Corrigiendo errores

ACLARANDO EL CARÁCTER ETNICO E HISTORICO DE BOSNIA Y HERZEGOVINA

LA GUERRILLA YUGOSLAVA

por Julio Gil Pecharroman, en "Siglo XX - Historia Universal 17: La derrota nazi - De Stalingrado a Berlín (1943-45). Madrid 1984, pág. 91-100.

 

El autor del ensayo precedente es profesor de historia contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid. Como todos los ensayos que en forma muy sucinta pretenden presentar la historia reciente de distintas naciones europeas muy a menudo incurren en inexactitudes y errores (Brevis esse laboro, obscurus fío /Q. Horatius Flaccus: Ars poetica/), también este —sin duda alguna escrito con el genuino esmero de historiador objetivo—acusa algunas inexactitudes factográficas y juicios erróneos que merecen ser mencionados y, en lo posible, corregidos.

 

La inexactitud histórica principal, a la cual nos referiremos más adelante en forma pormenorizada, comete el autor en la siguiente aseveración: "De Hitler obtuvo el Poglavnik la cesión de Bosnia y Hercegovina, regiones que bajo ningún concepto podían considerarse croatas" (p. 92).

 

En el prolegómeno a la descripción de la guerrilla —tema principal del ensayo— el autor formula afirmaciones que requieren aclaración y/o rectificación. Por ejemplo: "Pero la firma del acuerdo (adhesión al Pacto Tripartito el 25-3-1941 -- N. del A.) suscitó un profundo rechazo en la opinión pública." La opinión pública en Yugoslavia no era uniforme al respecto; para la mayoría la adhesión al pacto significaba la paz en las fronteras con los vecinos que ya habían adherido al pacto, con excepción de Grecia, contrarios eran algunos círculos militares servios bajo la influencia británica y quienes efectuaron el golpe de Estado el 27-3-41, y los nacionalistas croatas, especialmente los miembros del Movimiento Croata de Liberación 'Ustaša', quienes se vieron defraudados en sus esperanzas pues la guerra la consideraban una ocasión propicia para la restauración del Estado croata. Tampoco se puede decir con propiedad que el "golpe de Estado incruento terminaba con la impopular dictadura del príncipe Pablo..." pues él no era dictador al estilo del rey Alejandro, asesinado en Marsella en 1934. Quizás era un tanto impopular en Servia por haber buscado y encontrado un cierto entendimiento con los croatas. No es del todo exacto decir: "El día 10 (de abril - n.c.) cayó Zagreb, capital de Croacia" pues ese día, y antes de la llegada del ejército alemán a Zagreb, "había proclamado la independencia el 10 de abril Slavko Kvaternik, lugarteniente del líder independentista, el Poglavnik Ante Pavelić" como lo señala más adelante el mismo autor.

 

También conviene aclarar la frase que es la continuación de la ya citada aseveración sobre Bosnia y que será objeto de nuestra atención más adelante. La aludida frase reza: "En cambio el 18 de mayo tuvo (Poglavnik - n.c.) que reconocer la anexión de Dalmacia por Italia (Protocolos de Roma )." El mapa ilustrando "El desmembramiento de Yugoslavia, 1941" (pág. 94) demuestra que Italia anexionó en 1941 casi las mismas partes de Dalmacia que los Aliados Occidentales (Gran Bretaña, Francia y Rusia) habían cedido a Italia, mediante el Tratado de Londres del 26-44915, como precio para su declaración de guerra a las Potencias Centrales. A. Pavelić, dejado por Hitler a la merced de Mussolini, no tuvo otra alternativa que reconocer la imposición del mencionado precedente. El autor no pudo del todo liberarse de la persistente propaganda comunista yugoslava, especialmente en lo que se refiere a los nacionalistas croatas. No es correcto decir: "Los ustachi, los seguidores del padre da la nación croata, se entregaron durante meses a una campaña de exterminio de la población serbia y judía..."

