VLADIMIR MARKOTIĆ: "The
medieval tombstones in Bosnia and Hercegovina: the kinships and the
professions" (Las lápidas sepulcrales medievales en Bosnia y Herzegovina:
los parentescos y las profesiones). Separata del simposio "Status,
structures and stratification: current archaeological reconstructions",
publicado por la Asociación arqueológica de la Universidad de Calgary, Canadá,
1985.
Este breve ensayo del profesor V.
Markotić, presentado en la décimo-sexta conferencia anual de la Asociación
Arqueológica de la Universidad de Calgary, es la continuación de sus
investigaciones anteriores. Es así que Markotić se ocupó de los sistemas
de parentesco de Yugoslavia ya en 1968 ("The kinship systenms from
Yugoslavia" - véase Studia Croatica, Vol. 38-39 de 1970, pág. 191)
y de los monumentos funerales o lápidas sepulcrales medievales de Bosnia y
Herzegovina en general ("The medieval tombstones of Bosnia and
Hercegovina", ensayo publicado en el simposio "Megaliths to Medicine
Wheels: Boulder Structures in Archaeology", Calgary 1981 - véase Studia
Croatica, Vol. 82-83 de 1981, pág. 191-2). En este ensayo el autor aclara
la denominación de estos monumentos y lápidas sepulcrales, comúnmente conocidos
bajo el término croata stećak (stechak - derivación del verbo croata
stajati - estar parado, estar en pie), también llamados biljeg (marca, hito),
mašet (italiano masseto = piedra grande) etc. El número total verificado de
estas tumbas encontradas en numerosas necrópolis ubicadas en Bosnia y
Herzegovina, Dalmacia, Croacia, Eslavonia, Montenegro y a lo largo del río Drina
en la Servia occidental, es de 66.478 piezas de las cuales la abrumadora
mayoría, o sea 58.547, se hallan en Bosnia y Herzegovina. En cuanto a las
for-mas de las lápidas sepulcrales, ellas son: losas planas, bloques, cajas
mortuarias, sarcófagos, obeliscos, cruces verticales Y a veces piedras amorfas.
El 8,5 % del total de las lápidas sepulcrales tienen decoraciones incisas
mayormente sarcófagos y cruces verticales, representando símbolos cósmicos,
ornamentos, plantas, animales y seres humanos. Las inscripciones son hechas en
"bosančica", variante croata de las letras cirílicas, también
conocida como cirílica croata (hrvatska ćirilica). Sólo el 0,54 % del
total de los monumentos funerarios llevan inscripciones, que casi en su
totalidad vienen incisas en letras cirílicas.
Previo a la examinación de las 303
inscripciones desde el punto de vista de parentesco y profesiones, extraídas de
la obra de Marko Vego "Zbornik srednjovjekovnih natpisa Bosne i
Hercegovine" (Compendio de inscripciones medievales de Bosnia y
Herzegovina - Cuatro volúmenes publicados en Sarajevo desde 1962 hasta 1970),
el prof. Markotić proporciona, a título de introducción, antecedentes
históricos básicos respecto al todavía no del todo esclarecido fenómeno de los
stechak en Bosnia y Herzegovina. En efecto, se considera que Bosnia —una
pequeña región alrededor del origen del río homónimo— ha sido parte de Croacia
pues así lo señalan los documentos históricos. Asimismo, la palabra Ban fue el
título de los antiguos gobernadores croatas y el gobernante de Bosnia ostentaba
ese título. Luego del decaimiento político de Croacia a principios del siglo
XII, cuando los reyes húngaros fueron aceptados como reyes croatas, Bosnia se
iba gradualmente independizando. AI mismo tiempo Bosnia comenzó a expandir su
territorio en detrimento de los territorios croatas contiguous, hasta alcanzar
la superficie que hoy tienen Bosnia y Herzegovina. Herzegovina fue siempre
parte del Estado bosniaco, llegando a ser más tarde autónoma.
