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STUDIA CROATICA

Año XI – Julio - Diciembre 1970- Vol. 38-39

 

SOBRE LA SOBERANIA LIMITADA.. 2

VIDA Y OBRA DE JORGE DRAGIŠIĆ.. 10

ETNOGRAFIA Y FOLKLORE DE CROACIA.. 20

CROACIA Y LOS ESLAVOS DEL SUR.. 32

Documentos. 42

LA SANTA SEDE - EL PROTOCOLO DE 1966 Y LOS INTERESES NACIONALES EN YUGOESLAVIA.. 42

POR LA VENTANA DE LA REALIDAD "SOCIALISTA YUGOESLAVA". 45

Crónicas, noticias y comentarios. 45

LA REANUDACIÓN DE LAS RELACIONES DIPLOMÁTICAS ENTRE LA SANTA SEDE Y EL GOBIERNO COMUNISTA YUGOESLAVO.. 45

DECIMO ANIVERSARIO DE STUDIA CROATICA.. 50

"FREIE PRESSE" SOBRE "STUDIA CROATICA". 55

VIGESIMO ANIVERSARIO DE LA REVISTA CROATA.. 56

SOBRE LA UNIFICACION DE LAS PROVINCIAS "ITALIANAS". 57

MICRONOTICIERO.. 59

Reseña de libros. 61

Juan Maler, Die Grosse Rebellion — Studienreise durch cine Welt am Abgrund. 61

Ernest Bauer: Glanz und Tragik der Kroaten, Ausgewählte Kapitel der kroatischen Kriegsgeschichte  62

Zvonimir Kulundžić: Tragedija Hrvatske Historiografije - O falzifikatorima, negatorima, birokratima, itd., itd. hrvatske povijesti 64

Stanko Vujica: "The Humanist Marxism in Croacia - An Agonizing Reappraisal of Marxist Dogma and Practice". 65

Franjo Trogrančić: Narratori Croati - Moderni e Contemporanei 66

Branko Bruckner: Yugoeslavia - Autogestión en la Economia. 67

Edgar Hoesch: Geschichte der Balkanländer 70

Der Donau - Baum, Zeitschrift des Forschungsinstitutes für den Donauraum.. 72

Vladimir Markotić: "The Kinship Systems from Yugoslavia". 72

 


SOBRE LA SOBERANIA LIMITADA

La Yugoeslavia comunista y la doctrina de Brezhnev

FRANJO NEVISTIĆ

¿ES necesario dar o citar una definición de soberanía? Los revolucionarios franceses formularon en junio de 1789: La nation assamblée ne peut recevoir d'ôrdres... Decir algo más resultaría casi una redundancia. Aun cuando el concepto de soberanía constituye uno de los problemas más graves y discutidos en la ciencia jurídica, como así también en la ciencia política y la sociología, este concepto se ha hecho familiar a todo el mundo, a todos los individuos y los pueblos de nuestra época. Al pronunciar la palabra soberanía, surge en la mente de todos una idea aproximativa que nos dice algo acerca del poder supremo en una comunidad política. A ésta solemos llamarla Estado. El soberano pues sería el Estado, precisamente su poder. La soberanía, en opinión de juristas, sería una, indivisible, ilimitada. Partiendo de una idea tan familiar, el problema resulta sencillo.

Pero explicar genética e históricamente, en forma clara, el concepto y la realidad de soberanía y soberano, es otra cosa. Un tema arduo. Un tema que implica una serie de problemas sin fin, que nos abre los horizontes históricos de un pasado muy lejano, del presente y hasta vislumbra las perspectivas del futuro. Si quisiéramos intentarlo solamente, nos extralimitaríamos. Simplemente, sobrepasaría el objetivo de este artículo. Además, este concepto es el fruto de la ciencia política y la historia modernas. Extenderlo a los fenómenos anteriores podría contribuir a la confusión en lugar del esclarecimiento[1].

Desde aquel momento la soberanía nacional viene afirmándose cada vez más hasta nuestros días, cuando las últimas colonias afro-asiáticas, una tras otra, proclaman su independencia y soberanía nacionales. Al principio el fenómeno se afirmaba a expensa de la disgregación del Sacro imperio Romano, repartiendo con él el Estado nacional al espacio y al poder, y ahora a expensas de los imperios coloniales. De aquí surgió una doctrina nacionalista, el concepto de soberanía en contraposición al concepto del imperio. "Se reveló que las naciones fueron los agrupamientos estables. y subsistentes, formados por la geografía y la historia y que aspiran a su autonomía: desde ahora la tarea principal de la política era procurar a cada una (de las naciones) la forma de soberanía que mejor les convenga de derecho y más apropiada a su carácter individual" [2].

Pero el poder del Estado nacional ¿es un poder específico, diferente en su esencia de otros poderes de la sociedad o es solamente la concentración de aquéllos, una resultante, una síntesis de los mismos? Los poderes sociales ¿son convergentes o divergentes y centrífugos? ¿Quién o quiénes son aquellos que hacen prevalecer las fuerzas centrípetas sobre las centrífugas de la sociedad? ¿Quién y cómo las hace concentrar para formar de ellas un poder supremo y soberano? ¿Cuál es la relación entre estas fuerzas —a ojos vista— opuestas, unas vencidas y otras vencedoras? ¿Cuál es la tarea principal del poder soberano y cómo lo ejerce?

Éstos son los problemas fundamentales jurídicos, políticos y sociales en general, íntimamente ligados al concepto de soberanía. En ellos reside la verdadera problemática de la crisis política actual en el sentido limitativo de la palabra y el concepto política[3].

En efecto, desde Aristóteles, para empezar de un punto de partida firme, hasta hoy, desfilan ante nuestros ojos las teorías más variadas que reflejan a la vez las realidades históricas y sociales como también el pensamiento de los espíritus más esclarecidos, tratando de describir, captar y hasta explicar dichos problemas congénitos a la soberanía. Muchos son de la opinión que de las condiciones y las formas en qué se determina al soberano, depende la forma del Estado y la entera sociedad en un determinado momento histórico. Más todavía que, según la doctrina marxista, la dependencia de la forma de la sociedad del modo de su producción y distribución económica[4].

La división aristotélica de las formas de Estado en monarquía, oligarquía y politeia —que es la democracia—, y sus formas opuestas y degenerativas, es una división persistente y clásica, a pesar de los intentos de superarla. Las modificaciones introducidas con respecto al criterio de división aristotélica —uno, pocos y muchos— que intentó mucho más tarde Maquiavelo y luego Montesquieu o, recientemente, Raimond Aron, no cambian la naturaleza del problema en su esencia, aun cuando le agregan nuevos elementos. Así, por ejemplo, Aron señala, que la sociedad industrial —tanto del mundo libre como la del poder totalitario comunista—impone ciertas innovaciones, ciertos rasgos que superarían la división y solución aristotélicas. De acuerdo a la opinión de Aron, esta división podría fijarse como un tipo de sociedad y régimen democráticos "constitucional-pluralista" por un lado, y el régimen y la sociedad de un partido único y monopolista por el otro. Pero a pesar de la diferencia doctrinal y práctica tan extremadamente opuestas entre esos dos tipos de Estado soberano en el ámbito de la sociedad industrial, esta nueva división no nos libera de la pregunta más transcendental: ¿Quién o quiénes son soberanos y en qué forma escalaron la pirámide jerárquica de su sociedad y cómo ejerecen el supremo poder en ella?

Prescindamos pues de estas sutilezas teóricas. En tiempos modernos y en la actualidad el concepto de soberanía, políticamente, es casi idéntico al concepto del derecho de autodeterminación de los pueblos. Como aquél, éste también tiene su aspecto exterior e interior. En el primer sentido se asegura a todos los pueblos, a todas las naciones, la independencia del poder exterior, ajeno. En el segundo se otorga el derecho a todos los individuos, a las personas físicas y a la comunidad nacional entera para que pueda decidir libremente qué forma de gobierno quiere, como también a elegir a quienes se encargarán del poder público y cómo lo van a ejercer. También la Carta de las Naciones Unidas establece en su Capítulo I, Art. 1; inc. 2: "Fomentar entre las naciones las relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre autodeterminación de los pueblos..."

A pesar de todos los movimientos unitaristas —religiosos, filosóficos, políticos, etc, por la Constitución, para decirlo así, de la unidad y el gobierno mundiales —que deberían ser las Naciones Unidas—, el derecho de autodeterminación de los pueblos no sólo no fue desconocido, sino que constituye uno de los pilares fundamentales de esta organización mundial. Tal es la fuerza de la idea nacional y del derecho de autodeterminación correspondiente.[5]

Gracias a esta fuerza de conciencia de las generaciones contemporáneas tampoco la teoría y la práctica comunista pudieron apartarse de la teoría y la práctica democráticas y liberales. Más todavía, hay escritores marxistas políticos e históricos quienes reconocen la ineficacia del marxismo donde no supo y hasta cuando no pudo coordinar la idea nacional de autodeterminación y el programa revolucionario del marxismo[6].

Pero las ideas y conceptos de la ciencia jurídica y política del mundo occidental, no tienen el mismo significado en los textos de los escritores soviéticos. La democracia sí, pero una democracia más "perfecta", más "completa y superior". La democracia burguesa es una democracia formal en tanto que la democracia comunista debe ser una democracia material. No se trata de la libertad e igualdad ante la ley sino de la igualdad en condiciones sociales y de la libertad que de aquí emana espontáneamente. Así casi todos los conceptos jurídicos y políticos tradicionales tienen otra faz y, muchas veces, un sentido contrario de lo que se entendía al principio y que confirmó la vida efectiva de las naciones más desarrolladas.

La misma suerte corrió también el concepto de soberanía o de derecho de la autodeterminación de los pueblos. "A la pregunta «¿qué es el derecho de la autodeterminación de los pueblos?» que era para Rosa Luxemburg (y después de ella a todos autores de las ideas gran-estatales, hegemonistas y unitaristas hasta hoy) de carácter abstracto y metafísico, Lenin contestó : "La constitución de los Estados nacionales... emerge como el objetivo de todos los movimientos nacionales. Los motivos económicos más profundos empujan hacia allí, más aún: para todo el mundo civilizado el Estado nacional surge como algo típico, normal para el período capitalista. En consecuencia, si deseamos captar el significado de la autodeterminación de los pueblos sin entrar en las definiciones jurídicas, sin buscar determinaciones abstractas, pero sí analizando los presupuestos histórico-económicos de los movimientos nacionales, llegaremos inevitablemente a la siguiente conclusión: Bajo el concepto de la autodeterminación de los pueblos entendemos su separación estatal de otras comunidades nacionales, entendemos la formación de su Estado independiente"[7].

Confiar en esta definición leninista, por cierto muy acertada, significaría un gran desengaño y una grave desilusión. Los conceptos de derecho para los comunistas no tienen el sentido de una norma superior, metapolítica. Su poder deontológico estaría purificado, liberado y privado de toda la conexión y la influencia de las fuentes de obligación extrajurídica. En este aspecto, la teoría comunista del derecho configuraría la continuación y la prolongación extrema de las "purificaciones" del derecho de Kelsen. Como es sabido, la preocupación primordial de la escuela vienesa era asegurar la autonomía científica del derecho, liberándolo de todas las "contaminaciones" religiosas, teológicas, filosóficas o morales. Los bolcheviques en su radicalismo materialista absoluto, llevaron esta preocupación al extremo, suprimiendo todos los fenómenos espirituales por ser ideologías, fenómenos anticientíficos. Este radicalismo es tan absoluto y total que traspasa al extremo opuesto, convirtiéndose en una nueva religión-antirreligiosa. De ahí la acertada conclusión de Aron, de que el Estado bolchevique significa el retorno al Estado y la sociedad "sacras", abandonando a la sociedad y al Estado "laico-liberal". Todo se mantiene en las alturas gracias a una nueva posición psicológica que ha ocupado el lugar de las antiguas religiones y que convence a las masas de que la misión del poder consiste en dar cuerpo en todas partes y en grado máximo al Derecho, la verdad y la justicia", dice Ivan Kologriwof *. Se trataría pues de una nueva religión que nace de la necesidad pasional de negar a toda religión, de un racionalismo extremadamente radical que se convierte en irracionalismo, postulando como verdades ciertos valores utópicos. El poder soberano del Estado está investido de un poder místico, con una misión religiosa. Por eso, su derecho recibe la fuerza obligatoria de la misma misión. No hay otra fuente de obligatoriedad. La misión del poder soberano es una y única: la consecución de la sociedad sin clases, sin poder del Estado como instrumento de la opresión clasista. Las clases desaparecerán, el Estado se extinguirá, el bienestar y la libertad de todos iniciará su verdadera época, el hombre será redimido de la explotación y la alienación. El marxismo, su poder, solucionará el enigma de la vida. En lugar del dominio sobre los hombres se instalará la administración de las cosas.

El sendero por el que se llega a este objetivo es la toma del poder estatal violenta por parte del proletariado que se encarga de hacer desaparecer a las clases, al Estado y la explotación del hombre por el hombre, de una nación por la otra. Los objetivos de la revolución y sus métodos de realizarlos no son fruto de meras hipótesis. Son el resultado final de un largo estudio "científico" del hombre y la sociedad. Son una verdad absoluta. Y quien posee la verdad absoluta, no puede permitir formaciones clasistas, fracciones o partidos que defenderían parcialidades, errores. Significaría esto caminar a oscuras. Además de un error intelectual, un caminar, un proceder así involucraría un pecado, único y verdadero pecado el sentido de la historia y contra su vanguardia o, mejor dicho, contra el Partido Comunista que detenta el poder. El derecho es única y exclusivamente lo que determina el Partido, el poder soberano del Estado proletario. La sumisión pseudorreligiosa del derecho y la ciencia jurídica se revela a plena luz. Tanto que el mismo Nelsen, a quien se acusó de allanar el camino a la teoría y la práctica del comunismo, tuvo que decir: "La teoría jurídica soviética se adapta sumisamente a todos los cambios de la política del gobierno soviético. El examen... de esa teoría mostrará la vergonzosa decadencia de una ciencia social que no es capaz de emanciparse de la política" [8].

En estos tres últimos años nos toca a presenciar una etapa nueva y muy abierta de la sumisión vergonzosa. de la ciencia jurídica soviética a la política del gobierno, en lo tocante al derecho de autodeterminación de los pueblos. Extraño resulta este procedimiento porque se está efectuando justamente en tiempos poststalinianos y cuando se pretende la más completa fidelidad a las ideas y conceptos auténticamente leninistas. La doctrina de Brezhnev somete a revisión la de Lenin.

En efecto, los bolcheviques negaron desde el comienzo a sus súbditos el derecho de elegir libremente la forma de gobierno y a las personas de su confianza para ejercer el poder público —es decir el derecho de autodeterminación— la soberanía interna. En la época de la lucha contra la Europa de Versailles, los bolcheviques defendieron la posición leninista del derecho de autodeterminación en su plena pureza. Cuando las potencias nazifascistas retomaron la iniciativa revisionista en Europa, los bolcheviques, sin desmentir el principio de autodeterminación, inauguraron una política exterior que significó prácticamente la sub-ordenación de la lucha de Ias naciones por la libertad nacional a su propia política exterior, hasta donde pudo alcanzar la mana del Kremlin por intermedio de los movimientos y partidos comunistas respectivos. Así, por ejemplo, en el caso yugoeslavo los soviéticos procedieron entre 1924 y 1934 contra la Yugoeslavia monárquica, considerándola creación de los intereses financieros anglo-franceses y exigieron el derecho de la autodeterminación de todos sus pueblos: en primer término del pueblo croata[9]. Al aparecer el peligro revisionista y belicoso de las naciones que más tarde se denominarán potencias del Eje, ya no se habló más de ese derecho sino de la necesidad de la defensa de aquel Estado hegemonista para resistir mejor al "imperialismo nazifascista".

Terminada victoriosamente la Segunda Guerra Mundial, esta política inspirada al parecer solamente en motivos transitorios, se convirtió en una política estable y duradera. La autodeterminación de los pueblos sí, pero de acuerdo a la voluntad soberana del poder soviético. El entusiasmo neófita de los comunistas en los países satélites y en especial modo de los comunistas yugoeslavos (Tito, Djilas, Rankovic y Kardelj fueron considerados como los alumnos y adeptos más perfectos y entusiastas de Stalin) daba en aquel momento testimonios de obediencia, de plegarse espontáneamente a esa voluntad soviética. Así aparecía inconmovible el bloque monolítico —doctrinario y de organización— del comunismo internacional.

Pero fue precisamente el comunismo más celoso, el comunismo yugoeslavo el que inauguró una audaz ruptura. Lo que parecía una unidad sólida, un bloque granítico, de golpe empezó a tambalear. La oposición, la división y el resquebrajamiento desmienten la unidad soñada. La "Iglesia" comunista con su sede en el Kremlin se encontró ante una sorprendente herejía y, luego, ante un verdadero cisma. Cosa ya conocida por todo el mundo.

¿Quién tiene razón? ¿Moscú o Belgrado, Stalin o Tito? En las discusiones sin término, con acuerdos transitorios y reanudaciones repetidas de la lucha ideológica y la guerra fría, apareció también maoísmo, el castrismo, etc. El mundo que debió ser el ejemplo de la unidad científica y no más de metafísica y "mistificada", escandalizó a si mismo y a sus adversarios.

Para evitar los procedimientos abiertamente brutales como en el caso húngaro, polaco o aquel de la Alemania oriental, y para poder terminar "científicamente" con este escándalo, Brezhnev implantó su doctrina de la soberanía limitada. De acuerdo con ella fue liquidada la "primavera" checo-eslovaca de un socialismo "con faz humana", abriéndose también perspectivas para otros casos similares como el rumano, el yugoeslavo y hasta el chino.

La lógica de esta doctrina es sencilla y simple. Siendo el objetivo de la historia el comunismo, toda la política contraria a este objetivo es detestable, digna de ser suprimida por cualquier medio. Los pueblos que vieron la revolución proletaria y la implantación del poder comunista, han superado, en su evolución histórica, a todas las naciones que no tuvieron estas experiencias. Puede aceptarse, por supuesto, que las naciones occidentales están adelantadas en cuanto a su ciencia, técnica e industria, pero moralmente están rezagadas en comparación con las naciones que hicieron su revolución proletario-socialista y liquidaron la alienación y la explotación del hombre por el hombre. En consecuencia, todo intento de renuncia a las conquistas así conseguidas y el retroceso hacia los regímenes pluralistas-burgueses, es un intento de traición, de regreso histórico. Significaría renunciar a las luminosas perspectivas, real y definitivamente, históricas y continuar deambulando en las tinieblas "prehistóricas". La Unión Soviética en su calidad del primero y el más fuerte Estado proletario puede y debe en interés de la clase obrera de todo el mundo intervenir donde sea necesario para impedir este regreso antihistórico. La verdadera soberanía es de Moscú y los demás pueblos o naciones sólo la tienen a condición de someterse a la voluntad de la central comunista.

El impacto de la nueva doctrina no fue del todo favorable a sus inventores. Los comunistas en el mundo libre quedaron confundidos y perplejos. Hubo casi rebeliones abiertas en Italia y Francia. Los de la órbita satélite dieron signos evidentes de descontento. Rumania y Yugoeslavia especialmente. Atemorizadas estas dos últimas, están buscando la prevención y la solución al peligro, ahora nuevamente disfrazado en un proceder doctrinario, "científico" y de carácter auténticamente leninista-marxista.

Y mientras las preocupaciones rumanas son lógicas, naturales, consecuentes y francas, no se puede decir lo mismo con respecto a las yugoeslavas. La "rebelión" de Belgrado nunca fue consecuente y franca. Podríamos decir que el motivo principal y originario de su rebelión no fue la defensa de la soberanía de sus pueblos, sino del pueblo serio y el mantenimiento de su hegemonía sobre los demás pueblos no servios. Soberanía en el sentido de la independencia exterior, pero de dictatura implacable en lo interior. Lo que se salvaba en el primer sentido, se anulaba en el segundo. La soberanía de Belgrado, sí, pero con la sumisión de Zagreb, Lubiana, Sarajevo y Skopie, es decir de los croatas, los eslovenos, los, macedonios, los montenegrinos, etc.

La destitución de Ranković-Stefanović (en 1966), el dúo terrorista servio, puso a la luz cuanto estamos diciendo. La omnipotencia de la policía secreta del centralismo servio fue comprobada y reconocida por el mismo Comité Central del Partido Comunista de Yugoeslavia. La lista del aparato policial contenía un millón trescientos mil croatas "sospechosos". La persecución de los albaneses de Kosovo-Metohija había tomado formas espantosas. La explotación de la economía eslovena y croata es la cosa natural y corriente.

Pero la batalla interna que culminó con la eliminación formal de Ranković-Stefanović no ha terminado. El centralismo servio, encarnado en primer término en el burocratismo federal, en el ejército y el aparato policial que no fue desmantelado, no cede, a pesar de todas las declaraciones oficiales y las reformas económicas que pudieron facilitar la implantación de un federalismo efectivo y crear a una sociedad de autogestión y democracia socialista "directa". La lógica hegemonista obliga a Belgrado a una política de contradicción. Rebelada contra Moscú por razones de soberanía nacional, Belgrado intenta todo lo posible para imponer la política de la soberanía limitada dentro de los límites de su poder a imagen y semejanza de lo que está haciendo el Kremlin en la órbita de sus satélites. Ante Moscú la independencia y la soberanía ilimitada, pero hacia sus súbditos, especialmente hacia los pueblos no servios, la sumisión, la soberanía limitada. Esta es la lógica de un régimen impopular, impuesto por la fuerza y gracias a las circunstancias favorables a un pueblo —servio— y las adversas a los demás.

En realidad la Constitución. yugoeslava comunista de 1963 reza en sus Principios fundamentales: "Partiendo del derecho de cada pueblo a la autodeterminación, incluido el derecho de separación, a base de la lucha común y de la voluntad libremente expresada en la guerra de la liberación nacional y en la revolución socialista y con arreglo a sus aspiraciones históricas, conscientes de que la consolidación de su fraternidad y unidad constituye un interés común, los pueblos de Yugoeslavia se han unido en una república federativa de pueblos y nacionalidades libres e iguales y han creado una comunidad socialista y federativas de trabajadores..." En el Art. 19 se dice: "La R.S.F. de Yugoeslavia es un Estado de pueblos voluntariamente unidos e iguales en derechos y una comunidad democrática socialista basada en el poder del pueblo trabajador y en el autogobierno".

Aquí radica el mal. Esta Constitución así formulada es una invención fantástica de un jurista o de un jurista-político sin pudor. Los pueblos de Yugoeslavia no se unieron ni libre ni voluntariamente. Un autor comunista y general de Tito afirmó que a comienzos de la última guerra no hubo ni "fraternidad ni unidad" como tampoco solidaridad en la clase obrera servia, croata, eslovena o aquella de Macedonia o de Montenegro. ¿Pudo entonces forjarse durante la guerra y la revolución socialista? El Partido Comunista Macedonio o, más exacto, los comunistas macedonios —lo afirma el mismísimo Tito-- prefirieron unirse con los "fascistas" búlgaros antes que con los revolucionarios comunistas yugoeslavos. Los albaneses rechazaban y mataban a los "instructores" servios enviados por Tito durante la última guerra, porque su objetivo principal era separar a Kosovo y Metohija de Albania formalmente integrados a este país por italianos y especialmente por los alemanes después de la capitulación italiana[10].

No se olvidan sólo en los Balcanes las humillaciones y un trato poco amistoso por cuestiones nacionales: ¡no se olvidan en ninguna parte del mundo! En consecuencia, los macedonios y los albaneses —más de dos millones de hombres bajo el poder de Belgrado— no sentían en ningun momento, menos durante y después de la última guerra, sentimientos de unidad y fraternidad con los comunistas o el pueblo servio. Su vida en la Yugoeslavia comunista no es consecuencia ni de una libre voluntad, como tampoco de la conciencia de un interés común con las servios, proletarios o no.

En cuanto a los croatas resulta innecesario hablar. En 1941 se declararon "como un hombre" (Stepinac) por su propia Independencia. Sólo ante la inminencia de la victoria del comunismo y la restauración de Yugoeslavia comunista, aseguradas en la conferencia de Yalta, los croatas, los eslovenos, con todas las demás minorías nacionales de aquel país participaron en un 20 % en el movimiento comunista de Tito, realmente movimiento servio que tenía corno objetivo principal apoderarse del poder dentro de los límites de la Yugoeslavia monárquica e imponer nuevamente su hegemonismo, esta vez de tinte comunista. Los objetivos nacionales servios y de la revolución comunista coincidían en lo substancial.

Después de esta verdad irrefutable ¿quién está autorizado para declarar de frente, solemnemente, que los pueblos yugoeslavos se han unido libremente y forjado la fraternidad e unidad en la revolución s: ciclista y la guerra de liberación nacional? La Tragedia de Bleiburg que borró con muerte violenta al ejército croata y el núcleo del ejército nacional esloveno y montenegrino, desmiente en plena las afirmaciones de la Constitución yugoeslava comunista. Hecatombes de vidas humanas para unos y el miedo para el resto fueron el "cemento" de la nueva "fraternidad y unidad", asegurando constitucionalmente a cada pueblo el derecho a la autodeterminación, "incluido el derecho de separación".

Como hemos dicho más arriba, el problema de la soberanía, en su aspecto político-social, es el problema de quién es el soberano, cómo subió la pirámide social y cómo desde allí está ejerciendo el poder soberano. De lo ya dicho fácilmente se desprende que la soberanía está en manos servias, que su proletariado subió al poder mediante una revolución tremendamente cruenta, ayudada moral y materialmente por la siniestra alianza de las democracias occidentales con el bolchevismo, y que este proletariado servio ejerce su poder en forma extremadamente discriminatoria, opresora y totalitaria.

Pero la mentira y el terror tienen también su fin[11]. La idea nacional de los pueblos oprimidos y explotados no pudo ceder. Desde la caída de Ranković-Stefanović, las voces de esos pueblos se oven cada vez más clamorosas. La federación efectiva es el objetivo oficial, nexo la confederación y la separación el ideal definitivo. Este espíritu de oposición contra la política opresora de Belgrado maduró hasta en les últimos reductos de los comunistas croatas, eslovenos, macedonios o montenegrinos que más privilegiados se consideran, sin mencionar a los albaneses. Pero la minoría terrorista agrupada alrededor de Tito, un aventurero sin conciencia nacional y al servicio del hegemonismo servio, se asustó ante la invasión de Checo-Eslovaquia efectuada por los soviéticos. La soberanía de los pueblos, hacia la que empezó a encaminarse la vida de la comunidad tras una dura lucha contra el centralismo hegemonista servio, pareció a esta minoría un camino sumamente peligroso. La soberanía de Lubiana, Zagreb, Sarajevo, Titograd y Skopie podrá desempeñar el mismo papel que está jugando Belgrado ante Moscú. Consecuencia: la disgregación de Yugoeslavia, fin del dominio servio y de todas las posiciones, injustas, de una nación privilegiada y de su élite proletaria, cuya soberanía costó un mar de lágrimas y ríos de sangre de millones de inocentes.

En búsqueda de aliados

Por eso actualmente su búsqueda afanosa de aliados por todas partes del mundo. Un poder totalmente enemistado con sus súbditos, con una economía en ruinas, con deudas apremiantes, con 750.000 obreros trabajando en el mundo "capitalista" y 360.000 más sin trabajo dentro del país, no puede dormir tranquilamente. Rusia soviética, por su parte, no deja de intentar consolidar sus fronteras occidentales y eliminar al titoísmo que reclama la soberanía ilimitada ante Moscú. Con esta enorme carga sobre sus espaldas de anciano, el mariscal Tito emprende el viaje por las capitales occidentales europeas, anunciándose también su visita a Washington. Conscientes de la ilegitimidad de su poder, Tito y los colaboradores empiezan nuevamente el baile político sin rumbo. Moscú trata de imponer la soberanía ilimitada en nombre del interés proletario internacional y Washington trata de salvaguardar su parte del convenio de Yalta. Tito con sus hegemonistas servios insiste en la soberanía propia, ilimitada para continuar terrorizando a los pueblos sojuzgados. Las especulaciones son múltiples, las ilusiones y expectativas también. Desde afuera las superpotencias, desde adentro el antagonismo entre la nación opresora —servia— y el de los pueblos oprimidos.

Paralelamente con los esfuerzos viajeros de Tito, sus adictos más apegados, como por ejemplo su cuñado Miko Tripalo (casado con una prima de Jovanka, esposa de Tito, servias las dos de Croacia) buscan de esbozar una nueva doctrina, defendiendo la soberanía ilimitada de Belgrado y la limitada de otras repúblicas y pueblos. En la pequeña localidad croata, Krapinske Toplice, Tripalo dijo entre otras cosas: "Como es de conocimiento público, nuestro desarrollo avanza en el sentido para que los productores, los hombres de trabajo tengan siempre más grande influencia en la distribución del producto neto". Pero la Federación es la expresión y "autogobierno de todos los hombres de trabajo que tienen un interés común de clase. " Además, "nunca nación alguna... disponía del producto neto. Se trataba siempre de una clase determinada... Cuando nosotros hablamos de la distribución del producto neto, pensamos en la clase obrera y no en la nación entera... Si nos detuviéramos sobre el derecho de la nación a disponer del producto neto, no prestaríamos atención a lo que es substancial en nuestro desarrollo socialista, es decir que la clase trabajadora se conviertiera en el factor decisivo de la política y dueño del resultado de su trabajo".

Son evidentes el hueco ideológico y las contradicciones de Tripalo. ¿Por qué hay un interés común de clase de los obreros de Croacia, Eslovenia, etc. con aquél de los obreros de Servia y no lo hay entre todos ellos con el interés de la clase obrera soviética? La historia del PKJ, de acuerdo a las investigaciones más serias de Tudjman, ex general de Tito, demuestran una sensible diferencia entre los intereses de los obreros de Croacia y los de Servia. ¿Por qué, en consecuencia, Belgrado está negando solidaridad de clase con poder proletario en Moscú y está afirmándola con el proletariado de Croacia? Unicamente para liberarse de Moscú e imponer su poder en Zagreb, Lubiana, Sarajevo, Skopie y Titograd en Montenegro.

Pero la élite no es más monolítica. Los "movimientos obreros" de cada nación de Yugoeslavia están acentuando siempre más la solidaridad con sus naciones. Lo mismo que están haciendo los comunistas de Servia. Así, por ejemplo, Makso Baće, un viejo militante comunista croata, vice-presidente actual de la Dieta comunista croata, ex combatiente en la guerra civil española, apodado "El Español", milita en dirección casi opuesta a la de Tripalo. En la revista ilustrada Vijesnik u Srijedu del 12 de agosto de 1970 publicó el artículo La Nueva Federación, recalcando lo siguiente: "Las discusiones sobre los problemas políticos de la federación Yugoeslava pueden resultar fructíferas sólo con una condición: si se efectúa entre los hombres que previamente se pusieron de acuerdo en la cuestión nacional. Es decir, entre los hombres que no aceptan dogmáticamente la doctrina marxista sobre nacimiento y desaparición de la nación y que respetan a la nación como a una realidad estable e histórica y por cuya cuenta no es permitido hacer ninguna clase de experimentos vertiginosos ni en la teoría ni en la práctica, declarándola «superada» y hasta «muerta» en tiempos en que no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo, se vive con pleno vigor y significado".

Tito, Tripalo y los comunistas servios por cuya cuenta están trabajando ambos, niegan a las naciones, acentúan la existencia de ciases y subordinan el interés de los demás proletariados nacionales en Yugoeslavia al de la Federación, es decir del centralismo y la soberanía ilimitada de Belgrado. Para Tito, el conflicto actual de nacionalidades es "pequeño roce", aun cuando reconoce la "grave crisis" del Estado. Un lector del mencionado artículo de Baće expresa su seria duda de que sea posible encontrar bases sólidas para una nueva federación después de 25 años de hegemonismo, centralismo burocrático y después de tantas promesas solemnes pero frustradas de que todos los pueblos de la Yugoeslavia comunista iban a tener la libertad y soberanía propias y hasta el derecho de separación.

Studia Croatica a lo largo de diez años, repetidas veces demostró con documentos de las mismas autoridades comunistas yugoeslavas que el poder de Belgrado es un régimen política y económicamente injusto, hegemonista y tiránico. Sin entrar en las definiciones jurídicas de la soberanía, "los motivos económicos más profundos empujan allí" y "analizando los presupuestos histórico-económicos de los movimientos nacionales, dijo Lenin, llegamos al concepto y el derecho de autodeterminación y soberanía nacionales. To have or not to have, this is the question, podríamos parafrasear al poeta inglés, adaptándolo al espíritu marxista-leninista.

En efecto, a la serie de argumentos que aportó esta revista, esta vez podemos agregar una realidad nueva y más ilustrativa. "Por ejemplo, los obreros de Zagreb realizan el 10% del total del producto nacional yugoeslavo con una rentabilidad muy superior al promedio yugoeslavo y trabajando con equipos y maquinarias muy anticuados (el grado de capacidad funcional en Yugoeslavia era en 1968 el 61,8%, mientras en Zagreb sólo del 56%) y, si a pesar de eso, a la colectividad de trabajo de Zagreb quedó en 1968 solamente 1.770 millones de 69.000 millones de nuevos dinares invertidos en nuevos equipos y maquinarias en todo el país, entonces no hay que discutir mucho acerca de qué significa todo esto. O, todavía mejor, si se dice que la economía de Zagreb... está perdiendo anualmente... cerca de 1.000 millones... entonces hay que llamar a las cosas por su nombre propio: esto significa poner mano burocrática en el bolsillo de los obreros de Zagreb e ilegalmente sacar de él el dinero" (VUS, Zagreb, Nro. 951 del 22 de julio de 1970).

Además, en el mismo número de la mencionada revista ilustrada, Srećko Bijelić, un servio de Croacia, presidente de la Conferencia municipal de Zagreb de la Liga Comunista, publica un extenso artículo, analizando la grave crisis de la economía yugoeslava, y dice entre otras cosas: "Algunos hombres se empeñan... para enajenar el dinero del productor y todos se hacen más ricos que los que crean y trabajan bien". Refiriéndose a las interminables discusiones que oscurecen la realidad bien conocida, Bijelić continúa: "Nuestro diccionario político abunda en buenas y progresivas posiciones, dichas... en forma enigmática, lo que posibilita explicaciones arbitrarias... el año 1970 debería marcar la transición del idioma enigmático a un idioma claro y programático. Tanto más que la economía se halla en penuria... Especialmente la economía de Zagreb, donde el fenómeno de la desinversión es muy clara, a pesar de que —gracias a la tradición industrial y de trabajo— la productividad en la misma es del 18% superior al promedio yugoeslavo, su acumulación neta por mano de obra empleada el 23% y la rentabilidad el 33% más grande... la penuria general y la iliquidez están presentes coma también la inflación, mientras las intervenciones administrativas no se atenúan, por el contrario, están aumentando... Aquí estriban los graves peligros. de hoy y especialmente para el futuro, porque no se ignora que sobre el poder material enajenado al productor puede crecer cualquier otro poder menos el poder de una sociedad de autogestión y socialista en que los creadores, la clase obrera y el pueblo trabajador debería tener la palabra decisiva y más importante".

El editorialista de dicha revista, una mujer de agudas observaciones —Nela Krmpotić—, analizando el fenómeno dice: "En el nuevo tipo de acumulación burocrática de medios, se hallan las fuentes fundamentales de la sensibilidad en las relaciones entre las nacionalidades... Entre las cuestiones cardinales a que nos obliga a contestar nuestra posición socialista se hallan también las siguientes: ¿Es factible encaminarse hacia el desarrollo en una comunidad plurinacional sin «la transfusión de sangre», porque nadie pedirá la entrada en el socialismo si previamente debe firmar y profesar la pobreza, el bloqueo de su desarrollo propio y el regreso a ser una provincia atrasada? Además, ¿se puede encaminar hacia el desarrollo sin consecuencias para una de las partes a cuyo perjuicio, se agrandarían las diferencias, a pesar de sus propios medios y con una mísera paga de su mano de obra?"

Un observador imparcial fácilmente se dará cuenta por qué los croa tas constituyen del 54 % entre 750.000 obreros de Yugoeslavia que están trabajando en la Europa occidental, a pesar de que Croacia es una de las repúblicas yugoeslavas más desarrollada y los croatas representan el 24% del total de la población de Yugoeslavia. Por eso también la caída vertiginosa de la tasa de nacimientos: a este respecto, Croacia actualmente está en el último lugar en Europa, con una disminución anual constante en su población. Drago Tović, un corresponsal de "VUS", el principal periódico comunista de Croacia, publicó en el número 953/70 un artículo titulado: "Agonía con el pasaporte", describiendo las consecuencias del fenómeno. Dentro de un breve lapso, si continúa el ritmo actual de emigración, se extinguirán unas 200 aldeas de la provincia croata de Eslavonia. El porcentaje de ancianos en Croacia está aumentando. Mientras que el 15% de ancianos es considerado como el límite tolerable para un país, Croacia tiene actualmente ya el 26% de la totalidad de su población.

