MARKO MARULIĆ – ESCRITOR RENACENTISTA CROATA
ANTE KADIĆ, Bloomington, Indiana, EE.UU.
Marulić
nació (1450) en Split, que desde 1420 formaba parte de la república de Venecia.
En lo concerniente al nuevo espíritu humanístico, sobre todo paragonándola con
Florencia y Siena, Venecia quedó atrás. Criterios mundanos y anticlericales,
compartidos por muchos ciudadanos en Dubrovnik, no predominaban todavía en el
resto de Dalmacia en vida de Marulić. La Edad Media duró más en Split que
en Dubrovnik.
El
maestro principal de Marulić fue Tideo Acciarini, poeta italiano que
escribía en latín; este magister, aunque ampliamente versado en los estudios
clásicos y capaz de embelesar a sus alumnos con la perfección formal de los
autores antiguos, siguió preferentemente la Biblia y las enseñanzas de los
Padres más que a los filósofos paganos en cuanto a la conducta de la vida. En
su opinión la verdadera felicidad consistía en el conocimiento de Dios y en las
buenas obras. La influencia que ejerció en Marulić era incuestionable[1].
Se
afirma con frecuencia que Marulić estudió en Padua, sin que se probara tal
suposición[2].
Recientemente (1983) trascendió en París que había obtenido su doctorado en la
Sorbona, pero esta teoría no está avalada por documentos, ni mucho menos.
Parece
pues que Marulić adquirió la mayor parte de sus conocimientos en su ciudad
natal (5.000 habitantes), rodeado por un grupo de amigos instruidos y devotos.
Poseía su propia biblioteca, relativamente rica, que contenía autores
renombrados desde la antigüedad hasta sus días: además de las Escrituras y
tratados teológicos, poseía la mayor parte de las obras de los más conocidos
escritores griegos y latinos[3].
Estaba muy familiarizado con las obras de Dante, Petrarca y Erasmo; vertió al
latín algunos fragmentos de los dos primeros y escribió en términos muy
favorables sobre Erasmo[4].
Marulić
ocupó honorables cargos administrativos y sus fallos judiciales fueron
debidamente respetados. Muerto su padre, siendo el hijo mayor, tomó a su cargo
los bienes de familia y arregló varias disputas testamentarias. Recién más
tarde, cuando sus hermanos crecieron y se casaron, cuando algunos de los más
queridos murieron, gradualmente se retiró de la vida pública.
Vivió
en una ciudad donde seglares y muchos sacerdotes llevaban una vida escandalosa.
Los obispos de Split vivían en Venecia y Roma, incluso sin visitar a su
diócesis. Presenciando el avance constante de los turcos y compartiendo el
criterio medieval que las desdichas se abaten sobre pueblos e individuos como
secuela de sus pecados, trató de estimular con el ejemplo de su vida piadosa y
mediante sus escritos a los demás al arrepentimiento y a una moral más
estricta.
Muchos
escritores se convirtieron en sus últimos días; no sabemos si Marulić
pensaba y actuaba en forma diferente en su juventud, ya que publicó sus obras
ya pasados los 50. En sus años maduros fue muy respetado como un docto hombre
de letras que rara vez sale de su biblioteca y casa, que durante dos años se
había retirado a la vecina isla de Šolta para terminar en un rincón recoleto
algunas de sus obras[5]
y murió (en 1524) honrado por sus compatriotas. Para seglares y el clero, para
sus compatriotas y muchos extranjeros, Marulić era "post divuni
Hieronymum Dalmatiae secunda gloria" y "fidei propugnator accerrimus,
princeps sute aetatis philosophus, sacrarum literarum scientia nemini
secundus"[6].
Si
bien su educación clásica y su interés por los monumentos romanos o los de la
antigua Salona lo señalan corno humanista, Marulić estaba hondamente arraigado
en la teología medieval católica. Sus escritos respiran el espíritu de Tomás de
Kempis, cuya obra De irnitatione Christi tradujo al croata. Estudió el
pasado con un espíritu cristiano íntegro. Marulić trató de combinar la
forma clásica con el contenido medieval. Como Jacopo Sannazaro, Girolamo Vida,
y muchos otros en Italia, o como Jakov Bunić y hasta cierto punto Ilija
Crijević en Dubrovnik, Marulić pensaba que esta alianza era del todo
natural. Igual que tantos humanistas no veía incongruencia alguna en glorificar
al Redentor y ensalzar una moral estricta en una prosa ciceroniana o en versos
virgilianos[7]. Hizo todo a
su alcance para poner la nueva percepción artística de la belleza formal al
servicio de su Weltanschauung católico.
Marulić
ante todo era un autor en latín. Sus libros moralísticos y didácticos, escritos
con claridad y poder de convencimiento que reflejan extensas lecturas de su
autor, le valieron muchos lectores y admiradores en toda Europa.
Su
libro De institutione tiene vivendi per exempla Sanctorum (Venecia,
1506) fue a menudo reimpreso y traducido a muchos idiomas. La razón principal
de su popularidad estriba en el hecho de que durante toda la Contrarreforma fue
considerado como el libro más útil para los católicos en la defensa de su fe.
En la
dedicatoria a Jerónimo Cippico, Marulić dice que había decidido, leyendo
vidas de los santos, proponerlos como ejemplos a quienes desean llevar una vida
virtuosa, ya que está en la naturaleza humana que al hombre lo estimulan más
los ejemplos que meras recomendaciones y preceptos (humanus spiritus ad duriora
subeunda negocia manis movetur exemplo quam institutione atque praeceptis).
