El presidente del Consejo Nacional Croata visita Bonn y Estrasburgo
El miércoles 12 de marzo último el Dr. Alfred Dregger, jefe de la mayoría parlamentaria de Alemania Federal recibió en audiencia al Dr. Mate Meštrović, actual presidente del Consejo Nacional Croata, organismo político suprapartidario que reúne a los croatas refugiados en los cinco continentes y lucha por la restitución de un estado independiente, democrático y neutral de Croacia. En la conversación tomó parte también Broll Werner, diputado por el partido demócrata cristiano e integrante de la comisión parlamentaria para los asuntos internos y un funcionario del ministerio de relaciones exteriores, encargado de enlace con el parlamento (Bundestag).
Meštrović entregó a Dregger una breve promemoria, precisando el objetivo del Consejo Nacional Croata y su papel de defensor del derecho del pueblo croata a la autodeterminación nacional y la soberanía estatal, y señalando los métodos y las modalidades ilegítimos con que se sirven la diplomacia y la policía secreta de Yugoslavia en la República Federal Alemana para presionar y extorsionar a los obreros temporarios croatas, lesionando de esa manera sus derechos y libertades, garantizados por la constitución y las leyes alemanas.
Por ejemplo, la enseñanza "en la lengua materna" la imparten a los escolares croatas maestros y profesores servios, adictos al régimen comunista de Belgrado, que a menudo no conocen bien el idioma croata. Además, el espíritu con que enseñan varias materias revela la ideología del sistema totalitario yugoslavo, y no un espíritu libertario y democrático, garantizado legalmente en Alemania occidental.
Durante el diálogo se abordó también la posición del Consejo Nacional Croata ante una eventual democratización de Yugoslavia. El Dr. Meštrović explicó que la entidad que preside no se opone a la extensión de las libertades humanas y políticas en Yugoslavia. Todo lo contrario. El Consejo Nacional Croata toma el sistema democrático como fin e instrumento; como fin, por cuanto es un sistema político que comparte y como instrumento por bregar que se den condiciones para hallar una solución pacífica a los contrastes nacionales en Yugoslavia mediante un plebiscito popular, es decir un proceso no violento de la restauración del estado de Croacia.
Meštrović destacó asimismo que el organismo que representa aboga por el restablecimiento de una Croacia neutral y no alineada. La política de Washington, contrariando las aspiraciones legítimas de los pueblos sojuzgados, croata, albanés y otros de Yugoslavia, defiende el status quo, sosteniendo que cualquier cambio radical podría originar la intervención militar soviética. "Con semejante tesis no podemos estar de acuerdo y la consideramos arbitraria", manifestó Meštrović. Los intereses estratégicos norteamericanos en Europa, tal como los interpreta su Departamento de Estado, infieren graves injusticias a determinados pueblos. A los pueblos unitarios, como son el alemán en Europa o el coreano en la Asia Oriental, se los obliga a vivir separados en dos estados, mientras al mismo tiempo algunos pueblos, recíprocamente opuestos, como el croata, el esloveno, el servio, el albanés, el macedonio y otros, se los fuerza a convivir en un estado común. Eso resulta injusto y contradice los principios democráticos de libertad y autodeterminación de los pueblos, es antihistórico y, a largo plazo, insostenible.
Al día siguiente, acompañado por sus colaboradores radicados en Alemania Federal, el Dr. Meštrović visitó en Estrasburgo al Dr. Egon Klepsch, vicepresidente del Parlamento Europeo durante el mandato anterior y presidente de la fracción demócrata-cristiana en el mismo. Le fue entregado también una nota explicativa, referente a las relaciones de la Comunidad Económica Europea y Yugoslavia. Los representantes del Consejo Nacional Croata pusieron de relieve el hecho que, conforme al número de presos políticos, Yugoslavia ocupa el primer puesto entre los estados europeos. Entre los perseguidos políticos los más numerosos son los albaneses, seguidos por los croatas. Toda ayuda económica ulterior de la Comunidad Económica Europea debería estar condicionada con la introducción de más libertades y democracia en ese estado totalitario.