Para ilustrar la situación de los que trabajan en el exterior, reproducimos parcialmente la carta de uno de ellos, enviada y publicada en el mismo periódico ya mencionado: "Este artículo (de Tović, n. obs.) me emocionó de manera especial, porque llega directamente a mi corazón. Nací en una familia numerosa (8 hijos) de los cuales sólo uno permaneció en la Patria. Yo me decidí, luego de cinco años de trabajo pesado y escaso en ahorro, regresar a la Patria con la decisión de no abandonar jamás su suelo, esperando que por lo menos ahora, me proporcionaría el pan y el techo. ¡ Pero qué milagro ! Encontré sólo una pequeña habitación, con algunos centenares de metros cuadrados de terreno nacionalizado, al precio de 100.000 nuevos dinares. El impuesto que debería pagar era «sólo» del 22% y, justamente, a aquella Patria que no pudo darme ni pan ni techo ! No obstante mi emoción por la idea del regreso, tuve que desistir. Me quedaré aquí, de portero... porque igualmente me sentiría extranjero también en mi Patria. ¡Qué absurdo! Debería trabajar todavía dos años para pagar los impuestos a la Patria, que es mi patria sólo por el nombre. Amo a mi Patria, pero no tengo razón por qué amarla. Las razones de corazón me incitan a regresar, y los argumentos de la razón sugieren así mismo que desista. Ayudadme ante este dilema: ¿Regresar a la Patria sin trabajo, sin pan, sin hogar o quedarme en el extranjero con bocado de pan amargo y bajo techo ajeno?"

Considero que cualquier comentario al respecto resultaría superfluo. "La fraternidad y la unidad" han fracasado. El socialismo también. La persistencia de clases es irrefutable. La igualdad y libertad de las naciones un cuento chino. Nadie, diría Neda Krmpotić, una creyente comunista, suscribiría su propia pobreza y renunciaría al fruto de su trabajo para que se pudiese beneficiar el que lo aterroriza, el que políticamente lo persigue y económica y culturalmente lo hace retrogradar.

La crisis del Estado yugoeslavo es absolutamente lógica. Los diarios de ese país reprodujeron en septiembre último las palabras de Tito: "Se escribió mucho en el exterior que se iba a disgregar esta Yugoeslavia, si yo me fuera. También aquí en el país hubo muchas conjeturas sobre quién habría de sucederme. Por eso pensé que todo esto podría provocar una crisis grave". Anunciando la formación de un Presidium que debería gobernar en adelante aquel país, Tito dijo: "...tenemos que tomar tal posición que debiera mitigar, silenciar las crisis internas entre las nacionalidades y las repúblicas".

¡Qué extraño! Después de 25 años de experimentos con lo más sagrado para el hombre, individual o colectivamente, Tito, quien habría solucionado de la mejor manera el problema nacional, como solían repetir sus propagandistas a sueldo o compañeros de ruta en el mundo libre, recién ahora estaría buscando la solución que pudiera silenciar las crisis entre las nacionalidades y las repúblicas —en realidad—, crisis del Estado yugoeslavo por no haber solucionado el problema nacional. Su reciente viraje hacia la dictadura personal disfrazada de un gobierno colegiado, fracasará tristemente como fracasaron todas sus "soluciones definitivas" en el pasado. El hegemonismo servio ha destruido a la Yugoeslavia monárquica, y esta política destruirá también a la Yugoeslavia comunista. Para nada servirán el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el Vaticano, como tampoco la visita de Nixon a Yugoeslavia o la proyectada de Tito a Washington.

Christian Science Monitor elogió las conversaciones Nixon-Tito como "una alianza no proclamada". Si ésta es la verdad, entonces las fuerzas y los factores que estarían detrás de esta serie de pasos internacionales, desconocen, desprecian la voluntad de los pueblos que están luchando por su soberanía. Si los factores internacionales del mundo libre están tratando de ayudar a Belgrado en su posición rebelde frente a Moscú, en nombre del principio de la soberanía ilimitada por un lado y por el otro para facilitarle el continuar con la opresión de los pueblos no servios, están persiguiendo una política cargada de graves conflictos y posibles explosiones que podrían redundar en bien de quien no lo desean. En lugar de reconocer el principio de soberanía para todos los pueblos de Yugoeslavia, mediante una política racional de presión sobre los hegemonistas de Belgrado, en el sentido de realizarlo pacíficamente, los factores mencionados, parecieran preferir "vietnamizar" también a aquella parte del mundo ante la muy probable realidad de la doctrina de Brezhnev.

R. Aron, en su libro ya citado —Democratie et Totalitarisme— halla como diferencia substancial entre democracia y totalitarismo la posibilidad de organización y la defensa de los intereses propios en la sociedad heterogénea, que es la democracia, y la falta absoluta de organización y la defensa de los mismos intereses en una sociedad totalitaria, también heterogénea. Por lo visto más arriba, reconocido por boca de los más encumbrados jerarcas comunistas yugoeslavos, aquella sociedad "socialista" sigue siendo también una sociedad heterogénea económica, cultural, política y nacionalmente. ¡Que Dios no permita, dice Aron, que se interrumpa ese hilo de seda de la libertad que caracteriza a la sociedad de tipo occidental! A pesar de todo esto, Tito y sus secuaces intentan nuevamente reimplantar un régimen de tipo neostalinista.

Los que están ayudándolo moral o materialmente en esta empresa, olvidan que los pensadores políticos y filósofos, partiendo de Platón y Aristóteles hasta Bodin, Montesquieu o, si se quiere, hasta R. Aron, contribuyen y están contribuyendo más al progreso de la humanidad que todos los aventureros políticos que, por su obstinación y ambiciones personales o de grupo, desnaturalizan el desarrollo normal del hombre y las naciones. Si a estos "ambiciosos", en nuestro caso, alcanzara la suerte de Luis XVI quien, subiendo los peldaños del patíbulo exclama: "Hace diez años que todo esto yo lo había previsto. ¿Pero ¿cómo es posible que no pude creer que sucediera?", nada habría que lamentar. Su análoga suerte no nos extrañaría, pero el dolor, las destrucciones, los sufrimientos materiales, las lágrimas y la sangre de muchísimos seres, gracias a la obstinación, por parte de los "ambiciosos" yugoeslavos y en nombre de la hegemonía servia, de realizar, una variante de la utopía marxista-leninista, superada teórica y prácticamente por las naciones que supieron y saben respetar la libertad y la dignidad del hombre y las naciones, nos conmueven profundamente. La ayuda que se les brinda desde el seno del mundo occidental nos llena de una tristeza inconmensurable. Simplemente porque los valores parecen invertidos justamente allí donde se espera su defensa efectiva.

¿Es, en consecuencia, improcedente pensar que los bolcheviques están pescando en río revuelto con la doctrina de Brezhnev?

 


VIDA Y OBRA DE JORGE DRAGIŠIĆ

UN HUMANISTA, FILOSOFO Y TEOLOGO CROATA EN EL RENACIMIENTO ITALIANO

BASILIO PANDŽIĆ

EL SIGLO XV marca gran progreso en el desarrollo histórico de la Orden Franciscana, si bien ya por entonces dicha orden estaba dividida en dos corrientes visibles: los observantes y los conventuales[12]. Sus misioneros y predicadores prestan constante y notable apoyo a los Papas en la defensa de la cristiandad ante las embestidas otomanas. Las unidades administrativas franciscanas: la Tierra Santa, Constantinopla-Kafa y Bosnia eran los tres puntos más álgidos de la lucha espiritual entre el cristianismo y el islamismo en aquella época[13]. Además de misioneros y predicadores, la orden franciscana contaba entonces con un número apreciable de filósofos y teólogos[14]. Estos compartían más bien las tendencias conventuales. Entre ellos ocupa un lugar destacado Jorge Dragišić (c. 1448-1520), oriundo de Bosnia (Croacia), conocido en la literatura universal con el nombre de Georgius Bonignus de Salviatis[15].

I. La vida de Jorge Dragišić

Algunos opinan que J. Dragišić nació en Jajce, Bosnia[16]. Probablemente llegaron a esa conclusión invocando una carta de la República de Florencia de 1491 al sultán turco Bajasito II (1481-1512), en la que Dragišić es llamado Jacensis[17]. Pero tal afirmación no es exacta, puesto que Dragišić, sin duda alguna, nació en Srebrenica, lo que se colige inequívocamente del registro franciscano contemporáneo, en el cual está anotado:

"Magister Georgius est de burgo Argentina, in provincia Bosne, quem Turci occupant"[18]. Dragišić mismo llama Srebrenica su lugar de nacimiento: "Quae quidem patria ab ingenti argenti copia Argentina nuncupata est" [19].

No sabemos con exactitud el año de su nacimiento, pero podemos fijarlo aproximadamente. En su obra De natura angelica Dragišić manifiesta que tenía 23 años cuando escribió ese alegato del cardenal Bessarion[20] contra las acusaciones de Georgio de Trebisonda[21]. Y como dicha controversia tuvo efecto entre 1469 y 1471, cabe concluir que Dragišić nació alrededor del año 1448 [22].

Dragišić era chico cuando los turcos, en 1462, ocuparon su ciudad [23]. Logró escapar y refugiarse en Dubrovnik. Es probable que allí pidiera ingresar en la orden franciscana [24]; luego fue enviado a Italia para continuar los estudios. En la carta introductoria a la obra De natura angelica dice al respecto: "...puer admodum e manibus saevissimorum hostium ereptus satis tenera aetate ad Italiam delatus sum, in qua et sapientiae studio ut plurimum incubui" [25]. En la misma obra dice que llegó a Italia al comienzo del papado de Pablo II que fue electo en 1464 [26].

En Italia, Dragišić empezó sus estudios en Roma, prosiguiéndolos en París y Oxford [27].

Llegado a Roma, se encontró allí con un notable grupo de griegos, refugiados de los turcos, que se reunían en torno al cardenal Bessarión. También exilado, muy pronto entabló Dragišić relaciones con esos griegos, especialmente con el cardenal Bessarión, protector de la orden franciscana.

A partir de 1469 Dragišić entabló relaciones más íntimas con el citado cardenal, que ese año había publicado In calumniatorem Platonis para refutar las opiniones de Gregorio de Trebisonda sobre Platón. Como réplica a Bessarión, Georgio escribió una obra, hoy desconocida, atacando acremente la del cardenal y alegando, entre otros infundios, que tenía trece afirmaciones heréticas [28].

El joven Jorge Dragišić, que entonces tenía 23 años, se levantó en defensa del cardenal. A Bessarión le gustó su alegato, lo hizo copiar por su secretario y hacer público. Recordando más tarde ese episodio Dragišić dice que la violenta polémica que se había desatado se extinguió como por milagro después de su alegato [29].

Es muy probable que en esa oportunidad Bessarión convenciese a Dragišić para que latinizara su apellido en Benignus. Lo dice expresamente en la obra De libertate et immutabilitate Dei [30]. Lo mismo repite en su libro De natura angelica[31] y lo afirma también fray Antonio Sassolini, alumno de Jorge Dragišić[32]. Cuando últimamente los escritores croatas traducían su apellido latino, lo llamaban Dobrotić o Dobretić[33]. Pero el se apellidaba Dragišić. El Papa Inocente VIII (1484-1492) en la carta del 10 de junio de 1490 lo llama expresamente Dragišić (Draghisich)[34]. La república florentina, en la misiva al sultán turco Bajasito II del 10 de mayo de 1491, lo llama Drachisic[35]. Los ragusinos el 18 de agosto de 1491, en el manuscrito Consilii rogatiorum (1489-1492) lo llaman Dragisich [36].

No cabe duda que Bessarión apreciaba mucho a Dragišić. Recordando a su poderoso protector, en una carta dirigida al Papa León X, acota que Bessarión le decía a menudo que él sería su sucesor [37].

Todos los indicios nos hacen creer que Dragišić, al terminar sus estudios, fue nombrado, precisamente por intervención de aquel cardenal, profesor universitario en Urbino, donde el purpurado gozaba de gran respeto[38]. Eso ocurrió, al parecer, en 1472[39]. En la obra De libertate et inmutabilitate Dei, escrita después del 19 de junio de 1471, no se encuentra indicio alguno de que por entonces estuviera en Urbino[40]; y en la obra De animae regni principe, escrita antes de morir Bessarión (1472), se califica a Dragišić como "Urbinas novus" [41].

Sea por su capacidad, sea por la poderosa protección el joven profesor fue muy apreciado en Urbino. El duque del principado de Urbino le confió la educación de su hijo, Guidobaldo. Lo sabemos por su prólogo a la obra De animae regni principe, dedicado al niño Guidobaldo, donde entre otras cosas dice que fue su profesor de religión [42].

De cuanta estima gozaba en Urbino lo confirma el hecho de que una familia de dicha ciudad lo adoptó, seguramente para que no se sintiera extranjero en ese principado[43].

Muerto el duque Federico de Urbino, Dragišić se trasladó a Florencia en 1482, donde permaneció hasta 1494 [44]. En esa ciudad se lo apreciaba como a uno de los hombres más doctos de su tiempo. En 1488 fue nombrado rector del colegio franciscano en el convento de Santa Croce [45].

Lo estimaba sobremanera el archiduque toscano Lorenzo de Medici (1448-1492), conocido mecenas de artes y ciencias, denominado por ello el Magnífico[46].

El domínico húngaro Nicolaus de Mirabilibus nos describió una discusión teológica que tuvo efecto el 30 de junio de 1489 en el palacio de Lorenzo. Estuvieron presentes los escritores y sabios toscanos más granados. Quien más se destacó en la docta disputa fue precisamente Jorge Dragišić[47].

El mismo, en una carta a León X, hijo de Lorenzo, nos ilustra acerca de sus relaciones con su padre[48].

En una ocasión, el archiduque Lorenzo planteó en un soneto siete difíciles problemas teológicos y por su secretario Francesco Berengari los remitió a Dragišić para que los resolviera en forma competente. Citando ese caso al Papa León X, Dragišić agrega lo que Lorenzo opinaba de él: "Maximus vir ille tenue ingenium meum adeo magni faciebat, ut crederet me superiorem universis nostrae tempestatis philosophis seu theologis" [49].

Cuando Pico della Mirandola, famoso sabio de su tiempo[50], fue acusado de 900 conclusiones doctrinales, redactó el Defensorium de su doctrina y lo envió a Lorenzo, quien solicitó a Dragišić estudiarlo y pronunciarse al respecto por considerarlo el más competente en la materia [51].

Una vez, en presencia de los franciscanos Antonio Barbarinus y Juan de Prato[52], Lorenzo manifestó que podría nombrar obispo a Dragišić, pero prefería que primero fuera provincial de la provincia franciscana de Toscana, luego general de la orden y por último cardenal[53].

Durante su residencia en Florencia Dragišić asumió nuevo apellido. La prestigiosa familia noble Salviati lo acogió como su miembro y luego usará normalmente ese apellido[54].

En 1490 la provincia franciscana de Toscana debió elegir a sus superiores. El general de la orden, Francisco Nanni Samson[55] designo a Dragišić para preparar el cabildo provincial, que lo eligió su superior [56]. Dicha elección fue confirmada por el general de la orden el 28 de abril de 1490[57].

Mientras ocupaba el cargo Dragišić fue motivo de grandes controversias surgidas en su provincia dentro de la orden franciscana[58]. Su origen fue el empeño de Dragišić de ser reelecto provincial por tres años más, no obstante regir la norma de que esa función sólo se ejerciese por el lapso de tres años[59].

Aunque esa acción de Dragišić contó con el beneplácito de ciertos círculos civiles[60] y eclesiásticos[61], en el cabildo celebrado en Grosseto fue electo el 4 de mayo de 1493 su sucesor, Pedro de Fighino[62]. A qué situación tensa llevó esa aspiración suya nos lo dice el hecho de que el cabildo de Grosseto excomulgó a Dragišić y a sus partidarios[63].

Simultáneamente con el desempeño del cargo de provincial franciscano en Toscana, Dragišić era profesor en la universidad de Pisa. En la lista de profesores de dicha casa docente figura desde 1491 al 1493[64].

Sin calmarse del todo la animosidad originada por el desempeño de Dragišić de tan alto cargo franciscano en Toscana, surgió una nueva situación en esa república. En noviembre de 1494 la familia Medici, que gobernaba la república florentina, tuvo que huir a raíz del motín popular[65]. Sobrevino la persecución general de los adictos a dicha familia, entre los cuales figuraba también Dragišić. Los amotinados lo encadenaron y encarcelaron durante 11 días. Dragišić aludió seguramente a esa persecución cuando escribió al Papa León X: "... dum simul cum patronis exsularem dumque omnibus quae Florentiae haberem soliatus fuissem et duris compedibus per undecim dies astrictus... " [66].

Dejado en libertad, evidentemente tuvo que salir de la república y, por consiguiente, fuera de su provincia religiosa. Se vio, pues, precisado a buscar un convento donde vivir y actuar de acuerdo a sus capacidades. En vista de su reciente conflicto con el general de la orden franciscana no pudo refugiarse en Roma y decidió volver a Dubrovnik (Croacia), donde probablemente entró en la orden franciscana.

Dragišić siempre mantuvo contacto con Dubrovnik. Sabemos que estuvo en este último lugar cerca de 1490, a su regreso de la Tierra Santa[67]. Esta permanencia suya en Dubrovnik dejó secuelas interesantes, mencionadas en varios documentos. Pues en esa oportunidad traía de Jerusalén la mano izquierda de San Juan Bautista. Su intención era regalarla a la república florentina, cuyo santo patrón era aquel precursor de Jesús. Pero Dragišić se enfermó gravemente en Dubrovnik y no, creía poder curarse. De modo que entregó las reliquias a dos distinguidos ragusinos, sus amigos Nicolás Bunić (Bona) y Pascual Gucetić (de Guzzo), con la condición de devolvérselas si sanara y retenerlas si se muriera. Sin embargo, cuando se curó no pudo recuperarlas.

De regreso a Florencia, Dragišić expuso lo ocurrido a las autoridades, que reclamaron directamente las reliquias a las de la República de Dubrovnik. Al fracasar en sus gestiones diplomáticas, pidieron la intervención del Papa. Hay dos cartas de Inocencio VIII (1484-1492) dirigidas a la República, de Dubrovnik sobre el particular. Una lleva la fecha 10 de julio de 1490[68] y la otra la del 7 de septiembre del mismo año[69].

Tampoco la intervención papal dio resultado. Los ragusinos sostenían que Dragišić les había dado las reliquias por su propia voluntad y en uso de sus plenas facultades mentales, y por lo tanto no procedía que las reclamasen, tanto más cuanto que ellos se encontraban en una situación tan delicada que no les quedaba otra salida que confiar en la protección y amparo del santo[70].

Entonces los florentinos se dirigieron al sultán turco solicitando su intervención ante la República de Dubrovnik. En la carta dirigida al sultán, fechada el 10 de mayo de 1491, dicen de Dragišić: "Frater Georgius Drachisic Jacensis, homo Hungarus, Religione divi Francisciclarus" [71].

No se sabe si el sultán intervino, y el hecho es que los de Dubrovnik no cedieron. Trataron de conservar a toda costa las santas reliquias e intentaron resolver el entredicho directamente con Dragišić. El 18 de agosto de 1491 ofrecieron a Dragišić una renta vitalicia anual de 30 ducados si este asunto quedara archivado[72]. En efecto, a partir de entonces, no hay noticias relativas a las reliquias disputadas.

A principio de 1496 Dragišić estuvo en Dubrovnik, donde ese año, según el reconocimiento oficial de esa ciudad, pronunció "elegantissime" los sermones cuaresmales. Los ragusinos creían que iba a vivir con ellos permanentemente y quisieron que fuera el vicario general de la arquidócesis y la gobernara en ausencia del arzobispo Juan Sacco, entonces administrador de Roma[73]. De hecho, ese mismo año fue nombrado[74], pero debido a ciertas dificultades no pudo asumir el cargo[75], o tal vez el nombramiento no le fue comunicado. Ni siquiera llegó a ser el vicario general de Dubrovnik[76].

A la sazón había gran interés en Dubrovnik por la literatura, la filosofía, la teología y otras artes y ciencias[77], de manera que Dragišić tuvo mucho que hacer. Además de predicar, pronunciaba conferencias y conducía discusiones de carácter científico. Su vida la describe en los siguientes términos al amigo florentino Ubertino Risaliti:

"Nihil enim post Italiae atque meas calamitates mihi muneris relictum video, quam quod in urbe quietissima vacua mente et Affricano illo ocio solus et ociosus vivam. Sed audeo dicere me munquam minus solus rninusque ociosum vixisse" [78].

Mientras así pasaba sus días en la lejana y hermosa ciudad croata, pensando acaso terminar allí su vida, la Universidad de Pisa lo nombró profesor con un estipendio de 70 florines. Se sintió muy complacido, pero no pudo hacerse cargo de la cátedra inmediatamente porque tenía la obligación contraída de predicar en Dubrovnik durante el año 1497[79].

Es probable que Dragišić permaneciese en Dubrovnik hasta 1500 [80], año en que lo ubicamos en Italia. Tras la muerte del general franciscano Francisco Nanni Sansona, acaecida el 26 de octubre de 1499 [81], al cabo de 24 años de gobierno, fray Egidio Delfini, quien administraba provisoriamente la orden franciscana, convocó el cabildo general en Terna para octubre de 1500. En él fueron redactadas las llamadas Constituciones Alexandrinas. Entre los franciscanos más destacados que las prepararon figura también Dragišić, quien presidió la comisión de redacción y publicación de dichas constituciones[82].

Ahora residía en Roma, en el convento de los SS. Apóstoles. El cabildo general celebrado en Troyes en 1503 lo nombró el 24 de mayo rector del seminario romano por tres años[83].

Antes de finalizar esta función, el Papa Julio II (1503-1513) lo nombró el 21 de mayo de 1507 obispo de Cagli[84]. Dicha diócesis se hallaba en el principado de Urbino donde Dragišić había iniciado su carrera docente.

Poco después acompaña al legado papal Bernardino López Carvajal en visita oficial al emperador austríaco Maximiliano (1493-1519) [85]. Dragišić se refiere a ese viaje en la obra escrita en 1517 en defensa de Juan Reuchlin[86].

Mientras era obispo de Cagli ocurrió algo muy ingrato. Francisco della Royere, duque de Urbino, sobrino del Papa Julio II, hirió mortalmente en 1511 al cardenal Francisco Alidosi[87].

Dragišić tuvo en alta estima a la familia della Royere, de cuyo seno era también fray Francisco della Royere, gran teólogo, general franciscano y luego Papa Sixto IV (1471-1484). Dragišić tendía, pues, a disminuir la culpabilidad del duque de Urbino y, considerando el caso y las circunstancias atenuantes, llegó a la conclusión de que no era ni crimen ni ataque alevoso. Sostenía esta tesis en la obra Apologeticon Francisci Mariae de Ruvere Urbini ducis[88]. Algunos le reprocharon mucho esa extraña actitud para justificar el asesinato, pues creían que lo había hecho para congraciarse con el duque y acaso con el mismo Papa Julio II [89].

Indudablemente esa tesis de Dragišić no desagradó al Papa y parece que él también contribuyó para que Dragišić fuera nombrado en 1512 arzobispo de Nazareth con sede en Barletta[90].

Desconocemos la fecha exacta de ese nombramiento, pero fue antes del 3 de diciembre de 1512, ya que Dragišić el 7 de mayo de 1512 participa de la segunda reunión del V Concilio Laterano como obispo de Cagli[91], y en la tercera reunión, realizada el 3 de diciembre de 1512, como arzobispo de Nazareth[92].

Muerto Julio II, Juan Medici fue electo Papa y tomó el nombre de León X (1513-1521). Esa elección despertó la esperanza de Dragišić de verse cardenal. El nuevo Papa era niño cuando Dragišić, como profesor florentino, visitaba a su padre Lorenzo, quien lo apreciaba y le prometía la púrpura cardenalicia. La elección de León X le preanunciaba la realización de tales promesas. Se lo dijo sin rodeos al nuevo Papa. Al obsequiarle su obra De gratia, Dragišić hizo mención de dichas promesas y rogó a León X cumplirlas: "...ita et votorum suorum erga me optimus exsequutor exsistere dignetur" [93].

León X no lo nombró cardenal, pero tampoco lo olvidó. Ya el 23 de julio de 1513 le acordó ciertos beneficios eclesiásticos en Austria que le aseguraban una vida con holgura[94].

No se sabe si Dragišić vivió en Barletta, sede del arzobispado de Nazareth. Durante el V Concilio Laterano participaba asiduamente de las reuniones[95], de modo que parece improbable que en todo ese tiempo hubiera salido de Roma (1512-1517). Además, en la carta que en enero de 1518 (acaso 1517) remitió al emperador Maxirniliano junto con el alegato de Reuchlin, Dragišić dice de sí mismo: "...nunc Romae archiepiscopus Nazarenus existens", de modo que parece que su morada permanente era Roma[96]. También Martín Groningus, quien llevó a Alemania dicho alegato, dice de Dragišić: "inter divinarum litterarum Romanae urbis interpretes ut non infimo ita multum doctissimo" [97], descontando que también vive en Roma. Dragišić murió 1520 [98].

 

II Manuscritos de Jorge Dragišić

J. Dragišić era un escritor productivo, pero la mayor parte de sus obras quedaron manuscritas. No debe extrañarnos si recordamos que el arte de la imprenta en aquel tiempo estaba en sus albores. Logró imprimir algunos libros. En nuestra reseña tomamos primero en consideración las obras manuscritas y luego las impresas.

A) Manuscritos

Hacemos la salvedad de que no hemos visto todas sus obras. De algunas sabemos que fueron escritas, pero ignoramos si se conservan todavía; de otras nos enteramos por los catálogos de distintas bibliotecas y sólo una pequeña parte pudimos tener en nuestras manos. Mencionando cada una, indicamos también su fuente.

1. Defensorium Bessarionis

La primera obra de Dragišić[99] la constituyó la defensa del cardenal Bessarión contra Georgio de Trebisonda. Su probable título era: Defensorium cardinalis Bessarionis. Este libro lo menciona Dragišić en el volumen De natura angelica donde también dice que lo llevó consigo a Inglaterra, donde lo perdió[100].

2. In logicam introductorium

Dragišić lo menciona en su obra De libertate et inmutabilitate Dei[101], sin disponer de otras informaciones. Es muy probable que luego fuese reelaborado e inserto en sus tratados sobre lógica.

3. De libertate et inmutabilitate Dei

Se halla en la Biblioteca Vaticana, Vat. Lat. 1056; está escrita en pergamino y consta de 102 folios (+ 44a). Su texto íntegro reza: Georgii Benigni Macedonis in Francisci de libertate et inmutabilitate Dei sententias ad reverendissimum Patrem et Dominum Bessarionem Patriarcham Constantinoplolitanum Sedisque Apostolicae episcopum Sabinensem cardinalem dignissimum[102].

Está escrita en forma de diálogo, que se realiza el 19 de junio de 1471 [103] y podemos sostener que fue redactada poco después. Fue dedicada al cardenal Bessarión.

Es interesante que luego fueran cambiados los papeles del cardenal Bessarión y del cardenal Francisco della Royere (Papa Sixto IV), es decir, fueron borrados sus nombres y se puso el de Francisco donde antes figuraba Bessarión y viceversa[104].

4. De animae regni principe

Este libro se conserva en la Biblioteca Vaticana, Urb. Lat. 995; está escrito en pergamino y consta de III 98 folios. Su título es: Georgii Benigni (una palabra borrada) Ordinis Minorum S. Theologiae professoris in Federicum de animae regni principe ad optimae indolis maximaeque spei puerum dominum Guidonem. Ubaldum comitem.

En esta obra, redactada también en forma de diálogo, el duque de Urbino Federico y su hermano Octaviano discuten sobre el tema escolástico de si en el alma humana priva la voluntad o la razón. La discusión termina en favor de la voluntad: "Quibus iam patere potest regni animae principem esse ipsam voluntatem" [105].

Resulta revelador para la personalidad de Dragišić el consejo que da en el prólogo a Guidobaldo para que imite a su padre Federico: "Sit itaque ipsa (proh Deus optime atque immortalis) veluti inclytus ille rex Macedonum Philippus, tu Alexander Magnus succedas, ego medius Aristoteles adiungar" [106].

5. De communicatione divine naturae

También esta obra se encuentra en la Biblioteca Vaticana, Urb. Lt. 565, escrita en pergamino y consta de 50 folios. Su título reza: Georgii Benigni Salviati, fratris Ordinis Minorum, sacrae theologiae prof essoris in librurn de Gommunicatione divine naturae dialogus inter Sixtum IV Pont. Max. et Fridericum Urbini ducem.

En el título, después de Georgii Benigni, fue borrada una palabra y en su lugar se puso Salviati.

Fue escrita, muy probablemente, en 1475, lo que se desprende de las palabras que Dragišić pone en boca de Sixto IV: "Nosti enim nos magna opprimi cura idque nunc potissime hoc iubilei nostri anno" [107]. Sabemos que Sixto IV organizó el jubileo en 1475[108].

6. De natura angelica

Este manuscrito se halla en la Biblioteca Laurenziana en Florencia, Ms. Plut. XVIII, cod. XVI. Consta de 110 folios y lleva por título: Georgii Benigni Salviati Fratris Seraphicae Religionis ad Magnanimum Laurentium Petri Francisci Medicen in opus de Natura Angelica [109].

Cuando Dragišić estuvo en Dubrovnik escribió sobre el mismo tema y su estudio lo publicó en Florencia en 1499.

7. De gratia

Figura entre los manuscritos de la Biblioteca Laurenziana en Florencia. La describe el catálogo impreso de dicha biblioteca[110] y lleva por título: Georgii Benigni Salviati, artium et sacrae theologiae professoras, in rhythmum acutissimum magni Laurentii Medices, quaestiones septem, ad sanctissimum in Christo Patrem et D. N. D. Leonem Divina Providentia PP. X [111].

El motivo de ese tratado fue un soneto de Lorenzo Medici en el que planteó los problemas principales atinentes a la gracia y envió a Dragišić para que los contestara en forma exhaustiva y competente[112]. Lo que Dragišić hizo en la susodicha obra.

Cuando Juan Medici, hijo de Lorenzo, fue elegido Papa León X, Dragišić le obsequió esta obra. En la carta con que la acompañó relata algunos detalles que ilustran su personalidad y suministran datos interesantes acerca de su vida[113].

8. Vexillum Christianae Victoriae

En un código de variado contenido del convento capuchino en Milán: Ms. 16 (59), está incluida la obra de Dragišić Vexillum Christianae Victoriae, cuyo título íntegro reza: Georgii Benigni, archiepiscopi Nazareni, opus Vexilli Christianae Victoriae per tres et sexaginta contemplationes[114]. Consta de 41 folios. En el mismo manuscrito se halla también su obra De assumptione B. M. Virginis. Dragišić denomina a ambos tratados Contemplationes Germanicae y fueron escritos durante su estada en Alemania cuando acompañó al legado papal, cardenal Bernardino López Carvajal[115].

En dicho manuscrito, junto con los tratados de Dragišić, encontramos varios escritos, entre otros la Apocalipsis nova del famoso fray Amadeo de Silva (t 1482), iniciador del movimiento amadeísta dentro de la orden franciscana[116].

9. De assumptione B. M. Virginis

En el mencionado manuscrito del convento capuchino de Milán, 16 (59), en f. 201r-240r está incluido el tratado de Dragišić De assumptione B. Mariae Virginis. El preámbulo empieza con estas palabras: Georgii Benigni Archiepiscopi Nazareni ad magnificum Paulum vicecomitem, devotionis et omnium bonarum artium sectatorem praecipuum, in libellum de assumptione Virginis Dei Matris proemium incipit feliciter. Dum superioribus annis Germanicm lustraremus festumque Virginis Matris... [117].

Otro ejemplar de este tratado se halla en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, Ms. A 30 sup. [118].

10. De excellentiis et dignitatibus B. M. Virginis

Se encuentra en manuscrito en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, A 30 sup., y empieza en el folio 53. Su título es: Georgius Benignus de Salviatis episcopus Caliensis, de excellentiis B. M. Virginis theoremata. Está dedicada al cardenal Guillermo Briconnt[119].

11. Apologeticon Francisci Mariae de Ruvere

Figura en la Biblioteca Magliabecchiana de Florencia, Cl. III, cod. 9 y su título íntegro es: Apologeticon Francisci Mariae de Ruvere Ducis agressionis in Papiensem cardinalem[120].

Esta obra tal vez fue escrita ya en 1511 en defensa del duque de Urbino, sobrino del Papa Sixto IX. Este, iracundo, golpeó tanto a Francisco Alidosi, cardenal de Pavia, que poco después murió. Dragišić trató de probar que tal acto no configuraba ni delito ni ataque injusto.

12. Commentaria in libros sententiarum

Fray Antonio Sassolini, alumno de Jorge Dragišić, en su obra Coscienza Illuminata, impresa en Florencia en 1512, C. XI tract. 2, dice que en ese tiempo estaba preparando para ser impresos Commentaria in IV libros senttentiarium[121]. En ningún otro lado encontramos mención de ese tratado. Es muy probable que no fuera impreso.

13. Liber de raptis

El autor franciscano Sbaralea encontró ese tratado en un manuscrito del convento de San Francisco en Bolonia. Como una novedad interesante aduce la afirmación de Dragišić de que el diablo que tentó a Adán fue el mismo que tentó a Jesús [122].

14. Correctio erroris qui ex aequinoctio vernali in Kalendario procedere solet

Este manuscrito se halla en la Biblioteca Vaticana, Vat. Lat. 8226, f. 3r - 12v. La preparó Dragišić a pedido del Papa León X durante el V Concilio Laterano cuando se debatió sobre la corrección del calendario juliano. Lo redactó y envió por intermedio de Agustín Chigi [123]. El título íntegro es: Georgii Benigni de Salviatis archiepiscopi Nazareni, Correetio erroris que ex aequinoctio vernali in Kalendario procedere solet, ad Sanctissimum in Christo P. et D. N. D. Leonem divina providentia papam decimam et sacram synodum Lateranam.

Dragišić propone descontar del mes de octubre 7 días, es decir, pasar directamente del 23 de octubre al 19 de noviembre para ajustar el real equinoccio primaveral con el del calendario [124]. Gregorio XIII, que modificó el calendario, procedió en líneas generales según lo propuesto por Dragišić; únicamente dispuso que del 4 de noviembre se pasara directamente al 14 [125].

15. Tratados desconocidos

Dragišić escribió seguramente otras obras, hoy desconocidas. Sin duda, siendo un predicador excelente y muy solicitado, tuvo que redactar sermones que aún quedan desconocidos[126].

B. Obras impresas

Tras reseñar los manuscritos de J. Dragišić, nos referiremos a sus obras impresas. Algunas las he visto con mis ojos y otras las encontré en distintos catálogos.

1. Dialectica

La primera obra suya es esta lógica, publicada el 18 de marzo de 1489 bajo el título: Dialectica nova secundum mentem Doctoris subtilis et beati Thomae Aquinatis aliorumque realistarum. Está dedicada al cardenal Juan Medici, luego Papa León X y a su hermano Pedro[127].

2. Mirabilia

Este libro fue publicado el mismo año que Dialectica[128] y lleva por título: Georgii Benigni Mirabilia LXXVII reperta in opusculo Nicolai de Mirabilibus. Está dedicado a Lorenzo de Medici en los siguientes términos: "Georgius Benignus de Salviatis, Ordine Minorum Sacrae Theologiae professor ad Magnum Laurentium".

El motivo de este tratado fue la discusión entablada en la corte de Lorenzo Medici el 30 de junio de 1489 entre el domínico Nicolás de Mirabilibus y Jorge Dragišić. Nicolás de Mirabilibus describió el debate y lo publicó bajo el título: Disputatio nuper (acta in domo Magnifici Laurentii Medices[129]. Como Dragišić no estuvo conteste con dicha descripción, escribió este tratado para rectificar y completar el de Nicolás.

Ambos trabajos fueron publicados nuevamente por el húngaro Abel Jenõ en Irodalmtörtenéti emlékek, I, Budapest 1886, 351-426   [130].

3. Propheticae solutiones

Esta obra fue escrita en Dubrovnik e impresa en Florencia el 10 de abril de 1497 con el título: Propheticae solutiones Georgii Benigni Ordinis Minorum [131]. Lo imprimió el alumno de Dragišić, Ubertino Risaliti, y está redactada en forma de diálogo entre Dragišić y Risaliti.

Dado que este libro contiene la defensa del célebre predicador domínico Jerónimo Savonarola (1452-1498) es probablemente el más conocido y difundido. A él se refieren todos los biógrafos de Savonarola[132].

4. De natura Angelorum

Ya en Florencia, Dragišić se abocó al estudio de la angeología. En Dubrovnik lo prosiguió y escribió la obra: De natura coelestium spirituum quos angelos vocamus, impresa en Florencia en 1499, compuesta en forma de diálogo en el que participan más de 30 ragusinos. Es, sin duda alguna, la obra más significativa de Dragišić. En Croacia lo comentó ampliamente el filósofo Esteban Zimmermann [133].

