterarnos que Mavro recibió de su padre Maroje cinco
mil ducados para comprar mercaderías en Ancona y Florencia y luego trasladarse
a Sofía para revenderlas. En cambio, él permaneció en Roma, donde durante tres
años gastó la plata con la cortesana Laura. Su padre vino a Roma para salvar el
resto. Maroje es ayudado por Pomet que por entonces se desempeñaba como mucamo
al servicio del conde alemán Hugo, quien está enamorado de Laura. El argumento
se articula en tomo al duelo verbal de los protagonistas o sobre sutiles
maniobras entre el tacaño padre y el hijo pródigo, en torno a los servidores
interesados en buena comida y chicas y en torno a Pomet que por cierto es la
figura dominante y personaje para todo servicio.
Muchísimo
queda escrito acerca del primer prólogo de Držić en el que describe a un
país distante, las Indias, donde todo es comunitario, pertenece a todos y a
cada uno. La naturaleza que los bendijo con la inteligencia los dotó también de
belleza. Su gente es quieta, gentil, sabia y razonable. Sin embargo, los
hechiceros introdujeron monstruos, de modo que hay gente malvada opuesta a la
gente buena. Los dos estudios fundamentales corresponden a Jeličić y
Košuta[51]; Čale en sus extensos comentarios con frecuencia se
refiere a ellos.
Estos
críticos y algunos otros[52] ven en el prólogo del nigromante
una indicación clara que ya al comienzo de los años cincuenta, cuando escribió
y produjo Dundo Maroje, Držić sostenía una actitud crítica si bien
indirecta respecto a la clase gobernante de Dubrovnik. Además sostienen que hay
una línea directa entre Dundo Maroje, Držić y la tragedia de Hecuba
por un lado y sus cartas a Cosimo I por el otro. Estando las cosas como están y
siguiendo la personalidad de Držić enigmática y éticamente cuestionable,
por el momento nos parece más prudente abstenerse a emitir juicio final.
N.
Kolumbić presentó pruebas convincentes de cuánto le debía a Boccaccio. En
cuanto al argumento del profesor Cronia, reiterado después por su discípula
Yolanda Marchiori en el sentido de que hay una imitación de Gl'Ingannati
(III, II) en el episodio de las tres tabernas en Dundo Maroje (I, 1)[53], los estudiosos imparciales son menos seguros[54] (55) ; en la pieza teatral sienesa, la énfasis principal
se centra en el nombre de las tres tabernas (Miseria, Schiocchezza, Grasezza)[55]. No quiero decir que Držić no haya visto o leído,
durante su estadía en Sienna, Gl'Ingannati, pero (tal como Švelec
insistió en su polémica con Marchiaro)[56] hay una diferencia fundamental en leer a alguien y en
copiarlo. Švelec ha concluido con acierto que Držić, siendo un dramaturgo
talentoso, estaba creando sus comedias y no trasplantaba en ellas lo que había
leido antes.
Dundo
Maroje seguirá siendo el centro de investigación y disputa científica: Fue
redactado y articulado en "seis días" (y por ello tal vez, por haber
sido escrito en forma apresurada, tiene muchas escenas que deberían eliminarse)
¿Cuánto debe a las fuentes italianas y cuánto a las locales? ¿Su autor era de
verdad un revolucionario ya al comienzo de los cincuenta cuando estaba divirtiendo
a los "ilustres nobles" de Dubrovnik? ¿Qué es lo que cambió en forma
tan drástica a este clérigo que se volvió tan maquiavélico que propuso a Cosimo
a recurrir a la excomunión de los fieles católicos de Dubrovnik[57] sólo para alcanzar su objetivo: volver a Dubrovnik como
títere de un tirano forastero y de ese modo poder pagar todas sus deudas y
cubrir sus gastos extravagantes?
Acaso
Švelec tenga razón cuando, contrario a la genealogía de la vida de Držić,
generalmente aceptada, sostiene que Skup (Avariento), una obra no
tan original como Dundo Maroje fue escrita primero; no llega a entender
cómo Držić se apartaría de Dundo Maroje cuando estaba nadando en
sus propias aguas, e ir a Skup, donde se sentía menos independiente[58].