Todo el mundo está más dispuesto a hacer lo que sabe y que otros habían no sólo
recomendado sino cumplido también[8].
Por ello Marulić prefería una ética práctica a una enseñanza puramente
teórica.
El
papel que la obra De institutione desempeñó en la vida espiritual de San
Francisco Javier fue significativo[9].
Este gran misionero, célebre por su profundo misticismo y el sentido común, al
salir de Roma en 1540 para Goa, llevó consigo, además de su Breviario,
únicamente el libro de Marulić; hizo lo mismo cuando partió para Japón en
1549. Sus compañeros jesuitas anotaron que sólo leía y estudiaba "su propio
libro". Los padres jesuitas que editaron la correspondencia de San
Francisco Javier señalan que en su viaje hacía uso continuo del libro de
Marulić, que para él era una fuente rica de ideas y pensamientos para
predicar e instruir[10]
Quinquaginta parabolae fue publicada
en Venecia en 1510. En este libro Marulić narra algunos cuentos (a menudo
extraídos de la experiencia de un pescador o labrador) y luego los explica de
modo alegórico con muchas citaciones bíblicas. Evangelistarium apareció
seis años después y registró varias reimpresiones y traducciones. Muy
recientemente (1985) Br. Glavičić lo editó y tradujo al croata. Este
erudito y largo enquiridion (siete libros) centra su atención en tres virtudes
teologales (fe, esperanza y amor). Fue escrito por un buen conocedor de la
Biblia y de los autores clásicos y por un avezado observador que toma ejemplos
convincentes de los sucesos más corrientes. Glavičić escribe que Evangelistarium
sobresale por su claridad de pensamientos, rico lenguaje y estilo excelente[11].
A la vez agradó a los humanistas eruditos y a los creyentes debido a su sólido
comentario del texto bíblico y a la clara explicación de la doctrina religiosa.
No
hace mucho (1976) fue descubierto en Roma el compendio de Marulić del
Testamento Antiguo entero, De Veteris instrumenti viris illustribus
commentarium y traducido al croata por Glavičić. El autor enfoca
en modo particular aquellos libros que narran hazañas heroicas. Así como en su Judit
y Davidias Marulić se revela patriota en su retrato de los macabeos:
escribe que Simón recomendó a los judíos luchar por la libertad y por su patria
(Symon praecepit omnibus Judeis ut pro patrio solo libere pugnarent)[12].
Como
en el prefacio a su Evengelistarium, donde insiste en que las profecías
contenidas en el Antiguo Testamento se cumplieron en el Nuevo (quia in Lege
futurorum signa erant quae in Evangelio impleta videmus)[13],
así en su Commentarium Marulić subrayó aquellos pasajes de la Biblia en
los que los exégetas vieron la predicción del futuro Mesías. No es de extrañar
que dedicara más espacio a Isaías que a los demás profetas. A veces
Marulić cobra incluso tonos polémicos sosteniendo que los judíos tuvieron
suficientes pruebas como para aceptar a Jesús corno su prometido Salvador[14].
El
libro de Marulić De laudibus Herculis, interlocutores poeta et
theologus (Venecia 1524) es un diálogo bien articulado entre un poeta y un
teólogo, en un jardín durante las horas de la tarde, en que el autor
repetidamente pone de relieve la idea de que es mejor dominarse a sí mismo y
permanecer virtuoso que realizar todas aquellas proezas fabulosas atribuidas a
los héroes clásicos, incluyendo a Hércules.
Marulić
dedicó su Hércules a su amigo Tomás Niger; en la mitad de su breve epístola de
dedicación leemos un pasaje en que el autor elogia a Erasmo. Por cuanto este
famoso humanista decepcionó a ambos bandos en pugna, permaneciendo en su
actitud crítica para con la Iglesia o sin unirse a los protestantes, algunos
estudiosos sospechan que esta fue la verdadera razón por la que esta epístola
no fue impresa junto con De laudibus Herculis: probablemente no había recibido
la aprobación necesaria de las autoridades eclesiásticas o el mismo Niger
pensaba que era más prudente
omitirla[15].
Coleccionando
inscripciones antiguas (In epigrammata priscarum cornmentarius),
Marulić incluyó también las que encontró en Solin (Salona)[16].
Comentándolas manifiesta que todo es pasajero (nihil unquam habetur firmum
in terra); viendo la devastación de aquel entonces, causada por las hordas
turcas, recuerda el pasado glorioso (y cita a Virgilio: Fuimus Troes, fuit
Ilium...) y a Diocleciano quien prefirió retirarse a la magnífica costa dálmata
a quedar en Roma como emperador.
Marulić
fue tan patriota que escribió tratados polémicos reclamando que su favorito San
Jerónimo no era italiano sino dálmata (habiendo nacido en Strido) y por ende
considerado croata y eslavo (Animadversio in eos qui beatunt Hieronymum
Italum esse contendunt)[17].
Marulić compartía la opinión generalizada durante el Renacimiento de que
los croatas se hallaban en Dalmacia desde los tiempos inmemoriales (sin tomar
conocimiento que arribaron allí recién en el siglo séptimo).
Marulić
tradujo del croata al latín una vieja Crónica (Ljetopis popa Dukljanina)
con el título Regum Dalmatiae et Croatiae gesta[18] Su amigo Papalić halló el original en
la región de Makarska. La crónica de marras contiene también el relato
legendario de la muerte del último rey croata Zvonimir (1089). Marulić la
tradujo, convencido de que deberían conocerla también quienes no conocían
"nuestra lengua vernácula" (nostra vernacula lingua).
