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Ecos de la prensa mundial
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Croacia: un problema no resuelto Con el título del epígrafe la revista italiana Storia Illustrata, N 334, septiembre 1985, Milán, publicó una interesante entrevista de su colaborador Antonio Pitamitz con el escritor de temas políticos croatas Ante Ciliga que a continuación reproducimos en su versión castellana: "Ante Ciliga, nacido en Pola, de 87 años, fue del 1922 al 1925 secretario del Partido comunista croata. Residió algunos años en Moscú, en el Komintern, antes de haber sido arrestado y deportado a Siberia por antistalinista. En 1935 fue expulsado de Rusia. Su libro Au pays de la grande mensogne (En país de la gran mentira), editado en París en 1963, es uno de los primeros cargos contra la sociedad stalinista aparecido en Occidente. Desde hace cuarenta años vive exiliado en Italia. Le habíamos formulado algunas preguntas sobre el movimiento ustasha y los problemas históricos y políticos que se vinculan con dicho movimiento. Pregunta: Dr. Ciliga, ¿qué juicio le merece el movimiento ustaša? Respuesta: Fue el partido de la mitad de la población croata. Tuvo seguidores principalmente entre los croatas dináricos y montañeses de Bosnia y Herzegovina y de las montañas que la separan de la costa adriática. Una población que sufrió el secular dominio turco. En el movimiento ustaša se han reflejado su valor, sus defectos y sus límites. Los croatas panónicos, es decir de la región que tiene por centro a la ciudad de Zagreb, y los croatas litoraleños, sobre el Adriático, seguían sobre todo el partido campesino de Radić y Maček. P. El movimiento ustaša tenía su base en el exterior. ¿Tenía seguidores en Croacia? R. Sí, en el sentido de que los croatas pensaban que sería útil que existieran dos movimientos. Uno, el partido campesino croata, que actuaba legalmente en el país, y el de Pavelić, que realizaba su actividad en el exterior. Eran considerados como dos alas de un mismo movimiento, que operaban para dar solución al problema croata. P. Pero la elección del terrorismo como instrumento de lucha política no era justificada, ni útil para la causa croata. R. Concuerdo en que no fue una elección feliz. Pero, en cierto sentido, correspondía a las condiciones políticas imperantes en ese entonces en Yugoslavia. En el país ya reinaba el terrorismo del régimen servio de Belgrado y el de las organizaciones chauvinistas servias de los četnik que, a parte de actuar en Macedonia y Kosovo, operaban también en las regiones croatas. Al terrorismo servio se respondía con aquél ustaša. Es, sin embargo, la ley de la reciprocidad de los métodos. Esto, por supuesto, no significaba que fuese justo, mas correspondía a una mentalidad. Pero, en cierto sentido fue por cierto útil, porque los croatas demostraron de ese modo que sabían combatir. Los servios despreciaban a los croatas y el pacifismo del partido campesino de Radić, el partido de masas en Croacia. El revólver, el cuchillo y la bomba son históricamente un monopolio servio en los Balcanes, y a los croatas, que no practicaban ese método, los servios los consideraban nulos. Es ésta una mentalidad mafiosa. De esta manera, si bien negativamente, los ustasa indujeron a los servios a reconocerlos sus pares. Cuando en 1934 los ustaša y los macedonios asesinaron al rey Alejandro, el hecho fue recibido en Croacia con satisfacción, por cuanto estaban convencidos de que su líder "histórico" Radić había sido asesinado por órdenes del rey Alejandro. P. No existe prueba alguna respecto de este hecho. R. Era ésta la convicción generalizada. De todas maneras, el sangriento hecho en el Parlamento yugoslavo correspondía plenamente a los intereses del rey Alejandro. Con ello no solamente fue eliminado el principal opositor, sino que el rey tuvo el argumento supremo para imponer luego su dictadura, ya que había quedado demostrado que croatas y servios no eran capaces de ponerse de acuerdo. Conociendo