CHILE
CHILENOS DE ORICEN CROATA
Bajo el título Siglo XX en Guitarra,
el rotativo El Mercurio (13/6/1986, Santiago de Chile) publica la siguiente
nota de su reconocido crítico musical Federico Heinlein sobre el recital del
guitarrista Neven Sulić, cuyos padres croatas se radicaron en Chile
después de la última guerra:
"El joven guitarrista Neven
Sulić, quien hace tres años obtuvo su título con la máxima calificación,
ofreció en la Sala Isidora Zegers un recital con obras escritas entre 1924 y
1968, originales para su instrumento. La estimulante selección fue encabezada
por piezas de Héctor Villa-Lobos como anticipo de su centenario, a celebrarse
en marzo de 1987.
Sulić plasma los conocidos
Preludios 2 y 5 con fineza musical y mucha eufonía. De los Estudios Nros. 7 y
11, menos populares, logra versiones expeditas que recalcan su gran
originalidad.
Al catalán Federico Mompou lo
representó la Suite Compostelana, su única creación guitarrística. Inventada en
espíritu gallego, es una serie de precioso intimismo, a cuyos movimientos
principales —el Preludio transparente, el severo Coral, el Recitativo
fantasioso y la Muñeira, de sabor regional— el ejecutante hizo toda justicia.
En primera audición pública se
escucharon los cinco Impromtus del inglés Richard Rodney Bennett (entendemos
que, antes, sólo se registraron por la televisión). Los trozos impares
meditabundos —temáticamente emparentados el inicial y el postrero— abrazan a
dos visiones febriles, la segunda de ellas con violentos contrastes tímbricos y
un ambiente espectral. En cuanto a sonoridad e imaginación, fueron para
nosotros la descubierta de mayor interés y se tocaron con entendimiento
sensitivo.
En su "Elogio de la
danza", el cubano Leo Brouwer explora diversas posibilidades del
instrumento, para finalizar con un clímax de empecinadas crispaciones
nerviosas, que Sulić comunicó magistralmente. La Suite Castellana, de
Federico Moreno Torroba, autor de célebres zarzuelas y cantidad de
composiciones para guitarra, recoge lo más tradicional de la música española.
El contemplativo número central es rodeado por bailes cuya delicada redacción
muestra el pulso de un creador muy consciente de su quehacer artístico.
Si algún reparo nos mereció la
gratisima faena del intérprete chileno, sería el ruido concomitante de la
encordadura en ciertos cambios veloces de posición (ruido perceptible al
natural como en el audio del video). De cualquier modo, Sulić cumplió una
labor espléndida, y por entero de memoria."