Pero
cabe suponer que después de Dundo Maroje el autor era menos original,
por cuanto su obra menos conocida es la traducción de Hecuba de
Eurípides (1558). En general, la cronología de Držić sigue siendo algo
arbitraria y se esperan nuevos hallazgos en ese ámbito[59].
Držić
mismo indica la fuente del argumento para su comedia Skup (Avariento).
En su Prólogo dice que lo he "robado de Plauto" y que los
"niños' de Dubrovnik están familiarizados con dicho argumento[60]. Sabemos que Planto era el comediógrafo favorito de
Ilija Crijević y probablemente Držić se enteró por su intermedio de
este dramaturgo[61]. Sin embargo, pese a su declaración explícita de que
dependía de Aulularia de Plauto, Držić no sólo sitúa a su comedia
en Dubrovnik sino que introduce en el guión un grupo de nuevos personajes,
prueba en forma convincente que Skup, por su estructura interior y por su
coherente significado, es una pieza homogénea, íntimamente ligada a las demás
comedias de Držić, particularmente a su Dundo Maroje[62].
Como
en Dundo Maroje donde el "nigromante" discierne claramente
entre la gente buena y mala, así en Skup un personaje llamado Dživo,
guiado siempre en sus obras y juicios por la razón, descubrió cuán diferentes
pueden ser los seres humanos: algunos son amables, se puede conversar con
ellos, mientras que otros están hechos de roca y en balde uno trata de charlar
con ellos; ellos piensan "que la gente quieta está loca" y que ellos
siempre tienen razón[63].
Si
bien es obvio, en base a sus análisis y la honda motivación, que por debajo de
ambas piezas subyace la división fija de la sociedad, hecha por Držić, en
dos categorías distintas, empero, hasta en el caso de Skup, algunos estudiosos
buscan los modelos Italianos. M. Šrepel (en 1890) escribió un extenso estudio
sobre Skup en el cual subrayó las semejanzas entre esta comedia y La Sporta
de G. B. Galli y L'Aridosia de Lorenzino de Medici[64]. Los italianos citan el trabajo de Šrepel y concluyen
que Držić adaptó con éxito esas dos comedias italianas para su puesta en
escena en Dubrovnik. Pero, según lo mostró Vatroslav Jagić, Skup
depende en parte de Aulularia de Plauto, donde Držić nada tiene en
común ni con La Sporta ni con Aridosia[65]. Frano Švelec, quien dedicó algunos trabajos enjundiosos
a Držić, reexaminó a Skup en relación con sus posibles fuentes y demostró
que Držić había creado una obra original[66].
Su
tema central es el amor genuino entre un joven, Kamilo, hijo del avaro, y
Andrijana. Držić enfatiza su derecho al amor (aunque son jóvenes y pobres)
y condena los matrimonios desajustados, verdadero cáncer de la sociedad
mercantil de Dubrovnik en aquellos días.
La
comedia de Držić, igual que L'Avare de Moliere, posee una calidad
universal, puesto que cuando la presenciamos o leemos, tenemos la impresión de
que Držić, si bien haya retratado un caso patológico de codicia y
avaricia, sugirió también a sus oyentes verificar sus corazones y mentes, si
ellos también no están dispuestos a inclinarse ante el "oro" —esta
divinidad adorada por jóvenes y viejos, pobres y ricos, laicos y clérigos[67]. Lo que pasa con otras pasiones ocurre también con la
avaricia: se deben eradicar sus primeros síntomas ("principiis obsta,
sero medicina paratur").
Durante
las centurias pasadas Hecuba, la tragedia de Euripides traducida al
croata, era atribuida a Marro Vetranović. Fue Petar Kolendić quien en
1909 demostró que su autor era Marin Držić[68]. Kolendić siguió creyendo que Držić
"permaneció fiel" a Lodovico Dolce, cuya traducción Držić estaba
retraduciendo[69]. Sin embargo, Miljenko Majetić, quien realizó un
análisis minucioso de ambas "adaptaciones" y las comparó con su
original, llegó a la conclusión de que Držić estaba más cerca de Euripides
que de Dolce[70]; ello no quiere decir que Držić estaba traduciendo
del griego, tal vez se sirvió de alguna versión latina de Hecuba.