Otro factor importante para la comprensión
de las inscripciones era la presencia de una iglesia herética y dualista en
Bosnia de aquel tiempo. Aunque esta secta había sido conocida a los fines del
siglo XII, ella debe haber existido ya antes. Provenía de las enseñanzas
dualisticas de Mani (lat. Manes) de Irán quien unió las vetustas enseñanzas
zoroástricas con el cristianismo y cuyas creencias seguían propagándose en
Europa, o sea, a través de Constantinopla y los bogomili en Bulgaria, Dalmacia,
Bosnia, Italia y Francia. La iglesia bosnia, como llamaban a esa iglesia
maniquea, era semejante a los cátaros, patarenos y albigenses de Italia y
Francia, siendo todos ellos a veces llamados neomaniqueos. La iglesia bosnia
estaba tan poderosa que la mayoría de los gobernantes, de la aristocracia y del
pueblo abrazaba su doctrina. La religión maniquea y la iglesia, o por lo menos
una parte de su jerarquía, sobrevivieron el colapso del Estado bosnio hasta los
fines del siglo XVI. En 1463 los turcos conquistaron a Bosnia y en 1482 a la
Herzegovina actual. Una de las consecuencias de esa conquista era que muchos
habitantes gradualmente abrazaran la religión islámica.
Examinando las mencionadas 303
inscripciones en las lápidas y monumentos sepulcrales desde el punto de vista de
parentesco, el autor constata ciertos hechos en base a los cuales formula
posibles explicaciones y conclusiones. Así, aunque se trata de una sociedad
fuertemente patriarcal, la madre (mati, majka, mater) se menciona once veces,
mientras que el padre. (otac) aparece cinco veces. La explicación posible es
que debajo de estos monumentos fueron sepultados los aristócratas, quienes
otorgaban a la mujer una posición más elevada que la de los campesinos. Si bien
en la Edad Media la mujer no fue aceptada en muchas profesiones, siempre fue
reconocida en su posición de reina.
El hijo (sin) aparece cuarenta y
cinco veces, mientras que la hija (kći) se encuentra mencionada solamente
en tres casos. Esta aparente desproporción la explica la sociedad patriarcal en
la cual las hijas se casan y se van, mientras que los hijos se quedan y por
ello tienen la oportunidad de levantar tumbas y ser mencionados en ellas. El
contraste parecido de sexos es evidente y explicable del mismo modo en los
nombres hermanos y hermana. El hermano (brat) está inciso catorce veces,
mientras la hermana (sestra) aparece solamente dos veces en las inscripciones
entre A. D. 1151 y el siglo XV y XVI.
El sustantivo žena, como en todos
los idiomas eslavos, significa mujer o esposa. En este último significado
aparece esporádicamente en las lápidas sepulcrales en los siglos XII-XVI. Sin
embargo, en ese período también aparece otro término, el de kućanica (ama
de casa), derivado de kuća (casa). El por qué el térrnino žena ha sido
reemplazado por el término kućanica, lo explica el prof. Dominik
Mandić en su obra "Bogomilska Crkva Bosanskih Krstjana" (La
Iglesia hogomila de los cristianos bósnios - Chicago 1962, pág. 330-333) en
base a la creencia maniquea de que el matrimonio era un pecado. Dado que la iglesia
maniquea en Francia y Bosnia no aceptaba o no hacía valer el casamiento,
empezaron a llamar a la esposa en Bosnia kućanica, significando así, que
se trata de mujer que se ocupa solamente de quehaceres domésticos. Es
interesante observar que en el contrato entre el duque Esteban y su esposa
Elena, él la menciona siete veces, titulándola siempre "señora
Elena".
De la misma manera Markotić
trata los términos druga (compañera), hlapa (sirvienta), sinocac o sin od brata
(hijo de hermano), netijak (sobrino), unuk (nieto), stric (tío pa-terno), ta.st
(suegro) y bratija (her-mandad o descendientes de uno de los hermanos).
Aparte de la familia existen parcos
testimonios sobre la clase media, mientras que los campesinos no se mencionan
para nada en las inscripciones. El autor destaca que casi en todos los casos
una persona redactaba la inscripción y la otra la cincelaba. En cincuenta casos
aparecen los nombres de los individuos que cincelaron la inscripción de los
cuales la minoría se decía dijak (hoy estudiante; en aquel entonces escriba,
calígrafo). Existen también treinta lápidas con nombres de los profesionales
que cincelaron las inscripciones. A ellos los llamaron kovač (herrero o
artesano en general).
Este interesante estudio del prof.
V. Markotić se basa en la literatura científica de origen croata con una
sola excepcón: la obra de M. Huslack ("The Unwritten Law of Albania".
Cambridge 1954).
M. BLAŽEKOVIC