Dedicó esa obra al senado de la República de Dubrovnik: Georgii Benigni, Orinis Minorum, sacrarum litterarum professoris, al illustrem atque religiosum Epidaurinum seu Rhacusinum senatum in librum de natura coelestim spirituum quos angelos vocamus prooemium incipit feliciter [134]. El prólogo abunda en informaciones y datos biográficos sobre Dragišić.

5. Oratio funebris pro Junio Georgio habita

Este escrito con motivo de la muerte de un ciudadano de Ragusa consta de pocas hojas y fue impreso en Florencia en 1499 o 1500 [135].

6. Defensio Joannis Reuchlin

La escribió en 1517 o 1518 [136] en forma de diálogo entre Dragišić y Reuchlin. Discutían sobre el tema: An Judaeorum libri, quos Talmud appellant, sint potius supprimendi quam tenendi et conservandi. Consta de 34 folios y está dedicada al emperador Maximiliano en los siguientes términos: "Ad maximum Maximilianum Caesarem Romanorum imperatorem semper augustum, Georgius Benignus archiepiscopus Nazarenus".

El primer libro de Dragišić trató acerca de la lógica. Su última obra, impresa en Roma en 1520, se refiere al mismo tema y lleva por título: Artis Dialecticaes praecepta vetera ac nova, miro artificio conscripta a Georgio Benigno, archiepiscopo Nazareno, omnis philosophiae inter quae centum et eo amplius praeclarissimas ennotationes, quae lahac tempestate facile principe, acutissime ac limpidissime traduntur; tuere nostra saecula diu nec in alicuius ore aut extabant opere invenies [137].

La lógica de Dragišić denota la influencia de la literatura filosófica de su tiempo y a la vez el criterio independiente de su autor. Es interesante su comentario sobre los principios aristotélicos relativos a la cognición. Esteban Zimmermann se refirió con amplitud a esa última obra de su compatriota Dragišić [138].

III. Los puntos salientes de la vida y obra de Jorge Dragišić

Dotado por naturaleza de una capacidad excepcional, mediante un estudio aplicado y metódico y bajo el amparo de la orden franciscana, J. Dragišić era una de las figuras más descollantes de su tiempo en el Renacimiento italiano [139]. Profesor de las universidades de Urbino, Florencia, Pisa y Roma fue respetado por sus alumnos y apreciado por los círculos doctos y estudiosos.

Su labor se desarrolla en forma predominante en el campo de la filosofía y la teología. En aquella época había, en ese campo, dos corrientes: el tomismo, sostenido por los dominicos y el escotismo, sustentado por los franciscanos. Dragišić, si bien franciscano, y educado en la escuela escotista, en sus obras no se atiene sólo a la doctrina escotista sino que trata los problemas filosófico-teológicos como un pensador independiente [140]. Más aún, se esfuerza por reconciliar ambas corrientes [141].

Dragišić vivió durante el Humanismo que proyectó nuevo espíritu y una nueva visión del hombre y del mundo. Pero las escuelas religiosas no se alejaban de los métodos antiguos. Aunque escribía dentro del espíritu de esa corriente, sus exposiciones y tratados evidencian la influencia de la escuela humanista : la discusión se hace en forma dialogada y su latín prueba que leía asiduamente la literatura de los célebres humanistas [142].

Aunque a veces parece en sus diálogos pecar de circunspección y consideración, estimaba siempre la dignidad personal. Cuando creía. que alguien tenía razón, no vacilaba en reconocerlo, incluso en los casos que lo perjudicaba. Cree que Savonarola es un profeta, porque éste, coma tituiría un delito; inútiles serían entonces su oración y ayuno, su pobre-hombre probo y buen religioso, lo afirma. No puede mentir, ya que consza y pureza[143] . Savonarola fue condenado en mayo de 1497 y el alegato de Dragišić fue publicado en abril del mismo año.

Tomó otra vez la pluma en defensa del célebre sabio alemán Juan Reuchlin, acusado de tesis herética sobre los libros judíos. Recurre a todo su poder de convicción y al remitirle el libro, manifiesta al emperador Maximiliano: "Ego certe, si valerem, tam divinum vatem et philosophum usque ad astra efferrem. Id beneficci quod in ipsum conferre potui, contuli: ipsum a calumniis adversariorum ex ipsiusmet dictis ac scriptis aperte liberavi, tendicula ipsorum rupi, decipulas fregi. Versutiae astutiae dolique sunt quaecumque adversarii contra ipsum molintur...[144]. Sin embargo, en el proceso incoado en Roma, Reuchlin fue condenado el 23 de junio de 1520 [145].

Acaso el rasgo más llamativo del carácter de Dragišić es el cambio de su apellido. En sus escritos no usa siempre el mismo ni tampoco lo hacen quienes hablan de él. En el tratado De natura Angelica se refiere a ese hecho: "Gallum me homines quandoque aut Anglum putaverunt, quia illuc gratia litterarum capscendarum acceseram, ubi plurima doctorum multitudo. Grecus, quia patrocinio magni viri Bessarionis, cardenalis Niceni in litteris educatus. Macedo propter patriae vicinitatem" [146].

Algunos quisieron explicar el hecho de que Dragišić estaba persuadido de que él, siendo de Bosnia (Croacia), no podía figurar con adecuada dignidad en la sociedad italiana[147]. A mi parecer, más que nada in-fluyó su condición de extranjero y apátrida. De niño tuvo que huir de su ciudad natal, destruida por los turcos. Ese triste hecho quedó hondamente grabado en su memoria durante toda la vida.

Más tarde, ya maduro, por concurso de circunstancias, regresó a Dubrovnik, Atenas de Croacia, donde se había refugiado como niño. Los ragusinos lo acogieron con las manos abiertas. Consideraban una honra tener en su ciudad a un hombre tan docto y célebre. Lo que pensaban de él, nos lo dicen los versos de Damián Beneša:

Ecce quod extremis Scotus fuit ille Britannis,

doctus quod Mauris Aureliusve suis,

quodque Dalmaticis ardens Hierronymus undis,

quod Senonum populis Ambrosiusque pus:

Illud idem nobis nunc tu, venerande Georgi,

Illyrici fateor gloria magna soli.

Intima perpetui tibi nam secreta Tonantis

et datur angelitos mente cernere choros.

Tu bonus, illustris sapiensque graviusque Benignus

dictus es et nostro tempore ubique pius,

tuque Fluentina cantatus in urbe fuisti,

te similis Laurus Cosmi amavit avi,

Nicenus Sophiae te fovit amator honestae,

te dux Urbini, Martis in arte furens.

Defuit ergo nihil quod posset habere viator;

quae data sunt vivís omnia parta tibi [148]

Tal acogida cordial conmovió a Dragišić. Buscaba el lugar donde vivir tranquilo y sus compatriotas lo reciben con todas las honras: "quam filii locum apud vos dumtaxat expetiissem, patris ac praeceptoris dignitatem summo cum honore ultro miei detulistis" [149]. En esos momentos revivió ante sus ojos su lejana y trágica infancia. Empezó a sentir lo que quiere decir la patria: "Natura enim in cunabulis nostris afficimur, et loca diligere cogimur, in quibus pueri reptavimus" [150].

Pero también ese estado de ánimo duró poco. El retorno a su pueblo y la vecindad de su ciudad natal lo convencieron de que era "extraneus... fratribus meis et filiis matris meae peregrinos" [151]. Aprovechó la primera ocasión para volver a Italia donde murió[152].

Roma, 1970.

(Tradujo al castellano: BRANKO KADIĆ)

 


ETNOGRAFIA Y FOLKLORE DE CROACIA

ZDRAVKO SANČEVIĆ

LA etnografía y el folklore de los croatas, o sea sus artes populares, tradiciones, costumbres, bailes, cantos y música cobran especial interés por el hecho de haberse conservado excepcionalmente bien hasta nuestros días. Esta riqueza etnográfica y folklórica es tanto más significativa cuanto que se trata de una nación europea que no se ha mantenido aislada de las influencias y corrientes de la civilización moderna. La preservación de las artes y tradiciones populares se debe, ante todo, a que el pueblo croata es apegado a la tierra y, hasta hace pocos años, era predominantemente campesino. A este patrimonio de un modo de vida rural, tradicionalista y conservador, y a la economía autóctona de las aldeas, donde cada cual fabricaba por sí mismo con los medios a su alcance cuanto necesitaba, se debe precisamente la riqueza etnográfica y folklórica de Croacia.

Hay que advertir, sin embargo, que en los últimos veinte años, la estructura social de los croatas ha experimentado profundos cambios. Resultan notorias las fuertes migraciones del campesinado hacia las zonas urbanas y el abandono del campo por la juventud. Esto ha debilitado al estamento agrícola, convirtiéndolo en una minoría y, por lo tanto, afectando negativamente la etnografía y el folklore.

La herencia etnográfica de los croatas proviene, en primer término, de su ascendencia eslava. En la migración hacia el sur desde sus tierras de origen situadas detrás de los montes Cárpatos, los croatas trajeron en el siglo VII las costumbres eslavas a las orillas del Adriático. Empero, al conquistar y colonizar el territorio de su nueva patria absorbieron muchos aspectos de la vida y la cultura de los habitantes indígenas: ilirios y celtas romanizados y restos de la población romana. A través del milenio subsiguiente de la historia croata se experimentaron nuevas influencias culturales, sumándose otros elementos a la mezcla etnográfica básica: los traídos por los turcos de Asia (turcos, árabes, persas), los balcánicos (valacos, montenegrinos, albaneses, servios, macedonios, etc.), los centroeuropeos y los mediterráneos. Con el tiempo, la multitud de elementos culturales de diverso origen en unos casos se mezclaron y fueron completamente asimilados en el medio croata, y en otros quedaban ciertas particularidades locales.

Los etnógrafos acostumbran agrupar las diferentes provincias y regiones croatas en tres áreas etnográfico-culturales principales: panónica o plana (Alta Croacia, Eslavonia, Silmio, Baranja y el área Subotica - Sombor en Voivodina); dinárica o montañesa (Krajina Croata, Bosnia - Herzegovina y la Dalmacia continental); y adriática o litoral (Istria, Kvarner, la Dalmacia costanera e Islas). Cada una de estas tres áreas se distinguen etnográficamente entre sí aun cuando sus habitantes sean todos igualmente croatas por su idioma, origen y conciencia nacional. Dichas áreas etnográfico-culturales son el resultado del desarrollo económico y social dentro de un medio geográfico particular y, a la vez relacionado con los territorios adyacentes.

Los trajes nacionales

Se entiende por trajes nacionales las vestimentas de características comunes llevadas por el pueblo en cierta región o área. En Croacia los trajes nacionales constituyen una de las mayores y más variadas expresiones del arte popular. Hasta tiempos recientes, los trajes nacionales se usaban en la vida diaria en todo el territorio étnico de los croatas. Hoy "...van desapareciendo rápidamente por no existir ya una producción a la usanza antigua, y en las condiciones actuales, tampoco puede haberla. Todo esto resulta cierto hablando en términos generales, porque existen regiones donde el traje nacional se usa diariamente inclusive hoy en día, si bien ello ocurre solamente en las más aisladas y apartadas áreas del país que tienen deficientes comunicaciones y en las cuales el cuadro etnográfico total ofrece características de atraso cultural" (31). En algunas regiones, esos trajes nacionales todavía se usan, aunque solamente en los días de fiesta.

Los tipos básicos de trajes nacionales. al igual que todo otro material etnográfico, puede clasificarse en tres grupos de acuerdo con las características de las tres áreas etnográfico-culturales a las cuales pertenecen.

El área panónica o plana, donde predomina la agricultura intensiva (incluyendo, al lado de los granos, el lino y el cáñamo), se caracteriza por la abundancia de piezas de lino y algodón, blancas, amplias, frecuentemente fruncidas o plisadas y adornadas con tejido y bordado. Estos trajes son graciosos en la sencillez de su corte y por la amplitud de sus formas, con la costura corriendo en líneas rectas. Los pliegues y frunces tienen su origen en la necesidad de guardarlos en cofres y baúles, pero que se convirtieron después en una preocupación decorativa. Los hombres llevan una larga camisa (košulja) que cae libremente y cubre en parte un pantalón (gaće) de amplias perneras. Se tocan la cabeza con un casquete redondo de ala corta o con un gorro de piel. Las mujeres lucen un traje blanco que es un juego de frunces: falda, blusa de mangas voluminosas y un delantal. La parte blanca de la tela (platno) está adornada con bordados en colores de tonos vivos (destacándose el rojo) o en tonos menos fuertes y dominando los motivos florales o geométricos. El bellísimo vestido de las mujeres en Eslavonia Plana (Lupanja, Vinkovci), llamado zlatara, se destaca por su rico tejido de oro y seda mezclados. La antigua costumbre de que Ias mujeres casadas deben cubrir sus cabellos ha evolucionado con el uso de la populica, un pequeño gorro de encaje, peča, una chalina cuadrada llevada en forma triangular y con encaje, más varios tipos de pañuelos, chales y mantones. Tanto los hombres como las mujeres llevan encima de la camisa un chaleco sin mangas y una chaqueta o saco grueso de manga larga. Todavía se usan en varias partes tradicionales sandalias (opanci) muy elaboradas y semejantes a los zapatos, además de éstos y de altas botas, al igual que entre los húngaros.

El área dinárica o montañesa se caracteriza por una economía predominante pastoral. En los trajes nacionales, de aspecto sobrio, hay muchas piezas de lana debido a la abundancia de esta materia prima, así como a los fuertes y crudos inviernos. Las mujeres la hilan en sus ruecas y la tejen a mano. Estos ropajes de lana conservan su color claro natural, o bien se tiñen de color oscuro. La pieza básica de la vestimenta femenina consiste en una larga túnica de color oscuro (en Dalmacia) o blanca (en Bosnia), cuya parte delantera y mangas aparecen a veces adornadas con bordados de colorido predominantemente rojo. Esta túnica continúa siendo la misma de los tiempos clásicos que dio origen a la vestimenta litúrgica conocida con el nombre de dalmática. Las mujeres llevan también magníficos delantales tejidos como tapices, adornados con motivos geométricos y guarnecidos con franjas. Por encima se ponen un paletó semicorto (zobun), sin mangas y sin cierre. En ciertas regiones los adornos incluyen hileras de monedas de oro o de plata. Los hombres llevan una camisa blanca de mangas abombadas, o anchas y abiertas. El pantalón es grueso y entallado, con perneras estrechas, generalmente oscuro y con un fondo a veces hueco y ancho. Va generalmente ceñido alrededor del talle por un cinturón ancho, rojo, rayado, o de cuero, cuyos pliegues sirven de bolsa para el dinero, tabaco, pipa o pistolas. Usan también los hombres zobun y un paletó con mangas, que en ciertas áreas aparecen realzados con decoraciones metálicas (toke o ilike). Estos adornos de origen medieval y guerrero, aumentan el peso de las ya pesadas vestimentas, dándoles un aspecto arcaico y caballeresco. Característico dentro de toda la región es un pequeño y redondo gorro (kapa, crvenkapa), de paño rojo. Solamente en Bosnia se usa, en vez de él, un fez rojo (entre los musulmanes) o negro (entre los católicos). Sin embargo, en muchas áreas el gorro rojo o el fez quedan disimulados bajo un turbante de lana (saruk) predominantemente rojo, pero también verde o blanco. Indudablemente, el fez y el turbante son vestigios de la influencia turca, mientras que el gorro rojo tiene orígenes probablemente más remotos. Las mujeres usan también en ciertas áreas de Dalmacia el gorro rojo, en tanto que en Bosnia se usa en unas áreas el gorro rojo y, en otras, el fez. Muchas veces van éstos cubiertos con pañuelos, con o sin franjas. Los opanci (sandalias) están hechos de cuero semiprocesado y llevan un característico tejido delantero (prepletači).

En Bosnia se notan más los elementos orientales introducidos por Ios turcos, especialmente entre los habitantes de ciudades pequeñas. Los materiales son más finos que los usados por los campesinos, encontrándose frecuentemente piezas de algodón y seda. Las mujeres musulmanas y, a veces, las católicas llevan enormes pantalones abombachados de algodón negro (dimije), mientras que los hombres, además del ya mencionado fez, llevan el pantalón negro de ancho y abombado fondo (čakšire).

En el área adriática o litoral predom'sza la pesca y la navegación; e incluso la agricultura (viñas, olivos) se practica de un modo diferente que en las otras dos áreas etnográfico-culturales. Las influencias mediterráneas son aquí visibles en todas partes incluyendo la manera de vestir. Los trajes son más ligeros y los materiales más variados y refinados: suave lana, lino, seda y algodón. A pesar de la diversidad de las materias primas, tanto en las islas como en la cista dominan los trajes negros y sencillos para las mujeres y las jóvenes. Aun cuando la tradición popular asevera que estos trajes negros se llevan en memoria de los extintos Frankopan (destacada familia croata de nobles y guerreros), lo más probable es que se deban a la influencia española sobre el modo de vestir europeo del siglo XVII. Sin embargo, se han conservado al lado de estos trajes negros y sobrios algunos vestidos típicos multicolores (Istria, islas de Susak, Krk y Pag). Los hombres usan cortes burgueses, con excepción del gorro rojo que sigue siendo en algunas áreas el único remanente del extinto traje típico. En el sur de Dalmacia se funden los elementos dináricos con los litorales, resultando de ello esos bellísimos trajes nacionales de los alrededores de Dubrovnik (Ston, Konavlje, Župa) y de Kotor. En Konavlje el vestido blanco inmaculado de las mujeres va ceñido con cintas y el pequeño gorro rojo se sustituye después de la boda por un almidonado y doblado pañuelo.

En todo el país, formando parte íntegra de la vestimenta, hay que mencionar una especie de mochila en bandolera (torba) dentro de la cual llevan los campesinos comida, tabaco, etc. Puede ser de cuero, de lana tejida como un tapiz, de lino, de cáñamo o de crin. También hay que mencionar un sobretodo de cuero (kožun) que se usa en algunas áreas como sustituto del pesado capote hecho de pelo de cabra.

Artes y artesanía manual

Las artes y artesanía manual de los croatas constituyen las creaciones de los campesinos mismos para su propio uso y de los artesanos aldeanos para el consumo popular. Ostentan características de una creación colectiva donde el creador particular sigue las tradiciones de la herencia artística, pero introduciendo nuevos elementos o modificando los heredados. Las comunidades campesinas preservan estos productos de arte y artesanía popular o los abandonan de acuerdo con las necesidades y de la predisposición psicológica dentro de una estructura particular económico-social (agrícola, pastoral, marina, semiurbana, etc.).

Las creaciones de artes plásticas son predominantemente planas y solamente en algunos casos acusan algún relieve profundo o son dimensionales (manumentos y lápidas de las tumbas, decoraciones de las edificaciones, formas humanas y animales en los instrumentos musicales, repostería). El arte plano es, más que todo, ornamental con motivos geométricos o figurativos, predominando entre estos últimos los motivos vegetales, muy geometrizados. Entre las escasas muestras de arte plano y netamente figurativo hay que mencionar las pinturas sobre vidrio de Zagorje Croata, o el motivo de mezquitas, cipreses, etc. en el arte oriental de Bosnia. El arte croata ornamental geométrico y vegetal geometrizado es muy abundante y se encuentra en todas partes. Revela también una mayor antigüedad, habiendo florecido en Croacia durante los tiempos medievales (arte paleocroata, arte bogumil - patereno). Ricos y variados, los ornamentos croatas no constituyen solamente un medio decorativo sino una verdadera expresión artística.

Otra forma de dividir los productos de arte y artesanía manual es la de considerarles por el tipo de material en que están labrados: madera, cerámica, piedra, cuero, metal, textil; y aun por sus adornos como en la repostería y tatuajes. Los trajes nacionales y la arquitectura rural quedarían incluidos dentro de este grupo, pero los presentamos separadamente, por la importancia que cada uno tiene individualmente.

Madera. La elaboración de objetos de madera se halla muy difundida y desarrollada a causa de la abundancia y variedad de esa materia prima. De ella se hacen ruecas (preslice), vasos, cantimploras (čuture), diferentes cajas, instrumentos musicales de viento (flautas - frule, dvojnice) o de cuerda (tambure y gusle) husos, bobinas, palas de lavar, cofres y baúles para guardar ropa, y otros tantos utensilios, estuches, muebles y juguetes. Además del simple tallado con cuchillo, las decoraciones se ejecutan en grabado (paranje), ranurado (dubenje), cincelado (rovašenje), perforación (proboj), pirograbado (žeženje), coloreo (bojenje), puntado (punciranje) y la incrustación (sedef entre los musulmanes). Los motivos más frecuentes son líneas rectas, inclinadas o zigzagueantes en variadas combinaciones, rosetas, círculos sencillos y concéntricos, triángulos, ganchos, etc. Los cofres, baúles y arcas en el área etnográfica panónica son frecuentemente coloreados o cubiertos con bronce, mientras que los del área dinárica llevan tallados en relieve cipreses, líneas ondulantes o el árbol de la vida (de origen oriental). En el área panónica también se emplea madera tallada para decorar las casas y los galpones.

Cerámica. Entre los croatas la cerámica tiene gran difusión y data de orígenes antiquísimos. Con ella se produce recipientes de diferentes formas y con diversas finalidades, pero predominantemente para el uso en la cocina. Existen tres tipos básicos de productos cerámicos. El primero y más viejo es el de las áreas etnográficas dinárica y adriática, trabajado de una manera burda con torno manual; está hecho de tierra (arcilla impura), mezclada con caliza, cocida a llama viva, nunca barnizada, ennegrecida y utilizada como cacharros de cocina. Una cerámica totalmente distinta es la que se encuentra en el área panónica. No tiene tanta antigüedad, es más refinada, de pura arcilla, trabajada con torno de pedal, cuidadosamente decorada, coloreada y barnizada. La decoración consiste en sencillos motivos geométricos (líneas zigzagueantes y ondulantes, puntos, círculos, espirales) o también en motivos figurativos, principalmente vegetales. Además de varios tipos de recipientes se hacen también en esta área otros objetos útiles o para juego. El tercer tipo es el de la Bosnia Central (Kiseljak), donde los bellísimos objetos blancos de forma y orígenes arábigo-islámicos son pintados con motivos igualmente orientales en marrón.

Calabazas. Una vez maduras, vaciadas y secadas, las calabazas sirven como utensilio doméstico. Originariamente, la decoración de las calabazas estaba restringida a una parte del área panónica (Eslavonia), pero en los últimos años se ha ido extendiendo también a otras zonas del país. Tales hermosas decoraciones son grabadas con un cuchillo especial y ennegrecidas o coloreadas mediante la aplicación de ácidos. Los motivos son vegetales (hojas de roble, bellotas y flores), geométricos (líneas, triángulos) o animales (liebres, peces y aves).

Textiles. Es sumamente vieja la tradición del tejido entre los croatas. Como se ha mencionado al describir los trajes nacionales, hasta hace poco se producía una rica variedad de telas que iban desde las finas sedas y lienzos de lino y de algodón hasta los pesados productos de lana y de pelo de cabra. Estos textiles domésticos (svila, platno, sukno, bel, čoja, kostrijet) se van extinguiendo al ser sustituidos por productos industriales. Lo único que persiste es el tejido de medias, pantuflas, chales, guantes, suéteres y gorros, más expuestos siempre a las influencias urbanas.

En contraste con la decadente elaboración de telas, se ha conservado todavía vigorosamente el tejido de tapices. Se usan más que todo en las paredes y sobre las camas en sustitución de las colchas, o bien, para cubrir asientos y cofres o arcones, Son de dos tipos: plano o de pelo.

Los telares son relativamente pequeños y por ello no es raro ver tapices constituidos por dos o más unidades con costura. Los tapices muy conocidos de Lika y Eslavonia son de pelo largo con grandes motivos geométricos, poco detalle y amplios trozos de colores lisos. Los más bellos ejemplares del otro tipo de tapices se tejen en Bosnia. Estos son de punto fino, pudiéndose ejecutar complejos dibujos geométricos (líneas zigzagueantes, motivos angulares, romboidales y escalonados) o de inspiración animal y vegetal, de origen oriental, también geometrizados.

Los bordados se ejecutan sobre varios tipos de telas (platno, sukno) o sobre seda (influencias orientales). Los objetos textiles con mas frecuencia bordados son los pañuelos, toallas y partes del traje nacional (mangas, pecho, cuellos, bordes) . Tanta en el área dinárica como en la panónica son muy bellos los que llevan motivos geométricos o geometrizados. Los hay también, sin embargo, vegetales (flores y hojas de Alta Croacia y Eslavonia) o algunos de origen turco-oriental (entre los musulmanes de Bosnia-Herzegovina). A veces, los bordados se hacen en tiras de tela que pueden coserse o descoserse cada vez que la pieza grande ha de ser lavada. Es frecuente igualmente el uso de cordones trenzados o decorados con cuero de varios colores.

Tanto en el tejido como en los bordados, los colores se combinan de acuerdo con el gusto tradicional, resultando conjuntos de armonioso colorido donde predomina el rojo. Todavía hay regiones que prefieren teñir los hilos de lana usando técnicas tradicionales, casi primitivas, en vez de usar colorantes químicos sintéticos. En tales casos la granza proporciona el rojo; la piel de cebolla, el amarillo; ciertas hierbas, el verde; y las cáscaras de nuez verde, acidulada con coles agrias, el marrón y el negro.

El encaje está muy difundido en el área litoral adriática debiéndose en parte a las influencias mediterráneas. Entre ellos se d, stacan los encajes de la isla de Pag y de los alrededores de Dubrovnik. En Alta Croacia se usan en la elaboración de pequeños gorros femeninos (poculica), siendo el centro más importante Lepoglava. Tanto los primeros como los segundos prueban una gran virtuosidad técnica y sentido estético.

Hay que mencionar que en Croacia las artes populares del tejido, tapices, bordado y encaje son, como es de esperar, del dominio de la mujer. Las jóvenes campesinas pasan largas veladas invernales tejiendo o bordando las piezas de su ajuar, poniendo en ello gran cuidado y amor, ya que aquéllas van a ser adorno y orgullo de sus futuros hogares.

Piedra. Las áreas etnográfico-culturales dinárica y adriática se destacan por la abundancia de caliza, y una tradición secular ha contribuido al desarrollo de la artesanía del labrado en piedra. Es en las construcciones (casas, puentes, muros, puertos) y en trabajo decorativo (lápidas sepulcrales, portales) donde se destacan los labradores de piedra de Croacia.

Cuero. El decorado de varios tipos de abrigos de cuero (kožuh) es característico del área etnográfica panónica (Alta Croacia). Se debe en buena parte a la influencia húngara a juzgar por el predominante: el tulipán. Practicado en variados colores, se ejecuta aplicando, fijando y superponiendo diversos cortes de cuero con o sin los bordados de lana. En las regiones dinárica y adriática los objetos de cuero llevan poca o ninguna decoración, con excepción de los anchos cinturones que a veces ostentan incrustaciones metálicas.

Metal. En las prendas femeninas, en algunos trajes masculinos de la región dinárica (decoraciones metálicas, cinturones, etc.) y en el decorado de las armas es donde más se usa el metal. Resultan muy conocidos los hermosos trabajos a martillo realizados por artesanos bosníacos en metal (kujundžije), quienes trabajan en cobre, bronce y plata. Los productos son cajas, utensilios de cocina, bandejas, juegos de café, pequeños hogares metálicos (mangale) y fetiches (hamajlije). Los motivos y técnica son de origen turco-oriental y el centro principal es Sarajevo en Bosnia. El decorado es una combinación de grabado y cincelado. También son conocidos los productos de plata elaborado con la técnica de filigrana o de granulado en Dalmacia.

Huevos de Pascua y Repostería. En Croacia está muy difundida la costumbre de decorar huevos de Pascua (pisanice) con motivos geométricos o vegetales. Esta forma secundaria de arte popular tiene orígenes paleo-eslavos y era símbolo de purificación y fecundidad. Más tarde, en los tiempos medievales, se convirtió en una tradición de Pascua. Los colores vivos de la pintura vegetal se aplican por medio de diferentes técnicas. La más usada es la de los sucesivos baños. habiéndose trazado antes motivos decorativos sobre el huevo con cera. La pintura no se adhiere a los dibujos de cera, quedando bellísimos motivos predominantemente blancos sobre fondos de colores vivos. Otra técnica es la aplicación de ácido clorhídrico con un pincel sobre el huevo ya pintado de un color. Los huevos de Pascua croatas se parecen a los de ucranianos y polacos por las técnicas y motivos de decoración.

Es también interesante desde el punto de vista de las artes populares la preparación de bizcochos decorados (licitarije) de Alta Croacia con formas de muñecas, jinetes, corazones, etc. Los bizcochas son de diferentes colores con las decoraciones de azúcar, espejitos y motivos impresos. A juzgar por los motivos, se trataría de influencias barrocas.

Tatuaje. Entre los croatas católicas de Bosnia se practica el tatuaje, especialmente entre las mujeres. Los motivos son geométricos, semejantes a los más antiguos decorados de huevos. Las más frecuentes son soles radiantes y numerosas cruces. La técnica consiste en preparar una mezcla de negro de humo con leche y miel, o simplemente usar la pólvora y luego aplicarla con una aguja sobre los dibujos marcados de antemano en la piel.

Arquitectura rural

Entendemos por arquitectura rural la construcción sin planos basada en la experiencia y conocimientos tradicionales. Este tipo de arquitectura se encuentra, más que todo, en el medio campesino. Las edificaciones son casas de habitación, establos, galpones, etcétera.

En el área panónica de Croacia las casas campesinas son de una sola planta baja (fuera de algunas excepciones hacia el oeste) y, por lo general, de tres a cuatro habitaciones. La construcción era hasta no hace muchos años generalmente de madera, de ladrillo secado al sol (ćerpić) y de adobe (naboj), estos dos últimos dentro de un esqueleto de madera. El techo era predominantemente de paja o de caña, pero se han ido reemplazando con tejas. Los hogares abiertos son ya muy raros. Los establos y galpones consisten frecuentemente en un esqueleto de madera que se completa luego con mimbre (pleteruša) o con tablas. Hay también construcciones hechas con troncos de árboles de igual diámetro o con mitades de aquéllos al cortarlos longitudinalmente (brvnare). Al lado de la casa de habitación principal se levanta a veces también otras más pequeñas para las demás familias que pertenecen a la comunidad multi-familiar (zadruga). Estas se llaman komore en Alta Croacia, o kiljeri en Eslavonia. Existe también una serie de edificaciones en despoblado para específicos fines agrícolas o ganadero (salaši y konaci en Podravina, stanovi en Eslavonia, klijeti en Alta Croacia, zemunice en Sirmio).

En el área dinárica las casas campesinas se construyen de madera y de mimbre (brvnare y pleteruše) sobre una base de piedra o se construyen enteramente de piedra (hacia el oeste). Son por lo general de un solo piso, con un hogar abierto (ognjište) en el cuarto principal. Los techos tienen una acentuada inclinación a fin de evitar la acumulación de nieve; están hechos con pequeñas tablas de madera (šindra), y tienen, en vez de la chimenea, una abertura para el escape del humo del hogar. En regiones muy pobres las casas suelen ser de apenas dos habitaciones grandes (ognjenice, vatrenice) con el establo y el galpón unidos a la casa y bajo el mismo techo. Las edificaciones en despoblados que usan los pastores se llaman katuni y pojate y, para los fines agrícolas, bunje o poljarice.

En los pueblitos o ciudades de Bosnia, sobre todo entre la población musulmana, se ven con mucha frecuencia casas de tipo turco-oriental de dos pisos, el segundo de ellos con su característico saliente hacia fuera.

En el área adriática la totalidad de las casas y edificaciones son de piedra; están cubiertas con tejas o lozas de caliza, tienen hogares abiertos con un conducto para el humo (napa) y parrilla para asar el pescado (gradele). En los poblados y puertos pequeños del litoral las casas son de dos pisos; el cuarto de los aperos, despensa, etc., se halla en la planta baja y los cuartos de habitación y cocina están en el segundo piso. Tanto en la arquitectura como en la estrechez de las calles de esta área son claramente visibles las influencias mediterráneas.

Las costumbres y las tradiciones populares

Es tanta y tan variada la riqueza de las costumbres y tradiciones populares croatas que habremos de limitarnos exclusivamente a las más importantes y difundidas. Muchas de ellas arrancan de las creencias paganas paleoslavas y precristianas. Se circunscriben por consiguiente a ritos protectores contra las fuerzas mágicas o a creer en la influencia sobre los fenómenos naturales (aparición del sol, terminación de las sequías, abundancia de cosechas, de ganado y pesca). Algunas de estas prácticas paganas fueron luego aceptadas o toleradas por el cristianismo y, posteriormente, por el islam, modificando un tanto su interpretación y ciertos detalles a fin de evitar el contraste con la enseñanza religiosa. Aquí nos ocuparemos de estas costumbres, pero no de las de fuentes neta y exclusivamente eclesiásticas, ya que estas últimas no tienen tanto interés etnográfico y folklórico.

Las costumbres populares croatas pueden dividirse en 1) las anuales o periódicas, que tienen lugar en un día determinado, por lo general ligadas con la celebración del día de un santo; 2) las no periódicas, que no están ligadas a una fecha particular, como en ocasión de nacimientos, bodas, muertes o diferentes acontecimientos agrícolas; y 3) los juegos caballerescos que pueden o no estar establecidos en una fecha, pero que se distinguen de las demás fiestas populares.

Costumbres anuales o periódicas. En primer término vienen las relacionadas con la Navidad (Božić); abarcan éstas desde el fin de noviembre hasta el Día de los Reyes e incluyen elementos del culto a los muertos y magias para la fertilidad agrícola. Los preparativos, para mencionar los más importantes, tienen que incluir un plato de trigo germinado (pšenica), las velas navideñas, un leño especialmente cortado o seleccionado (badnjak) que se coloca sobre el hogar (ognjište), matas verdes dentro o sobre la casa, paja o heno esparcido por la casa y pasteles o panes decorados.

Es obligatorio asistir a la misa de la Nochebuena (ponoćka) con antorchas y hacienda disparos de armas. En conexión con el primer huésped del día de Navidad (položaj, polaznik), hay una serie de rituales e interpretaciones mágicas interesantes. La comida del día de Navidad incluye lechón o cordero (zaoblica, pečenica, veselica), y se hace el pronóstico del año nuevo con el hueso omóplato. En varias regiones salen grupos de cantantes (koledari, betlehemari) que recorren las calles expresando sus felicitaciones con una melodía ante cada casa. En agradecimiento, se les obsequia con comida, bebidas y dinero. Entre las fórmulas de felicitaciones figura mirboženje en algunas regiones dináricas y en Žumberak. Fuera de las ciudades no se intercambian regalos de Navidad con excepción de frutas o nueces en hileras (grotulje) en las regiones sureñas). También se obsequia al manantial, el pozo de agua, a cambio de "buena suerte y salud", o a los animales domésticos, todo ello acompañado con las correspondientes fórmulas. En Dalmacia se prenden hogueras llamadas koleda (del latín calendae). El conocido arbolito de navidad aceptado ya en las ciudades, penetró también durante el siglo pasado en algunos hogares campesinos del norte de Croacia.

A las Navidades sigue por su importancia etnográfica, el Carnaval (Poklade). Como en tantos otros países en Croacia también la gente se disfraza (maškare) predominando los disfraces antropoides. Entre los varios personajes carnevalescos reales o irreales, y según la región, se destacan karneval, krnjo, (Dalmacija), pust (Istria, Kvarner), etc. Con la figura de paja y harapos que los representa, se improvisan el enjuiciamiento, a veces en versos, y luego la ejecución, consistente en ahogar o quemar a la triste figura. Son populares también las figuras čoroje (cuervo), vila (hada), tunca (bisonte) en Dubrovnik, did y baba (abuelo y abuela) en Istria, Kvarner, Lika y Dalmacija, zvončari y bušari (monstruos peludos) de Gorski Kotar, Eslavonia y Voivodina. Un grupo interesante, los orači (aradores), está compuesto por mujeres que tiran de un arado mientras que el resto siembra granos y cenizas.

En Bosnia y Herzegovina se hacen tatuajes (bocanje, sicanje) en ciertas fechas (San José, Semana Santa o San Juan). Los tatuajes predominan entre las mujeres, son más frecuentes entre los católicos y los musulmanes, y raros entre los ortodoxos.

Para el Domingo de Ramos se practica la decoración de los pozos de agua y se bendicen varias plantas o flores según la región.

Durante la Pascua, el acento recae en el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección y no en el Jueves y Viernes Santos. Por esos días se pintan y decoran los huevos de Pascua (pisanice), que se regalan o ganan en la prueba de su mayor dureza (tucanje). Se bendicen el fuego de Pascua. (uskrsni krijes, vazmeni oganj) y la cesta de comida que contiene huevos, pan, pasteles, queso recién hecho, cebolla verde y carnes. El lunes posterior al Domingo de Resurrección está muy difundido el juego con agua.