Preocupado
por el avance rápido de los turcos en los Balcanes (a veces se los podía ver
desde las murallas del palacio de Diocleciano) y por la discordia de los
príncipes cristianos que deberían haberse unido en su interés propio,
Marulić escribió una epístola brillante y conmovedora al papa Adrián VI
(Roma, 1522),[19] rogándole
intervenir en favor de lo; pobres cristianos perseguidos. Marulić escribe
que algunos de sus paisanos fueron asesinados, otros hechos esclavos, sus
propiedades destruidas, su ganado llevado, las aldeas quemadas, los campos o
devastados o despoblados.. . Si las ciudades croatas aún libres (Croatiae
quae adhuc supersunt oppida) no reciben la ayuda necesaria, el camino
quedará expedito al enemigo para atacar a Alemania e Italia y, por último,
conquistar el resto del mundo cristiano[20].
Si
bien la mayor parte de los poemas latinos de Marulić están todavía ocultos
(su biógrafo Božičević-Natalis sostiene que compuso siete libros de poemas
en latín), los que se conservan muestran que era no sólo un talentoso poeta
sino también jocoso e ingenioso.
La
mejor prueba de que Marulić no se retiró a Solta para recluirse a una vida
monástica, sino con mayor probabilidad, para terminar, en un ambiente recoleto
y apacible, sus numerosos escritos, la hallamos en su misiva dirigida a su
amigo Božićević-Natalis. En dicha misiva lo invita, junto con otros
amigos de Split, a reunirse, ya que la distancia no es grande, y los atenderá
con gran variedad de pescado y de hortaliza, con un excelente vino y fruta
deliciosa[21].
En un
poema, dedicado a Marko Svitarić, "malquerido por su mujer"
(uxori odiosum), Marulić es breve, conciso, realista y jocoso:
Me
preguntas por qué la mujer que ante te amó
ahora
se aleja y te fastidia con riñas agrias.
Marcos,
te diré la verdad tal cual es:
Te
quería cuando joven y ahora te esquiva por viejo.
La
falta de las mujeres es ésta: odian a sus pobres maridos
cuyo
cuerpo entero se ve debilitado por la edad avanzada.
Tu barba
es gris y quiere estar en paz:
déjala
y aprende a vivir en otro lugar[22].
En la
epístola a Martinčić[23],
quien le deseó muchos años de vida, contesta manifestando que prefiere vivir
pocos años, pero en buena salud; no le gusta la longevidad, por cuanto ya ahora
su espalda está encorvada, su paso inseguro, su vista debilitada, los dientes
se le caen y su cabeza calva se ve infectada por toda clase de insectos[24].
Si
bien se valoriza a Marulić en primer lugar por su obra poética cumbre
Davidias, hasta por los escasos poemas que se han conservado merece nuestra
admiración por las descripciones pintorescas, pasajes líricos y la sonora
dicción latina[25].
Los
contemporáneos de Marulić lo elogiaban gracias a su Davidias[26],
que poco después de su muerte fue considerada como extraviada para siempre. Al
inicio de este siglo el primer canto del poema Davidias fue descubierto
en Split y se presumía que perteneció a Marulić[27].
Recién después del hallazgo de su Devidias (en 1952) en Turin, se
comprobó que Davideis era la traducción al latín de A. Cowley de su
propio poema épico[28].
La primera edición de Davidias (1954), aunque provista de una excelente
Introducción de J. Badalić, adolecía de errores de distinto orden debido a
su apresurada preparación; la segunda edición (1957) a cargo de M.
Marković resultó mejor, mientras que la tercera (1974) y la cuarta edición
(1984), preparadas por V. Cortan y vertidas al croata con abundante comentario
por Br. Glavičić, resultan extraordinarias merced a la excelente
traducción y explicación del texto.
Marulić
puso como encabezamiento a sus catorce cantos casi verbatim. el
compendio que había elaborado en base a los libros históricos de Samuel
y Los Reyes. Si bien supeditado a la Biblia en cuanto al texto,
Marulić creó su propia obra, ya que incluyó en sus maravillosas
descripciones épicas, numerosos diálogos y soberbios símiles, particularmente
los tocantes a las turbulencias del mar.
Aunque
varias veces renunció a las musas paganas e invocó la ayuda del Espíritu Santo,
encontramos muchísimas reminiscencias de su educación clásica.[29]
Ya en los primeros versos presenciamos el impacto que ejerció Virgilio sobre
él:
Davidis
memorare pii gesta inclyta regis
instituo.
Quis nunc dignas in carmina vires
suppeditet?
(Empieza
el relato de las hazañas gloriosas del piadoso rey David. (¿Quién me dará ahora
la fuerza para ensalzarlas en versos que se merecen?)
Marulić
estaba también al tanto de la poesía amatoria petrarquista, entonces en boga;
contrario a la opinión prevaleciente acerca de su austeridad, se manifiesta muy
expresivo cuando se trata de escenas de amor y de sexo. Cuando Saúl rehusa dar
a David su hija Merobe éste pronto se enamora de su hermana Michola. Al
describir sus encantos, el poeta usa la fraseología de la poesía amatoria.
