Crónicas, glosas y comentarios

Enrique Azcoaga, poeta español y crítico de artes plásticas, definió cabalmente ya en 1958 (Atlántida, agosto 1958, Buenos Aires) el estilo y el ideal del ceramista Pelicarić:

"Cuando Šime Pelicarić presentó por primera vez hace cuatro años una colección de cerámicas reveladoras de su particular concepto del género, celebramos con alborozo su deseo de conseguir una textura a la altura de los tiempos y el afán de realizar la cerámica con arreglo a una técnica depurada y correcta. Para que la artesanía se convierta en arte y los cacharros populares en unidades creadoras es preciso proponer al fuego, como Llorens Artigas, Picasso y tantos otros, aventuras artesanas ricas en poesía y sugestión ... Pelicarić, con la sencillez del verdadero creador, ha logrado algo muy importante como consecuencia de todo lo dicho: crear "naturaleza" en vez de "objetos". Porque sus cacharros palpitan, vibran, tienen perfume y temperatura, Como todo lo que es... La destreza, el oficio, el diálogo del hombre con el fuego, fundamentan y legitiman el mandato mágico derivado de su cerámica, exenta por si fuera poco de antipática brillantez".

Paralelamente, en su labor artística. Šime Pelicarić presta especial atención a los murales de construcción moderna y de técnica original y depurada. Son paneles hechos sobre la base del material y la factura cerámica. "El colorido moderno y la disposición del dibujo sobre fondo opaco dan la sensación del relieve, formando un bello y elegante motivo artístico" (O Cruzeiro, Edición Internacional del 1/12/58).

Sucesivamente, mediante nuevas combinaciones de formas, colores y texturas parecería trazar una línea de desarrollo inverso. De las formas precolombinas asciende a la estilización abstracta, lo que en los murales se traduce en tenues perfiles y en contornos apenas sugeridas, como si fueran soñados e imaginados, si bien se trata de realidades o motivos históricos. En el Salón que comentamos sobresalen sus murales, pertenecientes al ciclo Dalmacia2000 años en los cuales con originalidad, encanto poético, un inconfundible sabor histórica y la magia artística que inspiran y confieren 20 largos siglos, Pelicarić evoca y sugiere los contornos, los perfiles lejanos, los coloridos añejos, la silhouette de las iglesias y los palacios, de los muelles y cabos, de las casas típicas y pulcras de los pescadores y marineros, de determinados rincones y ,detalles como ventanas, balcones y campanarios de la Dalmacia clásica, medieval y renacentista.

Pues esta provincia croata es la patria chica del artista, su querido solar donde nació y se crió, su terruño anhelado, su "moriña". La evoca en sus placas y paneles, mayormente con tonos líricos crepusculares, la recrea en sus estilos bizantino, romántico, antiguo croata, gótico, renancista y barroco, su cerámica queda impregnada de cierta inefable fragancia histórica y destellos de una poesía petrificada, desprovista casi de las texturas imprescindibles. Es la vieja Dalmacia, hecha de piedras, bañada por el Adriático azul, adornada de pinos y cipreses, pródiga en bahías, ensenadas, islas e islotes, la que despliega su' belleza condensada en el maravilloso y contrastarte juego de sol y sombra que cautivó a tantos creadores artísticos.

Pelicarić fue también invitado de honor del XXVII Salón Anual del Centro Argentino de Arte Cerámico, auspiciado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (del 5 al 20/12/1985). El catálogo, en su escueta biografía, aclara que Pelicarić es argentino naturalizado, nacido en Croacia, y que fue miembro fundador del Centro Argentino de Arte Cerámico y Presidente del mismo por dos períodos consecutivos.

gime Pelicarić nació en Supetar, en la isla de Brač, Croacia, en septiembre de 1914, estudió abogacía en la Universidad Nacional de Zagreb y debido a los avatares de la última conflagración mundial emigró a la Argentina en

1948, donde se dedicó al arte ceráfico, encontrando allí la vocación auténtica de su vida.

Tuvo gran influencia en el desarrollo del arte cerámico argentino contemporáneo. Fue asesor de Fondo Nacional de las Artes y es miembro de la Asociación Mundial de Artes Aplicadas. Además de exposiciones colectivas y asidua participación en los Salones anuales nacionales, organizó numerosas exposiciones individuales en Buenos Aires, y otras ciudades argentinas, en el Salón Lafayette de París, en Santiago de Chile y Lima. Tomó parte en las muestras colectivas en Washington y Syracuse, EE.UU.. Además, fue jurado de varios Salones, incluso de la Primera Bienal de Arte Cerámico Internacional en Buenos Aires, en la que participaron expositores de 15 naciones.

