SOBRE LA MATANZA DE DOCE MIL ESLOVENOS

 

El periódico esloveno SVOBODNA SLOVENIJA (Eslovenia Libre) en su edición del 7-S-1986, Bueno; Aires, publicó una carta que el arzobispo coadjutor de Toronto, Canadá, Monseñor A. Ambrožić, dirigió al historiador inglés de ascendencia rusa y familiar de los célebres Tolstoy, Nikolai Tolstoy. La carta fue leída en el banquete que la colectividad eslovena, radicada en Toronto, dio en honor del historiador Tolstoy. La reproducimos íntegra:

 

"Querido amigo:

 

Cuando en 1948 llegué a Canadá en mi inglés chapucero traté de explicar a mis condiscípulos las cosas que se sucedieron a fines de mayo y a principio de junio de 1945 en Vetrinje y Peggetz (*). Rechazaron mis relatos lisa y llanamente por cuanto los británicos no eran capaces de hacer algo parecido. Luego, cuando el mariscal Alexander fue designado gobernador de Canadá, pensé reiteradas veces visitarlo y hacerle preguntas sobre la extradición de los soldados eslovenos a Tito y de los cosacos a Stalin. Lamentablemente, no lo hice.

 

Creo hablar en nombre de muchos cuando expreso mi agradecimiento al conde Nikolai Tolstoy por su reciente libro The Minister and the Massacres. Su libro anterior Victims of Yalta, publicado hace pocos años, fue un valiosísimo aporte al descubrimiento de la historia reciente y aceleró el conocimiento de lo que el hombre es capaz haciendo mal a su prójimo en nombre de una ideología y progreso, incluso en nombre de la justicia, pero, de hecho, para su provecho egoísta. Su nuevo Iibro habla de la muerte de nuestros amigos y vecinos, de nuestras lágrimas y congojas y de nuestro espanto. Me gustaría darle gracias de todo mi corazón por sus cuidadosas investigaciones, por su perseverancia y sobre todo por su lealtad a la verdad.

 

Fdo.: Alojzij Ambrožić

Arzobispo coadjutor de Toronto"

 

 

(*) El VIII ejército británico en Austria entregó en esa oportunidad a 12.000 domobranci eslovenos (soldados regulares) a las tropas guerrilleras comunistas de Tito. Semanas antes fueron entregados alrededor de 300.000 soldados desarmados y civiles croatas, a los que alude el arzobispo auxiliar de Toronto con las palabras "nuestros vecinos". (N. de la R.)