Sin
ser doblegado en guerra, David pronto fuo derrotado
por
este mismo fuego y se enamoró perdidamente de Michola,
otra
hija del rey: en un instante la cortejará apasionadamente,
luego
le hablará ora con dulzura ora en chanza;
ausente
ella, suspirará anhelándola con ansia
y el
corazón inquieto, y no volverá a calmarse
hasta
mirar cara a cara a su bienamada (II, 130-36)[30]
Amnon,
hijo de David, violó a su hermanastra Tamaris; Amnon obró y sintió del mismo
modo como ocurre a menudo en casos de la concupiscencia sin amor, seguida por
auto-repugnancia:
Cuando
el mozalbete colmó su repulsiva lujuria,
cesó
de desearla; en cambio, el odio estalló en su pecho
y echó
de casa a la que antes deseaba tanto (X, 88-90).
Sin
embargo, este poema épico no fue publicado en vida de Marulić. Por qué? Se
entretejieron muchas teorías. La siguiente parece la más probable: o los
censores pensaban que la explicación alegórica de Marulić era inaceptable (Tropologica
Davidiadis expositio) o el autor se equivocó creyendo que tenía en el
cardenal Grimani un buen patrón[31].
Marulić
vertió al croata De imitatione Christi, generalmente atribuido a Tomás
de Kempis. Esta fue su primera obra en croata (hasta ahora conocida) (1500),
puesto que escribió el poema épico Judit un año después. Si bien Ivan
Kukuljević, primer editor de obras escritas en croata de Marulić
(1869), vio dos copias de Judit en Zadar, después el poema fue extraviado y
recientemente redescubierto y publicado[32].
Aún falta dotarlo de comentarios eruditos que examinarían el impacto que De
imitatione Christi ejerció sobre la manera de pensar y las obras de
Marulić.
Mientras
que algunos estudiosos recalcan la influencia decisiva de esta obra medieval
sobre Marulić y hallan gran similitud entre ella y las obras de
Marulić escritas en latín (tales como De institutione bene vivendi,
Evangelistarium, Parabolae, De humilitate et Gloria Christi)[33],
otros ponen énfasis en una diferencia fundamental: Marulić, cristiano fiel
y práctico, fue poco propenso a las aneditaciones místicas. Empero, desde ya
cabe afirmar que tenían dos cosas en común: apreciaban la virtud más que el
conocimiento (probitas sine doctrina (Nam sine probitate doctrina)[34]
y escribían en un estilo fácil y accesible, lo que contribuyó, incluso en el
caso de Marulić, que sus obras fuesen cierto tiempo muy populares en la
Europa Occidental.
Además,
Marulić quien hasta entonces estaba mejor versado en latín que en croata,
al traducir De imitatione Christi, que muchos estiman también por sus
cualidades literarias, logró verter en su lengua materna pensamientos refinados
y se sintió alentado para escribir muchas otras obras en croata[35]
Marulić
no fue ni el primero ni el último escritor croata en traducir los famosos y
populares Disticos catonianos[36],
mas su versión sobresale no tanto por intentar cristianizar aquellos preceptos
estoicos (ya el primero "si deus est animus', si Dios es espíritu, lo
cambia en "Dios creó al hombre a su imagen") cuanto por su diestra
versificación, copioso vocabulario y símiles apropiados. Según expresa al final
de su traducción (Stumačenja Kata, IV, 585-88), los disticos
originales en hexámetros los parafraseó en cuatro versos dodecasílabos con
doble rima[37].
Noli tu quaedam ref erenti credere semper:
exigua est tribuenda fides, qui multa loquuntur (II, 20).
(No
hay que creer siempre al que tanto relata:
poca
fe merece quien habla mucho)[38].
Lo que
la gente dice en reuniones públicas
uno no
ha de creer que todo es la verdad:
no hay
que fiarse de todos, ya que muchos
dicen
disparates sin avergonzarse por ello.
Multa legas facito, perlectis perlege multa,
nam miranda canunt, sed no credenda poetae (III, 18)
Lee
mucho y mucho de ello olvide;
a los
poetas cabe admirar mas no creerles.
Trata de
leer libros viejos y nuevos
y tu
conciencia será más blanca que la nieve:
no
malgastes tu tiempo y esfuerzo
leyendo
bellos pero no veraces cuentos.
Cum coniux tini sit, ne res et fama laboret,
vitandum ducas inimicum nomen amici (IV, 47)
Si
tienes esposa, y no quieres arriesgar tu nombre
cuídate
que el enemigo no se disfrace de amigo.
Si
tienes esposa joven y de buen renombre cuidado
con
quien tratas y verás si es leal;
no
permitas que tu casa la visiten
los de
la reputación dudosa o los sospechosos.
Marulić
conocía a fondo los Dísticos de Catón; su influencia puede rastrearse en
algunas de sus obras. Le gustaban proverbios y sentencias: tanto con símiles
como con dichos adornó sus consideraciones éticas y pragmáticas. Igual que el
autor de los Dísticos Marulić también buscaba en primer lugar
"inculcar prudencia, precaución, autodominio, adaptación sagaz a las
circunstancias, coraje, moderación y el control de sí mismo"[39].
En uno de sus poemas en latín, en cl cual Marulić confronta las máximas
estoicas con las epicúreas, recomienda que el lector debe abrazar las
enseñanzas de Catón (Posee Catonum commonefacta).
El
largo "débate" (contrasto) de Marulić entre el Hombre y la Razón
("Lipo prigovaranje razuma i ćlovika") es un diálogo en
el cual un hombre tiene miedo de morir lejos de su patria ("U
bašćini mojoj ne dada mi priti, a u zemlji tujoj nc bih rad umriti")
mientras que la razón le aconseja que, no importa donde muera, lo comerán
pájaros, peces o gusanos. Debe preocuparse donde, después de su muerte física,
parará su espíritu — en el infierno o en el cielo.