Para el día de San Jorge (Jurjevo, 23 de abril) los pastores adornan el ganado con coronas de flores primaverales a fin de ahuyentar a las brujas y las fuerzas demoníacas. Se realizan igualmente las rondas de San Jorge (jurjevski ophod) en las que un grupo de jóvenes (jurjaši, djurdjari) va de casa en casa entonando canciones alusivas. Uno o varios jóvenes del grupo se cubren con ramas verdes llamándose zeleni Juraj (Jorge verde). Otro aspecto interesante de este día lo constituyen las hogueras de San Jorge (jurjevski krijesovi) que se acompañan con ritos, cantos, magias y adivinanzas. Semejantes a las de San Jorge son en varias regiones las costumbres del primero de mayo o de los Santos Felipe y Jàcobo. Representa una excepción la costumbre de erigir el árbol de mayo (majus) que penetró en Croacia occidental desde Austria, Eslovenia, Bohemia y Hungría.

En el día de la Ascensión (Spasovo) se acostumbran las rondas llamadas križari (cruzados) en Eslavonia, Sirmio y en partes de Dalmacia. Aparentemente de origen pastoral, esta costumbre es semejante a los otros tipos de rondas. Como característica, especial figura la cruz decorada con flores y que es llevada por la ronda.

En ocasión de Pentecostés (Duhovi, Trojaki, Rusalje) mencionaremos la costumbre de nombrar reinas o reyes (kraljice, kraljevi) en Eslavonia, Sirmio, Baranja y entre los croatas del área Subotica-Sombor. Las jóvenes, adornadas con sombreros masculinos y espadas de madera al cinto, desfilan entonando canciones y efectuando diversas ceremonias. También en esta festividad, en algunas regiones se encienden hogueras (duhovski krijesovi).

Durante el verano, la principal fecha folklórica es San Juan (Ivanj dan, 24 de junio). La tradición secular en ese día se centra en las hogueras de San Juan (ivanjske vatre, krijesovi) practicadas en toda Croacia. El encendido de esas hogueras llamadas krijes, koleda, svitnjak, va acompañado de cantos, a veces de danzas y de saltos sabre el fuego. Además de las hogueras, en algunas regiones panónicas de Croacia se acostumbra también hacer una ronda cantada, llamada ladarice, en la que las palabras "lado" o "tío", dominan en los versos.

Costumbres no periódicas. Entre éstas predominan las mágicas (čaranje, vračanje, bajanje), que han perdido su significado y se conservan como reliquias o una mera persistencia de las viejas tradiciones, sin que los ejecutantes realmente crean en sus efectos. Suelen celebrarse en ocasión de nacimientos, bodas o muertes; en ciertas faenas agrícolas (arado, siembras, imploraciones de lluvias, siega); o en relación con la ganadería y la apicultura; e incluso con el amor. El ceremonial suele ir acompañado con palabras mágicas, fórmulas y encantamientos o con danzas, música y canto.

Para mencionar solamente algunas costumbres no periódicas nos referiremos al šišano kumstvo (el compadrazgo con el corte de pelo). Esta costumbre está generalizada en áreas religiosamente mezcladas, tales como Bosnia-Herzegovina. La finalidad originaria era la de pedir la salud del niño, pero después ha adquirido un significado social que permite el compadrazgo entre las familias de diferentes religiones y sin que envuelva en sí un acto religioso. Otra costumbre interesante es Dodole (también llamada prporuše, čarojice), en realidad una imploración de lluvias que se practica en varias partes del área panónica. Un muchacho cubierto con flores y ramas verdes va de casa en casa y es bañado con agua mientras el acompañamiento canta las imploraciones. En el área dinárica, las ceremonias en ocasión de las bodas abarcan desde ir todo el cortejo nupcial a caballo, hasta la costumbre de esconder a la novia, etcétera.

Consisten los Juegos Caballerescos en entrar en diferentes competencias de fuerza y habilidad, muy practicadas en el área etnográfica dinárica: el lanzamiento de piedras, los saltos, las carreras y rvanje (una especie de lucha libre).

Las justas de Alka (Sinjska alka) se corrían antiguamente en varias partes de la costa adriática croata, pero solamente se conservaron hasta nuestros días en Sinj (Dalmacia). Aquí se celebra como una gran fiesta conmemorando la victoria sobre los turcos en 1715. El Alka, o sea el juego de anillos, recuerda por su pintoresco ceremonial el palio de Siena. Es un torneo popular que se desarrolla en la llanura a la entrada de la ciudad. Ricamente ataviados a la manera de los antiguos caballeros croatas, los concurrentes (alkari) corren a caballo con largas lanzas tres veces un anillo (alka) suspendido sobre la pista, presentando un brillante espectáculo. La celebración de la victoria, que pertenece al caballero con el mayor número de puntos, se convierte en una verdadera manifestación nacional.

En la isla de Korčula y en la ciudad del mismo nombre tienen lugar cada año el 29 de julio, día de San Teodoro, los célebres juegos conocidos bajo el nombre de Moreška o Kumpanije. Dos grupos armados, los unos vestidos de rojo y con el rostro ennegrecido (los moros) y los otros vestidos de negro ejecutan nueve figuras de batalla. Detrás de las filas de los feroces extranjeros un moro tiene cautiva a una joven vestida de blanco, símbolo de la ciudad y prenda de la batalla que se va a librar. Al escoger cada guerrero a su adversario, la batalla se libra manteniendo la armonía del conjunto y a ritmo siempre más acelerado. Los moros por fin se rinden y libran a la joven cautiva, mientras que los vencedores celebran su triunfo con una danza.

Folklore musical

Para cantar, tocar música o bailar, el campesinado croata aprovecha cuanta ocasión se le presenta: las reuniones al aire libre, frente a las iglesias los domingos después de la misa, las fiestas religiosas, las ferias, las veladas, ciertas faenas agrícolas (los trabajos de campo, la siega, etc.), ciertos rituales y rondas (koledari, betlehemari, jurjaši, kraljice, ljelje, križari, ladarice), las bodas, etc. La música folklórica croata es muy variada y va desde los antiguos y monótonos cantos hasta las melodías ricas en matices y sutiles modulaciones que llegan hasta el cuarto de tono. Mientras en el área etnográfica panónica predominan los elementos propios de la música eslava, a veces vivaz y rebelde y a veces romántica, en el área dinárica el folklore musical es más sencillo y sobrio. En el litoral dálmata y en Bosnia se perciben influencias mediterráneas y turco-orientales, respectivamente, dando como resultado bellas y muy románticas canciones dálmatas y sevdalinke bosniacas con sus modos específicos.

Las melodías folklóricas croatas se dividen en tres estilos de acuerdo con las tonalidades: la G, la F' y la Eb. El primero, en tonalidad de G, se distingue por su estabilidad melódica, por su comienzo y retomo a G final y el predominio de monofonía. Es de mayor extensión geográfica y se divide a la vez en seis subgrupos: 1) "Escala Istriana", semejante al modo frigio gregoriano con algunos tonos cambiados (Istria, parte de Zagora Dálmata, algunas islas de Dalmacia, Turopolje, parte de Posavina y Herzegovina). Las canciones en escala cromática al igual que algunas rozgalice entran también en esta categoría. 2) Gange y rere, canciones de ámbito muy angosto, a veces heterofónicas (Zagora Dálmata y Herzegovina). 3) Canciones con un punto pedal (bourdon), o sea, donde una voz básica (alto o bajo) mantiene un tono a través del texto completo sobre el punto pedal. Son melodías muy viejas, de carácter recitativo con melismas y otros ornamentos celódicos basados en la expresión "oi" (ojkanje) (Dalmacia y Bosnia-Herzegovina). 4) Melodías cantadas al antiguo estilo eclesiástico, del modo dórico o eólico (esparcidas en Alta Croacia, Dalmacia y Eslavonia). 5) Canciones de tonalidad G mayor con las características del modo eólico y cantadas al unísono (Alta Croacia y Kordun). 6) Canciones monofónicas en la escala pentatónica anhemitónica (Alta Croacia).

El segundo estilo abarca las canciones en la tonalidad F, cuyas melodías pueden estar en F mayor o F menor y que tienen el tono final en G. Desde el punto de vista estético y psicológico, son sentimentales o de pesar, dan la impresión de no tener fin, reflejan con frecuencia profundas emociones, son de ritmo predominantemente libre y contienen melismas. Cantadas en grupo, la primera voz (la melodía) la lleva un cantante (hombre o mujer) mientras que el resto del grupo lleva la segunda "en bajo" (basiraju). Son frecuentes en Eslavonia, Sirmio, Baranja, Bačka y Bosnia, y por su gran vitalidad, van penetrando rápidamente en otras áreas. Un subgrupo especial de este estilo es "la escala oriental" basada en un solo tetracordio oriental.

El tercer estilo incluye las canciones en la tonalidad de Eb. Son las canciones cuya tónica es Eb, la cuerda tónica es Eb, y el final es la G.

Su escala es la tercera mayor. Aparentemente, una buena parte de estas canciones pertenecían anteriormente al modo frigio, habiéndose convertido en la tonalidad Eb bajo la influencia de las terceras cantadas, o sea, agregando al soprano una segunda voz (el alto) cantada una terza más bajo. Pueden oírse en la Dalmacia costanera, en las islas, en Zagora Dálmata y en las regiones contiguas a Eslovenia. En ellas puede verse gran riqueza de entretenimiento armónico, pueden oírse hasta cinco voces con Ias partituras individuales muy decoradas de melismas, adquiriendo elementos de polifonia.

En cuanto a la finalidad y contenido, el folklore musical croata cuenta con canciones de muy variados tipos: las que acompañan las danzas, las faenas agrícolas, los rituales y rondas; las canciones nupciales y de cuna, las lamentaciones fúnebres, las canciones líricas, épicas, guerreras, religiosas, pastorales, humorísticas, romanzas y baladas.

Los relatos, canciones y danzas van acompañados por los instrumentos musicales típicos. Entre los más difundidos y característicos del melos folklórico croata están tambure o tamburice, una familia de instrumentos de cuerdas metálicas de origen oriental (persa). Se parecen a guitarras, tienen de 4 a 8 cuerdas y van en tamaño desde la diminuta bisernica a través de brač, šargija y bugarija hasta el profundo berde. Formando bandas (tamburaški zbor) los tambure acompañan a los cantos y las danzas. Otros dos instrumentos de cuerda típica son gusle y lijerica, característicos dentro del área etnográfica dinárica. Una especie de violas primitivas, el primero, gusle (de una o dos cuerdas de crin de caballo) se usa para acompañar los cantos épicos populares mientras que lijerica (de tres cuerdas y en forma de una pera) es característica en los alrededores de Dubrovnik. Entre los instrumentos de viento ocupa el primer lugar muy popularizada, la pastoral fruta o dvojnice, una especie de flauta. Otros instrumentos de viento, tales como Balde o dude en Eslavonia, sopile o roženice en Istria y zurla en Bosnia son variaciones de la cornamusa con fuelle de piel o especies de oboe de agudo sonido.

Danzas folklóricas

Son muchas y variadas las danzas folklóricas croatas. Algunas de ellas aún conservan antiguos elementos rituales, pero la mayoría se bailan actualmente en ocasión de reuniones y fiestas populares. Por lo general tienen en común la forma circular abierta o cerrada (kolo), pero difieren en el orden y número de participantes, en estilo, pasos y figuras. Van compañadas de instrumentos musicales típicos (tambure, gajde, frula, šargije, lijerica, etc.), de canciones de amor, baladas y hasta canciones épicas (Novi Vinodol). Existen, sin embargo, las llamadas danzas mudas (nimo kolo) de Bosnia, sin acompañamiento o solamente cantadas (Vrličko kolo). Pueden ser únicamente para mujeres o jóvenes (ženska, djevojačka kola), para hombres o muchachos (muška, momačka kola), o también mixtas. Según las localidades, paso y figuras llevan nombres tales como: balun (Istria), poskočica-kolo, tanac (Islas de Krk y Pag), djikac, lindje (Herzegovina), tančec (Alta Posavina), slavonsko kolo (Eslavonia), dučec (Zagorje), mista (Eslavonija), dorat, ranše (Baranja), bunjevačko kolo (Subotica-Sombor), bosansko kolo (Bosnia), drmeš (Alta Croacia), etc. Mientras el drmeš está lleno de ritmos casi irracionales, en el bunjevačko kolo las mujeres remolinean en su sitio mientras que los hombres, con botas provistas de cascabeles, improvisan pasos decorativos entrechocando los pies. En Zagora Dálmata, las mujeres bailan kolo cuyo ritmo es marcado únicamente por el tableteo de las piezas y joyas que recubren totalmente sus vestidos.

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HIBZ = Hrvatski Izdavalački Bibliografski Zavod (Instituto Croata Bibliográfico Editorial).

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24. — Balenović, V., Narodoznanstvo (Etnología)., 2da. edición, Hrv. drž. tiskara, Zagreb, 1941.

25. — Bratanić, B., Bosna i Hercegovina, Etnografski pregled (Bosnia-Herzegovina, reseña etnográfica), en Hrvatska Enciklopedija (Enciclopedia Croata), Vol. 3, HIBZ, Zagreb, 1942.

26. — Gavazzi, M., Čaranje (Magia), en Hrvatska Enciklopedija (Enciclopedia Croata), Vol. 4, HIBZ, Zagreb, 1942.

27. — Gavazzi, M., Dalmacija, Etnografija (Dalmacia, Etnografía), en Hrvatska Enciklopedija (Enciclopedia Croata) Vol. 4, HIBZ, Zagreb, 1942.

28. — Gavazzi, M., Božićni običaji (Costumbres Navideñas), en Hrvatska Enciklopedija (Enciclopedia Croata), Vol. 3, HIBZ, Zagreb, 1942.

29. — Širola, B., Hrvatska narodna glazba (La música folklórica croata), MH, Zagreb, 1942.

30. — Gavazzi, M., Etnografski sastav hrvatskog sela (Constitución etnográfica de la aldea croata), en Zemljopis Hrvatske (Geografía de Croacia), MH, Zagreb, 1942.

31. — Simposio, Naša Domovina (Nuestra Patria), Zagreb, 1943.

32. — Babić, Lj., Boja i sklad (Color y Armonía), HIBZ, Zagreb, 1943.

33. — Babić, Lj., Umjetnost kod Hrvata (El arte entre los croatas, Zagreb, 1943.

34. — Praunsberger, M., Oružje starih Hrvata u povijesti i u narodnoj pjesmi (Las armas de los antiguos croatas en la historia y en la poesía popular) MH, Zagreb, 1943.

35. — Gavazzi, M., Hrvatska narodna umjetnost (El arte folklórico croata), HIBZ, Zagreb, 1944.

36. — Gušić, M., The Folklore Element in Croatian National Costume (El elemento folklórico en los trajes nacionales croatas) en Hrvatska narodne pjesme i plesovi (Cantos y danzas folklóricas croatas), Seljačka Sloga, Zagreb, 1951.

37. — Žgamec, V. y Sremec, N., Croatian Folk Songs and Dances (Cantos y danzas folklóricas croatas), Seljačka Sloga, Zagreb, 1951.

38. — Žganec, V., The Basic Styles of Croatian Folk Melodies (Estilos básicas de las melodías folklóricas croatas), en Hrvatske narodne pjesme i plesovi (Cantos y danzas folklóricas croatas), Seljačka Sloga, Zagreb, 1951.

39. — Žganec, V., Narodne popijevke Hrvatskog Zagorja (Canciones folklóricas del Zagorje croata), 2 tomos, JAZU, Zagreb, 1950 y 1952.

40. — Gavazzi, M., Hrvati (Los croatas) en Pomorska Enciklopedija (Enciclopedia Marítima)., Val. 3, LZ, Zagreb, 1956.

41. — Krleža, M. et al. (ed), Enciklopedija Jugoslavije (Enciclopedia de Yugoeslavia)., Vol. 6, LZ, Zagreb, 1955. Contiene varios artículos sobre la etnografía y folklore de Croacia: Artes plásticas populares, Música folklórica, Trajes nacionales, Costumbres populares, Danzas folklóricas.

42. — Marković, T., Narodni običaji muslimana u Bosni i Hercegovini za božićne dane (Costumbres populares de los musulmanes de Bosnia-Herzegovina en los días navideños), Hrvatska Revija (La Revista Croata), Nro. 44, Buenos Aires, 1961.

43. — Tijan, P., Costumbres Navideñas en Croacia, "Studia Croatica", N" 2, Buenos iAres, 1961.

44. — Žganec, V., Hrvatske narodne popijevke iz Koprivnice i okoline (Canciones folklóricas croatas de Koprivnica y Alrededores), JAZU, Zagreb, 1962.

45. — Stepanov, S., Lieder der Welt, Kroatien (Canciones del mundo, Croacia), Christian Wagner, Hamburg, 1963.

46. — Čulić, Z., Narodne nošnje u Bosni i Hercegovini (Los trajes nacionales en Bosnia-Herzegovina), "Glasnik Zemaljskog muzeja za Bosnu i Hercegovinu", Sarajevo, 1963.

47. — Išgum, M., Narodna umjetnost Jugoslavije (Arte folklórico en Yugoeslavia) en Enciklepedija likovnih umjetnosti (Enciclopedia de artes plásticas), Vol. 3, LZ, Zagreb, 1964.

48. — Marković, T., Folk Arts and Handicrafts (Arte y artesanía folklórica), en Croatia: Land, People, Culture (Croacia: país, pueblo, cultura), Vol. I, University of Toronto Press, Toronto, 1964.

49. — Marković, T., Pučka rukotvorna umjetnost kod Hrvata en Hrvatska Revija (La Revista Croata), N° 56, Buenos Aires 1964.

50. — Kirin, V., Narodne nošnje i plesovi (Trajes y danzas nacionales), Color y naiša djeca, Zagreb, 1965.

51. — Simposio, Naša Hrvatska (Nuestra Croacia), Domovina, Madrid, 1968.

Publicaciones periódicas

Zbornik za narodni život i običaje Južnih Slavena

(Simposio sobre la vida y costumbres folklóricas de las Eslavos del Sur). 41 tomos, Zagreb, desde 1896. Estas publicaciones del JAZU contienen los trabajos sobre el folklore, etnografía y etnología de los croatas y, en parte, también de las otras naciones sureslavas. Están incluidos también los resúmenes de los trabajos en otros idiomas.

Glasnik Zemaljskog Museja za Bosnu i Hercegovinu

(Boletín del Museo Nacional para la Bosnia-Herzegovina), Sarajevo, desde 1889.

Museos etnográficos

Los museos etnográficos se encuentran en Zagreb (1919), Split (1910), y Zadar (1945). Importantes colecciones etnográficas existen también en los museos de Sarajevo (Zemaljski Muzej) y Banja Luka. Algunos de los numerosos museos regionales y locales contienen igualmente secciones etnográficas.

Instituciones etnográfico-folklóricas

Institutos para el Arte Popular de Croacia (Zagreb), y de Bosnia-Herzegovina (Sarajevo), Lado (Zagreb), Seljačka Sloga (Unión Campesina, Zagreb).

 


CROACIA Y LOS ESLAVOS DEL SUR

ALEJANDRO DUSSAUT

"La Prensa" del 1° de agosto del año en curso, publicó en forma extensa, el texto de la conferencia del Dr. Alejandro Dussaut, efectuada un día antes en el Instituto Popular de Conferencias del mismo gran diario argentino. El Dr. A. Dussaut, un intrépido defensor de la libertad, varias veces exilado por sus convicciones políticas y la defensa de la libertad del hombre y la libertad política en general, intuyó fácilmente las razones —históricas, objetivas e injustas— por las cuales el pueblo croata está sometido actualmente a una dictatura comunista de tinte servio. La "rebelión" croata de 1941 contra la hegemonía servio–monárquica, sirve actualmente a los comunistas servios de pretexto para vengarse de los croatas sometidos nuevamente en 1945 al poder de Belgrado. Et Dr. A. Dussaut, con gran sentido por la exposición histórico-sinóptica, dilucidó las verdaderas diferencias entre Croacia y Servia, deduciendo lógicamente la enemistad y el conflicto entre sus dos pueblos, separados durante su historia de más de 1300 años por la religión, la cultura, la política y la conciencia, nacional. Debido a condiciones excepcionales, los dos pueblos formaron en 1918 por primera vez una comunidad política, causa fundamental de la desgracia para ambos.

A continuación reproducimos los trozos más sobresalientes de la conferencia del Dr. A. Dussaut, expresándole públicamente nuestra gratitud por el amor a la verdad y el deseo de ayudar al pueblo croata en su lucha desigual con un enemigo más poderoso a cuya disposición están los fondos de propaganda provenientes del dinero arrancado —irónicamente— del bolsillo y el sudor de los trabajadores croatas. Asimismo, vaya nuestra gratitud a "La Prensa" y la Comisión Directiva de Conferencias, especialmente al Dr. O. Loudet, su presidente, por intermedio del cual muchas verdades, a veces proscriptas, llegan a la luz y la opinión pública que busca una orientación desinteresada. — (Red. de la revista STUDIA CROATICA).

CUANDO se aborda el tema de los eslavos del sud, aunque parcializado, integra-do en 1918 en un solo estado, denominado Yugoeslavia desde 1929, con 20.449.000 habitantes, bueno es recordar que se trata de un conglomerado multinacional, producto de convenciones internacionales, pero que está formado por dos sectores con definidos caracteres: La Yugoeslavia occidental con Croacia a la cabeza, integrado a su vez por Eslovenia, Bosnia y Herzegovina y Voivodina, y la Yugoeslavia oriental presidida por Servia e integrada por Montenegro, Macedonia y Kosovo Metohija, separados ambos sectores por el río Drina.

Referencias históricas

CROACIA. — Los orígenes del pueblo croata se remontan al siglo VII en corrientes inmigratorias que, desde Polonia se radican en las provincias romanas de Dalmacia y Panonia Inferior, tribus de habla eslava y según se cree de origen iranio.

Asimilaron a su vez población ilirio celta, grupos de eslavos, godos, etc., colonos romanos y griegos y luego grupos de alemanes y eslovenos, conjunto étnico que constituye el origen de este milenario pueblo, dejando la invasión de los turcos grupos no identificados.

En 1941 Ante Pavelić declara a los periodistas alemanes que los croatas son de origen godo y no eslavo, lo que en su tiempo tuvo gran difusión, aunque entre los croatas nunca trascendió de las discusiones académicas.

En realidad Croacia está en la historia desde la coronación del primer rey Tomislav, de dinastía nacional del año 925, y desde entonces mantiene no sólo su continuidad histórica, sino también sus atributos de soberanía.

En 1102 se elige a Colomano de la dinastía de los Arpados y tiene lugar el pacto de unión personal con los reyes de Hungría.

En 1527 entronizan a Ferdinando de la dinastía de los Habsburgo como rey de Croacia.

Después de la guerra de 1848 y del absolutismo de Bach, se refirrna en 1868 el tratado político administrativo con Hungría, que perdura hasta el 29 de octubre de 1918 en que el parlamento croata rompe todos sus compromisos con Austria y Hungría.

Ya por el siglo VI los croatas van (poblando regiones desde los ríos y cadenas de montañas par el norte que van desde la confluencia del Danubio con el Sava hasta la Boca di Cattaro, desde el este por los ríos Mura, Drava y Danubio, hasta occidente con el mar Adriático.

Allí se instalaran, fundaron su estado y los principios de su organización, estableciendo sus provincias (banovine) y sus distritos (županije), gobernados los primeros por los "ban" y por los "župan" los distritos.

El último retoño de la dinastia nacional que comienza con Tomislav, el rey Petar Svačić, pereció en el monte Gvozd en una batalla en 1097.

La reina Elena la Hermosa, viuda del rey Zvonimir, era hermana del rey húngaro Colomano, haciéndolo su rey en "Pacta conventa", aunque manteniendo (sus atributos de soberanía hasta 1527 en que los croatas eligen por rey a Ferdinando de Habsburgo y en las mismas condiciones con respecto a Hungría.

Las luchas con los turcos obligaron a Croacia a estrechar vínculos con los países occidentales, los turcos habían ocupado Budapest y varias veces pusieron sitio a Viena, pero no consiguieron, como blasonan los croatas, "abrevar sus caballos en las fuentes de agua bendita de la catedral de Zagreb".

Estas terribles luchas reducen a Croacia a su mínima expresión, a lo que el par-lamento llamaba "Reliquiae reliquiarum olim inclyti regni Croatiae" y el Santo Padre Papa León X por su heroismo, le asignó el honroso título de "Antemurales Christianitatis" allá por el año 1519 en que vivían en permanente guerra.

Los croatas no solamente debían luchar contra los turcos, sino también contra sus propios aliados, como los austriacos que actuaban a veces como en país ocupado, cometiendo toda clase de depredaciones y asesinatos, lo que provoca un movimiento subversivo encabezado por el "ban" (virrey), conde Pedro Zrinski y su cuñado el príncipe Krsto Frankopan.

Descubierta la conspiración el rey los convoca bajo promesa de que no les sucedería nada, por el contrario fueron encarcelados y condenados a muerte el 30 de abril de 1671 en Wiener Nuestadt.

Hacia el siglo XVIII la nacionalidad croata adquiere consistencia, el idioma latino pierde influencia, ganando terreno el idioma nacional.

La revolución húngara de 1848 fue aprovechada por Croacia para declararle la guerra, pues, como con Austria, tenía con Hungría cuentas pendientes pretendiendo que Croacia fuera un distrito húngaro.

En 1861 luego de un frustrado intento de germanización por parte de Viena, Austria y Hungría firman un pacto por el cual Dalmacia (territorio croata) se unía a Austria y el resto de Croacia debía pactar con Hungria, comenzando por entonces la actuación pública de Ante Starčević, el más grande croata del siglo XIX, nacido el 23 de mayo de 1823 en la aldea Žitnik próxima a Gospić en Lika.

Cursó sus estudios primarios en Klanac y en 1846 fue laureado doctor en filosofía, terminando sus estudios teológicos en 1848, pero no toma el hábito sacerdotal, ingresado a un estudio de abogado hasta 1878, habiendo ejercido el protonotariado de Rijeka de 1861 al 1863.

A partir de 1878 se dedica exclusivamente al periodismo y a la política, sorprendiéndole la muerte en Zagreb el 28 de febrero de 1896, siendo enterrado vestido humildemente en la aldea de šstine entre campesinos. En el cementerio de esta aldea a pocos pasos de la puerta de la iglsia, durme su sueño eterno Ante Starčević, donde el 11 de octubre de 1903 el pueblo rindió homenaje a su hijo predilecto emplazando un monumento a su memoria, obra del celebrado escultor Iván Rendić.

Fue un político vigoroso y combativo, atemorizando al anticroatismo y estimulando el ardor patriótico de los croatas. Conmovió Parlamento y pronto se convirtió en auténtico intérprete del sentimiento nacional, y puede hoy afirmarse que es la figura más importante de Croacia. Era el alma, del pueblo, es el padre de la patria.

Fue siempre muy pobre, sólo aspiraba a subsistir, pero el pueblo agradecido, adquiere por suscripción pública una magnífica residencia, que en solemne acto pública se la entrega el 15 de julio de 1895.

Starčević la disfrutó poco tiempo, pero de ella misma hizo la sede del Club Civil, del Club Parlamentario, salas de lectura y la dirección del diario del partido El Derecho Croata. Residencia que hasta hoy se la designa como el Hogar de Starčević.

Fundó el Partido del Derecho Constitucional Croata, de definida orientación democrática, al cual se habría de incorporar Ante Pavelić, su continuador e intérprete de su ideario, asi como Stjepan Radić, Vlatko Maček y tantos otros de destacada actuación.

Considerado el Mazzini de Croacia, fue maestro y vivificador del nacionalismo en su país, teniendo por lema de su inconfundible posición democrática que "Los partidos políticos son el signo y la prueba de la libertad y la fuerza del Estado, de tal manera que, donde no hay partidos, ahí tampoco hay libertad".

En un documento solemne titulado "Adresa al Emperador" dirigido a Francisco José de Habsburgo en 1878, Starčević le decía: "Majestad, en los estados de derecho, y asi es el reino de Croacia, la soberanía es del pueblo, y si los soberanos no están convencidos de esta verdad y no se atienen a ella, la situación cambiará a su perjuicio".

Volviendo a sus luchas, aún reducido a su mínima expresión, el reino de Croacia permaneció "de jure" reconocido y con su título de Reino de Dalmacia, Croacia y Slavonia. La ciudad de Rijeka por decisión del gabinete húngaro, sin la presencia de ningún representante croata, pasó a dominio de Hungría (en 1868).

Bosnia y Herzegovina seguían bajo la dominación del imperio otomano, causa de continuas luchas y emigraciones fuera de las fronteras coma Moravia, Burgenland y mismo a Hungría, donde se establecieron minorías étnicas. También al imperio otomano se incorporaron minorías que se convirtieron al islamismo, como medio de defender sus vidas y sus bienes.

El yugoeslavismo que preside José Jorge Strossmayer, que vivió entre 1815 y 1905, croata, obispo de Djakovo, de inteligencia privilegiada y con enorme riqueza del obispado, aparece en el escenario de la vida pública especialmente en la literatura...

A pesar de su protector el Emperador Francisco José I, Strossmayer defendió una miniatura del panslavismo —la idea de la unión sureslava. Mantenía amistosas relaciones con la familia gobernante• de Montenegro, coma con el príncipe servio Miloš Obrenovich, siendo "de iure" obispo de los católicos de Servia. Pero su yugoeslavismo estaba sin duda mejor inspirado que el de lose servios, cuya propaganda y medidas arbitrarias denunciaban su afán de dominación...

En cambia, Strossmayer desempeña destacado papel a través de sus discursos en el Concilio Vaticano I. Su ecumenismo y su obstinada brega por la unidad de las iglesias, habría de ser fuente de inspiración futura, obra de quien consideraba que la Iglesia en su tercer milenio encarará el problema en profundidad.

En sus orígenes los croatas encontraron una organización eclesiástica, se bautizaron y asimilaron la doctrina cristiana de Roma, por lo tanto se occidentalizan, siendo celosos defensores de sus límites orientales.

El alfabeto autóctono, llamado glagolitsa, data de la Edad Media y en algunas diócesis del litoral croata, los oficios se celebraban en idioma nacional al rito latino por privilegio de la Iglesia Católica.

El 68,1% de los croatas son católicos, el 17% cristianos orientales ortodoxos, el 13% musulmanes y el 0,9% protestantes, judíos, etc.

El latín fue durante siglas el idioma en la política y en la cultura, siendo este el idioma entre los reinos asociados, aún en la Dieta Croata (Sabor) hasta 1848 en que se adopta el croata como idioma oficial.

La capital de Croacia es Zagreb con 600.000 habitantes, siguiéndole en orden de importancia Sarajevo con 130.000, Rijeka con 80.000 y Split con 75.000.

En el siglo XVIII, como en el resto de Europa, se multiplican las instituciones culturales y educativas, las artes plásticas, la poesía lírica, el folklore, la artesanía, las costumbres modernas, la elegancia.

Existen en Croacia monumentos clásicos romanos, valiosas obras de arte y edificios de estilo romano, gótico, renacentista, etc. Entre otras, las ciudades de Italia lucen obras de arte de Laurana, Juan Dálmata, Julio Clović, Medulić, Metrović, etc. artistas de nombría croatas. La historia de Croacia, por su tendencia occidental nos es más familiar y la conocemos mejor que la servia..."

Después de haber esbozado en breves líneas la historia de Servia, el autor dijo textualmente:

"Razones de raza, de religión y de cultura explican la tendencia oriental de los eslavos servios, que tuvieron por norte y amaron coma suya a Rusia, la "Santa Rusia Ortodoxa", a lo que contribuían las corrientes recíprocas de todo orden y en particular la de empleados diplomáticos rusos de la Corte de Bizancio, así como clérigos servios que en Rusia adquirían conocimientos teológicos, de donde el apoyo ruso cuando los servios se levantan contra los turcos en 1912.

El 28 de junio de 1914 se produce el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de Austria-Hungría y de su esposa que puede ser el factor desencadenante de la primera guerra mundial.

La idea de la Gran Servia y del nacionalismo en expansión, pretendiendo todos los territorios croatas donde hubiera ortodoxos, viene de muy lejos. En paneslavismo del sud es la idea que ha estimulado sus ansias de dominio sabre la base de caracteres homólogos que no resiste a la más acerba, critica.

La mística religiosa es el otro factor... San Sava el fundador de la Iglesia servio-ortodoxa independiente del patriarca de Bizancio, constituyó su propia religión, enemigo del catolicismo como su primo hermano el rey Esteban que después de haber solicitado y obtenido la corona del Papa Romano, siguiendo a San Sava, vuelve la espalda al Santo Padre y a la Iglesia Católica.

El Patriarcado Ortodoxo tuvo su asiento durante siglos en la pequeña ciudad de Pech, hasta que, luego de un levantamiento frustrado contra los turcos en el siglo XVIII, se traslada a la ciudad de Karlovci en territorio croata, que le sirve de sede provisoria hasta desalojar a los turcos.

La leyenda cubre muchas páginas de la historia y Servia no hace excepción a la regla... Tal es el caso de Kara-Jorge, figura nacional servia, también personaje de leyenda, un moreno que ejerce la jefatura de la primera rebelión contra los turcos en 1804 convirtiéndose en Karajorgjevich. De padre gitano de la aldea de Madjevo, que debió emigrar con la familia a raíz de seis asesinatos que cometió el hijo entre los 15 y 24 años de edad. Pero al llegar al rio Sava, en la aldea de Ostržnica, el padre se obstina en volver y su hijo lo mata por instigación de su madre Mariza Katana, lo que ocurría por el año 1786.

Karajorgjevich se refugia en la región croata de Srijem, enrolándose luego en el ejército austríaco, donde llega a cabo, y aprende a leer y escribir, volviendo para encabezar el movimiento, no contra la dominación turca, sino contra quienes se sublevaron al sultán.

Fueron nueve años de encarnizada lucha, al cabo de los cuales los servias desautorizan a Kara, el sultán con su ejército dominan la rebelión y Karajorgjevich fuga con algunos compañeros a Besarabia bajo la protección rusa que había bendecido la rebelión, pero que morirá asesinado al volver engañado a Servia por obra de Miloš Obrenović el 10 de julio de 1817.

Miloš era un simple intendente de aldea que al servicio de los turcos cometía toda clase de arbitrariedades, adquiriendo gran autoridad e inmensas riquezas, transformándose en príncipe del bajalato.

Pero ahora comienza la lucha entre las dos dinastías que culminará en el Palacio Real de Belgrado en 1903 cuando los partidarios de Karajorgjevich asesinan al último de los Obrenović, al rey Alejandro y la reina Draga, de la dinastía más preparada, pero coma la otra, murieron todos asesinados...

En 1903 se entroniza el rey Pedro y la "mano negra", asociación militar, adquiere gran incremento y con gran propaganda exalta el panservismo, sirviendo a esa propaganda la anexión de Bosnia y Herzegovina, favorecida por los desaciertos de la política de Austria-Hungría.

Los musulmanes en Bosnia se desenvolvían con naturalidad y hasta se sentían croatas, en cambio eran irreconciliables enemigos de los servios que, en definitiva reivindicaban su tierra, cuya venganza se llevó a cabo sin piedad.

Manifiesto de Corfú

EL REINO RE LOS SERVIOS, CROATAS y ESLOVENOS

El 10 de abril de 1915 se constituye en Londres el Comité Yugoeslavo (eslavos del sud), presidido por el doctor Antonio Trumbić, abogado croata de Dalmacia y diputado nacional en el Consejo Central de Viena (por entonces Dalmacia no pertenecía a Croacia) e integrado por: Fran Supilo, periodista y diputado nacional croata, oriundo de Dalmacia y excluido del Sabor (parlamento croata) después del famoso proceso Friedjung por una conspiración contra; Austria, dirigida por servicios de Croacia y Bosnia; caracterizándose por su talento e intuición política, retiróse a su vez del Comité por diferencias con el presidente del gobierno servio Nicolás Pašić en 1917.

Formaban parte a su vez el Dr. N. Županić, C. Kaminarević, el Dr. Milan Srškić, servio de Bosnia, el Dr. N. Stojanović, también servio de Bosnia, Jovan Banjanin, servio de Croacia, el Dr. Dušan Vasiljević, servio de Bosnia, el Dr. F. Potoćnjak, croata de Istria (tampoco entonces pertenecia a Croacia), el Dr. J. Gazzari, croata de Dalmacia, el Prof. P. Popović, servio de Servia, el Dr. H. Hinković, croata de Croacia, Ivan Meštrović, escultor croata de Dalmacia, José Jadlevski y el Dr. B. Veišnjak, esloveno.

Este Comité tomó contacto con representantes del reino de Servia y con los de las potencias aliadas, Gran Bretaña, Francia, Rusia y más tarde de Italia, no actuando de mala fe, el mismo Trumbić que se formó al lado de Starčević admitió que .para salvar a Croacia de la presión Austro- Húngara, el paneslavismo del sud podía defender su independencia, teniendo en cuenta que por entonces Italia pretendía anexarse a Dalmacia,.