Igualmente sería ilusorio creer, que es posible estabilizar la situación económica en Yugoslavia sin un cambio radical del sistema económico hacia el mercado libre. Dichas reformas son impracticables sin el cambio del sistema político que frena el progreso económico y que originó la crisis actual. Según lo admiten los especialistas económicos yugoslavos esa crisis en el territorio de Yugoslavia es más durable y más profunda que la gran crisis mundial de los años 30. Si no se opera pronto una reforma política y económica radical con tendencia a mayores libertades, seguirá el descalabro económico, social y político de Yugoslavia hasta que una crisis total desemboque, por último, en una revolución y gran derramamiento de sangre, con todos los riesgos que ello supone tanto para los pueblos que integran el estado yugoslavo como para la paz europea.
Luego el Dr. Meštrović fue recibido por el Dr. Otto Habsburg, destacado miembro del Parlamento Europeo, con quien dialogó también sobre los temas aludidos.
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En otro orden de cosas, se informa que el Dr. Mate Meštrović fue nombrado socio del Global Economic Action Institute, conducido por Robert B. Anderson, ex ministro de defensa y de finanzas de los EE.UU. Entre los socios de la institución precitada figuran representantes de los más conocidos bancos, corporaciones financieras, asociaciones comerciales y círculos diplomáticos estadounidenses.
La comunidad Alpes-Adriático derrumba las fronteras fijadas en Yalta
El cinco de febrero último fue "presentada al mundo" en Londres, según el oportuno comentario del influyente semanario The Economist del 15-21986, la "comunidad de trabajo Alpes-Adriático'.
"Alpes-Adria" es una organización única. un `club` integrado por 11 regiones vecinas situadas en el corazón de Europa que tratan de colaborar entre sí, promoviendo en primer lugar el turismo.
A su vez el difundido cotidiano italiano Il Tempo publicó sobre el mismo tema una nota muy interesante, titulada: "La comunidad de trabajos Alpes-Adria: Si Europa refrenda el paso próximo. 'las Regiones Unidas' derrumbarán también la barrera de Yalta", que a continuación transcribimos en su versión castellana.
"Si la Europa de los doce, es decir la comunidad de estados, todavía tiene empaquetado su motor, sin embargo existe una mini-Europa, la comunidad regional que gradualmente está adquiriendo perfiles cada vez más netos y se está consolidando, y de la que fluye una fuerza vital que la capacita superar no sólo las fronteras estatales sino también, en perspectiva la barreras políticas e ideológicas.
Trátase de la Comunidad de trabajo de los Alpes Orientales, la zona llamada Alpes-Adriático, que en una mesa reúne a 11 regiones (Veneto, Friuli-Venecia-Julia, Trentino, Lombardía, Baviera, Salzburgo, Carintia, Estiria, Austria Superior, Croacia y Eslovenia), pertenecientes a cuatro estados diferentes (Italia, Alemania Occidental, Austria y Yugoslavia) y que se halla en proceso de extenderse en dirección este (parece que queda pendiente la firma del acuerdo), de modo que abarcaría por lo menos dos condados húngaros.
Dos estados miembros del Mercado Común Europeo, un estado neutral, uno no alineado y próximamente uno del bloque socialista; es lo que no cabe ni pensar ahora en el nivel de gobiernos, y lo que de hecho pasa gracias al gran pragmatismo y sentido político dentro de Alpes-Adria. Las regiones que pertenecen a dicho organismo, por cierto, no pueden afrontar grandes temas de la política exterior, pero en cambio pueden desarrollar, a través de una serie de acuerdos y vinculaciones, una estrategia conjunta en el campo económico y comercial. Como conjunto pueden encarar toda una serie de importantes problemas (desde la contaminación hasta el saneamiento del contorno humano, desde el desarrollo turístico hasta la protección de las minorías, desde el urbanismo hasta la infraestructura y cooperación en la esfera cultural).
Hace pocas semanas, en Londres, la comunidad Alpes-Adria se exhibió como titular de la iniciativa sin par en el ámbito internacional. Superando hasta los intereses competitivos de sendas regiones, se presentaron al unísono en el mercado turístico mundial, poniendo en el escaparate la imagen que puede ensalzar las atracciones hora de Venecia y Salzburgo, hora de Dubrovnik y Aquileia, hora de Graz y Munich, Dolomitos y Alpes Orientales, hora de las playas venecianas, de la costa istriana o de las islas dálmatas.