Bira,
la hermana de Marulić, vivió en un convento benedictino. Para ella y otras
monjas escribió muchas poesías religiosas en croata, ya que la mayor parte de
las hermanas no sabía ni latín ni italiano. Entre las poesías didácticas hay
una titulada "Confesión de monjas de siete pecados originales" (Spovid
koludric od sedam. smrtnih grihov) en la que el autor (que cita su nombre
al final) las previene en tono festivo no desviarse del camino recto (Omazah
ti medom kraje ovej čaše, da ti je slaje... Smih ustaviv, tu ćeš
najti-po čem nećeš s puta zajti").
Como
en algunos de sus libros en latín igual en los escritos en croata Marulić
evidencia gran inquietud por los avances de los turcos. En Judit, si
bien habla del ejército asirio, en la mente tiene a los turcos. En su plegaria
contra los turcos ("Molitva suprotiva Turkom") el poeta brinda
un cuadro verídico de las atrocidades cometidas por los turcos en los Balcanes.
Esta plegaria es a la vez un lamento: Marulić la escribió con las lágrimas
en sus ojos y con el corazón agobiado, puesto que no veía ayuda alguna por
ningún lado:
Señor
todopoderoso, creador del todo,
no te
enojes, sino más bien ayúdanos.
No
castigues más a tu pueblo fiel,
ya que
sufre sin cesar los estragos del turco infiel,
quien,
después de saquear e incendiar sus aldeas y ciudades,
encadenó
a hombres y mujeres jóvenes y se los llevó.
Los
turcos mataron a nuestros héroes que los enfrentaron,
y a
los demás, a los débiles, pusieron cadenas (1-8)[40].
En el
"Lamento de la ciudad de Jerusalén" (Tuženje grada Hjerosolima)[41],
aunque se refiere a la ciudad en la cual Jesús fue crucificado y luego resucitó
y que en aquel entonces se hallaba en manos del infiel, Marulić pensaba en
los turcos que estaban rodeando Split y a los cristianos llevaban al
cautiverio; son cada día más numerosos los que por miedo o conveniencia abrazan
al islamismo. El poeta advierte al Occidente repitiendo el viejo axioma: cuando
se incendia la casa de tu vecino, la tuya tampoco está segura (v. 87-88), y
avisa al Pontífice previendo que la basílica de San Pedro se convertirá en
establo de los caballos turcos y Roma en morada de cuervos (v. 89-90).
En
1501 Marulić escribió su obra más importante en croata, el poema épico Judit
(publicado en 1521[42],
movido principalmente por la idea de alentar a sus compatriotas en su lucha
contra los turcos y enviarles mi mensaje de esperanza de que, con la ayuda de
Dios, iban a superar todas las dificultades.
Marulić
siguió, según lo admite en el Prefacio, a los poetas croatas anteriores ("po
običaju naših začnjavac") en cuanto al tema, y a los
clásicos en lo que a su tratamiento se refiere ("i po zakonu onih
starih poet")[43].
Siguiendo los pasos de los clásicos Marulić no transplantó mecánicamente
las formas latinas en su lengua natal sino que dio pruebas de su propio ingenio
con respecto a la invención poética. De esa manera Marulić pintó escenas
concretas y a veces asaz realistas, recurriendo a comparaciones acentuadas,
extraídas de su propia experiencia, en un lenguaje que a menudo abunda en
discursos pintorescos[44].
El
poeta empieza su epopeya indicando inmediatamente su propósito e invocando la
ayuda divina:
Para
ensalzar y alabar a la Judit virtuosa
debo
relatar sus hazañas temerarias.
Por lo
tanto, oh mi Señor, tu ayuda imploro,
no me
deniegues tu plena gracia.
A
Marulić le gustan las escenas dramáticas. Describe con pormenores la
belleza externa de Judit y sus tácticas seductoras para engañar a Holofernes.
Al poeta no le cabe la menor duda de que la heroina obró en forma apropiada, ya
que "en el amor y en la guerra todo es lícito". Ruega al Señor:
Ven
ahora y libera de la miseria, te ruego,
tu
ciudad de Jerusalén y a todo tu pueblo,
destruye
a los orgullosos que se ensoberbecen,
envía
tu paz a los mejores que son humildes...
Al
decir eso sacudió sus hombros y se levantó,
cogió
en silencio la daga que del poste colgaba;
la
desenvainó y tomando con una mano la cabeza de Holofernes,
con la
otra la cortó y le dio muerte (V, 221-32).
Igual
que al concluir su Davidias, el autor, al final de Judit, se
inclinó ante su Salvador y estuvo listo para recoger vela en su nuevo bote:
Pues
aquí termina mi relato,
que
enaltecerá la gloria de Judit
hasta
que el Universo arderá en fuego,
o, por
lo menos, hasta tanto este país nuestro
leerá
escritos en caracteres croatas.
Aunque
nuevo, mi bote está cansado de este viaje largo
y por
eso recoge su vela. Alabado sea Dios
quien
ha creado el Mundo y todo lo demás (VI, 434-41).
Judit fue escrito para los que no
sabían el latín[45]. Su
respuesta fue inmediata: esta primera obra literaria croata impresa tuvo tres
ediciones en dos años.