El último presidente del Partido Campesino Croata, el Dr. V. Maček emite el siguiente juicio: "De la actividad de Trumbić en la emigración va a ocuparse la historia y lo hará favorablemente porque realizó lo que pudo, tomando en consideración aquellas circunstancias. Fue el que consiguió que todos nosotros croatas nos encontramos juntos y unidos".

A su muerte en 1938 "el pueblo croata le tributó honores raramente rendidos a otros políticos nacionales", así se expresa Bogdan Radica en su artículo "Doctor Ante Trumbić: Creencia y desilusión de un yugoeslavo" de Studia Croatica, Año X de 1969.

A pesar de todo, este Comité concibió la idea del paneslavismo sud oriental europeo, sin tener en cuenta que no se puede organizar un país con sectores heterogéneas, vale decir, multinacional, tanto menos si se pretende un Estado fuerte frente a las amenazas de oriente y occidente.

El 20 de julio de 1917 se reunen en Corfú, la más septentrional de las islas jónicas de Grecia, de donde con aquella fecha aparece el famoso Manifiesto de Corfú promoviendo la formación del reino de los servios, croatas y eslovenos, monarquía constitucional y parlamentaria bajo la dinastía Karageorgevich con una sola corona, un solo escudo y una bandera combinada con los emblemas regionales.

Se reconocen los dos alfabetos, el cirílico y el latino, se establece la libertad de culto, colocando al católico, al ortodoxo y al musulmán en el mismo plano de ejecerlo.

El mar Adriático al servicio de la libertad estará a disposición de todas Ias nacionalidades del reino, se establece la igualdad ante la ley y el sufragio universal, igual, directo y secreto para la elección de autoridades; se establece el régimen comunal y la Constitución surgiría de la Asamblea Constituyente con una mayoría a determinar, para, en última instancia, someterla a la consideración del rey, etc.

El 28 de junio de 1918 se firma el Tratado de Versailles que pone fin a la primera guerra mundial, reconociendo a su vez al reino en cuestión, que fuera complementado por los tratados de Saint-Germain y Trianon, suscrito el primero por Austria el 10 de setiembre de 1919 y el segundo por Hungría el 4 de junio de 1920, donde Croacia era un Estado asociado.

Este reinado (1918-1941) de los eslavos del sud, denominado desde 1929 Yugoeslavia, que traducido significa eslavos del sud, agrupa en un solo Estado los dos sectores que lo forman, por un lado el sector occidental con Croacia a la Cabeza, e integrado por Eslovenia, Bosnia y Herzegovina y Voivodina, separados por el río Drina del sector oriental presidido por Servia e integrado por Montenegro, Macedonia y Kosovo Metohija como lo destacamos al comienzo.

El nuevo Estado debía constituirse coma lo determina el art. 25 luego de la convocatoria a Constituyente, procediendo en cambia con apresuramiento y los primeros síntomas de malestar, responsabilizando a Svetozar Pribićević, servio, vice-presidente del Consejo Nacional de Zagreb, y a errores de delegados croatas, quienes obraban de buena fe, pero con ingenuidad respecto a una unificación imposible.

Entregan los territorios croatas al rey de Servia sin restricciones, lo que se materializa el 1° de diciembre de 1918, al que se le dio en llamar paradójicamente "El día de la unión"; siendo el pueblo informado dos días después de la cesación del Consejo Nacional como autoridad soberana del Estado en el territorio de la ex monarquía Austro-Húngara...

El Partido del Derecho eleva su protesta a través de su periódico Hrvatsko Pravo, que fue de inmediato clausurado y sus dirigentes perseguidos y encarcelados sin proceso.

El 5 de diciembre de 1918 se produce la rebelión de los soldados croatas que fue ahogada en sangre, muchos fueron los muertos, los desaparecidos y los procesados, responsabilizándose al Dr. Alejandro Horvat a quien encarcelan, lo hacen víctima de un proceso fraguado y lo someten a torturas.

Así comienza la ola de persecuciones y arrestos de personas honorables como el Dr. Vladimir Prebeg, monseñor Dr. José Pazman y el decano Esteban Vučetić entre tantos.

Se implanta un régimen de terror, los castigas corporales por parte de los servios era la norma, y en ese clima vivieron (por años los croatas. El sojuzgamiento y la humillación eran implacables, tratando de borrar todo indicio de las más caras tradiciones croatas, imponiendo en cambio todo lo servio, hasta los textos escolares se modifican. El rey Alejandro I imponías cada vez más el rigor del régimen, pues los servios se consideraban con derechos inalienables sobre los croatas desde que se atribuían su liberación.

El 28 de junio de 1921 se aprueba la Constitución del Reino en Belgrado con la inasistencia de la representación croata, el resto concurrió por la presión y la amenaza, triunfando por sólo ocho votos...

El alma de Ante Starčević siguió viviendo en el corazón de cada croata, y Stjepan Radić toma el estandarte y lo lleva bien alto en todo el territorio de Croacia, .promoviendo un poderoso movimiento de opinión que el pueblo proclamaba con expresiones desafiantes como ¡Viva la República! ¡Viva Radić!

En 1920 hubo otro alzamiento en Čazma y Sveti Ivan Zelina, a raíz de incautamiento de haciendas pertenecientes a los campesinos, que dejó un saldo numeroso de muertos por ambos lados.

En febrero de 1922 el bloque croata del Parlamento de Zagreb envía un memorandum a todas las naciones del mundo y a los delegados a la Conferencia de Ginebra, denunciando al mundo por su intermedio la injusta situación que Croacia venía soportando.

Todas las formas de arbitrariedad se aplicaban a los croatas, los impuestos eran diez veces más elevados que en Servia.

Hasta que el 6 de enero de 1929 se abolen todas las garantías que eran muy pocas, se prohíben los emblemas regionales, se disuelven todas las agrupaciones políticas y se termina con la restringida libertad de expresión que hasta entonces existía. La dictadura toma formas concretas...

Radić fue a Lendres a convencer a los políticos inutilmente, visitó también Rusia con el mismo resultado; pero a su regreso le aplicaron la ley anticomunista, arrestándolo junto con numerosos dirigentes. El gobierno tomó represalias también contra el pueblo.

El 25 de marzo de 1925 en el Parlamento de Belgrado y cambiando de táctica, Pavle Radić (sobrino de Esteban), pronuncia un discurso en nombre del presidente del partido reconociendo la monarquía, la Constitución de Vidovdan y todo lo que Belgrado quiso y no quiso, lo que provocó gran sorpresa tan inexplicable actitud. El Partido Republicano Campesino Croata se hizo oficialista y Radić fue nombrado ministro de Instrucción Pública, pero todo fue inútil. Los servios no se dejaron engañar, antes del año Radić renuncia para adoptar una política decididamente opositora.

En 1927 se convoca a elecciones, Radić triunfa en todos los distritos croatas, menos en Zagreb donde triunfa Ante Pavelić.

En noviembre de ese mismo año se logra la coalición Campesino-Demócrata bajo la presidencia de Radić y Pribićević que se habían hecho amigos en la Cámara, donde eran temidos, porque nada se les (podía reprochar; ellos en cambio amenazaban con denunciase de robos y peculados. Los diarios oficialistas los atacaban y hasta afirmaban públicamente que había que matarlos. Las sesiones del Parlamento eran tumultuosas.

En visperas de la reunión del Parlamento del 20 de junio de 1928, y ante rumores alarmantes, aconsejan a Radié que se abstenga de concurrir, a pesar de lo cual asiste al cobarde atentado de que es objeto llevado a cabo por Puniša Raćić, miembro de la mayoría gubernamental servia, quien dispara su arma de fuego contra la representación nacioal croata, cayendo muertos Pavle Radić y el Dr. Jorge Basarićek, resultando gravemente herido Stjepan Radić, el Dr. Ivan Pernar e Ivan Grandia. Estos dos últimos salvan la vida, pero Stjepan Radić sucumbe a las heridas 48 días después, el 8 de agosto de 1928.

El pueblo croata experimentó reacciones violentas y enfrentamientos con la policía y la gendarmería. En Zagreb hubo cuatro muertos y numerosos heridos, no había alternativa, la conspiración era el único camino.

La representación opositora renuncia al Parlamento de Belgrado y la coalición Campesino-Demócrata convoca el 1° de agosto a todos los diputados en la histórica sala del Congreso Croata de Zagreb, presidiendo Pribićević, llegando a la conclusión de la necesidad del luchar en cualquier terreno...

Los delitos contra el estado se castigaban severamente, siendo una de las más importantes condenas la que se dictó el 17 de julio de 1929 contra el Dr. Ante Pavelić y el periodista Gustavo Perčević, que por noticias no confirmadas de actividades tendientes a independizar a Croacia y Macedonia fueron condenados a muerte, la que no se llevó a cabo.. .

Inventaban conspiraciones para tomar medidas drásticas, detenciones arbitrarias, torturas, rehenes de familiares para hacerlos confesar delitos que no habían cometido, y sería interminable la lista de crímenes, persecuciones y atentados que el régimen cometía a diario. Hasta la iglesia ortodoxa estaba al servicio del rey dictador en (su empeño de servizar —decían—, de dominar y sojuzgar, humillando y castigando a los croatas.

Cayó el Primer Instituto Croata de Ahorro, el Banco Campesino Croata el Banco Croata de Descuento y todas las instituciones de crédito con arraigo en Croacia.

Todos los puestos de jerarquía, civiles y militares eran desempeñados por los servios, hasta en el servicio diplomático anotamos la siguiente paradoja, el ministro ante la Santa Sede era servio ortodoxo...

Luego del atentado en el Parlamento de Belgrado se forma un movimiento subversivo Ustacha dirigido por Ante Pavelić, levantándose en armas en 1932 que fraeasó, en cuyas filas actuó el mariscal de campo Slavko Kvaternik quien desempeñó an importante papel en la Croacia libre (1941-1945).

En 1934 el rey Alejandro I cae asesinado en Marsella junto al ministro de Relaciones Extetiores de Francia M. Barthou, víctima de una coalición revolucionaria integrada por croatas y macedonios, sucediéndole Pedro II, de once años de edad, bajo la regencia del príncipe Pablo.

Iniciada la segunda guerra, el príncipe Pablo se siente inclinado a hacer concesiones a Croacia otorgándole autonomía, y el 25 de marzo de 1941 en Viena y por presión de Hitler, debe adherirse al Pacto Tripartito, pues no estaba en condiciones militares para resistirlo, además se consignaba que Ias tropas del Eje respetarían el territorio de Yugoeslavia.

Dos días después de adherirse al pacto, y esto en visperas de la campaña del Eje contra Grecia y Rusia, un grupo de oficiales y políticos dio un golpe de estado en Belgrado que termina con la Yugoeslavia monárquica, que se estima producido por el descontento que Ias concesiones de la regencia había otorgado a Croacia, asi como la adhesión al Pacto Tripartito...

Croacia independiente

El 19 de setiembre de 1939 se inicia con la Blitzkrieg en Polonia la segunda guerra mundial, y el operativo en relación con Croacia y el cercamiento del Eje que se iba produciendo en el siguiente orden cronológico:

El Duce anexa a Albania en 1939; el 7 de octubre de 1940 las tropas alemanas entran en Rumania y el 14 las tropas italianas en Grecia; Hungría amenazada por la destrucción ingresa al Eje unos días antes de que Antonescu firmase el documento correspondiente en Berlin. El 24 de noviembre del mismo año es incorporada Eslovaquia, aumentando la presión sobre Yugoeslavia y Bulgaria, firmando esta última un pacto de alianza el 1° de marzo de 1941, entrando al día siguiente las tropas alemanas en Sofía y Varna. El 6 de abril del 1941, el mismo día de la invasión de Yugoeslavia, Hitler envió varias columnas a Grecia desde el norte y el este, huyendo a Creta el rey Jorge y el gobierno griego el 23 de ese mismo mes de abril.

El 10 de abril de 1941 los croatas proclaman su independencia nacional que fue reconocida: por las potencias del Eje, sin que ellas hayan tenido participación alguna, independencia que pudo subsistir merced a aquel reconocimiento. Hitler invade Yugoeslavia pero respeta el status croata, y si bien había tropas estacionadas, no era país ocupado...

En las palabras de los dictadores nunca se puede confiar, pero Croacia no tenía alternativa. Por un lado los legítimos anhelos de ser libres, por otro, sus enemigos los servios que los sojuzgaban desde 1918, y a su vez el cinturón de hierro de las tropas del Eje que la rodeaban.

Por otra parte no se debe olvidar la tendencia occidentalista de Croacia, con predominio de católicos y su anticomunismo conciente que les advertía acerca de la amenaza servia, de tendencia oriental, ortodoxos predominantemente, que con el apoyo de Rusia, se reeditaría el pasado inmediato con la despiadada dictadura de Alejandro I que ahogó en sangre las legítimas aspiraciones de los croatas.

Croacia no estaba en condiciones de elegir. La amenaza nazi se cernía también sobre ella, las potencias occidentales no le podían ofrecer la menor protección, y a su anticomunismo se le ofrecía la oportunidad de combatirlo; asi fue como divisiones croatas, integradas por 300.000 soldados, lucharon al lado de las tropas alemanas entre agosto de 1942 y enero de 1943, contra el comunismo, inclusive en Stalingrado...

Ante Pavelić (1889-1960) preside el gobierno de la Croacia libre, fue el jefe del movimiento Ustacha (insurrecto) y hasta 1929 era diputado por Zagreb en representación del Partido del Derecho Constitucional Croata que fundara Ante Starčević, la figura nacional de Croacia, eminente demócrata, cuya memoria se perpetua en cada connacional.

Ante Pavelić no logró institucionalizar el país sobre las bases democráticas que lo inspiraban. Las circunstancias eran totalmente desfavorables...

Pero quienes en una forma o en otra ayudaron a los alemanes habrán de pagar elevado tributo por la aventura, coma el coronel general Milan Netich (servio) que aceptó durante la ocupación alemana ponerse al frente de la "administración gubernamental" en Belgrado, patriota de tendencia monárquica, que vivía modestamente con un hermano, el general Milutin Neditch y su esposa que trabajaba para vivir, se suicidan ambos en Tirol después de la caída de Alemania.

A su vez Milan Neditch, detenido por los americanos, es transferido a Belgrado en febrero de 1946 para declarar acerca de las actividades de Mihailovitch, termina sus días arrojándose por una ventana de la prisión.

Siegfried Kasche, ministro de Alemania en Zagreb en el período de la Croacia libre, transferido también a Yugoeslavia en 1947 fue en cambio ejecutado por Tito. Les ejemplos serían numerosos.

El ocaso de la libertad

Mientras tanto se iba formando en Servia un movimiento de resistencia encabezado por Draga Mihailovich de esencia nacionalista y paralelamente José Broz (Tito), de carácter comunista, que terminan por enfrentarse, triunfando Tito, quien con sus tropas y la ayuda material de Rusia, ipenetra en Belgrado, proclamando el 29 de noviembre de 1945 la República Federal de Yugoeslavia instaurando el régimen comunista. Mihailovich había sido ejecutado.

Croacia invadida por Tito y las tropas soviéticas pierde la independencia el 15 de mayo de 1945 la que había conquistado el 10 de abril de 1941 y asi vuelve a ser dominada por los servios antes bajo el reino de los servios, croatas y eslovenos, ahora por el comunismo internacional a través de la tendencia pro rusa que encabeza Tito.

La invasión de Croacia por parte de las tropas comunistas se realizó sembrando el terror y liquidando tado aquel que, con algun significado, se suponía opositor a sus siniestros planes, hasta lo que se dio en llamar "La tragedia de Bleiburg o: Super Katyn croata" en relación con la retirada de 150.000 soldados croatas a Austria en las proximidades de la ciudad Bleiburg que las autoridades británicas rechazan y repatrian, entregando el 15 de mayo de 1945 el grueso de este ejército a los comunistas, que fue masacrado junto con numerosos políticos fugitivos, intelectuales, campesinos, no deteniéndose ante mujeres y niños. Se calcula en 200.000 las víctimas croatas y en 12.000 las eslovenas, exterminando o expulsando las minorías alemanas.

Muchas personalidades que desempeñaron importante papel, pero que sobrevivieron la guerra, sucumbieron en la paz, unas se autoeliminaron, otros fueron ejecutados después de juicios sumarios, o mejor dicho por la voluntad de los mandones cuya sed de sangre no lograban saciar...

El coronel general Alexander Lõhr de las tropas alemanas estacionadas en Croacia, fue también transferido y ejecutado, y el general alemán Glaise van Horstenau que correría la misma suerte, se suicida en la prisión.

Y debemos rendir nuestro homenaje al cardenal Luis Stepinac, condenado a 16 años de trabajos forzados, a pesar de haber actuado con imparcialidad, muere confinado en su aldea natal donde lo veneran como a un santo.

Esta despiadada acción tenía finalidades políticas y sociales bien definidas, aspiraciones de dominio, eliminación de la clase drigente, particularmente croata, intimidación contra el antiservismo que estaba muy extendido, invocando pretendidos ideales para encubrir su sinistros planes, cuyos criminales de guerra debieron merecer otro Nuremberg.

La Conferencia de Crimea tuvo lugar en Yalta del 4 al 11 de febrero de 1945, occidente hace fe a las falsas promesas comunistas asegurando que implantaría un régimen democrático, instaurando en cambio el centralismo a favor de Servia que perdura hasta nuestros días...

La Conferencia de Yalta fue acerbamente criticada, presentándolas como "un nuevo Munich" o como "La mayor victoria de Stalin", los aliados ganaron la guerra y perdieron la paz...

Los países occidentales creyeron en las perspectivas del paneslavismo. Churchill mismo indujo a error cuando en la Cámara de los Comunes declaró: "Yugoeslavia ha encontrado finalmente su alma".

En cambio Franklin D. Roosevelt en 1943, conversando con Sir Anthony Eden en Washington, le expresa: "Les croatas y los servios no tienen nada de común, por lo que es ridículo empeñarse en que dos pueblos tan antagónicos hayan de vivir bajo pan solo gobierno..."

Los aliados consideraban fascistas a los croatas porque, presionados por la circunstancias, se aliaren a las potencias del Eje, pero nunca existió en Croacia un partido fascista. Croacia lucha por su libertad, pero en aquel momento, en 1941, solamente el Eje podía significar un apoyo, habiendo llegado a hacer conciencia de que "Nos da lo mismo quién abriera las puertas de nuestra prisión..."

Debemos recordar que fue una coalición entre croatas y macedonios que asesinaron en Marsella al rey Alejandro I; que Ante Pavelić y Gustav Perčević fueron condenados a muerte, aunque no se cumplió, por actividades tendientes a independizar a Croacia y Macedonia, al separatismo de Eslovenia nos hemos referido, que el comunismo de Mecedonia se acerca más al comunismo búlgaro que al servio (del in-informe de Tito al V Congreso del Partido Comunista de Yugoeslavia celebrado en 1948, será facil comprender que el partido no ha logrado la organización monolítica que los jerarcas proclaman.

En efecto en dicho informe Tito acusa a los dirigentes comunistas de Macedonia de desviacionismo; y con respecto a Croacia sus acusaciones contra el secretario del partido, Andrés Hebrang (que fuera asesinado en la cárcel por el régimen), de quienes se decía que "estaban por el debilitamiento de la vinculación de Croacia con Yugoeslavia" y más adelante que "se notaba en cada paso de cada día su desviación hacia el separatismo nacional croata". Es percibible que ni aún los comunistas croatas admiten su subordinación a Servia".

OBSERVACION: El periódico esloveno Smer, que se publica en Buenos Aires, formuló una observación en el sentido de que Eslovenia no reconocía ningún "encabezamiento" por Croacia o Servia.

Nos agrada este sentimiento nacional esloveno, lo que anotamos aquí. En efecto, el Dr. Dussaut no quiso decir cosa alguna en perjuicio de Eslovenia. El distinguido disertante destacó solamente cuáles son las partes occidentalizadas de Yugoeslavia y que Croacia, entre ellas, ocupa el primer lugar por la superficie territorial y el número de su población. — (Redac. de S. C.).


 

Documentos

LA SANTA SEDE - EL PROTOCOLO DE 1966 Y LOS INTERESES NACIONALES EN YUGOESLAVIA

(Memorandum del Instituto Croata Latinoamericano de Cultura a la Santa Sede con motivo de celebrarse en 1966 el ya conocido Protocolo entre la misma y el gobierno comunista de Yugoeslavia)

Buenos Aires, 14 de octubre de 1966

Su Santidad

El Papa Paulo VI

CITTA DEL VATICANO

Roma - Italia

SANTO PADRE :

Como parte de aquella generación croata que se vio obligada a llevar la guerra contra la revolución y la invasión comunista de Croacia, introducidas desde afuera e integradas mayormente por las fuerzas servias, consideramos de nuestro deber, en calidad de exilados políticos, demócratas y anticomunistas, elevar a Vuestra consideración paternal ciertas observaciones nuestras, inspiradas por la firma del Protocolo realizada el 25 de junio último entre la Santa Sede y el gobierno yugoeslavo con el propósito de normalizar sus recíprocas relaciones.

Aun cuando tuvimos que superar múltiples resistencias de carácter sentimental y no sin un desvelo intelectual previo, estimamos acertado el cambia operado en la diplomacia eclesiástica, favorable al diálogo entre el cristianismo y el comunismo. Teniendo en cuenta la situación internacional prevaleciente, resulta que el diálogo con el comunismo, que detenta el poder político en muchos países, es casi la única vía posible para aliviar la vida de los creyentes y humanizar las relaciones en general an esas comunidades políticas, duramente sojuzgadas. Nunca y en ningún lugar una sola ideologia obtuvo la victoria total, de modo que sería ilusorio mantener una actitud expectante hasta tanto dominen en el mundo exclusivamente los principios y las creencias cristianas. En consecuencia, la búsqueda de un compromiso en la vida real, conservando a la vez la integridad de los principios y la pureza de los credos, condensados en distintos sistemas del pensamiento o del credo religioso, parece ser el único camino hacia un futuro mejor, abrigando la esperanza de poder evitar la tremenda catástrofe de un eventual conflicto nuclear.

Este efecto de la nueva política de diálogo —el alivio de la vida de los feligreses y una mayor garantía a los pueblos que luchan por su libertad— tampoco debería faltar en nuestra patria Croacia. La firma del mencionado Protocolo debería inaugurar dichos efectos precisamente en aquella parte del mundo.

Mientras abrigamos la esperanza de que será así, nos permitimos la libertad, con una confianza y sinceridad filiales, de formular ciertos temores y preocupaciones en cuanto a las posibles consecuencias de esta política eclesiástica para nuestro pueblo Croata Pues esta nueva política del Vaticano no debe necesariamente coincidir con los intereses fundamentales de nuestro pueblo. En realidad, el pueblo croata se opone decididamente a la comunidad política yugoeslava, piles en ella vivió y vive en la condición de "esclavo", como acertadamente lo expresó el cardenal Stepinac, de grata memoria. Abundan pruebas de que también hey subsiste en Croacia una oposición más completa a Belgrado y que precisamente ante esta firme aposición se está quebrando, en aquel sector del mundo, la ilusión del monolitismo marxista y la supuesta superioridad de la sociedad socialista sabre la sociedad del mundo libre. Toda opresión, sin necesidad de destacarlo, se destruye ante la resistencia de los hombres dispuestos a enfrentarla. Sería pues perjudicial e injusto negar al pueblo croata este servicio, que presta también al mundo libre en general, mientras sostiene la lucha por su libertad. Con la inauguración de la nueva política entre el Vaticano y Belgrado, sin Ias concesiones visibles al catolicismo croata y esloveno en el país, se está robusteciendo el prestigio de Belgrado como centro de un gobierno ateo y totalitario, dando la impresión de que está dispuesto a asegurar la libertad a los católicos, sus acérrimos adversarios hasta ayer. Así podrá el gobierno comunista yugoeslavo aprovechar su aumentado prestigio con mayor facilidad contra las aspiraciones y los derechos a la libertad del pueblo croata.

Las interpretaciones del Protocolo, realizadas hasta ahora por parte de la prensa yugoeslava, justifican nuestras indicaciones al respecto. En su parcialidad comunista, la mencionada prensa; trata de difamar a los sacerdotes croatas como "terroristas criminales" y privarlos del derecho de participar, como intelectuales y patriotas, en la lucha de su pueblo por la libertad, la cual es el bien inalienable de los pueblos y el contenido de las leyes divinas y humanas.

Lamentamos pues sinceramente la forma en que fueron redactados, parcialmente, los párrafos del Protocolo pero, en aras del bien superior, compartimos las razones aducidas por el Osservatore Romano, cuando dice al respecto que la inusitada y asombrosa formulación fue impuesta como "conditio sine qua non" para poder dar comienzo a los primeros pasos en circunstancias que dictan la política de diálogo.

Reconociendo que hubo presión por parte del gobierno yugoeslavo comunista, pero rechazando enórgicamente las insinuaciones forzadas contra nuestro clero, consideramos nos incumbe deber dirigirnos a nuestra Madre Iglesia con la ferviente petición para que, en nuevas circunstancias, desde ahora intervenga en favor de cada sacerdote y cada creyente croata, denunciados y perseguidos, con todo el peso de su autoridad moral internacional y todos los medios disponibles en el ejercicio de su sagrada misión en el mundo ante un régimen comunista, que cambia de táctica y manifiesta el deseo de aliviar el terror, pero no ofrece garantías convenientes de que realmente se renpetará la libertad religiosa y humana y, por ser granservio, que respetará Ias aspiraciones legitimas del pueblo croata a su derecho de autodeterminación. De allí que, en opinión de muchos, el Protocolo parece sex destinado únicamente a contribuir a la legitimidad del poder servio sobre el pueblo croata.

¡Veritas veritati contradicere non potest! reza el viejo principio de la filosofía perenne. Cabe agregar aquí: Jus juri contradicere non potest! El derecho de pueblo croata a la libertad religiosa y el derecho a la libertad diplomática de su Iglesia, no pueden ni deben oponerse al derecho natural del mismo pueblo a su libertad y auto-determinación, por cuanto todos estos derechos constituyen, en el caso concreto, un derecho solo, universal — el Derecho!

La nación croata, que, en su gran mayoría, desde hace 1300 años permanece fiel a la Iglesia Católica, abriga la firme esperanza de que tampoco hoy, en trances tan difíciles, nada o nadie podrá enturbiar la confianza mutua entre la Santa Sede y los croatas. Al contrario, es firme nuestra convicción de que el pueblo croata también hoy más que nunca encontrará la comprensión paternal y la ayuda del Sumo Pontífice, no sólo como creyentes sino también como comunidad natural, como una individual nacional y política, que lucha por su existencia en las condiciones irás difíciles para poder vivir en el seno de las naciones civilizadas.

Saludamos también el movimiento ecuménico, bien arraigado en nuestra propia historia croata. Sabemos que muchos opinan que el catolicismo croata y la ortodoxia servia, conviviendo en la misma comunidad estatal, ofrecen una oportunidad apropiada para intentar un nuevo experimento en la reconciliación del cristianismo occidental con el oriental. Pero, por cuanto nos resulta cara esta idea y por cuanto nos sentimos listos a contribuir por su realización, nada y nadie puede obligarnos a renunciar a nuestra individualidad nacional, desapareciendo en una híbrida, inexistente e innatural nacionalidad yugoeslava. Los suicidios colectivos son pecados contra naturam, lo mismo que lo son los suicidios individuales.

Estamos seguros de que todos los factores que velan por la verdad y el interés de la fe y la libertad de los pueblos, y entre ellos en primer lugar nuestra Madre Iglesia Católica, tomarán en benévola consideración lo antedicho con el mismo espíritu y la preocupación como acabamos de formular.

Nos permitimos la libertad de enviar a Vuestra Santidad también el último número de la revista STUDIA CROATICA, donde exponemos nuestro punto de vista al respecto en forma más amplia y argumentada.

Con la devoción filial saludamos al Santo Padre y rogamos para que el Todopoderoso corone con el éxito más completo sus permanentes esfuerzos por la paz y bienestar moral y material del mundo entero.

POR EL INSTITUTO:

Dr. M. BLAŽEKOVIĆ

Presidente

Dr. F. NEVISTIĆ

Secretario

 


POR LA VENTANA DE LA REALIDAD "SOCIALISTA YUGOESLAVA"

El señor Makso Baće es uno de los comunistas croatas que participó en la guerra civil española, por lo que lleva un apodo especial "Španjolac" (el Español). Actualmente es vicepresidente del Sabor (Dieta comunista) de la república federal de Croacia. En su calidad de comunista de larga tradición y de jerarca de la Croacia comunista, publicó un artículo en el periódico oficial "VUS", Nro. 954/70 (Zagreb) relativo a los problemas fundamentales y los graves hechos que afectan seriamente el fundamento de la federación del Estado comunista yugoeslavo. Esteban Perkov, un lector del periódico, oriundo de la Croacia meridional (Dalmacia), comenta el artículo del señor Baće y dice: "¿Se puede esperar una nueva federación después de 27 años de navegación por las aguas del estatismo y el unitarismo centralista y después de la reunión de AVNOJ (Antifašističko Vijeće Narodnog Oslobodjenja Jugoslavije — El Consejo Antifascista de Liberación Nacional de Yugoeslavia) ocasión en que se enunció «la garantía de que todos les pueblos de Yugoeslavia tendrían asegurada efectivamente la igualdad en la Yugoesiavia comunista»?"

"Esta igualdad —continúa el comentarista— se ofrecía a las generaciones de la posguerra principalmente bajo la condición de la muerte de la nación y como ideal el unitarismo bajo el estribillo «Unidad y fraternidad». Actualmente, estamos convencidos que sobre esta base no puede descansar la Federación y que, si deseamos una verdadera solución, tenemos que regresar a sus fundamentos originales..." Luego de afirmar la existencia de algunos que no habrían abandonado esas fuentes, continuó literalmente: "Ellos están señalados para crear los nuevos y sanos fundamentos para la Federación, la que descansará sobre la igualdad política y económica y coma una sociedad de autogestión" (VUS del 26 de julio de 1970).

El corresponsal del "VUS", Drago Tović publicó en el número 953/1970 el artículo: "Agonía con el pasaporte", pintando con colores pesimistas la extinción de las aldeas croatas en la provincia de Eslavonia. Sus hijos se sienten obligados diariamente a ir a trabajar en el mundo "capitalista".

Ante Mijić, un obrero croata en Viena, Austria, después de leer el artículo de Tović dice: Este artículo me tocó de manera especial, porque relata directamente de mi corazón. Nací en una familia numerosa (8 hijos) de los cuales solo uno quedó en la Patria.

"Yo me decidí, luego de cinco años de trabajo pesado y escasos en ahorro, regresar a la patria con la decisión de no abandonar jamás su suelo, esperando que, por lo menos ahora, me proporcionaría el pan y el techo. Pero ¡qué milagro! Encontré una pequeña habitación con algunos centenares de metros cuadrados del terreno nacionalizado, al precio de 100.000 nuevos dinares. El impuesto que debería pagar era «sólo» el 22% y justamente a aquella Patria que no pudo darme ni pan ni techo! No obstante mi emoción por la idea del regreso, tuve que desistir.

"Me quedaré aquí, de portero en vivienda ajena y coma extranjero, porque me sentiría extranjero también en mi patria. ¡Qué absurdo! Debería trabajar todavía dos años para pagar los impuestos a la Patria, que es mi patria sólo por el nombre. Amo a mi Patria, pero no tengo razón por qué amarla. Las razones de corazón me incitan a regresar, y los argumentos de la, razón sugieren que desista. Ayudadme ante este dilema: ¿Regresar a la Patria sin trabajo, sin pan, sin hogar o quedarme en el extranjero con bocelo de pan amargo y bajo techo ajeno?"

Esta es la realidad plena —política, y social-económica— vista por los hombres directamente interesados y reflejada en un periódico comunista yugoeslavo. La realidad muy amarga, pero no inventada por exilados. Huelga preguntar: ¿Por qué se versó tanta sangre y ejerce tanto terror hoy todavía en aquel país, prometiendo la liberación nacional y social de sus pueblos? — (Nota de la Red. de S. C.)

Crónicas, noticias y comentarios

LA REANUDACIÓN DE LAS RELACIONES DIPLOMÁTICAS ENTRE LA SANTA SEDE Y EL GOBIERNO COMUNISTA YUGOESLAVO

 

Varias opiniones

A mediados del mes de agosto de 1970 el Vaticano y el gobierno comunista de Belgrado decidieron restablecer las relaciones diplomáticas interrumpidas en 1952 con motivo de la elevación a la dignidad cardenalicia de monseñor Luis Stepinac condenado por aquel gobierno a 16 años de trabajos forzados.

Al comentar este hecho, nuevo y sorprendente, Le Monde de París, en su número del 16-17 de agosto de 1970, dijo también lo siguiente: "...El 25 de junio de 1966, la Santa Sede y Yugoeslavia llegaron a un modus vivendi. Intercambiaron «enviados» que no tuvieron status diplomático. Además decidieron no detenerse en este buen camino.

"Parecería ingenuo creer que no habrá más lificultades entre un régimen cuyos jefes están inspirándose en una ideología ateísta y un poder espiritual que quiere testimoniar por la existencia de Dios ante los hombres... Paulo VI venía anunciando en repetidas oportunidades que los católicos deberían trabajar cada vez más por el bien del país".

"El gobierno de Belgrado aceptó respetar los derechos y la libertad de acción de la Iglesia. Hace poco tiempo, una gran parte de los sacerdotes se consideraba autorizada a desempeñar un papel civil y llevaba adelante una lucha —invocando la religión— que nada tenía que ver con el Evangelio. En cuanto al gobierno comunista, garantizó la libertad del culto bajo la condición de que los sacerdotes permaneciesen dentro de la sacristía". Poco a apoco las posiciones se fueron acercando. "Además —continúa Le Monde— los titistas se dieron cuenta que el Papa defiende la causa de la paz y el desarrollo de los pueblos de acuerdo con sus propios anhelos. Desde el pontificado de Juan XXIII, el Vaticano dejó de ser para ellos la cocina del imperialismo como afirmaba la propaganda antirreligiosa hasta entonces".

Destacando la actual libertad de la prensa, católica en aquel ;país, el diario parisiense continúa: "Lógico, a cambia de estas facilidades, la Santa Sede reconoció en el documento firmaelo hace cuatro años que, la actividad de los sacerdotes católicos en ejecución de sus funciones debía desarrollarse dentro del marco religioso y eclesiástico. Con esta cláusula el Papa desvirtuó a aquellos sacerdotes —en el país o en la emigración— que podrían intentar servirse de su ministerio religioso para fines políticos.

"A pesar de todo, los problemas quedan en suspenso. La Iglesia yugoeslava (sic!) está reclamando la devolución de sus bienes nacionalizados. El Estado considera estas exigencias como exageradas". Este y muchos otros problemas debería abordar monseñor Casaroli que irá próximamente a Belgrado. "Los dirigentes comunistas —pro-sigue Le Monde— se conforman can el hecho de la posición reforzada de la Iglesia en Eslovenia y Croacia. A los militantes que se están enojando por ello, contestan que en realidad la influencia política de una Iglesia obligada a adaptarse al mundo moderno está en regreso. El Vaticano y Belgrado descubrieron en estos últimos años las ventajas de la tolerancia... El intercambio de las embajadas que se realizará a fines de este año, coma también la posible visita del mariscal Tito a Paulo VI, marcan este respeto mutuo de dos poderes que comparten ideas y acercan sus posiciones para trabajar por el bien de la humanidad.

"El mariscal Tito, después de haber declarado que las razones religiosas tuvieron que ser eliminadas de las relaciones sociales, subrayó: «Claro, no lucharemos contra la religión. Cada uno está libre de creer lo que le plazca. Pero nosotros estamos constrayendo la nueva Yugoeslavia socialista sin prejuicios religiosos o de otra índole. Por ello —agregó— nosotros debemos luchar decididamente contra 'el enemigo de clase', cuya actividad está desarrollándose tanto en plano religioso como en las relaciones de las nacionalidades».

"Estas palabras del jefe yugoeslavo fueron motivadas especialmente por la existencia en Bosnia-Herzegovina del fenómeno de la intolerancia religiosa, especialmente contra la comunidad islámica. Es significativo que estas palabras fueron pronunciadas poco tiempo después de haberse... anunciado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Belgrado y la Santa Sede..."

De acuerdo al mismo periódico de París, el Comité para la defensa de la Civilización Cristiana ha dado un comunicado expresando "su asombro y preocupación" por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas Vaticano-Belgrado.