¿Por
qué Držić optó por traducir a Hecuba? Primero, esta comedia durante
el Cinquecento era muy popular; segundo, Držić pensó que con su
legendario argumento podría abordar el tema que lo venia obsesionando cada día
más, es decir la estupidez y la corrupción de la clase gobernante.
L.
Dolce publicó dos veces su traducción (en 1543 y 1549). Casi al mismo tiempo
(París, 1550) Lazare de Bait la tradujo al francés. En su introducción dice que
había emprendido esta tarea para demostrar a los reyes y los magnates cuán
inestables están las cosas de este mundo[71].
Frane
Čale, que dedicó a Hecuba varios trabajos, insiste en que esta
tragedia, aunque traducción, con su estilo auténtico, su mensaje estético y
moral, pertenece al teatro de Držić. Čale corroboró su afirmación con
ciertos pasajes de la traducción de Dolce y de la de Držić[72].
En
varios puntos de esta tragedia, sobre todo en los soliloquios de Hecuba,
cuyo marido fue matado por los griegos, cuyos hijos fueron también matados por
los griegos despótas y que a ella misma la tienen cautiva, escuchamos la
condena del poder malvado:
Cuando la iniquidad se torna arma de vuestros gobernantes, la dulce paz y
la quietud se desvanecen entre los humanos; len este mundo desaparecen la
alegría jovial y la dicha y entre los ciudadanos prevalecen la tristeza y los
pesares! (v. 1960-1964.)
Mientras
Dolce hizo una traducción prosáica, Držić evidenció en el curso del tiempo
ser un poeta cabal. Torbarina, autor de un extenso trabajo acerca de Držić
como poeta, insiste en que sus versos más logrados no debemos bucarlos en sus
poemas de amor, sino en sus pastorales y comedias. Manifiesta expresamente que Hecuba,
en cuanto a su expresión poética, es el drama en verso más maduro y más
perfecto de Držić[73].
Las
comedias de Držić nos brindan un cuadro completo de Dubrovnik en el
periodo de su prosperidad y decadencia[74]. La mayoría de sus personajes busca el placer y la
diversión: viven por y sueñan con mujeres, comida y una vida ociosa. El
adulterio y las intrigas de amor no se consideran pecado. Engañar a un marido
estúpido, sustituir a un pobre amante por otro rico, o uno noble, son signos de
habilidad y sabiduría. Al respecto no hay diferencia entre un clérigo y un
laico, entre un noble y un campesino, entre un joven y un viejo. Pero
Držić no se contentó con ser un mero pintor de la sociedad: quería ser
también su crítico. Parece como si preguntara cómo esos patricios seniles,
egoístas y tacaños lograron el derecho para gobernar sobre la gente común de la
República de Dubrovnik.
Los
argumentos de sus piezas teatrales son interesantes pero a veces no bien
articulados: la introducción de numerosos papeles secundarios y la
multiplicidad de episodios más o menos relacionados con el tema central
resultan más bien pesados. Sus personajes están allí para divertir al
auditorio; algunos, no obstante, sirven como árbitros, haciendo comentarios
acerca de otros: ello es así especialmente en cuanto al mucamo Pomet, presumiblemente
la encarnación del mismo autor. El estilo de Držić es lujurioso y
brillante. Sus monólogos y diálogos rebosan de ingenio ("non sine sale
et lepore"). Todavía hoy divierte a los espectadores con su humor
chispeante, con su diálogo hábil, con su discurso vívido, tan bien ajustado a
sus personajes y a su condición social y con su aptitud para infundir vida a
esos personajes con sólo pocas palabras y gestos[75].
Su
oído estaba tan bien afinado que podía pintar a distintos estratos de la
sociedad humana sencillamente mediante la manera como conversaban sus
personajes; conocía tan bien las variaciones de idioma croata hablado en
Dalmacia que se pueden reconocer sus personajes procedentes de varias ciudades
e islas y entonación por su habla. Sólo en base a esta evidencia de su
capacidad expresiva, cabe asignar a Držić el lugar prominente entre los
escritores renacentistas croatas y atraer sobre él la atención del mundo.