Fue distinguido con varios premios, entre ellos: El 1er. Premio del Primer Salón de Cerámica Artística, Buenos Aires, Premio de la Exposición Internacional de Bruselas y de Smithsonian Museum de Washington.

Entre los paneles y murales más importantes del ceramista croata-argentino cabe mencionar: el mural en el vestíbulo del Teatro San Martín (Buenos Aires); el mural monumental que obra en la Sociedad Hebraica Argentina (en colaboración con el pintor Batlle Planas, Buenos Aires) ; murales en la Secretaría de Aeronáutica (Edificio Cóndor, Buenos Aires) ; el mural monumental "El Estuario" de 120 m2 (edificio Charcas y Florida, Buenos Aires); el panel Dalmacia, 2000 años, de 18 m2 (edificio en Copérnico 2858, Buenos Aires); el mural en el edificio SEGBA (Defensa y Belgrano, Buenos Aires), mural en el edificio Mira fiori (en colaboración con la pintora Raquel Forner, Buenos Aires); decoración del Club Cultural Argentino-Croata en Buenos Aires y muchos más.

Sus piezas cerámicas, tanto tradicionales como paneles y murales de factura modernísima, obran en varios museos y galerías argentinas y en las numerosas colecciones privadas, como asimismo en el Museo del Arte Contemporáneo de San Pablo, Brasil, y en el Smithsonian Museum de Washington.

La prensa y las publicaciones especializadas de ambas Américas en reiteradas oportunidades se han referido elogiosamente a la obra de este artista croata-argentino calificándolo como "uno de los cinco ceramistas más significativos de la actualidad".

Branko Kadić

La cantante croata Ruža Baldani en el Teatro Colón

A fines de septiembre y principios de octubre del 1985 actuó en el Teatro Colón la mezzo-soprano croata Ruta Baldani en "El Ocaso de los dioses", de Richard Wagner en el papel de Waltraute y como solista en el oratorio

"judas Macabeo", de Georg Friedrich Händel, con motivo del tricentenario del nacimiento del compositor.

Ruža Baldani nació en la vieja ciudad croata de Varaždin. Empezó sus estudios en su ciudad natal y después los continuó en la Academia de Música de la capital croata Zagreb. Su primera presentación la hizo en el Teatro Nacional Croata de Zagreb con la ópera "Guerra y Paz", de Prokofiev. Después fue contratada para cantar en el Teatro San Carlo de Nápoles, Opera del Estado de Budapest, Tokio y en la Opera de Graz y los festivales de Salzburgo, Holanda, Edimburgo, Wiesbaden y Dubrovnik (Croacia).

Antes de obtener la licenciatura en la Academia de la capital croata, Ruža Baldani cantó en la Opera del Estado de Baviera, en la Lyric Opera de Chicago y en el Metropolitano, de Nueva York, donde fue proclamada la mejor "Carmen" en el mundo, en el momento de su actuación en el "Met". Actuó también en Moscú, Leningrado, Roma, Hamburgo, Barcelona, San Francisco, Viena, la Scala de Milán, Covent Garden de Londres, Opera de París y en la Opera de Berlín.

Ruža Baldani cantó por primera vez en el Teatro Colón en la temporada de 1977 en "Tristán e Isolda", de Wagner. Es reconocida mundialmente por su notable musicalidad. Se presentó en importantes papeles wagnerianos como Erda, Fricka y Brangania y en Verdi, Borodin ("El Príncipe Igor") y Musorgsky ("Boris Godunov" y "Khovanchina").

Baldani continúa con la tradición de los artistas croatas que actuaron en el Colón, como la gran cantante Zinka Kunc-Milanov, quien fue durante veinticinco años la prima donna de "Metropolitan Opera House" de Nueva York; luego el barítono Marcos Rothmüller y el tenor Ratko Delorko; más tarde Georgina Milinković, Mariana Radev, la célebre Sena (Srebrenka) Jurinac, la inolvidable "Carmen" Biserka Cvejić y el gran maestro Lovro von Matačić (1899 -1985) mundialmente conocido director de orquesta y su discípulo, el maestro Berislav Klobučar.

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Studia Croatica, Año 1986, Núm. 101