 

El Dr. Ante Starčević, apodado Padre de la Patria, murió en 1896. Su ideología, reflejada en el Partido de Derecho Croata, no tiene nada en común con la guerra civil llevada a cabo en el territorio del Estado Independiente de Croacia y el exterminio mutuo servio-croata. Uno de sus sucesores en la presidencia del Partido de Derecho ha sido el Dr. Josip Frank, judío croata. Falleció en 1911. — Refiriéndose a la terminación de la guerra el autor escribe: "Hasta el 5 de mayo de 1945 las tropas de Tito no pudieron atravesar la línea Zvonimir, que defendía Zagreb. Al día siguiente, el Poglavnik — que acaba de realizar un último baño de sangre entre sus súbditos de origen serbio — abandonó su capital seguido por unos 400.000 partidarios". Hasta tanto se produzcan pruebas fehacientes sobre la supuesta matanza de servios durante los últimos meses de la guerra, debemos calificar esta afirmación como maniobra de la propaganda comunista yugoslava efectuada con el propósito de justificar sus horrendas liquidaciones de centenares de miles de adversarios del comunismo al terminar la guerra. El autor se refiere en forma bastante suavizada a ese hecho en el párrafo siguiente: "Detenidos por los británicos y neozelandeses, que habían alcanzado Eslovenia, fueron entregados a los partisanos, que a su vez terminaron ocupando el sur de Austria y la mayor parte de Istria. Más de 50.000 nacionalistas croatas y varios miles de chetniks fueron ejecutados como criminales de guerra. Pavelić, Nedić y Mihailović pagaron con sus vidas su actuación durante la contienda."

 

En cuanto al número de los "ejecutados como criminales de guerra" se estima que las cifras giran en torno a 200.000 soldados del ejército croata, 12.000 de domobranci eslovenos, cerca de 6.000 soldados montenegrinos, unos 3.000 chetniks servios, 60.000 alemanes y alrededor de 100.000 civiles, mayormente croatas. El general Kosta Nadj, comandante del Tercer Ejército partisano yugoslavo responsable por la matanza de los refugiados extraditados, declaró recientemente al respecto, que "150.000 opositores del régimen cayeron en sus manos y que `naturalmente al final, nosotros los liquidamos'" (Reporter del 6-13 de enero de 1985, Belgrado, en: Nikolai Tolstoy, The Minister and the Massacres, Londres, 1986, p. 409, nota 8). Así que no se trata de ejecución de criminales de guerra condenados someramente por los tribunales militares o "populares", sino de la liquidación de la oposición de manera propia a los comunistas de Tito.

 

Agreguemos que Pavelić murió de muerte natural en Madrid, en 1959, mientras que Nedić cometió suicidio en la prisión de Belgrado. Solamente Mihailović fue condenado y ejecutado como criminal de guerra, en 1946.

 

Volvamos pues a nuestra consideración principal. Se trata de la ya citada aseveración del profesor J. G. Pecharroman de que Bosnia y Herzegovina son regiones que bajo ningún concepto podían considerarse croatas. En cambio, nosotros sostenemos que estas regiones deben considerarse croatas bajo varios conceptos: el geopolítico, el histórico, el étnico y el lingüístico. Al afirmar esto, nos basamos en el estudio del profesor doctor Fray Dominik Mandić, traducido al castellano, intitulado "Bosnia y Herzegovina - provincias croatas. En conmemoración del V centenario de la caída de Bosnia (1463-1963)" (in: "Bosnia y Herzegovina - Aportes al esclarecimiento del origen de la Primera Guerra Mundial", Studia Croatica, Buenos Aires, 1965, págs. 151-223, con sumario en ingl`s, págs. 224-233). La versión croata del sumario del estudio del doctor D. Mandić (Hrvatska Misao, N° 41, diciembre 1968, Buenos Aires), ha sido traducida al castellano e incorporada en nuestro artículo con el título "El Congreso de Berlín (13-6-1878,-13-7-1878) y sus consecuencias para Croacia" (Studia Croatica, Buenos Aires, 1978, vol. 70-71, págs. 158-167). De la mencionada obra del doctor D. Mandić reproducimos los datos y conclusiones más importantes.

 

I — Bosnia y Herzegovina consustanciadas con Croacia en sentido geopolítico

 

1 — La actual Bosnia y Herzegovina carecen de fronteras naturales y, desde el punto de vista geopolítico, no forman una unidad territorial independiente y cerrada. Este ente político es el resultado del proceso histórico-cultural, iniciado a fines del siglo XII bajo el gobierno del ban Kulin y terminado en nuestros días. Por la configuración natural del suelo y por el curso de sus montañas y ríos la actual Bosnia y Herzegovina consta de varias partes más unidas a las regiones adyacentes croatas que entre sí. Por ello, los prácticos romanos adjudicaron las regiones del río Sava de la actual Bosnia a sus provincias panónicas, mientras que la Bosnia central con la cuenca del Vrbas superior, Tropolje (los campos de Glamoč, Hlivno y Duvno) y toda la Herzegovina actual la incorporaron a la provincia de Dalmacia. Bosnia y Herzegovina prolongan, complementan y unen las regiones croatas del Norte panónico con las del Adriático septentrional. El río Drina con su cauce hondo y escarpado por entre las altas montañas encierra las regiones croatas y las separa de las regiones servias y de los Balcanes centrales. Siguiendo esta línea, los romanos trazaron la línea divisoria definitiva del Imperio Romano entre Occidente y Oriente; con la misma coincide la separación de la Iglesia Oriental y la Occidental y de la cultura con la misma denominación, la oriental y la occidental.

