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Ecos de la prensa mundial
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Los croatas habían entrado en contacto con el mariscal de campo Harold Alexander, comandante supremo aliado para el Mediterráneo, con sede en Caserta, solicitándole, ante la situación imperante, el envío de una misión militar a Croacia. Los Croatas deseaban rendirse a los aliados occidentales, mas nunca a los comunistas soviéticos y yugoslavos. Después de una larga espera de ocho días y de sufrir constantes ataques de todos los lados, el ejército croata y el pueblo que lo acompañaba, tuvieron que retirarse hacia el oeste, o sea hacia la ciudad austríaca de Bleiburg. Ni los contactos con el mariscal Alexander ni los emprendidos con el comandante de la 38a Brigada de infantería irlandesa, general Patrick Scott, dieron resultado alguno. En dichas circunstancias se produjo la capitulación croata, bajo el fuego de armas de infantería y de la aviación. Una vez rendidas las armas, comenzaron las marchas de los prisioneros croatas, entregados por las fuerzas aliadas occidentales a los partisanos yugoslavos, hacia el interior de Yugoslavia. Allí, ya fuera del alcance de las fuerzas aliadas, comenzaron las matanzas masivas e indiscriminadas de los soldados y civiles croatas. De esta forma se iniciaron las marchas de la muerte y a lo largo de sus recorridos fueron enterradas las víctimas en fosas comunes. Esta es la historia del genocidio de Bleiburg. Es la historia de la masacre de 300.000 croatas entre soldados y civiles perpetrada por los comunistas yugoslavos comandados por el mariscal Tito. Los Croatas, sin embargo, continúan la lucha por la libertad, por el fin de la gerontocracia gobernante yugoslava que, en vez de abrirse al diálogo con las fuerzas nacionales para solucionar los problemas internos, ha respondido siempre con la represión. En la actualidad hay en Yugoslavia más de 3.000 presos políticos que viven en condiciones inhumanas. Así, la cárcel de Stara Gradiška se halla superpoblada y sus reclusos no reciben asistencia médica necesaria. Los sucesores de Tito reaccionan rápidamente ante cualquier tentativa de renovación y de crítica a la política actual. En Yugoslavia abundan las detenciones y el país ostenta el porcentaje más elevado de presos políticos en todos los países del este europeo. Contra esa situación luchan los patriotas croatas en el año en que conmemoran el cuadragésimo aniversario del genocidio de Bleiburg.
Al desaparecer de la escena yugoslava el mariscal Tito, surgió un interrogante generalizado: ¿"Continuará siendo Yugoslavia una nación unida e independiente, o sobrevendrá su disolución, o bien -lo que sería por demás malo- su ocupación y anexión por parte de la Unión Soviética."? Quien retroceda un poco en la historia hasta llegar al Imperio Austro-Húngaro y su derrumbe con la guerra del 191418, tendrá presente que Yugoslavia nació, en el fondo; de la desintegración de ese Imperio, convirtiéndose a través del Tratado de Versalles en un mosaico arbitrario y forzado de diferentes nacionalidades. La situación no mejoró con la Segunda Guerra Mundial, una vez que la Unión Soviética convenció a los aliados de que Yugoslavia debía mantenerse como nación única e in dependiente, tal como lo era antes de esa contienda, pero ocupándose subrepticiamente de hacer desaparecer la monarquía de preguerra, para colocar en la conducción del país al guerrillero Josip Broz Tito. Existen en la Yugoslavia actual seis naciones o repúblicas eslavas que la integran, y dos amplias minorías nacionales, la de los Albaneses y la de los Húngaros. Son cuatro los idiomas eslavos diferentes que se hablan en su territorio, dos los alfabetos que se emplean -el latino y el cirílico--, al tiempo que la población profesa varias religiones, la musulmana, la ortodoxa, la católica y otras. A raíz de ello, y reduciendo el problema a sus términos ¡más esenciales, se presentan dos grandes sectores en Yugoslavia: el de cultura latina y el de cultura bizantina. El primero está formado por los Eslovenos y los Croatas -inclinados y asimilados a Occidente-, y el segundo constituido por los Servios, Montenegrinos y Macedonios. Los Servios son los más numerosos; los que le siguen, en orden decreciente, son los Croatas, Eslovenos, Macedonios y Montenegrinos. Como