MITO Y VERDAD DE LA "GUERRA DE LIBERACION POPULAR YUGOSLAVA"

 

Mientras la prensa yugoslava atiborraba sus páginas con supuestos crímenes de guerra atribuyéndolos a los nacionalistas croatas "ustashas", DIE WELT, en su edición del 26 de abril último aportó, a toda página, un exhaustivo estudio de Carl Gustav Strohm sobre la guerra partisana yugoslava y su habitual modo de practicar el bandidaje. Bajo el titulo de "Aquí se soltaron de las cadenas las más salvajes furias y crueldades", Strohm, entre otros conceptos, vierte los siguientes:

 

La guerra de guerrillas (o partisana) desarrollada durante la 2 Guerra Mundial en Yugoslavia ya hace tiempo que es historia; sin embargo, los hechos y consecuencias de lo allí sucedido siguen vigentes pues inflaman pasiones políticas y llegan a provocar graves acusaciones personales, encendidas polémicas, y sirven como instrumento para lograr fines políticos contemporáneos.

 

Desde el mismo inicio de las actividades de la guerrilla partisana yugoslava comunista, quedó en claro que no pensaban limitar sus acciones a las reglas y estipulaciones de la Convención de La Haya. A pesar de ello, durante toda la guerra los comunistas yugoslavos buscaron ser reconocidos por los alemanes como "parte beligerante", esfuerzo éste totalmente inútil.

 

Hoy, cuando se reiteran por enésima vez las brutalidades cometidas por los soldados alemanes durante la guerra contra los guerrilleros, se debe también, en honor a la verdad, afirmar que la guerra llevada a cabo por los guerrilleros comunistas fue mucho más brutal, y que esta permanente y extrema e innecesaria crueldad no solo era contra el soldado alemán, frecuentemente muerto en emboscadas, sino que era un ensañamiento particularmente feroz contra los propios compatriotas que integraban la por ellos llamada "clase social capitalista" y "reaccionaria".

 

En Servia, por ej., donde para ese entonces ya estaban organizados como "Ejército Popular de Liberación", los comunistas fusilaban a los empleados de la anterior administración monárquica en todas las aldeas o ciudades a medida que las iban "liberando". Producida la capitulación de Italia, los comunistas toman la ciudad portuaria croata de Split; acto seguido asesinan a 300 distinguidos ciudadanos por el solo hecho de serlo.

 

En Eslovenia, que se hallaba dividida administrativamente entre italianos y alemanes, las organizaciones comunistas tildaban de "traición" a toda resistencia antialemana o anti-fascista que no fuera de tinte marxista; a resultas de ello los movimientos de resistencia democrático o cristianos y sus integrantes fueron perseguidos y "liquidados" por el P.C. Esto trajo como consecuencia que en el noroeste de Yugoslavia (Eslovenia) las organizaciones nacionalistas - católicas eslovenas se agrumaran en la así llamada "Guardia Blanca" y comenzaran una lucha a brazo partido con las guerrillas comunistas... lo cual aparentemente era un contrasentido.

 

La guerra de guerrillas en Yugoslavia no fue, pues. sólo una guerra de liberación nacional contra el invasor, sino que simulthneamcnte hubo una guerra entre las distintas nacionalidadcs además de ser también una guerra civil, guerras todas estas en las cuales ninguna de las partes daba ni pedía tregua...

 

Vladimir Dedijer, en base a la recopilación de documentos realizada para escribir la biografía de Tito, comenta sobre la psicología y psicopatología padecida por los líderes guerrilleros comunistas yugoslavos durante la guerra y afirma que si no titubeaban en ordenar y efectivizar fusilamientos masivos de prisioneros, tampoco discurrían mucho en los casos dudosos de civiles "sospechosos", en cuyo caso también le daban el "gusto al gatillo". Un destacado comunista yugoslavo, luego general, Vojo Kovačević. afirma en sus memorias publicadas recientemente en Belgrado, que los guerrilleros comunistas, tras la ocupación de su pueblo natal en Herzegovina, Croacia, asesinaron a su padre, a sabiendas de que todos sus hijos eran comunistas activos e integrantes de la guerrilla. De nada le sirvió: era un representante de la clase burguesa y debía desaparecer.

 

El hermano de Svetozar Vukmanović (a) "Tempo", íntimo de Tito y miembro del politburó Yugoslavo, que era "chetnik" y monarquista, fue fusilado sin que su hermano marxista hiciera el más mínimo intento por salvarle la vida. Creemos que el precio de una vida humana queda claramente establecido en la siguiente escena de la vida real, también descripta por Dedijer: Moshe Pijade, uno de los más destacados comunistas (fue vicepresidente de Yugoslavia. N. del T.), un verdadero intelectual de alto vuelo y hombre cuyo aspecto físico trasuntaba una aparente inocuidad, asesinó con su metralleta a un joven guerrillero acusado de haber molestado aparentemente a una muchacha. "Tras media hora", continúa Dedijer, "se descubrió la verdad: todo fue un infundio y Moshe Pijade había asesinado a un hombre inocente". ¿Las consecuencias de este crimen? Ningunas.

 

Los degüellos de prisioneros de guerra y de adversarios políticos continuaron tras la finalización de la guerra.

 

La opinión pública eslovena fue profundamente sacudida por el fatal destino de alrededor de 12.000 soldados anticomunistas eslovenos de su ejército regular de defensa (Domobranci), que tras la capitulación en mayo de 1945 ante los británicos, fue desarmado por estos y extraditado inerme a los guerrilleros de Tito. Como era de esperar, se confirmó luego que todos ellos fueron asesinados en los bosques de Kočevlje.

 

Uno de los más destacados intelectuales eslovenos, el social-cristiano Edvard Kocbek, se refirió en pocas palabras antes de morir a "la grande, grandísima culpa" que recae sobre todos aquellos que fueron responsables de semejantes crímenes.

 

La guerra de guerrillas de los partisanos yugoslavos no es, pues, sólo una leyenda sobre hechos heroicos. Más bien fue una guerra totalmente salvaje y feroz, que por su inmisericordia y crueldad desataba fuerzas satánicas...

 

Finalmente, en este caso también, cabe recordar las palabras del gran historiador Leopold von Ranke: "Hay que tratar de escribir la histaria tal cual fue en verdad".

 

(Traducción de ANTE. STIER)