 

II — Durante las migraciones de los pueblos los croatas poblaron Bosnia Y Herzegovina y siguen viviendo en ellas permanentemente

 

2 — Según Constantino VII Porfirogéneta (905-959), a su llegada al sur en 626, los croatas se radicaron en: Dalmacia, Ilírico y Panonia. Consecuentemente, los croatas ocuparon al principio toda la Bosnia y Herzegovina de hoy, pues formaban la parte integrante de dichas provincias romanas. Describiendo la situación política a mediados del siglo X, Porfirogéneta menciona el "terruño Bosnia" al final del capítulo 32 de su obra De Administrando Imperio, donde habla de los servios. Hizo eso debido a que su contemporáneo, el župan (prefecto) servio Časlav Klonirnirović, justamente en aquel entonces (949) ocupó Bosnia ("pequeña región alrededor del curso superior del río Bosnia" según Enciklopedia Leksikografskog Zavoda, tomo I, Zagreb, 1955, pág. 579), y otras regiones croatas hasta los ríos Vrbas y Cetina. Sin embargo, alrededor del año 960 el rey croata Krešimir III reincorporó Bosnia a Croacia. Desde aquel entonces y hasta el año 1918 Bosnia jamás formaba parte del Estado servio, ni estuvo bajo el dominio servio.

 

3 -- También una antigua crónica croata del siglo VIII, incorporada en la crónica Kraljevstvo Hrvata (Regnum Croatiae) del siglo XI, confirma que a su arribo al Adriático Ios croatas ocuparon a Bosnia. Respecto al máximo gobernador croata esta crónica dice: "...tornó el reino de Iliria, o sea todo el territorio que se halla aquende Valdemije /Val de vino = Vinodol/ y hasta Polonija /Polina, antigua Apollonia en Albania = Valona/... y llegaba a Bosnia y bajaba a Dalmacia... la comarca superior e inferior ... Y su reino abarcaba Bosnia y Valdemin hasta Polonia, tanto el reino marítimo como el interior..."

 

4 — Desde Ios tiempos más antiguos Bosnia ha sido banovina (un ente estatal autónomo croata) regida por los banos (ban, "banus" en latín) ininterrumpidamente hasta el año 1377, cuando el ban Tvrtko I se proclamó rey. La dignidad de ban es una institución netamente croata, siendo desconocida por los servios, búlgaros y otros pueblos de la Europa medieval.

 

5 — El ordenamiento social en la Bosnia medieval era croata. Bosnia ha sido estrechamente ligada en lo cultural a las demás regiones croatas. Eso lo corroboran los restos arqueológicos de las iglesias, de los palacios reales y de los potentados, y los monumentos sepulcrales. Todos ellos llevan las características occidentales y croatas.

 

6 — El cronista bizantino Juan Kinamos, secretario del emperador Emanuel Comneno (1143-1180), estuvo reiteradas veces con el Emperador en Servia de antaño y en la frontera de Bosnia. Apoyándose en su propio conocimiento Kinamos escribe sobre el ban Borić:

"Cuando llegó cerca del río Sava, se dirigió al otro rio Drina, que des-emboca en otra parte y separa a Bosnia de otra comarca, Servia. Y Bosnia no está sometida al župan de los servios, pues es independiente; la gente vive de manera peculiar y se gobierna a sí misma."

 

Kinamos sostiene claramente, gracias a sus conocimientos directos, que en Bosnia no viven los servios, sino otro pueblo, o sea el pueblo croata, pues en aquel entonces, como hoy en día, no hubo en los Balcanes centrales otros pueblos que no fueren el croata y el servio.

 

III — La conciencia nacional croata de los católicos y musulmanes en Bosnia y Herzegovina

 

7 — Desde el siglo XII hasta el siglo XV no se registraron mayores migraciones de la población en Bosnia. En esa comarca vivían permanentemente los mismos pobladores autóctonos, de los cuales Kinamos dice que no eran servios. Este pueblo autóctono empezó a destacar su nombre gentilicio croata con cierta insistencia cuando Bosnia cayó bajo el dominio turco y cuando a fines del siglo XV y comienzos del siglo XVI una parte de la población autóctona bosníaca emprendió la huida hacia el Occidente: los bunjevci, los vodeni (= bosnios) croatas, los predavci y otros. Todos ellos se llamaban a sí mismos croatas, y así los llamaban sus contemporáneos.