el control del gobierno está en manos de los Servios con quienes no simpatizan los demás pueblos, las luchas internas son continuas y por ende puede afirmarse que Yugoslavia vive en un estado de permanente opresión política bajo la dictadura implantada por Tito y su ejército -en su mayoría servio- y su policía secreta. No es extraño, pues, que se produzcan continuos choques, y que la unidad y la paz de superficie se mantengan solamente gracias al rigor del centralismo de Belgrado. El mismo Partido Comunista de Yugoslavia se encuentra dividido según sus agrupaciones nacionales, de manera que los comunistas no servios protestan por el excesivo poder de Belgrado y proclaman que el slogan oficial de la Liga de los Comunistas Yugoslavos "Hermandad y Unidad" no va más allá de una expresión retórica, totalmente carente de contenido. A todo ello se agrega la explotación económica de que son objeto los Croatas y los Eslovenos, por cuanto sus respectivas Repúblicas -las más ricas en recursos y de vigoroso desarrollo económico, justamente por su idiosincrasia y formación occidentales- son las que están siendo sistemáticamente expoliadas por Belgrado, es decir Servia, para alimentar con ello sus fabulosos gastos. Por ello el centralismo creado por el mariscal Tito gravó a estas dos Repúblicas con pesados impuestos y las obligó -cosa que aún persiste- a remesar una parte considerable de los depósitos bancarias a las instituciones financieras de Belgrado o directamente al gobierno central. Los Croatas y Eslovenos continúan sosteniendo que su desarrollo económico se encuentra bloqueado a causa de la dictadura servia que no ha desaparecido con la muerte de Tito. Por otra parte, la región croataeslovena atrae las mayores masas de turistas que producen divisas, de las que se aprovecha también el gobierno central. Esta situación está provocando una continua y masiva emigración de Croatas desde Croacia y Bosnia-Herzegovina con destino a Europa Occidental y países de ultramar. Algo parecido ocurre con los eslovenos que también sufren la despoblación de su República; ellos se suman a las acusaciones contra Belgrado de ser el centro de una burocracia. "centralista" y arbitrariamente "unitarista" que estimula la expatriación para así disminuir la masa de opositores que se unen a los croatas. A ello se agrega, además, el problema lingüístico -idiomático. Los Croatas reclaman la igualdad de su lengua en el sentido de que se les reconozca, en su territorio, el uso de su propio idioma, en el mismo plano de igualdad como a los Servios, los Eslovenos o los Macedonios en sus respectivos territorios, y protestan contra. el acuerdo artificial de Novi Sad, que en 1954 creó la ficción de un idioma "unitario", que en realidad es el servio. Reclaman el derecho a su propio nacionalismo, junto al derecho de ejercer -sin hostilidades ni opresiones- el culto católico. Existen, como vemos, graves problemas internos en Yugoslavia. El descontento abarca, gran parte de la población, sobre todo de la juventud, y la. Universidad de Zagreb se ha convertido en el bastión de protesta contra la dictadura que no ha desaparecido. Fue a causa de esa reacción que el fallecido mariscal se ha visto obligado a crear una presidencia colegiada que reúne en una misma mesa las distintas tendencias, pero con predominio de los Servios. Con eso no se resolvió ni mejoró la situación. En consecuencia, el futuro de Yugoslavia no es para nada prometedor. Varios casos de corrupción financiera siembran el escándalo en Yugoslavia Últimamente se han descubierto casos de corrupción financiera en Yugoslavia. Fábricas fantasmas y empresas que no funcionan ocasionan un déficit financiero de miles de millones de pesetas. Nadie asume la responsabilidad y los que han intentado aclarar la situación han sido amenazados. Con el título del epígrafe y este breve resumen La Vanguardia de Barcelona, del 22-2-86, publica el siguiente despacho de su corresponsal en Viena Ricardo Estarriol. "Lo único que existe de una fábrica de comestibles que había empezado a ser construida en 1977 en la provincia autónoma de Voivodina, en Servia, es la, vivienda del director: así lo ha denunciado recientemente el popular semanario "Osmica" en un artículo dedicado a analizar casos de corrupción financiera. PRINCIPIO DE ARTICULO | INDICE | HOME | CONTINUA | |