a los respectivos personajes, estoy persuadido de que Alejandro estaba envuelto en este asesinato. P. ¿Fue el centralismo hegemónico granservio verdaderamente tan duro para con los croatas en la Yugoslavia entre las dos guerras? R. Sí, fue terriblemente, increíblemente pesado. Los servios eran soberbios, se creían una raza superior. ¡Cuántas humillaciones, cuánto abierto desprecio para, los croatas! Los servios entienden Yugoslavia como una gran Servia. Para ellos, los croatas, al igual que los demás pueblos eslavos de Yugoslavia, son solamente pueblos inferiores, que hay que "emanciparlos" servizándolos. P. Usted habla naturalmente de aquel entonces. R. De ayer y de hoy. Poca cosa ha cambiado, pues en lo fundamental la situación actual no es distinta. Por esta causa "explotó" la anterior Yugoslavia. P. ¿Cómo usted juzga a Pavelić? R. Tenía una cierta importancia política, además de cultural, pero era un dinárico, un verdadero hijo de la montaña. Pensaba que en la política lo que decide es la fuerza. P. ¿Se encontró alguna vez con él? R. Una sola vez, en el invierno de 194142 en Zagreb, en la prisión. Yo había vuelto a Croacia después de muchos años y fui arrestado por los ustaša. Creían que era un agente del Cominform. Pavelić vino a visitar la prisión, y vino también a la celda donde me encontraba con otros detenidos. Nos preguntó cómo éramos tratados. Fue un silencio de tumba. Repitió la pregunta. Aún silencio. Pensé entonces que también los detenidos tienen su honor, y hablé. Le dije que éramos tratados normalmente, pero que durante los interrogatorios la gente era pegada mortalmente. No parpadeó. Me preguntó si había sido pegado. No respondí, pero los otros sí. "Investigaremos", rebatió, y me preguntó por qué estaba preso. Le dije que se trataba de un malentendido. No llegaba yo a comprender la razón. En aquel entonces no me daba cuenta que el partido comunista yugoslavo, a través de su gente infiltrada, debía haber sugerido a la policía ustaša que era yo un representante de Stalin, mientras Tito era sólo un comandante militar. P. ¿Cómo es posible que los croatas hayan llegado a ciertas soluciones violentas, hasta los homicidios en masa de servios? R. Ello ocurrió en aquellas zonas en que los croatas y servios convivían codo a codo, y porque fueron servios los primeros que codificaron aquellos métodos violentos. Han sofocado, han hecho imposible la acción política legal del movimiento croata "panónico" pacífico, y del momento en que Radić fue asesinado, el elemento "dinárico", favorable al uso de la fuerza, tuvo viento en popa. Fue el terrorismo servio el que abrió la puerta a Pavelić. P. Pero las matanzas de servios en Bosnia-Herzegovina, en Lika y en Dalmacia fueron terribles. R. Fueron estas las "vísperas sicilianas". Cuando una siente mortalmente amenazada por una fuerte minoría, se presentan estas situaciones. P. Cuando la hegemonía servia, de la actitud despectiva de los servios para con los croatas, ¿no distingue entre el pueblo y el grupo dirigente? R. Se trata de una mentalidad difundida también en el pueblo, aunque evidentemente no entre todos. En el pueblo quizás aún peor. La mejor parte de los servios se halla en Voivodina, son europeizados. En cambio los otros son de mentalidad balcánica, turca. P. Es una situación del pasado. R. No es una situación aún imperante. P. Dr. Ciliga, Ud. fue secretario del partido comunista croata, es un hombre de cultura internacionalista. Pero cuando habla del problema croata me parece oír a un nacionalista. R. Nunca fui nacionalista pero sí siempre un croata nacional. El internacionalismo no niega la nacionalidad; esto es un absurdo, es un pretexto de ciertos nacionalismos que en nombre del internacionalismo oprimen a otros pueblos. El internacionalismo se basa en el derecho de cada uno de los pueblos de ver reconocida su identidad, y sus derechos. P. ¿Es decir que Ud. es partidario de una Croacia autónoma, independiente? PRINCIPIO DE ARTICULO | INDICE | HOME | CONTINUA | |