Después
de Judit Marulić escribió otro poema titulado Susana, basado
en la historia incluida en el profeta Daniel, c. 13. Era "muy hermosa y
temerosa de Dios". Fue acusada de adulterio por dos jueces inicuos y ya
mayores, y condenada a ser lapidada, pero el joven Daniel probó que los jueces
mentían.
La
mejor parte del poema de Marulić es su comienzo cuando describe la belleza
de Susana y el jardín lujurioso en el que se estaba bañando. Algunos críticos
creen que Marulić tuvo en mente algún jardín auténtico, existente entonces
en Split[46] . En lugar
de desarrollar escenas dramáticas tales como la condena de Susana y la
repentina aparición de Daniel (suerte de "deux ex machina"),
Marulić se entregó demasiado a moralizar.
El
ejemplo de Marulić fue contagioso. Surgió toda una pléyade de poetas
conscientes de que la obra de Marulić, escrita en croata, les abría
horizontes nuevos y más amplios; muchos de ellos le rindieron tributo de
agradecimiento y lo encomiaron en sus libros en croata. Me limitaré a mencionar
sólo a dos de ellos: Petar Hektorović y Petar Zoranić.
El
primero, oriundo de la isla de Hvar, escribió la égloga piscatoria La Pesca
y la charla de los pescadores (Ribanje j ribarsko prigovaranje, Venecia
1568) y evidenció las mismas preocupaciones didácticas que Marulić. Este
libro reproduce textualmente dos poemas populares épicos y dos líricos, y
además contiene un homenaje a Marulić. El segundo día de su excursión con
los pescadores Hektorović llega a Nečujam, una bahía solitaria en la
isla de Šolta, donde Marulić pasó dos años. El poeta dice de Marulić
que sus libros están dispersos por todo el mundo (raznešene po svita kraje).
Hektorović felicita a Split por haber sido siempre el nido de hombres
instruidos; mas, por encima de todos, el honor, la gloria y la fama máximos le
corresponden a Marulić.
Las Montañas
de Zoranić (Planine, Venecia 1569) es la obra más patriótica de la
vieja literatura croata. La ninfa croata (vila Hrvatica) reconviene a los
escritores croatas que prefirieron escribir en idiomas foráneos y no en el
propio. A medida que viaja desde Zadar a la montaña (Velebit) el poeta
encuentra a campesinos y pastores que se quejan amargamente de los saqueos que
hacen los turcos en las regiones limítrofes croatas. Marul, uno de los
pastores, no es otro que Marko Marulić, cuyo perna "Plegaria contra
los turcos" Zoranić viene parafraseando; dice de Marulić que
escribió su poema cuando vio a su terruño (bašćina) al borde de la
destrucción.
No
sólo Hektorović y Zoranić sino también otros escritores croatas,
desde el período renacentista y a lo largo de las centurias subsiguientes hasta
hoy, rindieron homenajes de admiración y reconocimiento a Marulić quien
les enseñó como escribir para su propio pueblo en un estilo de alta calidad
literaria. Al mirar el monumento a Marulić en Split, esculpido por Ivan
Meštrović (1924), incluso la gente simple sabe que este hombre delgado y
serio ha escrito contra los opresores y que ha expresado su convencimiento de
que en última instancia la bondad y la libertad prevalecerán[47].
(Tradujo
del inglés al castellano: BRANKO KADIĆ)
[1] F. Lo Parco,
"Tideo Acciarini", Archivio storico per la Dalmazia, VII
(1929), 17-42; M. Usmiani, en Harvard Slavic Studies, III (1957), 20-21.
[2] Božičević-Natalis
no dice que Marulić pronunció su hermoso discurso en honor del duque
Nicola Marcello en Padua; lo dudo por cuanto su biógrafo califica a
Marulić como "pene puer" (Ver M. Marković,
Božićević-Natalis ', Živa Antika 1952, No 2, 293).
[3] Franjo Bački,"Oporuka Marka Marulića" (Testamento de M.M.), Starine 25 (1892), 152-62; 1). Berić, "Biblioteka Marka Marulića", Republika, 1950, No. 4, 186-204.
[4] M.
Tomasović, "Marulićevi prijevodi Dantea i Petrarke"
(Traducciones de Dante Petrarca por M.), en sus Komparatistički zapisi
(Apuntes comparativos), Zagreb 1976, pp. 71-81; Br. Clavičić, "O
još jednom Marulićevu novootkrivenom tekstu" (Sobre un nuevo texto de
Marulić recientemente descubierto), Forum 1981, No 3, 329-37.
[5] "Entregado
a su labor literaria... Marulić abandonó Split, amenazada por los turcos,
para poder, en la soledad de la isla, en casa de su amigo, escribir y ordenar
sus manuscritos" (Cvito Fisković, "Aporte a la biografia de
Marko Marulić Pečenić", Republika 1950, No 4, reproducido
en su libro Baština starih hroatskih pisaca (La herencia de los viejos escritores
croatas), Split 1971, p. 114.
[6] Así fue
descripto por Wilhelm Eisengrein en su Catalogas testium veritatis (Dihngen
1565, 197 v); véase P. Kasandrić, en Judite (Zagreb 1901), p. 14.
[7] Mihovil
Kombol, en Judita (Zagreb, 1950), p. 14.
[8] Hrvatski
latinisti (los latinistas croatas), I, Zagreb, 1969, 235.
[9] Ante
Kadić, "St. Francis Xavier and Marko Marulić", Slavic
and East European Journal, 1961, No 1, 12-15, reimpreso en su libro From
Croatian Renaissance to Yugoslav Socialism, La Haya 1969, pp. 37-40.