(Tradujo
del inglés: Branko Kadić)
[1] Jorjo Tadić, "Marin
Držić", Dubrovački portreti, Belgrado 1946, pp 91-125; idem, en
Marin Držić de Pantić, Belgrado 1964, pp. 17-45.
[2] Djela Marina Držića, Stari
pisci hrvatski (Obras de M. D., Los clásicos escritores croatas), VII, ed. Milan Rešetar,
Zagreb 1930, LII-LIX.
[3] Leo Košuta, "Siena nella vita e nell'opera de
Marino Darsa (Marin Držić)", Ricerche slavistiche IX,
Florencia, 1961, 61-121.
[4] P. Kolendić, "Premijera Držićeva
Dunda Maroja" (El Estreno de D.M. de Držić), en M.D. de Pantić,
p. 51.
[5] "Padre Marino Darsa, capellano del rev. mo patriarca
di questa città di Venezia", en D. Pavlović "Novi podaci za
biografiju M.D." (Nuevos datos para la biografía de M.D.), iz književne i
kulturne istorije Dubrovnika (Sarajevo, 1955—de la historia literaria y
cultural de Dubrovnik, reimpreso en M.D., ed. Pantić, p. 51.
[6] Jean Dayre, Revue des études slaves, X. 30; Dubrovačke
studije, Zagreb 1938, pp. 22-23. Las cartas de Držić fueron vertidas
al croata por Ivo Batistić, "Zavjerenička pisma M.D." (Las
cartas conspirativas de M.D.), Filologija 5, Zagreb 1967, 5-36. Frano
Čale en su obra Marin Držić, Djela, Zagreb 1979, dio a
publicidad primero su versión croata (pp. 20-34) y después el original italiano
(pp. 882-96).
[7] Dubrovački pirtreti, pp. 124-28.
[8] Stari pisci hrvatski, vii, pp. LXXIV.
[9] Dubrovačke studije, pp. 22-23.
[10] Marin Držić, ed. Pantić, p. 231.
[11] "Zavjerenička pisma M.D.", Filologija
5 (1967), pp. 37-45.
[12] "Pjesnik urotnik" (El poeta conspirador)
en Zbornik M.D., ed. J. Ravlić, Zagreb, 1969, pp. 173-77. M.D., Djela, ed. Frano
Čale. Zagreb 1970, pp. 20-25.
[13] Marin Držić, pjesnik
dubrovačke sirotinje (M.D., poeta de los pobres de D.), Zagreb 1950; también
en Hrvatsko Kolo, 1949, Nos. 2-3, 312-43' La obra final de
Jeličić sobre M.D. fue su M. D. Vidra, Zagreb 1981.
[14] J. Pupačić, "Pjesnik i urotnik"
(Poeta y conspirador), Zbornik M.D., ed. Ravlić, pp. 166-206.
[15] M.D., Djela (Obras), ed. Frano Čale,
pp. 34-40.
[16] A. Kadić, "Materials concerning Marin
Držić in the archives", Year Book of the American Philosophical
Society, 1961, 521-24; idem "The Croatian Renaissance", Slavic
Review marzo 1962, reimpreso en su obra From Croatian Renaissance to
Yugoslav Socialism; La Haya 1969, pp. 27; ídem, La literatura renacentista
croata (versión española) en Studia Croatica, Buenos Aires, 1962, vol. 4-(9),
pp. 287-309.
[17] M. Pantić,
"Četiri stoljeća u potrazi za pravim likom Marina
Držića" (cuatro siglos en búsqueda del verdadero perfil de M.D.); en M.D..
ed. Pantić, pp. 225-228.
[18] M. Pantić,
"Fragmenti o M.D." (fragmentos sobre M.D.), Zbornik Filozofskog
Fakulteta, XI-I, Belgrado 1970, 423-29.
[19] A. Cronia, "Tirena
de M. Darsa nella Dubravka", Ricerche slavistiche, IX (1961),
39-66.