 

El enviado pontifical A. Burgio escribe en 1526 que Bosnia pertenece a Croacia ("... il principe Ferdinando ci attente volentieri per potersi intitolare Re di Bossina; appartenendo la Bossina a la Croatia". Monumenta Vaticana Hungarica, ser. II, tomo I, Budapestini 1884, p. 324). Otro enviado papal en 1580 acotó que el río Una (actualmente en Bosnia) "es el río principal de Croacia" ("...principalissimo fiume di Croazia". Vetera Mon. Slav. Mer. historiara illustrantia, II, 75, Zagreb, 1875).

 

8 — El escritor croata fray Francisco Glavinić nacido en Glamoč Bosnia, en 1585, llama su idioma "croata". En su obra "Los comienzos de la provincia franciscana Bosnia-Croacia" escribe: "Los bosnios son la misma nación con los croatas; también el idioma les es el mismo" ("I Bosnesi sono l'istessa natione con i Croati, e tale è anco il linguaggio loro". F. Glavinich, Origine della provincia Bosna Croatia, Udine, 1646).

 

Los pobladores autóctonos de Bosnia de religión católica, al alistarse al servicio militar turco, solian llamarse a sí mismos "valientes croatas". Este nombre es mencionado varias veces por el escritor turco Evlija Čelebija quien repetidas veces viajaba por Bosnia en el siglo XVII. Čelebija acotó que también los pobladores ortodoxos de Piva montenegrina se llamaban "genuinos, puros croatas".

 

Fray Lovro Šitović, de origen musulmán de Ljubuški, siempre llamaba croata el idioma que hablaba. En la introducción de su Gramática, dedicada a la juventud de Dalmacia, Bosnia, Herzegovina, Eslavonia y Bačka, se dirige a todos con las palabras: "Nosotros los croatas".

 

9 — Hasta el fin del siglo XII toda la población de Bosnia y Herzegovina era croata, perteneciendo a la religión católica de rito romano. A fines del siglo X aparece en Bosnia la herejía de los bogomili (patarenos), pero recién en el siglo XIII cobra tanta importancia que a principios del siglo XIV fue abrazada por la mayoria de los croatas de Bosnia y Herzegovina. Gracias a la labor de los franciscanos de la provincia de Croacia y del Vicariato de Bosnia (1392-1463) los adeptos a la herejía de bogomili han sido en su mayoría reincorporados al seno de la iglesia católica, de modo que al caer Bosnia y Herzegovina bajo el dominio turco en 1463, de toda la población no más del 10 % se decían bogomili.

 

Los croatas bogomili en su totalidad abrazaron el islám. Los croatas católicos retrocedían día a día numéricamente debido a las persecuciones turcas y por falta de sacerdotes católicos. A fin de preservar su fe católica, más de 300.000 emigraron a las regiones limítrofes de la Croacia libre y a otras regiones no croatas como: Eslovenia, Austria, Bohemia, Hungría, Italia. Por todas estas razones unos 500.000 abrazaron el islám y unos 50.000 pasaron al rito ortodoxo.

 

Los croatas musulmanes como así también los católicos hablaban el viejo idioma croata ikavski con fuertes matices del dialecto čakavski; seguían valiéndose de la escritura croata llamada bosančica; conservaron muchas viejas costumbres populares croatas en la vida familiar y comunitaria, como así también las vetustas supersticiones populares acerca de hadas, brujas y vampiros. También hoy en día los croatas tanto católicos como musulmanes en Bosnia y Herzegovina forman una separada comunidad lingüística y biológica, distinta de la de los servios inmigrados con posterioridad.

 