[10] Hay ciertos
indicios de que en algunas ciudades y países (como ser en Siena, España y
Portugal) la obra De Institutione, por orden de los "inquisidores", o
fue quemada o hubo requerimientos de que debía limpiársela de ciertos asertos
controvertidos sobre cuando uno puede mentir (consegui esta información leyendo
el trabajo —todavía inédito— de Leo Košuta, "Fortune et infortune d'un
livre de Marko Marulić", leído en la Sorbona, en diciembre de 1983).
Discurriendo (en Libro IV, capitulo IV) sobre la cuestión si en general se puede
mentir, Marulić opina que la mentira como tal es pecaminosa; sin embargo,
considera que se dan casos en que para el bien de la República o para la gloria
de Dios es licita mentir (Haec sunt quidem iustae atque interdum etiam
necessariae fingendi ae mentiendi causae). Paul du Mont, su traductor en
francés (1585), tergiversó los pasajes en que Marulić (citando muchos
famosos personajes del Antiguo Testamento) defendió mentiras honorables; du
Mont atribuyó a Marulić sus propias ideas. Jean Dayre concluyó su artículo
acerca de ese tema: "Mais un cas comme celui-ci... cela doit être assez
rare" (Annales• de l'Institut Français de Zagreb, 1939, No. 11, 227). P.
Bayle, en su Dictionnaire historique et critique (reimpreso en 1989, pp.
344-45) atacó a ambos, a Paul du Mont como traductor mendaz ("Oh, la
mauvaise morale") y a Marulić quien adoptó semejante doctrina.
Marulić no era una excepción, ya que muchos moralistas de su tiempo
abordaron el problema si un médico puede mentir a su paciente, si un juez puede
sonsacar la verdad de un criminal, si un testigo puede proteger a su amigo (Los
Disticos de Catón III, 3) o (como lo hizo la Judita de Marulić) si
una atractiva, seductora y engañosa mujer puede embaucar al enemigo con el fin
de salvar a su país. Košuta escribe que todavía no disponemos de suficientes
datos para sacar una conclusión definitiva sobre esta censura de Marulić
por parte de algunos inquisidores; por lo tanto, creo que M. Tomasović
exagera cuando sustenta que Marulić era un pensador "liberal",
motivo por el cual fue impugnado por los inquisidores (M. Tomasović,
"I De institutione na indexu", Zapisi o Maruliću, Split 1984, p.
66).
[11] Marko
Marulić, Evandjelistar, I, Split 1985, en la Introducción, p. 10.
[12] M. Marulić, De Veteris Instrumenti viris illustribus - Starozavjetne ličnosti, Zagreb 1984, p. 218.
[13] M.
Marulić, Evandjelistar, I, p. 415.
[14] Marulić,
De Veteris Instrumenti viris illustribus, en el Prefacio, p. 9.
[15] Como el
obispo Tomás Niger facilitó a Marulić interesantes libros de Erasmo, éste
para agradecérselo le dedicó su propio libro De laudibus Herculis.
Marulić hace el siguiente comentario acerca de su Hércules: Hércules, hijo
de Júpiter, nació de nuevo; el que a tantos venció, ahora está derrotado por
"los nuestros", no por la fuerza de su cuerpo, sino por la virtud de
su espíritu (nunc a nostris est victus, non corporis rebore sed animi
virtute). Escribe a su amigo que no está comparando sus escritos con los de
Erasmo porque, cada vez que los lee, se da cuenta cuán deficiente es él mismo
en muchos aspectos (quoties ea lego, toties quam multa mini desunt disco).
La
parte central de la dedicatoria de Marulić reza: "He recibido los
libros de Erasmo que usted me envió; sobresalen por su piedad, erudición y elocuencia.
Me complace mucho leerlos. Por cierto desde San Jerónimo hasta hoy nuestros
teólogos no han escrito en forma tan exquisita... Quien tuvo el placer de leer
a los escritores antiguos, no puede menos que aburrirse con estos teólogos.
Ahora, gracias a Erasmo, el edificio de la Iglesia, que por negligencia de
nuestros teólogos boba licones casi quedó descarnado, nuevamente brilla en su
belleza. Por ello debemos estar alborozados y dichosos de que la situación está
mejorando y volviendo a su estado prístino. La ciencia sagrada va a tener
nuevamente a su Jerónimo y Ambrosio, si sólo aparezcan quienes quieran emular a
Erasmo".
Sobre esta epístola inédita a
Niger, véase Br. Glavičić, "Sobre un nuevo texto inédito de
Marulić recién descubierto", Forum 1981, No. 3, 329-37.
[16] I.
Lučić las publicó en su colección Inscriptiones Dalmaticae,
Venecia 1873.
[17] También fue
publicado por Lučić en su De regno Dalmatiae et Croatiae,
Amsterdam 1666.
[18] Publicado por
Ferdo Šišić en Letopis popa Dukijanina, Belgrado 1928.
[19] Su título
completo es: Epistola domini Marci Maruli Spalatensis ad Adrianum VI pon t.
max. de calamitatibus occurentibus et exhortatio ad communem omnium
Christianorum unionem et pacem.
[20] "Aperta erit ei via Germaniam Italiamque invadendi, religuum denigae christianorum orbem sibi subiugandi" (Hrvatski latinisti, I, p. 311).
[21] "Francisco
Natalí 'Marci Maruli in Valle Surda commorantis responsio", en Zbornik
M. Marulića, 1950, pp. 18-22.
[22] Zbornik Marulića, p. 10; Hrvatski latinisti, I, 293.