[20] Hrvatski latinisti (los latinistas
croatas), II, ed. Cortan y Vratović, Zagreb 1970, pp. 300. Djuro Ferić
(1739-1820) en su Ragusinorum Poetarum qua Illyrica lingua scripserunt
Elogia (Hrvatski latinisti, II, 623) después de mencionar Tirena y Novela
od Stanca recomienda a los que se atienen a una moral estricta abstenerse a
hojearlas.
[21] Zbornik M.D., ed. Ravlić, p. 517.
[22] Marko Fotez. "Djela Držića na našim i
stranim scenama i niihovi prijevodi na strane jezike" (obras de D. en
escenarios nuestros y extranjeros, y sus versiones en los idiomas extranjeros),
Zbornik M D., ed. Bavlić, pp. 376-82.
[23] T. Torbarina, "Marin Držić, pjesnik"
—M.D. el poeta—, Zbornik M.D., ed. Ravlić, pp. 55-87.
[24] Aparte de la Calandria de Dovizi-Bibbiena
(impresa en Siena en 1521) la mejor comedia sienesa por cierto fue
Gl'Ingannati. Ver. Sanesi, Commedie del Cinquecento, I, Bari, 409.
[25] "La poesía drammatica del Darsa risente
l'influsso del teatro comico italiano della scuola sennesa in
particolare", Enciclopedia italiana, XII, s . v. Darsa.
[26] A. Cronia, Letteratura serbo-croata, Milán
1956, pp. 57-58. En su artículo, "Per una retta interpretazione di Marino
Darza", Cronia resulta todavía más categórico: Cambiate la vernice a tale
scena, cambiate name a tale personaggio raguseo, cambiate la forma a tale
allusione alla societa ragusea, e avrete it corrispondente italiano" (Rivista
de letterature moderne, lv (1953), 203.
[27] Y. Marchiori, "Riflessi del teatro italiano
nel Dundo Maroje di Marino Darsa", La rivista dalmatica, Venecia
1958, Nos. 2-3.
[28] F. Švelec, "Dundo Maroje u raspravi J.
Marchiori", Zadarska revija, IX (1960) ; idem, Komički teatar
M. D., Zagreb 1968, pp. 87-225.
[29] I. Slamnig, "Pristup M. D. s ove obale"
—Enfoque de M.D. desde esta orilla—, Letopis matice srpske, Novi Sad
1964, 152-165: idem, Disciplina mašte —la disciplina de la fantasía—, Zagreb
1965.
[30] Véase A. Kadić, M.D.,
"Croatian playwright", Comparative litterature, Fall 1959, N°
4, 350.
[31] D. Pavlović, Iz
knjlževne i kulturne istorije Dubrovnika, Sarajevo 1955, p. 18.
[32] M. Držić, Djela, ed. Čale, p. 344.
[33] H. Levin, The Myth of the
Golden Age in the Renaissance, Bloomington 1969, p. 87.
[34] Lovejoy, "The communism
of St. Ambrose", Essays in the History of ideas. Baltimore 1948,
pp. 296-307.
[35] E. Sturtz and J. Hexter in
the Introduction to St. Thomas More's, Utopia, New Haven 195, p. CXL
[36] In Geschichte des neueren Drama, II, Halle 1918,
479-90.
[37] "Marín Držić i
Molière". Iz književnosti, Belgrado, 1906, pp. 62-111.
[38] Šekspirske teme u djelu M.D." (Los temas
shakespeareanos en la obra de M.D.), Dubrovnik, 1967, N9 3, 3-11.
[39] Italjanskoe vozrozdenie i
slavjanskie literatury XV-XVI vekov, Moscú, 1963, p. 99.
[40] M. Kombol, Povijest
hrvatske knjiisvnosti do preporoda, Zagreb, 1961, p. 155.
[41] Al final del tercer acto, v. 1165-86.
[42] "Korabije plivaju njih vitrom svakime",
v. 46.
[43] Véase Ravlić, "M.D. i njegovi
napadači" —M.D. y sus detractores—, Rasprave iz stare hrvatske
književnosti, Zagreb 1970, pp. 5-24; M. Pantić acota que la intervención
de Vetranović es una de las más honorables en la historia de la literatura
sureslava (M. D., ed. Pantić, p. 237).