L'Osservatore Romano en su edición española, N° 34(86) del 23 de agosto de 1970 se refirió al acontecimiento con el comentario que reproducimos: "La Santa Sede y la R.S.F. de Yugoeslavia, llevadas por el deseo de promover ulteriormente sus relaciones ya, existentes, han decidido proceder al intercambio de representaciones diplomáticas, con grado de Nunciatura Apostólica por parte de la Santa Sede, y de Em-bajada por parte de la República Socialista Federativa de Yugoeslavia. La Santa Sede nombrará un Pro-nuncio Apostólico con residencia en Belgrado y la República Socialista Federativa de Yugoeslavia nombrará ante la S. S. un embajador residente... El caso del establecimiento de relaciones diplomáticas no es en modo alguno infrecuente; pero la resolución que hoy se anuncia, pasa a tener un significado particular por el contexto en el que se realiza. Hace cuatro años en Belgrado, los delegados de la S. S. y del gobierno yugoeslavo firmaban un Protocolo en el que se afirma la voluntad común de dar una eficaz contribución a la solución de los problemas de carácter tanto general como particular que afectan a las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado yugoeslavo. En consecuencia, reconocieron la utilidad de relaciones directas en orden a la búsqueda de apropiadas soluciones para los problemas de interés común, quo comprenden además de las relaciones entre la Iglesia y el Estado en Yugoeslavia, también la salvaguardia de la paz entre los pueblos... A fin de continuar y hacer más orgánicos los contactos así iniciados, la S. Sede y el gobierno de la R.S.F. de Yugoeslavia han decidido proceder al intercambio de representantes oficiosos... con la convicción de que esto contribuirá al mejoramiento de las relaciones mutuas y a una útil cooperación en el terreno internacional..."

Así se decía en un comunicado oficial anterior.

L'Osservatore Romano continúa: "En un comentario de L'Osservatore Romano (26 de junio de 1966) dedicado al protocolo de Belgrado se decía que el acuerdo, ya importante como punto de partida, podía considerarse aún más importante por Ias premisas que pone para futuros desarrollos...

"Aquella afirmación aparece ahora confirmada por Ios hechos. En 1966, el establecimiento de representaciones oficiosas de la S. S. en Belgrado y de la R.S.F. de Yugoeslavia en el Vaticano, no podía considerarse como un restablecimiento de Ias relaciones interrumpidas en 1952... Pero ahora el establecimiento de representaciones diplomáticas regulares, a nivel, respectivamente, de Embajada y Nunciatura Apostólica, pone punto final a una situación que habría durado largo tiempo y sella, también, en términos de derecho internacional, la reanudación de relaciones oficiales.

"El primer anuncio de una «normalización» vino directamente de Paulo VI el 24 de junio de 1966. Respondiendo, en el día de su onomástico, a la felicitación que le habían presentado los cardenales a través de un discurso de su Decano, el Papa dijo: «...Nosotros ponemos en manos de la Providencia este hecho para que produzca frutos benéficos para la Iglesia y para los pueblos de aquella Nación...»

"Hoy, a más de cuatro años de distancia de la firma de aquellos acuerdos, el establecimiento de relaciones diplomáticas normales entre la S. S. y Yugoeslavia da testimonio de que los acuerdos han respondido a las intenciones que las originaron y a las esperanzas que habían suscitado. ¿Cómo interpretar este acontecimiento? La Iglesia no ha pedido ni pide privilegios; pero tiene necesidad —y por ello lo pide— del espacio vital indispensable para el ejercicio de su misión.

"En efecto, las relaciones diplomáticas entre la S. S. y los gobiernos tienen la finalidad de asegurar dentro del respeto de Ias recíprocas prerrogativas soberanas, la libertad y la colaboración para el bien integral de los pueblos... El acontecimiento que la Providencia hará nacer de él otros frutos benéficos para la Iglesia, para los que la Providencia hará nacer de él otros frutos benéficos para la Iglesia, para los pueblos de Yugoeslavia y para la causa de la paz".

"El 24 de agosto último salió de Roma para dirigirse a Belgrado Mons. Agostino Casaroli, considerado como el "ministro de relaciones exteriores" del Vaticano. Allí fue recibido por el ministro de relaciones exteriores de Tito, Mirka Tepavac, servio, comunista y de religión (por bautismo) ortodoxa oriental. Durante la cena que le ofreció el mismo día a su distinguido huésped, Tepavac dijo entre otras cosas: "El gobierno yugoeslavo aprecia muchísimo los esfuerzos realizados por el Papa Paulo VI y por la Santa Sede en favor de la paz, su empeño para que se respete la independencia y el derecho a la autodeterminación de todos los países, y la ayuda dada a los pueblos en vías de desarrollo. Los principios básicos en los que se inspira la política de los no alineados y los objetivos de su inminente conferencia en la cumbre están dirigidos hacia idénticas finalidades".

Al contestar al señor Tepavac, monseñor Casaroli ha subrayado, entre otros conceptos, lo siguiente: "En realidad, la Santa Sede, interpretando los sentimientos de esta comunidad (comunidad católica yugoeslava, como dijo monseñor Casaroli en un párrafo anterior — Obs. le Red. de S.C.) y de sus pastores, no ha considerado, no considera una limitación el principio solamente, contenido en el protocolo, según el cual la actividad de los eclesiásticos católicos, en el ejercicio de sus funciones, debe desarrollarse en el ámbito religioso y eclesiástico. Pues este es efectivamente el ámbito propio de la actividad de la Iglesia y es deber suyo permanecer fiel al mismo... Donde quiera que se hallen en juego los derechos y los intereses legítimos de los pueblos, cuando esté en juego la causa de la paz con sus insustituibles principios de justicia y de cavilad, donde se halle en juego el desarrollo económico, la Iglesia debe estar en primera línea..."

Resulta sumamente difícil interpretar las intenciones ajenas. Especialmente si lo intentemos con el espíritu de absoluta sinceridad y respeto por ambas partes como en el caso presente. Pensándolo, se nos imponen inevitablemente las ideas al respecto del padre Teilhard de Chardin. Monseñor Casaroli, representante de la Iglesia Católica, Iglesia de la mayoría del pueblo croata, y el señor Tepavec, comunista, manifiestan coincidencias básicas en cuanto a las finalidades de la paz, el leirecho a auto-determinación, los intereses legítimos de los pueblos, etc. Un encuentro, en consecuencia, ideal para la prueba de la fe en el hombre. "En este mismo momento —dice Theilard— tomad los dos extremos que hay en torno a vosotros: aquí un marxista y allí un cristiano, los dos convencidos de su doctrina particular, pero ambos también, se supone, radicalmente animados de una análoga fe en el Hombre. ¿No es seguro —no es esto un hecho de nuestra experiencia cotidiana— que estos dos hombres, en la medida misma en que creen firmemente (...) en el futuro del mundo, experimentan el uno hacia el otro, de hombre a hombre, una simpatía de fondo —no una simpatía simple sentimental, sino una simspatía basada en la evidencia presentida dei que via-jan juntos— y de una manera o de otra acabarán por encontrarse, a pesar de todas las diferencias de fórmulas, sobre una misma cima?... Pues (por naturaleza, todo lo que es fe asciende; y todo cuanto asciende, converge inevitablemente".

¿Podemos, pues, estar de acuerdo con Theihand de Chardin? Creemos estar más cerca de la verdad si nos apartamos un poco del idealismo de este sacerdote y filósofo francés. Espcialmente, si nos apartamos de las formalidades diplomáticas de Casaroli-Tepavac. El idealismo científico y politesse diplomática, especialmente esta última, suelen distar mucho de la realidad. Tepavac pertenece a la burocracia político-profesional de un Estado comunista, y el filósofo servio, también marxista, Mihajlo Marković, dice al respecto de estos burócratas: "En consecuencia, lo que al comienzo era una posición típicamente ideológica... se convierte más tarde en una posición cínica e hipócrita: ahora el burócrata no cree más en sus propias palabras, sino que las usa pragmáticamente para ocultar intencionalmente una nueva forma de explotación. Así se ha demostrado que, para eliminar la explotación, no basta eliminar la propielad privada de los medios de producción... En definitiva, la burocracia (socialista, comunista — Obs. de la Red. de S.C.) es el exponente del principio de explotación, mientras todos los demás grupos sociales de explotación quedan debilitados". (La Rivolta Di "PRAXIS", Longanesi y Cía. pág. 36-37, Milano, 1969).

Otro filósofo de Tito, de origen croata, Danko Grlić, recalca al respecto: "¿Quién pudo preveer todas estas desviaciones del socialismo — (Obs. de la Red. de S. C.), todas estas deformaciones sociales a menudo muy profundas, opresiones nacionales, la manifestación de las pasiones más oscuras del nacionalismo, el genocidio, el maltrato de los adversarios políticos e ideológicos mucho peor que a los criminales comunes, y todos los demás horrores de la deshumanización, el terror personal, la burocracia gris ... " Por lo demás, hoy descubrimos cada vez con más seguridad que ello no es el resultado de un determinado desorden económico, o de un atraso económico o ediológico... En efecto, si uno mira de cerca el movimiento contemporáneo del socialismo, no puede pensar más que en los múltiples problemas pendientes todavia sean el resultado de tal desorden, casual y momentáneo, y que sea posible eliminarlo mediante una automatización y tecnificación ulteriores... La ambiciones personales mórbidas, el anhelo del poder, la manifestación del fenómeno naciones-guías y la explotación económica de los pueblos pequeños, las liquidaciones secretas de los que piensen de otra manera... no podrán facilmente desaparecer en la nueva época..." (Obra citada, pág. 17-18).

Opresión nacional, explotación económica, manifestación de la nación-guía —toda una serie de vicios y deformaciones que caracterizan a la sociedad multinacional yugoeslava. Sin tomar en consideración la amplia argumentación que S. C. sigue publicando de número a número, bastaría leer sólo los documentos que publicamos en el presente número de S.C., para ver las profundas "aberraciones" del socialismo yugoelavo en todas las direcciones después de la eliminación de la propiedad privada sobre medios de producción y el restablecimiento de la política de "unidad y fraternidad" yugoeslavas. Alrededor de 400.000 obreros croatas están ejecutando tareas más pesadas en el mundo "capitalista", a pesar de que su república aporta a la tesorería común más que cualquier otra de sus repúblicas "fraternizadas" y que, con una inversión justa, podría dar trabajo, pan y techo a todos sus hijos. Y uno de esos centenares de miles de obreros croatas escribe: "Amo a mi Patria, pero no tengo razón porqué amarla. Las razones de corazón me incitan a regresar, y los argumentos de la razón sugieren que desista. Ayúdadme ante este dilema: ¿Regresar a la Patria sin trabajo, sin pan, sin hogar o quedarme en el extranjero con bocado de pan amargo y bajo techo ajeno?"

"Donde quiera que se hallen en juego los derechos y los intereses legítimos de los pueblos, cuando esté en juego la causa de la paz con sus insustituibles principios de justicia y la caridad, la Iglesia debe hallarse en primera línea", dice monseñor Casaroli en su brindis al ministro de Tito, servio-comunista Tepavac.

La nación croata está muriendo en el abrazo de la "unidad y fraternidad" con los servios. Los derechos y los intereses legítimos del pueblo croata están en juego y, con ellos, en aquella parte del mundo también los de la Iglesia Católica. En consecuencia, el representante diplomático del Vaticano en Belgrado, como también el monseñor Casaroli, tienen al orden del día graves, muy graves problemas. "Quedan pendientes problemas diversos, pero se puede afirmar que existen bases sólidas para encontrarles una solución satisfactoria", dijo monseñor Casaroli a "L'Osservatore Romano", refiriéndose a su visita a Belgrado y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y el gobierno comunista de Belgrado.

Que nos sea permitido dudar seriamente en la solidez de dichas bases. La nación —guía en aquel país, la nación servia trata en este momento de subsanar el edificio de su hegemonismo— para poder continuar con todas las desviaciones y deformaciones que describen sus filósofos como hemos visto más arriba. La normalización de las relaciones diplomáticas con el Vaticano deberían servir únicamente a este fin. Además: desde que se afirmó la idea nacional, no hay ideologia o doctrina que podrían sobreponérsele. En las conversaciones y negociaciones por restablecer dichas relaciones, de acuerdo al L'Osservatore Romano, edición española del 6 de septiembre de 1970, participaron tres "croatas": Tito, Ante Drndić y Vjekoslav Cvrije, mientras por parte servia Tepavac, Jovičević y M. Milovski y por la parte italiana monseñor Casarolli, monseñor Cagna y monseñor P. Celeta. Hace poco II Borghese prometió defender por parte italiana la integridad de Yugoeslavia contra la eventual invasión soviética, pero bajo la condición: do ut des. Defenderemos el "imperio" de Belgrado, si nos devuelve "provincias perdidas" después de la segunda guerra mundial. Es decir, se trata de la reivindicación italiana contra las tierras croatas y eslovenas. ¿No entra, en última línea, también, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con el Vaticano en los dispositivos de esta política? ¿Por qué, en estas tratativas, no hubo ningún esloveno? ¿Dónde estaba la jerarquía católica croata? ¿O quizás, el episcopado croata y esloveno no forman parte de la Iglesia Católica, que "debe hallarse en primera línea" por dondequiera que estén en juego "los intereses legítimos de los pueblos"? Nosotros no estamos de acuerdo de que el sucesor de Stepinac no estuviera en condiciones y derecho de defender y propagar esa misión de la Iglesia Católica y que todo esto no lo legitimaría para coparticipar con los monseñores Casaroli, Cagna y Celata. Después de 1300 años de vida en la comunidad católica, no creemos que la jerarquía católica croata y eslovena necesite un total tutelaje por parte de la diplomacia vaticana. La historia nos enseña que esa diplomacia pocas veces supe desprenderse de los intereses italianos u otros más apreciados que aquéllos del pueblo croata. Apreciamos la solidaridad internacional dentro de la comunidad católica y la ayuda que puede ser de emergencia, pero nadie nos puede convencer, que los arzobispos y obispos croatas y eslovenos debieran limitarse a la misión dentro de cuatro paredes, mientras sus coiguales del Vaticano pueden presentarse allí y por cualquier otra parte, "sobre todo si se presentaran peligros o fuera necesario sostener y afianzar perspectivas de esperanza". Nos preocupa de manera muy especial ¿qué dirá monseñor Cagna o monseñor Casaroli con respecto a lo que dijo Tepavac refiriéndose al empeño del Vaticano y del gobierno de Belgrado para respetar "el derecho de la autodeterminación de todos los países", ¿Está incluído en este solemne discurso también el pueblo croata?

F. N.

 


DECIMO ANIVERSARIO DE STUDIA CROATICA

El 24 de octubre de 1970 el Instituto Croata Latinoamericano de Cultura en Buenos Aires, recordó el décimo aniversario de rida de lo revista STUDIA CROATICA. Con tal motivo se efectuó una cena en agasajo de los colaboradores y amigos de la revista. En las dependencias del Club Cultural Croata Argentino de Buenos Aires se reunieron unos 50 colaboradores e invitados especiales, entre los cuales se destacaron los argentinos doctores Augusto E. García, Alejandro Dussaut, Enrique de Gandia, José P. Pendas y Rodolfo Luque (h), con sus respectivas señoras esposas.

El presidente del Instituto, y redactor de la revista, pronunció un discurso refiriéndose a la historia del periódico, subrayando sus éxitos como también sus dificultades y contratiempos. En las postrimerías de su alocución, que reproducimos al final de esta nota, el disertante dibujó un panorama del futuro en general, tomando en consideración la crisis política y social que presenciamos.

Terminado su discurso, el presidente entregó pergamino como reconocimiento a los colaboradores más destacados de la revista: el Dr. M. Luketa, los señores Ivo Rojnica, Ivo Bogdan, Branko Kadić y los doctores Milan Blažeković y Radovan Latković.

A continuación el secretario del Instituto —señor Milan Rakovac— leyó las cartas y telegramas llegados desde todos los continentes, expresando adhesión y reconocimiento a los que abnegadamente están sacrificándose por una causa noble — la libertad e independencia del pueblo croata. De Norte América el Instituto ha recibido saludos del muy reverendo Dr. D. Mandić, socio honorario del Instituto, del reverendo Lj. Chuvalo, director del semanario "Danica" de Chicago, del prof. B. Radica, destacado publicista, escritor y colaborador de publicaciones norteamericanas y croatas, como también corresponsal de nuestra Institución; de los profesores universitarios, doctores D. Tomašić, A. Kadić, G. Prpić, A. Belić y del profesor doctor S. Vujica, presidente de la Academia Croata de Norteamérica, como también de su señora esposa Nada Kesterćanek, profesora y poetisa. Desde Europa enviaron su adhesión el reverendo Dr. Ivan Tomas, los doctores J. Petrićević, A S. Pavelić, T. Radja y el prof. V. Nikolić. De Venezuela llegó un cordial saludo por parte del prof. D. Žanko y de su señora esposa, mientras el Dr. Martin Aberg Cabo, abogado de Buenos Aires y distinguido colaborador de nuestra revista, expresó su "viva simpatía por la obra que realizan", excusándose por no poder presenciar a festejos debido a otros compromisos tornados con anterioridad. De Córdoba, Argentina, el periodista F. Pušković también envió saludos y felicitaciones por escrito. De la lejana Australia, et señor M. Maglica, redactor del periódico croata Hrvatski Dom (Hogar Croata), también envió por escrita sus elogios para los que militan en el Instituto y mediante su revista.

El secretario M. Rakovac por fin entregó pergamino también al Dr. F. Nevistić, actual redactor de la revista y presidente del Instituto.

Más tarde, y durante la comida, usaron de la palabra los doctores A. E. Garcia, ex delegado argentino y ex presidente de la OEA; el Dr. Alejandro Dussaut, distinguido médico y ex profesor universitario, como también el Prof. universitario el Dr. E. de Gandía, destacando cada uno de ellos de manera especial el valor de la revista y elogiando la labor desarrollada por la colectividad croata en la Rep. Argentina.

En nombre del Club Cultural Croata Argentino habló su secretario, el profesor Anton Borozan, quien con palabras emotivas y elogiosas subrayó la importancia de la revista y de los mecenas que la apoyan. Finalmente usó de la palabra el director espiritual de la colectividad croata en la Argentina, padre Lino Pedíšié, agradeciendo a todos los preesntes, especialmente argentinos, cuya patria es también patria adoptiva de muchísimos croatas.

La colectividad eslovena fue representada por los señores Ruda Jurćec, escritor y publicista, y los doctores D. Weblé y S. Baraga, políticos y escritores también. En nombre de la colectividad eslavaca presenció el profesor Dr. Stanko Meciar, colaborador de STUDIA CROATICA.

Discurso del presidente del Instituto Croata-Latinoamericano de Cultura

"Hace diez años un grupo de croatas en Buenos Aires, tras largas meditaciones y consultas, decidió constituir el Instituto Croata Latinoamericano de Cultura. De acuerdo a los Estatutos elaborados en aquel momento, el objetivo del Instituto es: "La difusión en América latina de la cultura croata en general e información sobre la realidad actual política, cultural y social de la nación croata en particular, como asimismo el estudio de los vínculos pasados y presentes entre los croatas y las naciones latinoamericanas, especialmente en lo que atañe a la República Argentina".

En el artículo 3 de los mismos Estatutos se dice, entre otras cosas, lo siguiente: "Para el cumplimiento de los objetivos y fines, el Instituto realizará reuniones y conferencias..., fomentará, patrocinará y publicará folletos, revistas, libros y demás publicaciones..." sin que todo esto tenga carácter limitativo.

Hoy, diez años después, podemos decir modestamente pero con satisfacción, que todas las Comisiones Directivas del Instituto permanecieron fieles y celosas en el cumplimiento de las tareas así previstas, par lo cual les agradezca aquí públicamente.

Como hemos visto, entre los objetivos figuran también el patrocinio y publicación de revistas. En efecto, casi contemporáneamnte, es decir en 1960, aparece el primer número de nuestra revista STUDIA CROATICA, motivo principal de esta reunión.

Allí, sobre el escritorio, todos ustedes pueden ver los tomos de la misma que abarcan cerca de tres mil páginas, hablándonos silenciosamente pera con insistencia, sobre el pasado, el presente y, si se puede decir así, sobre el futuro del pueblo croata. Miles y miles de horas de trabajo —intelectual y físico— y millones de pesos están invertidos en aquellos tomos, convertidos en el medio más fiel de transmisión y comunicación entre el pueblo croata y el pueblo argentino en especial, como también entre el pueblo croata y la entera comunidad hispanoamericana y las naciones libres en general.

Hay pocos campos de interés o de actividad humana —religioso, filosófico, científico, cultural-artístico, político, económico o social— que no fue por lo menos abordado por alguno de los clabradres de la revista en ests diez años. Allí hemos dicho, parcialmente, lo que aportó o está aportando el pueblo croata, dentro de sus posibilidades, al patrimonio universal de la cultura.

Pero no fueron solamente autores croatas los que llenaron las páginas de nuestra revista. Con auténtico orgullo podemos decir que nuestros socios pudieron acercarse a los hombres ilustres de otras naciones y, en primer término, a los de la nación argentina, que se presentaron y hablaron desde las páginas de STUDIA CROATICA. Gracias a ello, nuestra revista supo abrir así la puerta a un diálogo entre varios sectores de cultura nacional —entre la cultura nacional croata y las culturas de muchas otras naciones, especialmente de la órbita hispanoamericana.

No tengo intención enumerar pormenores. Hay que abrir la revista y leerla. Junto con los autores croatas figuran también argentinos, venezolanos, norteamericanos, franceses, eslovacos, eslovacos y húngaros. El contenido de la revista encontró eco, modesta pero reiteradamente, también en el periodismo argentino. "La Prensa", "La Nación", "Clarín", "Freie Presse", etc. registran de vez en cuando lo que comunicamos al mundo.

Así, por ejemplo, cuando apareció nuestra edición especial "La Tragedia de Bleiburg", un tristisimo documento de barbarie y de atrocidades cometidas al terminar la última gran guerra contra el pueblo croata --su ejército y su juventud, especial-mente—. Luego de la solemne presentación de este libro en el City Hotel, casi todos los diarios porteños sacrificaron algo de su precioso espacio a las voces croatas que desde las páginas de ese libro claman justicia, señalando a los responsables.

El éxito de esta empresa fue asegurado especialmente gracias a nuestros ilustres amigos argentinos. Su integridad moral y cívica, su cultura personal y !patriotismo garantizan que lo afirmado en nuestra revista no es propaganda barata sino una tremenda realidad, confirmada por hechos históricos, seria y rigurosamente verificados. Es su excelencia, el Dr. Eduardo Augusto García, a quien me estoy refiriendo en primer término y a quien agradezco una vez más, recalcando que este servicio tan valioso nunca lo olvidaremos. (Aplausos).

El rigor de los hechos y la seriedad de las tesis de dicha publicación resaltan libro: "L'Occident joue et perd la Yougoslavie dans la guerre". Bernard George, su autor, libra: "L'Occident joue et per la Yougoslavie dans la guerre". Bernard George, su autor, tuvo suficiente coraje y seriedad para decir muchas verdades en pro de la causa nacional croata precisamente en el ambiente francés, tradicionalmente inclinado y favorable a nuestro enemigo más enconado —la política oficial servia—. Todos ustedes saben que aquella tragedia de Bleiburg, con todos sus antecedentes y consecuencias de carácter inhumano, que se precipitó sobre el pueblo croata, proviene justamente del conflicto nacional croata-servio. El hegemonismo servio implantado desde 1918 —año en que estos dos pueblos entraron por primera vez a formar una comunidad política— en Yugoeslavia, provocó la lucha croata por el derecho de autodeterminación que 1941 culminó —tras largas décadas de persecusiones políticas, pillaje económico y marginación cultural— con una rebelión total y la proclamación de la independencia de Croacia. Nuestra edición mencionada significa el principio del deshielo en este sentido en el ambiente francés. Nuestros esfuerzos redoblados, junto con los de nuestros amigos, argentinos en primer término, aportarán más. El Libro "Tragedia de Bleiburg" nos ha indicado el sendero, arduo pero seguro.

Otro tanto ha sucedido también con motivo de la aparición de nuestra edición especial "Bosnia y Herzegovina". "La Prensa", este diario —orgullo del periodismo no sólo argentino sino de todo el mundo— anotó que este libro abrió nuevas perspectivas y dio nuevos aportes al grave problema de la responsabilidad por el atentado de Sarajevo de 1914 y la Primera Guerra Mundial. Hasta ahora predominaba ia interpretación servia de aquel abominable hecho de sangre. Algunos alumnos servios de las universidades francesas al final del siglo pasado, como por ejemplo M. Spalajković más tarde ministro de Servia, informaron falsamente en sus tesis doctorales de que Bosnia y Herzegovina eran provincias servias y, en consecuencia, la ocupación y anexión de las mismas por la Doble Monarquía habría sido un acto de agresión digno de la más enérgica respuesta por parte de Servia. En efecto, mientras oficialmente Servia buscaba entablar las más correctas relaciones con Viena, sus organizaciones paramilitares —"Mano Negra" por ejemplo— en colaboración con los más exaltados de la minoría servia en Bosnia preparó y perpetró el atentado de Sarajevo, significó el principio del tremendo conflicto internacional.

El historiador croata, el Dr. D. Mandić, actualmente ciudadano norteamericano, ha demostrado científicamente, entre otros autores, que esas dos provincias fueron y siguen siendo histórica, política y étnicamente provincias croates. La seriedad cientifica del Dr. Mandié fue respaldada recientemente por el Instituto Biográfico Norteamericano haciéndolo figurar en la lista de las personalidades más destacadas de América en 1970. Pero la tesis servia sigue viviendo por la ley de la inercia y gracias a las nuevas inyecciones que recibe de vez en cuando del mismo ambiente proservio, bien nutrido de dinero y falsedades.

Una de estas inyecciones a la tesis servia podría resultar el drama "Sarajevo" que actualmente escribiría Jean Paul Sartre sobre base de los documentos preparados por el biógrafo de Tito, Vladimir Dedijer, y por encargo de Belgrado. Nosotros hemos enviado nuestro libro "Bosnia y Herzegovina" al señor J. P. Sartre con una carta aclaratoria, pero nuestras expectativas y esperanzas han quedado defraudadas por el mutismo absoluto por parte del famoso escritor francés.

Pero no importa. No cederemos. No todo es éxito en la vida del hombre. Hay también pérdidas y reveses, En estos diez años nosotros hemos tenido pérdidas. Dos socios y colaboradores se trasladaron a otros países. El Dr. A. Belić es actualmente profesor en un colegio universitario norteamericano y el Prof. V. Nikolić milita con su "Revista Croata" en Barcelona.

Pero tuvimos pérdidas mayores aún, irreparables. Los poetas Víctor Vida y Srećko Karaman, uno dinámico y afable, el otro taciturno e introvertido, que paseaban por las espléndidas avenidas de Buenos Aires, soñando con un mundo de sombras para los hombres comunes, pero un mundo que para ellos era real, fueron llamados por la Providencia a la eternidad. El padre Dr. Carlos Kamber, que pasó por las calles de Buenos Aires y terminó en Toronto, Canadá, es otra pérdida para nosotros. Era un sacerdote de talento oratorio excepcional, un periodista y organizador que dejó detrás de sí la más grande iglesia croata en exilio, un campo de deportes con salón de conferencias y el cementerio para nuestra colectividad de aquella ciudad, donde el también, entre los primeros, descansa para toda la eternidad. Y el Dr. Rodolfo Luque, intelectual y publicista de primera categoría, editorialista de "La Prensa", uno entre los cinco o seis mejores diarios del mundo, un amigo croata que tuvo el "gusto y coraje" de Descartes para buscar y descubrir las verdades. Su muerte engrosa irreparablemente el rubro de pérdidas de la revista STUDIA CROATICA y de todos nosotros, argentinos y croatas. Pero la serie de pérdidas no paró ahí. El Dr. Carlos A. Erro, profesor, erudito y escritor argentino, ex presidente de SADE, un celoso defensor de la libertal humana, colaborador de nuestra revista y defensor público de nuestro socio Prof. Nikolić, junto con otro defensor intrépido (le la libertad, el Dr. Alejandro Dussaut —en momentos que lo perseguían las autoridades francesas a pedido de la Belgrado comunista, también abandonó este valle de lágrimas, dejando un vacío profundo en las filas de nuestros amigos y la vida cultural argentina. El Dr. Ernest Pezet, colaborador de nuestra revista, ex presidente de la comisión inter parlamentaria francesa, también se trasladó a la eternidad.

Siendo una de las oaracterísticaas específicas del hombre vivir en la comunidad con sus semejantes más allá del mundo visible, ruego a los presentes se levanten y en un instante de silencio dirijan suspiros de oración por el eterno descanso de nuestros amigos desaparecidos.

Pero no es solamente a los muertos que nosotros debemos gratitud y afecto también a los que viven. Hay una larga discusión acerca del problema de quién es el verdadero promotor del progreso de la historia —si el individuo o las masas—. El problema fue vivamente discutido también entre los tan llamados populistas rusos y sus marixstas ortodoxos. Los primeros daban preferencia a los individuos, a las personalidades eximias y heroicas, y los otros a las masas. Sin optar personalmente por unau otra opinión, quiero tocar otro problema, muy antiguo, pero nuevamente suscitado por la filosofía marxista. ¿Determina la realidad, especialmente la realidad social, a la conciencia humana o la conicencia humanes a la realidad? Aquí tampoco quiero tomar una posición definitiva. Nihil fit in intellectu nisi prius in sensibus (Nada acontece en el intelecto si no fue primero en los sentidos) es un principio también de la filosofía perenne. Pero el intelecto humano, formado una vez y nutrido por lo sensible, introduce nuevos elementos, modifica la naturaleza, creando el campo de la cultura. ¿Dónde, de acuerdo a estas dos premisas, estaban nuestro Instituto y la revista STUDIA CROATICA poco más de diez años atrás? El mundo real no los conocía. Existían en la mente de unos hombres que soñaban con ellos, que comunicaban la idea de uno a otros, dibujando con colores rosados su necesidad, sus objetivos, sus posibilidades y medios para su realización. ¿El individuo o las masas? Yo no sé, pero en este caso nuestro la idea brotó en la mente de hombres individualmente determinados. A golpes insistentes de uno de ellos se ha forjada la idea y convertido er realidad. Sin su voluntad inquebrantable y el sacrificio de recursos materiales, la emigración croata en la Argentina y en el mundo en general, estaría mucho más pobre, desconocida. La idea y la realización y organización de nuestro Instituto y la revista STUDIA CROATICA son hijos predilectos de nuestro actual vicepresidente, el señor Juan Rojnica. Si el idealismo significa también el sacrificio sin recompensa, los sacrificios de este señor y amigo desmienten a los pesimistas de toda clase en cuanto a la naturaleza humana. Considero, pues, justo que demos un aplauso fuerte y nutrido como recompensa a quien no la pide, pero bien la merece. (Aplausos).

Junto con el señor Rojnica se destacaron también otros colaboradores en el proceso de realización de esta idea que podemos considerar a justo título como suya. El Dr. Mateo Luketa; el señor Ivo Bogdan, el primer director de la revista quien le dio estilo, orientación y un alto nivel cultural: el señor Branko Kadić su primer secretario y traductor incansable; el Dr. Milan Blažeković, dos veces presidente del Instituto y un asiduo colaborador de la revista y el Dr. Radovan Latković, quien también aporta moral y materialmente, son los colaboradores que con más entusiasmo abrazaron la idea de nuestro actual vicepresilente y la llevaron adelante, trasponiéndola al mundo real. Para todos ellos nuestro Instituto ha preparado pergaminos recordatorios a este modesto pero para nosotros importante decenio de actividad.

Esta es, a grandes rasgos, la historia de los diez años pasados de STUDIA CROATICA. ¿Pero qué podemos decir con respecto al futuro? ¿Podemos esperarlo con optimismo?

La realidad alrededor nuestro es deprimente. Las condiciones generales de las comunidades —nacionales e internacionales— han empeorado considerablemente en el curso de estos diez últimos años. La característica fundamental de los días en que vivimos, son las extremismos y la violencia. La acción subversiva corroe sin cesar los fundamentos de nuestra sociedad que está tambaleando. Lo peor es que las mentes hasta ahora más claras están confundidas. Todos los sistemas de pensar o de acción, todos los "ismos" se han hecho sospechosos. Hasta el mismo catolicismo se divide en dos corrientes, acusándose recíprocamente por el izquierdismo o el conservadorismo extremos. La violencia empieza a brotar también en el seno de la doctrina que se consideraba la doctrina del Amor. "Los mismos teólogos, podríamos repetir con J. L. Vives, se atacan unos a otros, con encono de gladiadores, mientras están discutiendo sobre la caridad".

Es lógico, es natural que todos estemos preocupados por nuestro futuro inmediato. En estos mismos momentos en un país vecino proclaman a un marxista como presidente nacional. Algo que hace 10 ó 15 años nadie admitiría ni como una posibilidad lejana. ¿Qué sucederá, si el marxismo es la mayor fuente de subversión en la oposición y de terror en el poder? ¿Cuál es causa de esta situación que nos preocupa, nos atemoriza?

También aquí en nuestra patria Argentina el problema se está discutiendo. La opinión de un autorizado colaborador de "La Prensa" descubre la causa principal de la actual crisis político-social en el mundo latinoamericano en la degeneración de su clase política. La élite es la que da la vida y salud a todo el cuerpo social. La seriedad cientifica al respeto de Pareto, de Mosca o de R. Michels está en fondo y el resultado hay que tomarlo también con seriedad.

Si se me permite emitir una opinión personal, yo diría que Ias apreciaciones del mencionado colaborador de "La Prensa" son sólo parciimente verdaderas. No es suficiente constatar la enfermedad de la clase política y explicarla con expedientes paliativos. Huelga entrar al fonda del problema. La clase política es un fenómeno, en primer término, cultural. Es necesario buscarle aquel numenon kantiano, numemon cultural precisamente de la clase política del mundo latinoamericana y del mundo del mundo libre. Esta clase, de acuerdo a la opinión de W. Roepke, entró en la historia bajo la etiqueta "liberal-burguesa". Su distintivo formal y específico, en comparación con la clase, digamos, aristocrático-feudal, es la libertad. Pero ¿la libertad de qué y para qué? Estas preguntas nos llevan al campo de la cultura. Aquí estamos ante la última pregunta que voy tocar solamente a título de tratarse de una reunión de carácter netamente cultural. ¿Qué es la cultura?

Para no abusar más de la paciencia de ustedes, señores, invoco para este fin al nombre de André Malraux. Francia sigue siendo entre las primeras naciones en lo tocante a la cultura intelectual. A. Malraux es la figura clave entre sus intelectuales en la actualidad. En sus obras Las Voces del Silencio y El Museo Imaginario de la Escultura Mundial, ha expresado su concepción de la cultura. Contrariamente a Heidegger y Sartre, que consideran al hombre como un "ser para la muerte", dice un conferencista belga Malraux lo considera "un ser contra la muerte". En el arte, en la cultura "creamos imágenes lo bastante poderosas para negar nuestra nada..." Debemos estar orgullosos de ser hombres porque continuamos viviendo después de la muerte de Dios, en la cultura accidental. El humanismo de la misma debería ofrecernos un substituto por la pérdida de Dios, que ha muerto. El arte puro, el mundo diferente del que vemos cotidianamente, es el mundo que nos hace resistir y sobrevivir la muerte. Pero hay que dar la vuelta hacia el arte sagrado de miles de años atrás, cuando el hombre primitivo con su arte de una y dos dimensiones anunciaba sus "conocimientos" sagrados. El arte occidental demasiado hedonista debe restablecer el diálogo con el mundo imaginario de las culturas pasadas. Sus restos muertos nos hablarían silenciosamente "cuando no existe más ni Dios ni Cristo". Pero poco vale el arte, si al final Malraux dice: "El tiempo fluye, quizás hacia la eternidad y ciertamente hacia la muerte". Además, se recalca, Malraux considera que la cultura es la "herencia de la nobleza mundial", reservada para una "minoría feliz" —happy few, como dijo recientemente un comentarista al referirse a la última reunión de la UNESCO en Venecia.

El arte y la cultura así concebidos no resisten a las exigencias individuales ri colectivas. El individuo, sin mirar su condición social, quiere saber, por dónde lo lleva su destino definitivo, y las masas piden acceso a los bienes le cultura. Contrariamente a Malraux que dice que el hombre nace cuando Dios muere, su conacional C. Marcel subraya que el hombre agoniza cuando Dios muere. En efecto, el humanismo europeo, la cultura actual, lo que vale para todo el mundo occidental, no sabe contestar ni al individuo ni a las masas. Para la elite "la liberté c'est la propriété", como lo había formulado Voltaire y para los desheredados la violencia como método de destrucción de la sociedad falsamente libre. El enfrentamiento de estas posiciones ara teoría y, todavía más en la práctica, constituye lo visible y aterrador que presenciamos. Los inmovilistas y los progresistas del padre Theilard de Chardin parece que no supieron entenderse.

Pero no hay que ser pesimistas. Quien sabe aue se está ahogando, bracea. El mundo libre, verdadero líder del mundo en general, es*á consciente del peligro y ya está braceando. El mismo Malrux con su "moneda del absoluto —la monnaie de l'absolue— invoca la necesidad de saber por dónde hay que bracear. Charles Moeller, al analizar el Opus de Malraux, acota: "La crisis del humanismo europeo de la cual Malraux es testigo privilegialo... proviene de la desaparición de lo absoluto en el mundo actual, y la necesidad de volverlo a halar mientras par lo demás, se supone vo poder creer más en Dios". El filósofo español Ortega y Gasset a sa vez agrega que "el hombre empieza cuando empieza la técnica". Pero ¿no significa esto regresar otra vez al substituto de lo eterno? Ortega contesta: "Si nuestra existencia no fuese ya desde un principio la forzosidad de construir con el material de la naturaleza la pretensión extranatural que es el hombre, ninguna de esas técnicas existiría. El hecho absoluto, el puro fenómeno del universo que es la técnica, sólo puede darse en esa extraña, patética combinación metafísica de que dos entes heterogéneos —el hombre y el mundo— se vean obligados a unificarse, de moda que de uno de ellos, el hombre, logre insertar su ser extramundano en el otro, que es precisamente el mundo".

