CONDENA DE LOS MENORES DE EDAD

 

Entre los últimos condenados políticos en Yugoslavia figuran doce que en momento del fallo judicial eran menores de edad. Amnesty International señaló ya en 1985, durante la semana de la "Juventud encarcelada" que en Yugoslavia se acostumbra perseguir a los jóvenes croatas y albaneses por "infracciones políticas" y penarlos hasta ocho años de prisión.

 

Entre los nuevos condenados políticos se encuentran cuatro alumnos secundarios de Sisak (ciudad en Croacia), declarados culpables por haber quemádo la bandera Yugoslava con la estrella raja, frente a su colegio y en forma pública, y por haber manchado un monumento comunista con "lemas hostiles". Fueron condenados a dos años y diez meses de prisión.

 

"Gaceta académica y estudiantil suiza" (mayo de 1986) comentó al respecto:

 

"Esta acusación y condena evidencia con claridad la forma en que el Partido Comunista Yugoslavo reacciona, temeroso e inseguro, cuando cuatro menores de edad pueden causar tanto nerviosismo y pánico de las autoridades estatales."