[44] La relajación de los jóvenes ragusinos es tomada
por algunos críticos como un criticismo social implícito. Véase Kombol, Novela
od Stance, Zagreb 1949, pp. 42-43 y Švelec, "Algunas reflexiones sobre
las chanzas a costilla de Stanac", de D., Republika, 1954, 638. Igual que
respecto a las demás obras de D. así en torno a Novela od Stance la
controversia se originó acerca de la duda si el autor fue o no influido por la
"novella" de Boccaccio, narrada en su Decameron en su octavo día,
cuando el estúpido doctor Simone es engañado. Croma, como siempre ve una
influencia directa (Storie della letteratura serbocroata, Milán 1956, pp.
56-57). Švelec y Franičević deniegan toda influencia, por cuanto no
hay similaridad entre ambos personajes (Švelec, Komički teatar M.D., pp.
100-01); Franičević, Poviljest hrvatske renesansne književnosti, p.
494), pero N. Kolumbić admite que D., que conocía muy bien a DECAMERON y
estaba influenciado por Boceado mientras escribía Dundo Maroje,
inconscientemente siguió a su autor preferido ("Boccacciova novela VIII i
Držićev, Dundo Maroje", en M. D., ed. Ravlić, pp. 347-48).
[45] Mientras Josip Torbarina en su traducción del Sueño
de una noche de verano encuentra que Tirena se asemeja a la comedia de
Shakespeare, A. Lord opina que Grižula le es más próxima, ya que Plakir está
urdiendo una trampa a la ninfa, igual que luego lo hará Pluch (Čale, 626).
[46] Jeličić ve en él a un miembro típico de
la clase alta de Dubrovnik en sus relaciones con la sirvienta (M.D. Vidra,
Zagreb, 1961, p. 88).
[47] Čale halla similitud entre Dragić y el
Vuko de Vojnović, varios siglos posterior, quien llama a su Jela
"amada niña" a la que él recogía fresas (M. Držić, 1971, 26).
[48] L. Košuta, "Siena nella vita y nell'opera di
Marino Darsa", p. 45.
[49] P. Kolendić, Iz staroga Dubrovnika, ed. Pantić,
Belgrado 1964, pp. 115-21.
[50] Ibídem, "Boccacciova novela
VIII-10 i Držićev Dundo Maroje", Zbornik M.D., ed. Ravlić, pp.
346-365.
[51] Z. Jeličič, Marin Držič Vidra,
Zagreb 1961, particularmente cap. V (pp. 126-190) ; Košuta, "Siena nella
vita y nellbpera de Marino Darsa", Ricerche slavistiche IX (1961),
67-121.
[52] J. Pupačić, "El poeta
conspirador", Zbornik Držić, ed. Ravlić, pp. 166-206.
[53] A. Cronia, "Per una retta interpretaziones di
Marino Darsa", Rivista di Letteratura moderna, IV (1953), 203; J.
Marchiori, "Riflessi del teatro italiano nel Dundo Maroje", Rivista
Dalmatia', Nos. 2-3, 1958.
[54] "Algunos especialistas no alineados, más
propensos a yugoslavos que a italianos, en la apreciación del genio de Držić"
(II. Birnbaum,
On medieval and Renaissance Slavic Writings, La Haya 1974, p. 356).
[55] Si Stragualcia (en G'Ingannati) no evidencia
interés en "buone camere, buon fuoco, buonissima letta, lenzuola di
bocata" (III, ed. Fl. Cerreta, Florencia, 1980, p. 178) y da preferencia a
"piu roba" (más comida), ello no debe sorprendemos, ya que él es
gourmand como Bokčilo y para ellos primero es el estómago y luego el
gusto.
[56] F. Švelec, Komički teatar M.D., pp.
203-08.