Reconozco modestamente y de acuerdo a la opinión de muchos, que en este intento de insertarse demasiado en el mundo, el hombre moderno, especialmente el occidental, ha olvidado su propia heterogeneidad, ha desnutrido peligrosamente sus raíces metafísicas, se ha aferrado a su sociedal de abundancia, sin darse cuenta clara ide que la técnica en su significado del hecho absoluto ola abundancia no saben contestar nada ante la muerte, que es la tragedia definitiva del individuo y el universo.

Sintiendo la heterogeneidad del hombre y el mundo de los hechos absolutos, un poeta croata al comienzo de este siglo —Ante Branimir Šimić— preguntó enfáticamente, anticipándose en cierto sentido a Ortega: "¿Quién nos puso junto con este extranjero?" refiriénlose a su propio cuerpo. En efecto, pareciere que, sin este ¿QUIEN? el hombre no puede vivir. La cultura sin valores absolutos degenera, muere. Y el hombre con ella.

Para terminar: Alguno de ustedes habrá pensado que estoy creyéndome un gigante, mientras soy un enano. Estoy de acuerdo con la observación. La salud de un gran organismo viviente tiene sus venas y aortas, pero también sus capilares. Si éstos empiezan a fallar, el organismo se enferma y muere. Nuestra reunión de esta noche, sin subestimar a los señores que representaron a la República Argentina en organismos internacionales de primera categoría, es un capilar en comparación con las reuniones de la UNESCO, el gobierno mundial de la cultura universal, donde se desarrollan con lujo las teorías más variadas de la cultura. Esto es lo que me otorga el derecha a jugar al gigante considerando también a nuestra tabor como un capilar dentro de ese gran organismo que es la UNESCO. Este es el sentido de nuestra actividad y los esfuerzos por seguir publicando STUDIA CROATICA. La integración de cultura no sólo en sentido horizontal, hacienlo colecciones para los museos reales a imaginarios, sino también vertical buscando el eje central, el sentido de la existencia humana. Las voces de la UNESCO acentúan la corrección de las concepciones de Malraux sobre la cultura y su sentido. Ya no más el pasado, sino el futuro es al que debemos dirigir los ojos. La personalidad humana debe ser centro de la cultura. Pero de cultura no solamente técnica, sino de una cultura que sabe decirnos algo absoluto que irradiará la total existencia de la humanidad. Hay que olvidar un poco la cultura "del sombrero y guantes de noche" y buscar la solidaridad de todos.

 


"FREIE PRESSE" SOBRE "STUDIA CROATICA"

"Freie Presse", el diario alemán en la Argentina que se edita en Buenos Aires, publicó en su edición del 23 de septiembre de 1970 la nota referente a la revista STUDIA CROATICA, que a continuación transcribimos en la versión castellana: "STUDIA CROATICA (Revista para los estudios políticos y culturales. Se publica en Buenos Aires trimestralmente, patrocinada por el Instituto Croata Latinoamericano de Cultura, Carlos Pellegrini 743).

"Tenemos ante nosotros el número doble de casi 100 páginas, correspondiente al tercero y cuarto trimestre (en realidad primero y segundo, Obs. de la Red. de S.C.) del año 1970, undécimo de su publicación, preparado en una forma muy correcta y gráficamente agradable, con una redacción castiza sin reproche.

"Los artículos son en su totalidad de un nivel muy elevado, con muchas citas e indicación completa de las fuentes. Así es, par ejemplo, el caso del artículo principal "El Cardenal Stepinac", donde el autor, F. Nevistić, en sus argumentos sobre la vida, la obra y el martirio de este príncioe eclesiástico croata, que después de 15 años de encarcelamiento impuesto por las autoridades comunistas yugoeslavas, murió en 1960, hace una gran apología, un verdadero estudio filosófico, provisto por citas, empezando desde B. Russell hasta M. Heidegger para demostrar que escribir sobre temas religiosos no es «anticientífico» hoy en día.

"En todas las páginas de la revista se siente un fuerte nacionalismo croata de tinte anticomunista que se acentúa más por la opresión servia, como también una neta posición católico-clerical, reflejada igualmente en opiniones personales de los autores. Así, en el número presente, dentro de los cinco artículos principales, cuatro disertan sobre temas religiosos y de ocho libros presentados, tres se ocupan de temas similares.

"Desde este punto de vista, la revista STUDIA CROATICA puede representar para los croatas y los que se interesan por los problemas de Croacia la lectura de un nivel cultural categóricamente elevado y de valor mvy serio". (La nota está firmada por: JyK.)

 


VIGESIMO ANIVERSARIO DE LA REVISTA CROATA

Veinte años de existencia de esta publicación cultural-literaria marcan una fecha y ofrecen un testimonio no sólo de la actividad y creación de los emigrantes croatas, de su conciencia político-cultural, sino al mismo tiempo significan también orgullo de todos los croatas en la Patria. Por eso también desde allí los colaboradores participan cada vez más en sus páginas con el propósito de realizar el objetivo que la Revista Croata - Hrvatska Revija había previsto y fijado como su objetivo y programa vital: "Servir exclusivamente a Croacia y a su lucha por la independencia nacional de los croatas".

Hace veinte años, precisamente el 9 de marzo de 1951, fue publicado en Buenos Aires el primer número de la Revista. Invitando a la colaboración, los redactores de esta revista en aquel momento la más representativa en el idioma croata fuera de la Patria, los escritores croatas el profesor Dr. Antonio Bonifačić y el profesor Vinko Nikolić decían también. lo siguente: "Todos estarnos unánimes en cuanto a la gran necesidad de una publicación de carácter cultural-literario y en cuanto a la realización definitiva y satisfacción de la misma, prestos a sacrificios extremos para hacer realidad un vocero cultural libre e independiente que estará al servicio únicamente de la Patria, defendiendo intrépida men te, decidida y claramente los grames e inmutables ileates del pueblo croata".

A lo largo de estos veinte años de su vida Hrvatska Revija - Revista Croata siguió fiel al sendero y programa así delineados y, gracias a! espíritu emprendedor, aplicación y talento de organizador de su redactor el Prof. V. Nikolić, la revista logró atraer alrededor suyo no solamente las plumas más destacadas de la vida cultural y política croata, sino que se convirtió en el órgano común a todos los croatas, tanto de los emigrados como de .aquel.'os que siguieron en. la Patria. En sus páginas aparecen artículos, estudios, ensayos, prosas y poesías de los autores más destacados en la emigración —políticos, economistas, sociólogos, historiadores, teólogos, juristas, filósofos, publicistas, poetas y narradores— como ser: el prof. Vinko Krišković, prof. Felipe Lukas, el arzobispo Ivan Šarić, el Dr. Dominik Mandić, el prof. St. Ratković, el prof. Sakač, Ivan Meštrović, el Dr. Kruno Draganović, José Kljaković, el prof. Antonio Bonifačić, Francisco Preveden, Bogdan Radica, Ivo Bogdan, el Dr. J. Petrićević, el prof. D. Zanko, los doctores F. Nevistić, B. Perović, M. Blažeković, K. Vasilj, Ivan Tomas, Viktor Vida, Srećko Karaman, Lucijan Kordić, M. Rakovac, Ivo Lendić, Alan Horić y tantos otros. Desde su primer número y bajo la influencia de las nuevas condiciones políticas y un nuevo rumbo cultural en el inundo íntimamente ligados con los granles acontecimientos y cambios culturales generales acaecidos después de la última gran guerra, la Revista Croata somete, en estas nuevas condiciones, a un análisis riguroso y objetivo todos los fenómenos mencionados con el único fin de ubicar correctamente el papel y el lugar de los croatas en ese acontecer y esclarecer la lucha nacional croata por su libertad nacional y política como también la contribución de sus hombres representativos en el mismo acontecer, sea en campo estrictamente croata o internacional.

Analizando dichos acontecimientos a la luz de la objetividad y dentro de un marco de verdad, cada número de la Revista Croata despierta el interés y, de vez en cuando, también vivas observaciones y discusiones no sólo entre sus lectores y colaboradores, sino también en los órganos publicitarios internacionales. En consecuencia, por ésta su posición, la revista se expone cada vez más a los conflictos abiertos y más agudos con aquellas corrientes político-culturales, opuestas a los deseos generales del pueblo croata, lucha que la revista interpreta, lo que le origina la prohibición de publicación y a su director persecuciones y expulsiones. No obstante o justamente por eso, todas estas prohibiciones y persecuciones confirman la importancia y gran responsabilidal con que carga la Revista: la defensa y la afirmación, ante el público mundial, de los valores culturales y las posiciones políticas de un pueblo de viva conciencia estatal y de su pasado, privado por momento de la libertad e independencia nacionales.

Junto con esta tarea, la Revista Croata y su director cumplen también con las necesidades más amplias de carácter literario o político, con ediciones esporádicas entre las cuales vale mencionar el libro de memorias del mundialmente conocido escultor croata Ivan (Juan) Meštrović; una colección de estudios históricos de Jere Jareb y dos volúmenes de la obra del mismo director de la Revista Croata, titulada Pred Vratima Domovine (Ante la Puerta de la Patria), dando una visión sinóptica de la vida cultural y política de la emigración croata, obtenida del contacto personal entre el autor y los visitados por él con tal propósito.

MILAN RAKOVAC

 


SOBRE LA UNIFICACION DE LAS PROVINCIAS "ITALIANAS"

El 16 de noviembre de 1970 se efectuó un acto público en Buenos Aires en que se habló sobre el proceso de unificación italiana. Junto con los miembros del Círculo Triestino que agrupa a los nativos de Friul, Venecia, Istria y Trieste, se hallaron también representantes diplomáticos y consulares de Italia en la República Argentina, encabezados por el embajador doctor Giuseppe Basso y el cónsul doctor Pascual Calabro. El orador principal fue el ingeniero Gianni Bartoli, ex alcalde de Trieste entre 1949 1957. De acuerdo a "La Prensa" del 16 de noviembre de 1970 el Ing. Bartoli ha dicho que "aún hoy Istria y Dalmatia no pertenecen a la nación italiana".

A continuación reproducimos lo que dice ENCICLOPEDIA ITALIANA, Tomo XII, publicado en plena época del dominio "irredentista" del fascismo en 1931, casa editorial Giovanni Trecconi :

"Quanto alla lingua parlata dalla popolazione della Dalmazia, l'ultimo censimento austriaco 1916 dava 610.000 Croati e Serbi contra 18.000 Italiani, cioè un rapporto del 2,8% d'Italiani. Infatti gl'Italiani, che rapresentavano il 12,5% della popolazione nel censimento del 1865, andavano ufficialmente diminuenlo al 5,8% nel 1880, al 3,1% 1890 e al 2,6% nel 1900. Secondo poi l'ultimo censimento nel regno S.H.S. (1921) in Dalmazia non sarebeero rimasti addirittura che il 0,7% d'Italiani; contro il 98,6% di Croati e Serbi". En cuanto a la distribución religiosa, la misma fuente dice: "Catolici 82,8 %" y "ortodossi 17%.

Refiriéndose a la representación política en el parlamento central de Viena la misma Enciclopedia dice que en 1885, antes de la aplicación de derecho general, hubo 9 diputados de Dalmacia. Dos fueron italianos y 7 croatas. En las primeras elecciones después de haberse introducido el derecho de voto general (1895) fueron elegidos 9 diputados —todos croatas y ningún italiano—. Concluyendo su información sobre el status político de Dalmacia la mencionada Enciclopedia italiana dice: "Cedute tutte le reppresentanze municipali, ecceto quella di Zara, nelle mani di Croati, croatizzate tutte le scuole elementari e medie, eccettuate quelle di Zara, esclusi dalla camara di Vienna, gl'Italiani erano ridotti alla quasi inesistenza politica".

El señor Bartoli lamenta la "mutilación" de los frutos de la victoria conseguida en la I guerra mundial. Si el invoca la victoria de aquel entonces, Tito podría invocar la victoria de la II guerra mundial. Ex facto oritur jus, deberían instruir al Ing. Bartoli los doctores Basso y Calabro aclarándole que el último hecho, tiene más fuerza que el primero. Además, la "victoria" de la I guerra mundial no pudo otorgar a los italianos ningún derecho superior al derecho de autodeterminación de la mayoría más absoluta de los croatas en Dalmacia. Ciano anota en sus Memorias que los italianos no tienen nada que buscar en Dalmacia excepto algunas piedras venecianas. En consecuencia ¿qué sentido puede tener el "irredentismo" del Sr. Bartoli?

"Tutto cio che c'e in noi di umano, ci grida que la politica, per cuanto vasta possa esservi la parte dell'arte e della tecnica, è qualcosa di intrisecamente morale: una perfidia, una iniquità che si dice commessa nell'interesse dello Stato, e una colpa politica. La prima condicione politica di una buona politica ei d'essere giusta", así reprodujo "Osservatore Romano" las enseñanzas maestras de Maritain sobre la política cristiana. Comentándolas, el órgano semioficial del Vaticano agrega: "Una concezione cristiana ed una concezione non cristiana mella politica sono cosi inevitabilmente divise. Purtroppo esserviamo che anche certi catolici rinnegano l'idea stessa di una politica vitalmente cristiana... No credendo che alla forza ma non credendo anche se non ai cio che si vede di primo occhio, si fa di ogni grandezza a condizione che non abbia sotto terra nè fondamenta,, nè radici". (Osservatore Romano del 21 de junio de 1970, pág. 3).

No podemos entender al Sr. Bartoli. Si no cree en el derecho como un principio superior que, Hesiodo ya aseguró ser un specificum del hombre frente a los animales, entonces debe aceptar el "derecho" de la fuerza brutal. Si "su" Italia democristiana no quiere reconocer el derecho de los croatas en Dalmacia, donde representan una mayoría absoluta desde más de mil años, tendrán que reconocerlo por fuerza que nos impone a todos el comunismo internacional. El "irredentismo" italiano invoca automáticamente al bolchevismo soviético que debería garantizar el derecho de una mayoría incontestable y milenaria. El Sr. Bartoli y la representación diplomática de la Italia democristiana hacen un servicio muy dudoso a la causa cristiana y a sus aliados occidentales.

En cuanto a la "italidad" de Istria, recomendamos al Sr. Bartoli el número 36-37 de 1970 de Studia Croatica, pág. 49-55.

 


MICRONOTICIERO

- El Dr. D. Mandić, octogenario franciscano croata e historiador de renombre internacional, fue distinguido por el Instituto Biográfico Norteamericano, haciéndolo figurar en la lista de las personalidades más destacadas de ese país para e! año 1970.

- El Dr. Luis F. Leloir, científico argentino fue distinguido con el premio Nobel de Química 1970. El sabio argentino se destacó por su descubrimiento de los nucleotidos de azúcar y de la función de éstos en la biosíntesis de los nitrados de carbono. A los numerosos agasajos efectuados en. honor del nuero sabio argentino, la revista Studia Croatica hace su modesta adhesión.

- Alejandro Solyenitzin, ingeniero y profesor ruso, fue distinguido con el premio Nobel de Literatura año 1970. Como ya de costumbre, las autoridades "democráticas" de Kremlin han prohibido al ilustre escritor presentarse y recibir el galardón. En el "Primer Círculo" Solyenitzin pinta a la camarilla comunista le Belgrado con colores que nadie le puede envidiar.

- El Dr. F. Pušković leyó el 22 de septiembre de 1970 su trabajo: El método costaricense para detectar trichomonas vaginales inmóviles en la reunión del XIII Congreso ginecológico-obstretico argentino que se efectuó en septiembre ppdo. en la ciudad de Córdoba. Concurrieron más de 1100 delegados de varios Estados latinoamericanos y de EE.UU. El Dr. Pušković es un ginecólogo croata, residente en la ciudal de Paraná y muy activo dentro de la colectividad de su nacionalidad.

- El presidente de los EE.UU., R. Nixon efectuó una visita a Yugoeslavia en mes de septiembre ppdo. Además de la capital yugoeslava —Belgrado— Nixon visitó también la capital de Croacia —Zagreb—, recalcando él mismo lo inusitado de esta su visita. Este paso de Nixon coincide con la agudización de la crisis interna de Yugoeslavia gracias a la cuestión nacional sin solución en aquel país multinacional. Los verdaderos motivos y los propósitos de la visita de Nixon permanenecen desconocidos y son objeto de muchas y más variadas conjeturas.

- Miro Gal, presidente de los Croatas Unidos de América, residente en Nueva York, fue nombrado el 25 de septiembre de 1970 por el señor ministro de Relaciones Exteriores de los EE.UU. —William P. Rogers— como consejero del Comité de Consejo para la política norteamericana internacional. Consideramos esta iniciativa del Secretariado del Estado muy oportuna. A nuestro conacional felicitamos, creyendo de que cumplirá su nuevo deber en toda la amplitud y el significado que le corresponde.

- La Santa Sede y el gobierno comunista yugoeslavo reestablecieron, en septiembre ppdo., las relaciones diplomáticas, nombrándose por parte yugoeslava un embajador en el Vaticano y el Pro-nuncio Apostólico por parte del Vaticano en Belgrado. El 12 de noviembre el Papa Paulo VI recibió las cartas credencialias del embajador yugoeslavo, V. Cvrlje, que se destacó durante la última guerra mundial entre otras cosas como francotirador contra las estatuas sagradas —madre de Dios o del Cristo crucifijo— rompiéndoles las manos, las narices, etc. Para el 12 del mes de diciembre está prevista la visita al Vaticano por parte del mariscal Tito, que hizo asesinar más de 400 sacerdotes católicos durante y después de la última guerra mundial. El cardenal Stepinac es su más preclara víctima inocente.

A veces el mutismo puede resultar el mejor de los comentarios.

- Željko Franulović, estudiante de derecho, súbdito yugoeslavo —nacionalidad impuesta por fuerza—, hijo de Croacia, conquistó en juegos individuales el campeonato internacional de tenis en Buenos Aires para el año 1970, y recibió la copa del gran diario argentino "La Prensa".

- "La Nueva Provincia" del 11 de mayo de 1970 anotó de que Pedro Tutavac co-director del periódico croata "Svitlenik" (El Faro) ha traducido algunas estrofas del "Martin Fierro" recalcando que este sería el primer intento de verter los versos criollos al idioma croata. La verdad, también, la señorita Mira Padjen publicó varias estrofas de "Martín Fierro" en la "Hrvats'ka Revija" (Revista Croata) que actualmente está publicándose en Barcelona.

- El Ing. Esteban (Stjepan) Horvat, último rector de la Universidad croata de Zagreb durante la independencia de Croacia restablecida durante la segunda guerra mundial, fue agasajado en las dependencias del Club Cultural Croata Argentino en Buenos Aires a iniciativa de sus amigos personales con motivo de cumplir 75 años de vida. El coro croata "Jadran" ejecutó varias composiciones entre las que hubo una del mismo Ing. Horvat. Saludado por el presidente del mismo, por varios oradores, representando a instituciones culturales croatas en Buenos Aires, fue ofrecida una comida de amistad para más de 150 personas. En la misma oportunidad los ex alumnos del Ing. Horvat le entregaron un obsequio recordatorio de una valiosa pulsera. El Ing. Horvat trabaja en el Instituto Geográfico Militar Argentino, destacándose por sus trabajos científicos de la especialidad de geodesia lo que le ha valido el prestigio internacional. Con un discurso medido y ponderado, el Ing. Horvat agradeció a todos, recomendando un apego y el amor por Croacia y la Argentina, nuestras dos patrias a que debemos todo. El agasajo se efectuó et 28 de noviembre de 1970.

 


Reseña de libros

Juan Maler, Die Grosse Rebellion — Studienreise durch cine Welt am Abgrund

(La gran rebelión — Un viaje de estudios por un mundo sobre el abismo). Buenos Aires, 1969 (Reproducción e impresión: Fotomecánica Estrada S. R. L. y Establecimiento Gráfico Typoset S. R. L.), pp. 500.

En su introducción el autor manifiesta que es posible que a pesar de su escrupulosidad y del riguroso control de las fuentes los hechos presentados en su obra acusen lagunas. Por lo tanto, el autor estará agradecido por las correspondientes observaciones.

Aunque este libro no parece ser destinado al público general de habla alemana de la República Argentina, pues la Editorial Juan Maler, Bariloche, lo suministra por correo a los posibles interesados, o a pedido de los mismos, me referiré al capítulo "Yugoeslavia" (p. 484-490), no tanto debido a errores factográficos y aseveraciones inexactas que voy a mencionar, exempli gratia, sino por la repetición en dicho capítulo de asertos basados en la propaganda yugoeslavo-comunista, o servia, que deberían ser superados por lo menos en las obras de autores que se creen haber descubierto enfoques capaces de explicar los acontecimientos del pasado, justipreciar el presente y entender lo que vendrá en el futuro.

Por ejemplo, el último Obrenević (Alejandro) fue asesinado en 1903, más bien por razones dinásticas y de política exterior, y no en 1906 a raíz de un caso de corrupción, como dice el autor.

La historiografía griega y búlgara seguramente no apoyará a Maler cuando escribe que "en la guerra de 1912 eran los connacionales de Pedro I (Karageorgevich) quienes, además de su propia patria, Servia, liberaron también a Grecia, Bulgaria y Montenegro del yugo turco".

No es correcto afirmar que con la muerte de Pedro I en 1922 y la ascensión al trono de Alejandro I, se produce la colaboración parlamentaria de los croatas. La persona de aquel rey no ha sido en ningún momento impedimento a tal colaboración, pues en su nombre actuaba como regente su hijo Alejandro.

Bulgaria no ha sido miembro del "Pacto de los Balcanes" de 1934 con Yugoeslavia, Grecia, Rumania y Turquía, ya que este pacto había sido en parte dirigido centra Bulgaria.

Es muy dudosa y atrevida la teoría, la que también el autor comparte, de que el rey Alejandro se empeñaba en reducir la influencia franco-inglesa en los Balcanes y que el paso previo de esta política fue la separación de la Logia Gran Oriente de Francia. La insinuaciones de que la masonería estuviese implicada en el atentado de Marsella de 1934 para que Yugoeslavia quedara bajo su influencia, representan una de las ideas básicas de este libro en general, pera en nada comprobadas. El ejecutor de este hecho no ha sido miembro del Movimiento "Ustasha" como dice el autor, sino de la organización macedónica IMRO.

En cuanto a quien los ingleses toman prisionero y envían a Kenya no se trata del rey Pedro II sino del príncipe Pablo.

Respecto a los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, es difícil coincidir con Maler en varios aspectos. Es casi sorprendente su poco conocimiento sobre las regiones que componen el territorio étnico e histórico de Croacia. El autor dice con extrañeza: "Se reclaman has-ta las regiones como Boca di Catarro, Sandzak (Montenegro), Bosnia, Herzegovina y Dalmacia". Referente a Bosnia y Herzegovina remitimos a Maler la edición especial de la revista Studia Croaticn bajo el título "Bosnia y Herzegovina — Aportes al esclarecimiento del origen de la Primera Guerra Mundial" (Buenos Aires, 1963, pág. 343).

Con respecto a Dalmacia mencionaremos tan solo que el título diplomático de Croacia desde el siglo X hasta el siglo XIII era Regnum Croatiae et Dalmatiae y a partir de dicho siglo Regnum Croatiae, Sclavoniae et Dalmatiae. Reclamar a Dalmacia, cuna del estado croata eh el Medievo, pueden hacerlo sola y únicamente los croatas. Cuando lo hicieron los italianos y parcialmente lograron sus propósitos mediante los Convenios de Roma del 18 de mayo de 1941 provocaron el descontento de los croatas de Dalmacia para con su propio Estado recién establecido, e incitaron con su apoyo a la minoria servia de Dalmacia y de partes de Bosnia y Herzegovina, bajo la administración militar italiana, a rebelarse contra el Estado Independiente de Croacia. En la actitud italiana y de los Aliados Occidentales junto con la Unión Soviética hay que buscar el origen del comunismo, "movimiento de liberación nacional", como se lo llamaba, y no en el supuesto "genocidio" de servios y matanzas de "700.000 greco-ortodoxos" perpetradas por los ustasha-comandos "acompañados o conducidos por los sacerdotes católicos y monjes que con la pistola o ametralladora en la mano ofrecen «la cruz o la muerte» a las indefensas mujeres y niñas".

Si fuera así, como lo quiere esta propaganda, ¿cómo se explica —para mencionar solamente un ejemplo— que el gabinete del gobierno croata lo integrara un servio-ortodoxo de Bosnia (Dr. Sava Besarović), o la presencia de dos generales de la religión ortodoxa en el ejército croata, siendo uno de ellos por un tiempo jefe del estado mayor?

Es pues sorprendente hasta qué punto el autor sucumbió a la propaganda comunista, o realista servia (obras de Viktor Novak, Edmond Paris, A. Miller, etc.), que opera con cifras horrendas de víctimas y narra episodios increíbles para encubrir, o si fuera necesario justificar, sus propios crímenes cometidos durante y después de terminada la guerra y que no escaparon a la atención del autor. Pues Juan Maler, evidentemente con conocimiento de detalles, describe las matanzas del ejército croata cerca de Bleiburg, entregado a los partisanos de Tito por los ingleses, una vez depuestas las armas. Menciona también la exterminación de la minoría alemana en Yugoeslavia, desde el anciano hasta el bebé, y critica severamente al gobierno de la República Federal Alemana por defender estos crímenes yugoeslavos, por prohibir la actividad de las organizaciones croatas en el territorio alemán y por proteger a los diplomáticos yugoeslavos que habían participado activamente en tales crímenes. Más aún, el autor acusa al gobierno alemán, que, en su afán de proteger a los criminales yugoeslavos, nunca reclamó indemnización alguna por las víctimas de la minoría alemana expulsada de Yugoeslavia.

A pesar de cierta inconsistencia y desequilibrio de juicios en la parte histórica criticada por nosotros, la imagen actual del estado de cosas en Yugoeslavia es muy acertadamente descripto por el autor. Dudamos, sin embargo, que los franc-masones tengan algo que ver con las reacciones de Tito en la crisis provocada por la invasión soviética de Checo-Eslovaquia.

Milan Blažeković

 

Ernest Bauer: Glanz und Tragik der Kroaten, Ausgewählte Kapitel der kroatischen Kriegsgeschichte

Verlag Herold, Viena, 1969, pp. 107 (Esplendor y la tragedia de los croatas, capítulos seleccionados de la historia bélica croata).

El autor de esta sucinta reseña de la histeria de guerra de los croatas era docente de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zagreb. Se exilió en 1945 y desde entonces colabora en distintos institutos científicos y en la prensa de habla alemana. Publicó varios ilbros, entre otros Los croatas en la guerra de treinta años.

En diez capítulos, Bauer resumió la participación de los croatas en los campos de batalla europeos desde su llegada al Adriático hasta el término de la Primera Guerra Mundial .

En el primer capítulo trata del origen y primera morada de los croatas para interiorizar al lector sobre esos datos pocos conocidos en el extranjero. Subraya en seguida la peculiaridad trágica que hilvana el proceso político de los croatas, quienes por motivos político-históricos y geopolíticos no lograron integrar en una unidad su territorio nacional. Por habitar un territorio en el que se entrecruzan los intereses de varias potencias obstaculizando su independencia nacional, los croatas tuvieron que defender muchas veces intereses ajenos. Pero lo más trágico es que el límite entre Oriente y Occidente, entre dos culturas antagónicas pasaba por su territoria nacional. De ahí que unos lucharon contra otros, defendiendo el sistema feudal occidental, el cristianismo y la cultura occidental o combatiendo por las tradiciones más arraigadas del islamismo. Lo mismo ocurrió durante las guerras dinásticas húngaras y en la guerra de Treinta Años, cuando los croatas peleaban en las filas de los Habsburgo o junto con las tropas francesas, o cuando en la guerra de Siete Años los dragones de Trenk luchaban contra las unidades bosníacas de Federico el Grande, o después, cuando peleaban en el ejército de Napoleon contra otros croatas enrolados en el ejército del emperador Francisco I.

Bauer inicia su exposición describiendo las luchas de los primeros príncipes y re-yes croatas contra Venecia, los árabes y sarracenos, desstacando que la vieja nación croata del siglo VIII al XI era una potencia marítima. Fuera de sus aguas territoriales, la flota croata participó por trimera vez en el asedio y la ocupación de la ciudad de Bari, Italia. En 887, cerca de Makarska, la flota croata venció a las naves del dux veneciano Pietro Candiano. Durante el reinado de Tomislav (siglo X) la armada croata constaba de 80 navíos grandes y 100 menores, comparados con unos 300 navíos grandes de Bizanico y 200 de Venecia. En esa época la fuerza del Estado croata alcanzó su punto máximo. Muy pronto se extinguió la dinastía nacional y mediante la unión personal con los húngaros (1102), el centro del Estado croata pasó del sur al norte.

A renglón seguido el autor describe las luchas de los croatas contra los tártaros en el siglo XIII, quienes habían llegado hasta la ciudad adriática de Trogir, defendida por el príncipe croata Esteban Šubić, sin poder conquistarla. Entonces los croatas, subraya el autor, "defendiendo tenazmente los pasos de Velebit y el cinturón fortificado de las ciudades dálmatas mostraron por primera vez en la historia su misión de defensores del mundo y la cultura occidental".

Siguen luego, durante cuatro siglos, las incesantes luchas contra los otomanos y Bauer no deja de subrayar aquí que "la tragedia nacional croata" durante las guerras turcas consistía en que el linde entre los dos mundos —el islamismo y el cristianismo— pasaba por el territorio nacional croata.

En estas incesantes luchas el clero también participaba en forma activa. Bernardus Zana, arzobispo de Split, relatando en 1513 los desmanes turcos, dice: "A menudo me pasó a mí, pobre pecador, que me vi obligado, mientras oficiaba la misa, a quitarme la casulla y con las armas en las manos apresurarme a la puerta de la ciudad para consolar y alentar a la gente atemorizada". Tres canónigos salvaron a la ciudad de Sisak en 1551. En 1553 numerosas tropas turcas trataron de llegar hasta Zagreb, se entabló una batalla decisiva en la que participaron 20.000 soldados turcos, al mando de! Hasan Predojević, y por parte croata la guarnición de Sisak, las tropas cristianas, integradas mayormente por los croatas, a las órdenes del prorex croata Erdödy y las tropas auxiliares, mandadas por el general conde Ausperg. De los turcos se salvaron apenas 400. Esta resonante victoria quebró el poderío otomano en ese sector y suscitó el entusiasmo del mundo cristiano entero. El papa Clemente felicitó al prorex croata en los siguientes términos: "Tú lograste esta hazaña no sólo con tu inteligencia sino también con tu valiente diestra". El rey de España Felipe II nombró al virrey croata Caballero de la Orden del Santo Redentor por sus grandes méritos en la deefnsa del Occidente.

En la guerra de Treinta Años se menciona a los croatas en muchas batallas. El autor describe también el armamento y los uniformes de los soldados croatas. En "Theatrum europeum", crónica contemporánea de los sucesos militares, dice sobre el particular: "En 1631 los croatas llevaban cinturones hechas de oro y plata; también llevaban placas macizas de ore y plata en pecho, la frente, en monturas las pistolas y los sables".

Los historiadores se refieren también a la participación de los croatas en la guerra de Siete Años, destacando su valentía. Para mencionar un solo caso: tras un ataque audaz de las tropas austríacas contra Berlín en 1757, el comandante de dicha campaña informa acerca de los soldados croatas en los siguientes términos: "Superaron todo lo que se podía esperar con su valor, prontitud, tenacidad y obediencia".

Durante las guerras napoleónicas los croatas pelearon tanto del lado francés como en las filas adversarias. En un capitulo a parte Bauer describe batallas y frentes de lucha donde los croatas se enfrentaron: Aspern, Wagram, Borodino, en la "batalla de las naciones" cerca de Leipzig y en tantas otras, donde se mostraron muy valientes y, por supuesto, caían a millares. Bauer también relata Ias esperanzas de la población de Dalmacia de unirse con las demás provincias croatas tras la abolición de la República de Venecia, desconociendo el acuerdo secreto entre Napoleón y Austria, según el cual Dalmacia debía pertenecer a Austria como compensación por la Lombardia perdida. De esa manera Dalmacia e Istria no pudieron unirse en el sentido administrativo y político con las provincias croatas del norte donde la soberanía nacional croata seguía. a través de las instituciones de prorex (ban) y de Sabor (parlamento) con sede en Zagreb.

En el capítulo "La lucha del conde Jelačić contra los húngaros" Bauer reseña las relaciones húngaro-croatas desde la unión personal, recalcando quel Croacia había conservado los atributos de soberanía y que los nobles de ambos países defendían conjuntamente sus intereses contra las ingerencias de los emperadores de Viena.. Pero al despertar el nacionalismo magiar a fines del siglo XVII, cuando los húngaros trataron de imponer su lengua en las escuelas croatas y en la Dieta común, el ban croata Tomás Erdõdy definió la relación entre ambos Estados en los siguientes términos: "Regnum regno non praescribit leges" (Un reino no dicta leyes al otro). Al mismo tiempo que empieza a despertar el resurgimiento nacional croata, las tensiones se agudizan y en 1845 hubo 13 víctimas en Zagreb, capital de Croacia. Los magiares no ceden y su líder nacional Kossuth declaró en la Dieta común en 1847 que para él "no existían ni el nombre ni el pueblo croata".

La revolución francesa de 1848 repercutió fuertemente en Austria, donde en contra del absolutismo de Metternich se levantaron los italianos, los polacos y los magiares. Acota el autor: "En la historia de cada pueblo hay momentos decisivos en que, al parecer, el destino del proceso histórico se encuentra en sus manos. Para los croatas esa hora fue, sin duda alguna, el año 1848 con todas sus posibilidades revolucionarias". Los húngaros aprovecharon el momento propicio y obtuvieron importantes concesiones políticas en detrimento de los croatas. La reacción en Croacia fue unánime y Jelačić declaró la guerra "no al pueblo magiar sino a su gobierno" y con 40.000 soldados cruzó el río Drava y antes de vencerlos fue nombrado comisario imperial mencionado también a las tropas austríacas. De ese modo su triunfo militar no redundó en beneficio de Croacia sino de la corona, y Viena como castigo de los magiares impuso la nueva constitución en 1849 que no tomó en cuenta los méritos de Croacia sino que intento convertirla en una provincia de la corona imperial. Quedaron así frustradas todas las esperanzas depositadas en Jelaćić en el sentido de unificar todas las regiones croatas.

En el último capítulo Bauer se refiere a la participación de Croacia en la. Primera Guerra Mundial y a proclamación del Estado de Croacia que hizo el Parlamento (Sabor) croata el 29 de octubre de 1918. El emperador Carlos entregó toda su flota (10% de oficiales y 33% de marineros eran croatas) con los arsenales y puertos al Estado de Croacia recién proclamado. Su mando lo asumió el croata Janko Vuković Podkapelski y las banderas croatas fueron izadas en todas las unidades. Pero esta dicha durá muy poco. La flota fue repartida entre los Aliados.

Por tratarse de la historia bélica de Croacia es de lamentar que el autor no haya incluido también el período de la Segunda Guerra Mundial, en la que los croatas lucharon exclusivamente por su independencia nacicnal y dentro de sus fronteras. Ncs parece que el autor, tras describir sangrientas batallas de los croatas bajo las banderas extranjeras y mu-chas veces por intereses extraños, debió referirse también a la heroica lucha que el pueblo croata llevó a cabo, durante 4 años, para consolidar y salvaguardar su independencia nacional, proclamada el 10 de abril de 1941.

En el capítulo final Bauer sintetiza retrospectivamente la historia croata, examinando las causas fundamentales que se oponen a la consecución definitiva de la independencia y la soberanía de Croacia. Entre ellas sin discusión, se halla la desfavorable ubicación geográfica entre dos mundos —el bizantino con su poder de atracción cultural y politico, substituido más tarde, como centro de gravitación, por el Imperio otomano; y el romano, con el poder absorbente de su religión y su cultura en general. Bauer menciona también algunas hipótesis históricas que gravitarían en el mismo sentido, dándoles interpretaciones parcialmente subjetivas que difícilmente resistirían a una crítica que no cuente para nada con suposiciones.

Sin embargo, el libro de Bauer es un aporte positivo a la bibliografía sobre los problemas de Croacia. Este trabajo se destaca por su esmerada presentación e interesantes ilustraciones. El material gráfico fue puesto a disposición del autor por el Museo Militar-Histórico y la Biblioteca del Estado de Viena.