10 — Desde mediados del siglo XV y hasta promediar el siglo XVII los musulmanes de Bosnia y Herzegovina con su espada y su intelecto, sea como jenizares, sea como gobernadores administrativos, llevaron el Imperio otomano hasta su apogeo de poder y esplendor. Veinticuatro croatas, mayormente de Bosnia, fueron grandes visires del Imperio, veintitrés de ellos fueron yernos del Sultán. Algunos de ellos se enorgullecían enfáticamente de su nombre croata de tal modo que los historiadores turcos hasta hoy los distinguen como croatas, a saber: Mahmud bajá Abogović Veli (santo), Rustem bajá El Croata, Sivajuš bajá El Croata, Murad bajá El Croata, etc. Los demás croatas musulmanes de Bosnia y Herzegovina tampoco renegaban de su nombre y lengua croata cuando se encontraban en el extranjero. En la academia militar de los jenizares en Constantinopla, y desempeñando altos cargos estatales a lo largo y ancho del Imperio, ellos hablaban el croata, obligando de este modo a los demás servidores de otros pueblos de Turquía a aprender y hablar el idioma croata, lo que hicieron incluso algunos sultanes, como por ejemplo Solimán El Magnífico. El enviado vienés A. Pigafetta, en 1567, escribe al respecto: "Hablamos en croata. En Constantinopla es usual hablar en croata, idioma que casi todos los funcionarios turcos conocen, especialmente los. militares" ("Parlar in croato... e ció usassi parimente a Constantinopoli ... in croata, lingua parlavano, la quale é familiare á tutti quasi i Turchi, e specialmente a gli huomini di guerra", A. Pigafetta, Itinerario, Londres, 1585, Starine Jug. Akademije, sv. X, Zagreb, 1878, p. 14 y siguientes). Mohamed-bajá Sokolović (1510-1579), oriundo de Bosnia oriental cerca de Višegrad, al terminar sus altos estudios con distinción fue preguntado por el Sultán Solimán de dónde provenía, y éste le respondió: 'De los croatas'. Sokolović fue el .más grande estadista de la Turquía de todos los tiempos.

 

IV — Los valacos y los servios son inmigrantes extranjeros en Bosnia y Herzegovina

 

11 — A Bosnia y Herzegovina, que eran regiones puramente croatas, empezaron a inmigrar en el transcurso del siglo XI elementos foráneos. Los señores feudales bosníacos empezaron entonces a traer a los valacos étnicos, de origen mauro-africano, para que se desempeñen como soldados y boyeros.

 

Hacia fines del reino de Bosnia en estas provincias hubo cerca de 100 aldeas valacas ("katuni") con unas 15.000 almas, mayormente de religión católica. Los turcos favorecían la colonización de valacos no eslavos empleándolos en el servicio militar como tropas de choque y guardias fronterizos. En 1540 en el sandyacato de Bosnia hubo 9.879 casas valacas entre los valacos antiguos y nuevos. Hasta las guerras de Viena (1683-1699) los nuevos valacos turcos hablaban su idioma romano.

 

12 — En Herzegovina hasta la época de los Nemanjić, y en Bosnia hasta la llegada de los turcos, no hubo servios ni ortodoxos, salvo algunos carreros de mercaderías a los cuales contrataban los señores feudales bosníacos y los comerciantes ragusinos (de Dubrovnik) para el transporte de la mercadería desde la costa marítima al interior.

 

Tras la derrota servia en la batalla de Kosovo (1389) los servios étnicos retrocedían bajo la presión turca a lo largo de los ríos Ibar y Morava hacia el río Danubio y Voivodina. También la gran migración de los servios bajo Arsenije Crnojević en 1690, se efectuó hacia el Norte. Históricamente no se puede comprobar si algún grupo mayor de servios étnicos haya inmigrado a Bosnia hasta la ocupación por Austro-Hungría en 1878.

 

Conclusión - Etnicamente Bosnia permaneció siempre región croata

 

La actual población de Bosnia y Herzegovina acusa el siguiente origen étnico:

 

Los croatas católicos son en un 95 % descendientes de los antiguos croatas católicos de Bosnia y Herzegovina; el 2-3 % provienen de los antiguos mauro-valacos croatizados, y el 3-4 % de distintas minorías étnicas.

 

Los musulmanes son descendiente de los croatas bogomili de Bosnia y Herzegovina en un 10-12 %; el 85 % son croatas católicos islamizados; de origen turco u oriental el 2-3 %, y de origen valaco el 1-2 %.

 

Los servios son descendientes de los croatas católicos y bogomili pasa-dos a la religión ortodoxa en un 33 %; de los mauro-valacos no eslavos el 50-52 %; de diverso origen étnico un 6 %, y de los servios étnicos el 8-10 %. La mayoria de los servios étnicos ha llegado a Bosnia y Herzegovina durante la ocupación de Austro-Hungría y durante la primera y la segunda Yugoslavia. Los croatas ortodoxos y los valacos no eslavos fueron servizados por la Iglesia ortodoxa servia a fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX.

 

Estas son las conclusiones del historiador doctor fray D. Mandić sobre el carácter étnico-histórico croata de Bosnia y Herzegovina.

 

MILAN BLAŽEKOVIĆ