[57] En su primera carta a Cosimo, No 17, Držić
sugiere la excomunión papal, verdadera o falsa ("una acomunica papale. o
finta o vera per cominiciar dall'onor di Dio"), para atemorizar a las
masas y animar a los nobles para iniciar la rebelión ("in compagnia di
questi si principiraria la cosa"). Aunque uno no esté de acuerdo con los
comentarios de Batistić en el sentido de que Držić actuó de
conformidad con Ios decretos del Concilio Tridentino (Las cartas conspirativas,
pp. 23-24), también rechazo la argumentación de Čale de que Držić puede
justificarse por actuar de acuerdo a los principios de Machiavello: todos los
medios justifican el objetivo final (en Marin Držić, p. 18, N 500),
Držić no era un "príncipe" machiavelico, sino un ciudadano raso
y un sacerdote católico quien no estaba obligado, por razones de estado, a
mentir y a recurrir a métodos deshonestos.
[58] F. Šelec, Komički teatar Marina Držića,
pp. 19.21.
[59] F. Čale, Marin
Držić, Zagreb 1971, p. 82.
[60] "Todo está tomado de un libro más viejo que la
vejez -- de Plauto: los chicos lo leen en la escuela".
[61] V. Vratović, Hrvatski latinisti (los
latinistas croatas), I, 378.
[62] M. Držić, Djela, ed. Čale, pp.
106-18.
[63] Al final del acto cuarto, escena octava, Dživo
medita: "Raro animal es el hombre. Unos son de carácter calmo con los que se
puede hablar, que atienden las razones que aceptan las razones y las siguen,
que entienden el mundo, que me parecen hombres auténticos. Otros, en cambio,
son de carácter duro, hechos de roca, parecen razonables, pero con ellos no se
puede hablar. Hombres tranquilos les parecen locos: su señorío algunos lo
manifiestan con petulancia y pretenden que todo sea según sus caprichos...
[64] Skup M .D., según la "Aulalaria de
Plauto", Rad 99 (1890), 185-237.
[65] V. Jagić, Izabrani kraći spisi, V.
Jagić traducidos por Kombol, Zagreb 1948, p. 352.
[66] Šelec, Komički teatar Držića, pp. 10-21.
[67] En el primer acto, escena quinta, el monólogo de
Skup es revelador: Si uno no tiene oro, está mal. Tenerlo de esta manera, mal
peor... Con el oro se pierde la bondad, el oro es dañino para la gente. El oro
seduce a los viejos y jóvenes, hermosos y feos, santos y pecadores, laicos y
eclesiásticos. Por eso ahora se empuja a los burros de oro por ser
dorados...".
[68] P. Kolendić, "La traducción de la Hecuba
de Dolce", informe del colegio clásico de Kotor, 1909, pp. 3-16.
[69] P. Kolendić, Iz starog Dubrovnika, ed.
Pantić, Belgrado 1964, p. 129.
[70] M. Majetić, "La influencia de Euripides
sobre Držić", Živa antika, 164, XII-XIV (1964), 211-26.
[71] "Para demostrar a Ios reyes y a los grandes
señores la incertidumbre y la lúbrica inestabilidad de las cosas
temporales" (Leo Košuta, "Il mondo vero e il mondo a roveschio in
Dundo Maroje", Ricerche Slavistiche, 1964, p. 113).
[72] Čale, "¿Qué es Hecuba para
Držić?", Marin Držić, ed. Ravlić, pp. 142-185; reproducido
y ligeramente modificado en su M.D., Zagreb 1971, pp. 106-30; M.D., Djela,
Zagreb 1977, pp. 130-150.
[73] J. Torbarina, M.D., "El poeta", Marin
Držić, ed. Ravlić, 70.
[74] Jorjo Tadić, "Acerca de la estructura
social de Dubrovnik en la época del Renacimiento" y Salko
Nažečić, "M.D. pintor de la sociedad ragusina en el siglo
XVI", en Marin D., ed. Pantić, pp. 9-18, 193-99.
[75] (76) Milan Rešetar, "La lengua de M.D.", Rad
248 (1933), 99-100. Vera Javarek expresa acertadamente: "Cada uno de los muchos
y diversos personajes menores posee su estilo apropiado de hablar", Slavonic
and East European Review, Nc 88, 1958, 155-156.