[23] Zbornik
Marulića, p. 6; Hrvatski latinisti, 1, 306.
[24] Zbornik Marulića; p. 8.
[25] M. Franičević, Povijest hrvatske renesansne književnosti, p. 233.
[26] "Francisci Natalis in laudem Davidiados Marulianae", Zbornik Marulića, p. 26.
[27] M. Šrepel, Prvo pjevanje Davidijade", Gradja 4 (1904), 186-215.
[28] Br. Glavičić "Podrijetlo splitskog ulomka Davidijade", Forum 1979, 1979, No 3, 401-16; Cowley Abraham, poeta inglés (1618-1667), autor del poema épico Davideis, del ciclo de poesías de amor Mistress, de Pindarique Odes y de Essays.
[29] V. Cortan, "Antička mitologija u Marulićevoj Davidijadi", Zbornik Filozofskog fakulteta u Zagrebu, III (1955), 113-19.
[30] El texto en
latín reza:
...Absentem per crebra quidam
suspiria cordis
quaerere soliciti, nullam sentire
quietem,
donec ad aspectum sese transferret
amatae
(II, 134-36)
[31] Grimani estuvo a menudo enfermo después
de 1517; no era un mecenas auténtico, puesto que le interesaba en primer lugar
amasar beneficios y riquezas para su familia y tenía un carácter impredecible y
con frecuencia colérico. Ver. P. Paschini, D. Grimani, Roma 1943,
particularmente pp. 112, 120-22: Marulić probablemente estuvo alentado por
su amigo Tomás Niger o por Bernardo Zane, arzobispo de Split, para que buscara
la protección de este prelado docto, rico e influyente. Se encontraron con él
en Roma (1512) durante el Concilio Laterano.
[32] H.
Morović, "Marulićev prijevod De Imitatione Christi",
Čakavska rič, 1972, No 2, 184-91.
[33] M. Šrepel,
"O Maruliću", Rad 146 (1901), 166.
[34] M. Kombol, Povijest hrvatske književnosti do Preporoda, p. 84.
[35] Ver el
excelente estudio de M. Tomasović: "Marulićev prijevod De
imitatione Christi", Čakavska rič, 1975, No 2, reproducido
en sus Komparatistički zapisi, pp. 85-107.
[36] M.
Franičević, op. cit., p. 229.
[37] Al citar el
texto latino generalmente recurro a la edición de Marcus Boas, Disticha
Catonis, Amsterdam 1952. La traducción de Marulić se halla incluida en
sus versos croatas, Versi harvacki, Split 1979, pp. 221-40.
[38] Utilizo la
versión inglesa de W. J. Chase, The Distichs of Cato, Madison 1922.
[39] W. J. Chase,
en la Introducción a The Distichs of Cato, p. 11. Podría ser que
Marulić estuviese influido por la sentencia de Catón en la que dice que
para beneficiar al amigo lino puede ocultar su crimen:
Productus
testis, salvo tamen ante pudore,
quantnmcumque
pote, celato crimen amici (II, 3)
(Cuando
como testigo debes comparecer, salvo antes el pudor,
en
cuanto puedas el delito del amigo encubre.)
Martin Del Rio en su libro
enciclopédico, titulado Disquisitionum magicarum libri X, cuando
discurre sobre si un juez puede mentir para lograr una confesión verdadera de
un criminal, ataca a Bodin quien opinaba que sí. En passant Del Rio
menciona a Marulus que pensaba igual que Bodin, pero su traductor Paul du Mont
cambió las ideas de Marulić y puso sus propias ideas: "Sed errore
animadverso, ejus interpres Gallicus plane contrariam Marulo sententiam
tribuit; et multas paginas, quae non sont Marini inseruit, dictorum ipsorum
Maruli confutationem pro Maruli dictis continentes" (Tomo III, Libro V,
Sección X, edición 1720, p. 768).
[40] M. Marulić, Pet stoljeća, vol. 5, 1970, 138-48; Versi harvacki, Split 1979, p. 207-19.
[41] M. Marulić, Pet stoljeća, 167-79; Versi horvacki, pp. 283-77.
[42] Hay quienes sostienen
que la primera edición de Judit se perdió (ver Zv. Kulunduić, "O
prvom nepoznatom izdanju Marulićeve Judite" (Sobre la primera edición
desconocida de la Judit de Marulić), Kolo 1965, N9 7, 181-201).
[43] Marulić, Pet stoljeću, p. 38; Versi horvacki, p. 70.
[44] P. Skok,
"O stilu Marulićeve Judite" (Sobre el estilo de la Judit de M.),
en Zbornik Marka Marulića, pp. 165-241; M. Kombol, op. cit.,
pp. 90-94.
[45] "Para
que lo entiendan incluso los que no están versados en libros latinos ni
estudiosos" (Marulić, Pet stoljeća, p. 37; Versi
harvacki, p. 69).
[46] I. Slamnig, en M. Marulić, Pet stoljeća, p. 21.
[47] M. Franičević, "Pjesnik Judite danas" (El poeta de Judit hoy), en Književnost jučer i danas (Zagreb, 1959), pp. 37-80; Rafo Bogišič, "Ivan Mažuranič i Marko Marulić", en Radovi Zavoda za slavensku filologiju (Trabajos del Instituto de la filología eslava), vol. 4 (Zagreb, 1961), 31-45; M. Tomasović, en Plavca nova, de Marulić, Split 1971, pp. 35-38.