B. LATKOVIĆ

 

Zvonimir Kulundžić: Tragedija Hrvatske Historiografije - O falzifikatorima, negatorima, birokratima, itd., itd. hrvatske povijesti

(La tragedia de la historiografía croata - De falsificadores, burócratas, negadores, etc., etc. de la historia croata), Zagreb 1970, pp. 407 (primera edición), pp. 526 (segunda edición) — Edición del autor.

A juzgar por el título y subtítulo de la obra del escritor y bibliólogo croata Z. Kulundžić, el lector espera dar con un sinnúmero de ejemplos de falsificaciones de la historia croata desde las épocas más remotas hasta el presente. Sin embargo, no es así, ni en cuanto al número de casos históricos tratados, ni en lo que a la forma científica de la obra se refiere.

En efecto, se trata de tres o cuatro casos sobre la base de los cuales el autor, con tono sumamente polémico y a veces muy agresivo, critica a los historiadores croatas en cargos oficiales, los profesores Jaroslav Sidak, Vjekoslav Stefanić, Nada Klaić y Anica Nazor —para mencionar sólo los más importantes— por el incumplimiento de sus obligaciones, falta de producción, desvirtualización y negación de les valores culturales croatas perfectamente comprobados. Pero, el solo hecho de que los cinco mil ejemplares de un libro se agoten en tres días y que el autor se haya visto obligado a recurrir a la "segunda edición corregida y completada" con 120 páginas adicionales, reviste un interés particular como para justificar ia referencia al problema principal de la obra publicada en Croacia, aunque con tono científico-polémico.

Aparte de la crítica por la omisión en celebrar el 350° aniversario de la fundación del primer teatro croata en 1612, o por ensombrecer la celebración del 300" aniversario de la creación de la Universidad de Zagreb al publicar interpretaciones desfavorables y tendenciosas del diploma del emperador y rey Leopoldo I, del 23 de septiembre de 1669, fundando dicha Universidad, o por haber reeditado la obra del Prof. Ferdo Sišić "El panorama de la historia de la nación croata" (Pregled povijesti hrvatskog naroda) del año 1916, mientras que las demás naciones que componen Yugoeslavia publicaron obras nuevas, el autor dedica el 95% de su libro al problema de la primera imprenta en el suelo croata, o sea del primer libro publicado en Croacia. A este problema el autor dedicó más de diez años de investigación y publicó varias obras al respecto, formulando la tesis científica de que en el año 1482 existió en Kosinj, Lika, Croacia, la primera imprenta croata y que en ella se había impresro el misal glagolitico del año 1483, o sea primer libro impreso en suelo croata. y que de la misma imprenta de Kosinj salió en 1491 el Breviarium, pues ambos libros fueren publicados sin indicación de lugar, lo qua hacia y hace suponer que los mismos provenían de Verecia o Roma, dado que se presumía que el nivel cultural de Croacia del siglo XV no estaba suficientemente elevado como para a aportar un arte gráfico de tal calidad en suelo croata. La tesis de Kulundžić fue casi universalmente aceptada, fuera de su propia patria. Citaremos al escritor croata en exilio Marko Japundžić OFM, quien en su artículo "La glagolitza croata" (STUDIA CROATICA, N' 14-15, año 1964, pág. 55-75), basándose en el artículo de Z. Kulundžić "El problema de la imprenta más antigua en el sur-este eslavo — Kosinj 1482-1483" (Narodna Knjižnica N° 1 (1959) pág. 21-28, Zagreb), textualmente dice:

"Cuando se inventó la imprenta, muy pronto se estableció en Croacia la primera imprenta glagolítica en 1482, en Kosinj, Lika. La fundó el príncipe Anz VIII Frankopan Brinjski. Probablemente encargó los tipos en Venecia, y como original es posible que utilizara el misal del bisabuelo de su esposa, el príncipe Novak Krbavski, quien, según hemos vista ya, había escrito dicho misal con su propia mano en 1386. La de Kosinj fue la primera imprenta del sureste eslavo. Basta decir que el primer libro ruso fue impreso sólo en 1611. De esta imprenta croata salió en 1483 el primer misal glagolítico impreso, que tenía por modelo el citado misal del príncipe Novak". El redactor del misal fue el diácono Broz (BROZž) según se pudo colegir de la impresión al agua de las siglas GBDKGBROZž que figuran en el misal. Y es precisamente por esta serie de siglas impresas al agua y visibles en los seis ejemplares existentes del misal, que Kulundžić descifró, esclareciendo además el significado de los personajes en la vida cultural de la zona alrededor de Kosinj hasta su destrucción por la invasión turca a fines del siglo XV. Estas siglas representan el argumento principal para su tesis.

Otro escritor croata en el extranjero, Antun Nizeteo, también se refiere a Zvonimir Kulundžić y su obra "Kosinj" (Zagreb, 1960) en su artículo "El impresor Dobrić Dobričević (Boninus de Boninis)" (véase STUDIA CROATICA Nro. 24-27 (1967) pág. 134-138).

Más aún, con motivo de la celebración del 500 aniversario de la muerte de Johannes Gutenberg, en Mainz, la Asociación Gutenberg había invitado al señor Zvonimir Kulundžić para pronunciar la conferencia inaugural, lo cual éste hizo el 21 de junio de 1968, tratando sus descubrimientos y su tesis que fue aceptada por los historiadores y expertos mundiales allí presentes.

Sin embargo, no existe unanimidad entre los historiadores y bibliógrafos croatas en Croacia misma referente al lugar de la impresión del Misal glagolítico de 1483 y por ende con referencia a dónde funcionó la primera imprenta en suelo croata. A los historiadores y expertos del "Instituto de la Lengua Eslava Antigua" Staroslavenski Institut) y de la "Academia Yugoeslava de Ciencias y Arte" (Jugoslavenska Akademija Znanosti i Umjetnosti) los embargan ciertas dudas como para poder aceptar la tesis de Kulundžić como un hecho histórico irrefutablemente comprobado. Por lo tanto, siguen sosteniendo la vieja hipótesis de que el Misal glagolítico fue impreso en Venecia. Será probablemente por ello que el bibliógrafo Ivan Esih, fallecido en 1966 en Zagreb, en su contribución "Desarrollo de la impresión de libros 1483-1940" para el simposio "Croatia - Land, People, Culture" (Editores F. H. Eterović y Ch. Spalatin, University of Toronto Press, Toronto 1970) al respecto escribe: "... although it contains no indication of either the place of publication or the name of the printing house, it is definitely Venetian in origin".

Empero, la manera inusitada de tratar este problema por parte de dichos profesores y expertos en los últimos años ha suscitado la ira y la indignación dei autor de "Kosinj" que para él representa "el más grande valor cultural croata". De ahí pues el estilo agresivo y polémico de su obra —a pesar de varias interesantísimas partidas bibliológicas y paleográficas— no justifica plenamente el volumen de 500 páginas, que contiene abundantes repeticiones, innecesarias y molestas.

MILAN BLAŽEKOVIĆ

 

Stanko Vujica: "The Humanist Marxism in Croacia - An Agonizing Reappraisal of Marxist Dogma and Practice"

(El marxismo humanista en Croacia - Una revaluación agónica del dogma y de la práctica marxista); Separata de "Journal of Croatian Studies", Vol. IX-X (1968-69), pág. 3-40.

Los intelectuales comunistas yugoeslavos, más stalinistas que Stalin hasta la expulsión del Partido Comunista Yugoeslavo del Cominform, empezaron a rebelarse contra el congelamiento del dogma marxista a partir de 1948, conviertiéndose en críticos más severos del dogmatismo stalinista después de la muerte de Stalin y en especial después del famoso discurso secreto de Khrushchev en 1956, cuando se inauguró la era de destalinización y dentro de ella "la verdadera revolución de la revolución en los países gobernados por los comunistas".

En este respecto alcanzaron más relieve los filósofos marxistas de la Universidad de Zagreb, Croacia, a los que —después dei primer simposio en 1963 en la ciudad de Korčula, en la isla homónima de la costa croata de Dalmacia, y la publicación de la revista filosófica "Praxis" en 1964— comenzaron a considerarse no un movimiento organizado, sino una corriente filosófica, una escuela de pensamiento, llamándose "marxistas creativos" por considerar que ser marxista no significa aceptar ciegamente una serie de dogmas, sina pensar "en el espíritu de Marx" y "compartir su visión apasionada de una sociedad más justa y humana, coma se desprende de sus tempranas obras". De ahí también la denominación "marxistas humanistas".

La interpretación de Max por estos pensadores no es completamente original, pues se reconocen deudores de pensadores como Ernst Bloch, Max Horkheimer, Georg v. Lukács, Herbert Marcuse, Lucien Goldmann, Erich Fromm, Jean-Paul Sartre, Schaff y Kolakowski. Lo original del grupo de Zagreb es que han expresado sus ideas en un país gobernado por los comunistas —dice el autor— y que ellos poseen un conocimiento íntimo de la práctica marxista viviente: hablan con el sentimiento de los creyentes desilusionados. Es por ello que sus disquisiciones, sus luchas con las pruebas del dogma marxista en su confrontación con las obstinadas realidades de la era moderna, revisten significado universal —recalca el profesor Vujica.

A fin de proporcionar el tenor y la cualidad distintiva general de estos pensadores marxistas, el profesor Vujica ha escogido algunos tópicos como muestras ilustrativas, las que presenta y discute bajo los títulos: Anti-Dogmatismo; Marx el humanista; Stalinismo; Alienación en el socialismo; El materialismo dialéctico y Escatología marxista, todo ello sobre la base de los artículos de Gajo Petrović, Danko Grlić, Rudi Supek, Predrag Vranicki, Svetozar Stojanović, Milan Kangrga y otros publicados en la revista Praxis, especialmente en los años 1964 y 1965, como así también por otras publicaciones (p. ej. el artículo de un escritor anónimo aparecido en La Revista Croata, N° 24 (1966), en París y traducido en STUDIA CROATICA, N° 32-35 (1969), bajo el titulo «Praxis», la burocracia socialista y la alienación).

En sus observaciones finales el autor demuestra que los marxistas humanistas habían reconocido que la alienación no ha desaparecido en las sociedades socialistas y que probablemente tampoco jamás desaparecerá. "Esta concesión confronta a los filósofos «marxistas creativos» con el raro dilema lógico de si la doctrina de alienación representa el corazón de la doctrina de Marx y si la alienación no muestra señales de desaparición bajo el socialismo ¿dónde, entonces, manifiesta el socialismo su superioridad sobre el capitalismo?"

Si los marixstas-humanistas, o Engels, Lenin y Stalin —sigue arguyendo el autor — han interpretado o no correctamente a Marx, es una cuestión de carácter académico. También es harto conocido cuál de las dos interpretaciones ha prevalecido como filosofía oficial del movimiento comunista —dice Vujica y concluye—: "Por lo tanto, seria más relevante preguntar: ¿Por qué Marx después de todo? ¿Por qué el apego a Marx —joven o viejo?— ¿Por qué seguir con el «culto de la personalidad» y con la «manía de citas» lo que los mismos filósofos de «Praxis» habían reprobado tan elocuentemente? ¿Por predicar humanismo en nombre de un hombre cuyas intenciones pueden haber sido nobles, mas cuya doctrina y práctica han originado un movimiento que ha causado tan inmenso sufrimiento humano?"

Lo que nuestra turbulenta era necesita no es indagar acerca del joven Marx, o Marx "auténtico", sino buscar por encima de Marx y de todos los sabios del pasado, "las nuevas soluciones a los no sospechados dilemas con los cuales se enfrenta e! hombre en esta civilización moderna", termina afirmando el profesor Vujica su muy instructivo estudio que por claridad puede bien servir de orientación a todos quienes se enfrentan de improviso con algún número de la edición internacional de la revista "Praxis" (en inglés, francés o alemán), o con el recientemente aparecido simposio editado por Gajo Petrović bajo el título: "Revolutionäre Praxis-Jugoslawischer Marxismus der Gegenwart" (Verlag Rombach, Freiburg, 1970), o quienes tuvieron la oportunidad de leer los informes sobre "La escuela veraniega de Korčula", un congreso filosófico dedicado en este año (agosto 1970) al tema "Hegel y nuestro tiempo".

M. BLAŽEKOVIĆ

 

Franjo Trogrančić: Narratori Croati - Moderni e Contemporanei

Roma 1969 - Biblioteca di Cultura 1/ Bulzoni Editore.

El Prof. F. Trongrančić no conoce fatiga en el "descubrimiento" científico-cultural del mundo literario croata al público extranjero o, mejor dicho, al público italiano. Su reciente obra que reseñamos habla por sí misma. Este trabajo fue anunciado ya en la antología de la poesía moderna croata del mismo autor. Como siempre, Trogrančić se sitúa también esta vez a la altura de un serio trabajador cultural —esteta o ensayista— como también un historiador literario.

"Medio siglo de la novela croata" ha caracterizado el autor a esta su antología en el breve prefacio, lo que quiere decir que abarca la primera mitad de nuestro siglo. Reconoce sinceramente que no le resultó fácil encuadrar la presente obra dentro de los límites de un período bien determinado y, de acuerdo a este criteria, seleccionar a los escritores de manera de satisfacer a todos.

Agregaríamos al respecto que no es una tarea fácil en general componer una antología de la prosa con pretensión de ofrecer al público extranjero un cuadro de la creación literaria de un pueblo determinado, especialmente si se intente hacerlo dentro de un lapso de cincuenta años con el permanente entrecruzar de escuelas, tendencias y corrientes ideológicas. Los cincuenta años, en el caso nuestro, croata, abarca a la tendencia romántico-realista, realista-naturalista, una corriente antibelicista (como consecuencia de los horrores de la primera guerra mundial); una corriente social-nacional y otra social-izquierdista, corriente croata nacionalista e internacional marxista, como también la creación en esta posguerra de dos tendencias netas: primero, aquella de concepción stalinista y luego, el retorno al arte reflexivo como expresión más adecuada de los problemas sociales y nacionales a la vez.

Hay que reconocer que se trata de una labor harto difícil, especialmente si tenemos presente el hecho de querer presentar la prosa. Al tratarse de poesía, la tarea resulta mucho más simple. Eligiendo unas cuantas buenas poesías de varios poetas, fácilmente ubicamos: a sus autores de acuerdo al valor poético, motivos, ideas y corrientes. Reeditando a una corta novela de un escritor de amplia y variada temática, es difícil ofrecer su verdadera imagen o la de su obra literaria.

La tarea se torna casi imposible si se publica solamente unos cuantos trozos de algunas de las novelas de cierto escritor. Es inevitable que tenemos que hacerla con trozos, fragmentos truncados. Consciente de la presente dificultad, el Prof. Trogrančić le dedicó una atención especial. Para suplir inconvenientes, el autor esboza los "perfiles" de cada uno de los escritores explicando inmediatamente "que no podemos considerarlos coma síntesis literario-críticas completas y definitivas del opus literario de un escritor determinado". Pero no obstante, estos perfiles, en realidad, esbozos, ensayos en una forma abreviada, única posible en casos similares, con su valoración exacta, reviven la creación literaria del escritor, ilustrado luego por un texto más apropiado. Así la imagen queda completa. Se ha logrado así el perfil literario de los escritores.

Este procedimiento peculiar de composición de la presene antología le dio el plena valor que nos autoriza a decir que el Prof. Trogrančić logró el éxito total en su presente tarea.

Denominamos a esta antología de la prosa croata que nos parece más exacta que la de los narradores, siendo gran parte de los escritores mencionados eminentemente escritores de novelas y en es-ta calidad entraron en la literatura croata. Así, por ejemplo: Begović, Budak, Cihlar, Krleža o Andrić. Resulta claro que alguien notará la falta de alguien (Bonifačić por ejemplo u otros); los otros, a su vez, no habrían seleccionado algunos seleccionados (Esteban Mihalić), pero si tomamos en consideración el entero del autor, ya justificado, es difícil formular reproches y todavía más difícil aceptarlos.

Hay que subrayar un hecho irrefutable Trogrančić es por un lado honesto hasta la sutileza de la ética profesional, y por el otro, harto intrépido, lo que es consecuencia lógica de dicha ética. Basta como testimonio al respecto mencionar la selección de Dončević al lado de la de Budak. Pero, mientras para Trogrančić Budak es scrittore, patriota e martire nazionale, Dončević debería aprender la lección de los cementerios comunes como aquel de Redipuglia en Italia o de Valle de los caídos cerca de Madrid. A pesar de ésto, Trogrančić no le negó el valor literario para la antología.

Esta antología tiene una ventaja y un valor más: ofrece la unidad de la literatura croata, representada también por un considerable número de los escritores de Bosnia y Herzegovina, especialmente de musulmanes (Kikić, Muratbegović, Nametak) haciendo así alusión contra la política. antinacional croata del régimen actual de Belgrado que se refleja especialmente en el intento forzosos de crear a una "nación musulmana" y de acuerdo a ello de una "literatura musulmana". La idea del Prof. Trogrančić recobra su importancia especial visto que su obra está destinada al mundo extranjero.

Con la presente antología el Prof. Trogrančić hace una vez más gran servicio a la cultura literaria croata, inscribiendo en la lista de sus logros culturales una labor nueva, seria, correcta y digna de un profesional responsable y de solidísima preparación.

A. GAZZARI

 

Branko Bruckner: Yugoeslavia - Autogestión en la Economia

Madrid, pág. 320.

Después de haber emprendido el camino independiente en 1948, el comunismo yugoeslavo produjo dos fenómenos socio-políticos y filosóficos para los cuales el mundo occidental muestra interés particular: la autogestión obrera y el grupo de filósofos marxistas de la Universidad de Zagreb, llamados "praxistas" según la revista Praxis que editan. Siendo la autogestión el "característicum" del comunismo yugoeslavo y los praxistas (marxistas creativos, marxistas humanistas) como críticos más abiertos del marxismo dentro de un país comunista, el mencionado interés es muy comprensible. Sin embargo, mientras los círculos oficiales de Yugoeslavia no miran con agrado la propagación de las ideas del grupo filosófico de Zagreb ni en el interior del país ni en el exterior, proporcionan todo su apoyo a quienes tienen interés en conocer la auto-gestión y disertar sobre la misma. Sin ánimo de desmedro para el autor del presente libro, tal nos parece ser el caso de Branko Bruckner, quien se había propuesto "proporcionar al lector una cuadro lo más objetivo posible de lo que se entiende per sistema de «autogestión» y del marco en que este sistema ha encontrado ubicación y en el que se desarrolla", como lo señala el autor en el prólogo de su libro editado por la Colección Biblioteca Universitaria de Economía.

Es que el autor escribió su obra casi exclusivamente sobre la base de la bibliografía y estadística yugoeslavas proporcionadas por los profesores de varias facultades de la Universidad de Zagreb y por el Dr. Boris Zidarić, jefe de la Delegación Yugoeslava en Madrid.

El autor nació en 1932 en Croacia, dejándola durante la segunda guerra mundial e instalándose en 1943 en España, donde cursó sus estudios. "Doctor ingeniero agrónomo, titulado en la Escuela Técnica Superior de Madrid, se especializó en temas internacionales, campo en el que actúa desde su puesto en el Ministerio de Agricultura, al que ha representado en varias conferencias internacionales (Conferencia Mundial del Comercio y Desarrollo, Comisión Económica para Europa, etc.), concluye la nota sobre el autor, y que a la vez explica —entre los demás motivos— el porqué del énfasis especial puesto en la agricultura en este libro.

La obra está compuesta de cinco capítulos, de los cuales el IV contiene la bibliografía consultada (pág. 253/4) y el V los 34 cuadros estadísticos con datos hasta el año 1967 inclusive.

El capítulo I "Nociones históricas y geopolíticas" (pág. 17-58), trata del medio natural y humano, formación del reino de Yugoeslavia, y su historia hasta 1941, como así también, su desmembración 1941-1945, período que el autor carecteriza así: "A la invasión por parte de las tropas alemanas, italianas, húngaras y búlgaras, se añadió una guerra intestina entre croatas y servios y, posteriormente, entre los ocupantes y las diferentes fuerzas de la resistencia, así como de éstas entre sí" (pág. 30). A diferencia de los autores yugoeslavos que equiparan la situación jurídica de Servia y Croacia, Bruckner la distingue en forma más precisa, aunque no completamente exacta cuando dice: "Croacia formó un sedicente Estado independiente bajo un Gobierno tutelado por los ocupantes, constituyendo Servia otro Estado directamente ocupado..."

Las instituciones políticas y sociales del país son presentadas por el autor sobre la base de la Constitución vigente desde el 7 de abril de 1963 y modificada el 7 de abril de 1967 según la cual la R.S.F. de Yugoeslavia "es un Estado Federal de pueblos libremente unidos e iguales en derechos: es una comunidad socialista democrática fundada en el poder del pueblo trabajador y en la auto-gestión. El pueblo es el único titular del poder político y de la gestión de los asuntos sociales. Los ciudadanos ejercen la autogestión social directamente en las reuniones de electores, por via de Referéndum o por otras formas de decisión directa en el seno de la organización de trabajo, del municipio y de las otras comunidades socio-políticas (provincia autónoma, república socialista, federación)" (pág. 31/2). Pareceria que estamos en presencia de un orden social democrático 100% en el sentido occidental. Pero, el autor advierte en términos poco convincentes: "En realidad se trata de un sistema con base democrática bastante amplia donde, no obstante, están proscriptos los partidos políticos" (pág. 35).

Con la limitación de que "queda por completo ajeno a las intenciones de este libro el enjuiciar la actividad política y la influencia que ejercen realmente en la vida y desarrollo del país" las organizaciones socio-políticas, el autor termina el primer capítulo describiendo: "Alianza Socialista del Pueblo Trabajador con más de ocho millones de miembros; La Liga de los Comunistas, con algo más de 1 millón de miembros que es el único partido permitido y ejerce una influencia política enormemente superior a la que corresponde al limitado número de personas en él inscritas" (pág. 51); la Confederación de los Sindicatos de Yugoeslavia con más de tres millones de miembros, la Unión de la Juventud de Yugoeslavia con más de dos millones de miembros "que ejerce gran influencia tanto en el interior del país como en las juventudes del tercer mundo".

Con la reseña de la estructura económica de Yugoeslavia (e. g. Yugoeslavia, Croacia, es el tercer país europeo en la producción de bauxita) concluye este capítulo al respecto del cual tenemos que formular las siguientes observaciones:

Al autor se le escapó la incongruencia entre los 7,8 millones de servios en la distribución étnica de los habitantes de Yugoeslavia y los 7,5 millones ortodoxos de Servia, Macedonia y Montenegro. (pág. 19). Siendo los macedonios y montenegrinos también ortodoxos, pero no servios, debe haber más ortodoxos que servios y no al revés.

En cuanto a los problemas lingüísticos, algunas comparaciones y juicios del autor no son muy acertados. Es absolutamente erróneo decir: "...aparte de la multitud de palabras turcas introducidas en el servio en ciertas regiones como Bosnia" (pág. 20), pues el idioma hablado en Bosnia es el idioma literario croata en el que se introdujeron los turquismos junto con la religión mahometana a la cual pasaron los bogomiles y católicos croatas de Bosnia en una época (siglo XV), cuando de la población servia en Bosnia apenas se puede hablar.

Refiriéndose a la adhesión de Yugoeslavia monárquica al Pacto Tripartito, el 25 de marzo de 1941, el autor escribe que "el rey Pedro, de dieciocho años de edad, dio un golpe de Estado, destituyendo al Gobierno" (pág. 30). El mencionado golpe de Estado se produjo sin siquiera saberlo el rey Pedro, en aquel momento todavía menor de edad.

En el capítulo II el autor trata de las bases legales y políticas de la economía yugoeslava (pág. 59/189). Dentro de este marco el autor determina el sistema económico yugoeslavo, resaltando un sistema verdaderamente híbrido, compuesto por una mezcla de elementos capitalistas, socialistas... y comunistas a la vez.

Con los incisos "Medios económicos de la sociedad" (medios económicos de la colectividad socio-políticas, aportaciones e impuestos, medios económicos de las Instituciones y Fondos Sociales) y "Formación y disolución de empresas" que figuran en la Constitución vigente, que representa una de las originalidades del sistema económico yugoeslavo al tratar de "robustecer y mantener a toda costa la responsabilidad de los trabajadores dentro de su Empresa" (pág. 159) el autor pasa a tratar el espinoso problema "política de inversiones y financiación empresaria". Con demasiada benevolencia para el sistema que trata, el autor presenta este problema sin tocar la faz política del mismo y que hoy en día, debido a la centralización de los fondos y de su distribución en Belgrado, envenena las relaciones entre las repúblicas. Con la misma benevolencia y optimismo el autor describe "El Plan Quinquenal 1966-1970" que se caracteriza por su planificación indicativa en contraste con la normativa hasta entonces vigente, "radicando en este hecho la mayor innovación introducida en un país socialista" (pág. 173). Si todas las previsiones del nuevo plan, las que se enumeran en la pág. 174, pasan a ser realidades, Yugoeslavia alcanzará teóricamente el nivel de los países desarrollados de Europa Central, dice el autor e intercala de repente el siguiente juicio: "Los obreros yugoeslavos continuaran marchando al extranjero, pero será necesario reducir la emigración, sobre todo en lo que respecta e obreros calificados y a técnicos, creando para elIo nuevas condiciones económicas" (pág. 181).

Aunque en un análisis económico, como se re resenta en este inciso, no interesa el aspecto nacional, o republicano, de la fuerte emigración mencionada, en una reseña sí conviene destacar que más del 54% de la emigración correspcnde a los croatas, cuyos hogares ocupan en Croacia individuos de otras nacionalidades que componen a Yugoeslavia, en proceso de una migración interna dentro deYugoeslavia.

Este problema junto con el fomento del control de nacimientos tiende a convertirse en un agudo problema político con matices nacionalistas y por ende sin solución dentro del Estado Yugoeslavo y del orden socio-económico vigente.

El capítulo III (pág. 190-251) trae un análisis sectorial de la economía yugoeslava con un énfasis especial sobre el desarrollo y política agraria. Primero se refiere a las reformas agrarias de 1945 (expropiación sin compensación de propiedades mayores de 25 a 30 Ha. no trabajadas directamente por sus propietarios) y de 1953 (el máximo permitido a cada cultivador directo es de 10 Ha. y la creación de las explotaciones modelos denominados "Kombinats") y luego de describir las distintas "organizaciones agrarias socialistas "y las explotaciones individuales y cooperativas, el autor destaca que la coexistencia de la "tendencia socializante junto a otras marcadamente cooperativistas y simultáneamente proteccionistas del propietario individual marca una drástica diferenciación entre el socialismo yugoeslavo y el de las denominadas democracias ,populares" (pág. 202).

Después de referirse a la economia forestal, industrial y el desarrollo del sector de servicios el autor describe los tres períodos del comercio exterior: 1) Monopolio estatal del comercio exterior (1945-1951); Período de liberalización de las relaciones económicas con el extranjero (1952-1960) y 3) Epoca actual, desde el años 1961, con su liberalización del régimen de importaciones. El autor nada dice de la concentración de Ias empresas de reexportación concentradas en Belgrado. De acuerdo a la prensa de aquel país este fenómeno parasitario para los productores directos favorecen a los servios y afecta profundamente relaciones entre las repúblicas y las nacionalidades.

En el párrafo final el autor trata de las perspectivas para el futuro de la economía Yugoeslava a la luz de la tendencia del Pian de fomentar ias exportaciones para lograr “una disminución del déficit crónico que padece la economía del pais" (pág. 250). Sin embargo, agrega que los observadores realistas opinan que el déficit en el intercambio de mercancias ha de seguir aumentando y que, por consiguiente, "el equilibrio de las relaciones económicas con el extranjero podrá basarse, exclusivamente, al igual que en el caso de otros paises situados en similares condiciones geográficas y ecológicas, en un desarrollo masivo del sector terciario, especialmente el turístico" (pág. 251).

Estas perspectivas no son promisorias ni para la economía yugoeslava, ni para el sistema que "se denomina «Autogestión» y (que) es el concepto que caracteriza la esencia socio-económica de la Yugoeslavia de hoy" (pág. 67). Sin embargo, el autor, como también por ejemplo René Gabriel ("Conseils Ouvriers Yougoslaves", Revue de L'Action Populaire, N° 182, noviembre de 1964, París), para nombrar tan solo uno, se limita a describir la autogestión basándose en la legislatura y la crítica yugoeslava (autocrítica), como si se tratara de un experimento que se efectúa para el bien del mundo entero, sin comparar los resultados de este sistema económico con otros, y abrir un juicio independiente sobre la viabilidad, a la larga, de la autogestión como sistema económico. De todos modos, extrañamos la explicación de la relación entre la autogestión y la importación de capitales extranjeros por los cuales se empeñan últimamente los dirigentes yugoeslavos.

MILAN BLAŽEKOVIĆ

 

Edgar Hoesch: Geschichte der Balkanländer

(La historia de los Balcanes), W. Kohlhammer Verlag, Stuttgart-Berlín-Köln-Mainz, 1968, pp. 160.

Edgar Hösch, docente de Historia de Europa Oriental y Sudoriental de la Universidad de Munich, se había propuesto proporcionar al lector una introducción a la variable historia política de los países de los Balcanes Centrales desde la antigüedad hasta el presente. No se trata aquí de una serie de historias nacionales de los pueblos de esta área: eslovenos, croatas, servios, búlgaros, albaneses y rumanos, sino más bien de la historia de estos pueblos y sus respectivos países desde el punto devista de la historia universal. Desde dicho punto de vista la suerte de estos pueblos se presenta como objeto de las tendencias expansionistas y de la política de poder de las potencias más fuertes, lindantes al Sureste europeo: Bizancio, Hungría, Venecia y Turquía. Debido a las condiciones geográficas específicas que favorecían a los particularismos regionales, las mencionadas potencias siempre lograban frustrar las tentativas de organizar un poder estatal durante sobre un territorio más amplio, e imponer a la población indígena un orden social y político foráneo.

"El particularismo fomentado por las condiciones geográficas y la poderosa influencia desde afuera representan las características más sobresalientes en la historia de los Estados de los Balcanes", dice el autor concluyendo el primer capítulo —«Nociones elementales y antecedentes»— de los doce en total, o sea 2) El particularismo tribal y el imperialismo romano; 3) La llegada de los eslavos y las primeras formas estatales; 4) La lucha búlgaro-bizantina por la primacía en el interior de los Balcanes; 5) Ascención de Venecia y la creación de los estados balcánicos indepenlientes (Servia y Bulgaria); 6) La conquista osmalí y la desaparición de los pequeños Estados Balcánicos del siglo XIV 7) Europa Sudoriental bajo el dominio de la Media Luna; 8) Renacimiento nacional; 9) Hacia el Estado nacional; 10) La "irredenta" balcánica — la crisis balcánica; 11) El sistema de Versalles, y 12) De la revolución nacional hacia la revolución social.

Tratándose solamente de una introduce ción en la complicada historia de los pueblos de los Balcanes Centrales, escrita desde el punto de vista histórico-universal en forma de libro de bolsillo de unas 140 páginas de texto, en el cual las historias individuales de dichos pueblos se describen en líneas generales, no podemos más que formular también nosotros nuestras observaciones en líneas generales con res-pacto a la historia croata solamente.

Siendo la absoluta imparcialidad y objetividad científica del autor el distingo general de su obra, es de lamentar, tanto más la ausencia de las obras histéricas del historiador croata Prof. Dr. Dominik Mandić en la lista de la literatura abundante y clasificada de que se sirvió el autor. La obra fundamental a disposición del autor en cuanto a la historia croata, es la del Prof. Ferdo Šišić "Geschichte der Kroaten" (La Historia de los Croatas), Zagreb, 1917. Es cierto que las obras del Prof. Mandić, en las cuales ha efectuado varias rectificaciones de distintas tesis histéricas, han sido publica-das en el idioma croata y que recién en el año 1969 el Prof. Dušan Žanko publicó una reseña sobre las rectificaciones dei Prof. Mandić de la antigua historia croata (ver: Dušan Žanko: "Dominik Mandić: La personalidad y su obra cultural". Studia Croatica, N° 32 35, Buenos Aires, 1969, pág. 16-41). Sin embargo, la bibliografía de E. Hösch contiene varias obras en los idiomas cratas y servios publicadas recientemente, per lo que las obras de Mandić como "Crvena Hrvatska" (Croacia Rubra), Chicago 1957, "Bosna i Hercegovina" (Bosnia y Herzegovina) Tomo I, Chicago 1960 y "Rasprave i Prilozi" (Estudios y aportes de la vieja historia croata), Roma, 1963, podrian haber sido consultadas por el autor y consecuentemente, pudo haberse evitado la repetición de algunos errores ya rectificados. Por ejemplo, E. Hoesch, al igual que el Prof. Šišić, trata a los croatas y a los servios como si fueran mellizos durante los primeros siglos de su historia (pág. 32, 38, etc.), lo que históricamente no es correcto. En cuanto a la cristianización de los croatas, Hósch, apoyándose probablemente en Šišić, se acerca a la "tesis franca", según la cual la cristianización de los croatas se produjo en el siglo IX. AI respecto Hõsch escribe: "El cristianismo de observancia romana se arraigó en las ciudades dálmatas ya en el siglo VII, y en el "Hinterland" croata (Croacia dálmata) bajo el dominio de los francos a los fines del octavo y comienzo de noveno siglo" (pág. 49). Mandić, en cambio, probó que este proceso de cristianización se consumó en tres etapas (según las distintas regiones), siendo la primera en la Croacia Blanca en 640.

Después de haber descripto la temprana historia croata bajo los propios reyes de sangre croata, el autor destaca muy acertadamente: "Can el fortalecimiento de las dos potencias limítrofes, Venecia y Hungría, las posibilidades de un desarrollo continuo (i.e. de Croacia) se vieron impedidas" (pág. 51). Efectuada la unión personal entre Hungría y Croacia en 1102, no desaparece esta última en realidad bajo el nombre de Hungría, como la hace desaparecer ésta y ctras historias extranejras en las cuales Hungría y el rey húngaro figuran en el lugar de Hungría-Croacia y el rey húngaro-croata. Y no solamente eso, hasta la institución de ban (virrey) el autor la designa como de origen húngaro al tratar la implantación de esta dignidad en Bosnia en el siglo XII (pág. 67), aunque la institución y dignidad de ban ('banus' en latín) es exclusivamente croata, que nunca existió en Hungría y que estaba en uso solamente en las provincias y comarcas croatas.

Sin embargo, refiriéndose al comienzo del florecimiento de la literatura ragusana (Dubrovnik - Ragusa), el autor dice correctamente: "Ragusa experimentó el verdadero surgimiento (progreso) no durante el dominio húngaro-croata (1358 - 1562), sino recién durante la época de los turcos..." (pag. 82). Solamente este término, es decir "húngaro-croata", concuerda con los hechos históricos y las relaciones jurídicas entre ambos Estados, Hungría y Croacia.

Dudamos además que sea admisible decir que el Sabor (parlamento) croata en Cetin (aprobó en 1527 el orden de sucesión de los Habsuburgos (pág. 77). En efecto, el archiduque Fernando de Habsburgo fue elegido como rey de Croacia en este parlamento a pesar de sus eventuales derechos de sucesión emanados de pactos de sucesión celebrados con la dinastía Yagello. La defensa contra los turcos tuvo papel preponderante en la elección de Fernando, como lo insinúa correctamente el autor en pág. 83. Así fue también la defensa de Dalmacia contra Venecia el motivo de la elección de la dinastía Anjou de Nápoles, en 1301 (en realidad el ban croata Pablo Šubić de Bribir impuso la elección de esta dinastía) y no la sucesión que llevó el trono húngaro-croata a esta dinastía en 1308, coma lo dice E. Hôsch (pág. 63).

Lo que el autor designa como, "literatura dálmata (en el idioma croata)" pág. 82), no es otra literatura que la croata y como tal debería ser nombrada.

A pesar de distinguir el autor "Croacia Blanca y Croacia Rubra" para designar Dalmacia del Norte y Dalmacia del Sur como regiones bajo el dominio del rey Tomislav (910 - 928) (pág. 50) las regiones Dioclea, Travunia y Zahumlje que configuraron la Croacia Rubra, aparecen bien como territorios de las tribus servias y no como tierras croatas como lo demuestra el Prof. D. Mandić en las obras arriba mencionadas, especialmente en lo que a los siglos XI y XII respecta.

Las descripciones de la historia de Bosnia y las referencias a los bogomiles de Bcsnia, no dejan la impresión de que aqui se trata de una tierra croata y de una herejía de los croatas de Bosnia, especialmente de sus nobles. El autor atribuye el carácter "nacional" a la resistencia del ban Matías Ninoslav (1232-1250) contra la infructuosa cruzada emprendida por el ban croata Koloman, hijo del rey "húngaro" Andrés II, contra la iglesia Bosníaca Independiente (pág. 68). Tampoco podemos coincidir con el autor cuando acentúa lo racional (¿cuál?) en la resistencia de les bogomiles al escribir: "La antipatía de los bogomiles hacia los católicos croatas y húngaros como así también hacia los ortodoxos servios había asumido hace tiempo, formas nacionales y preparado el terreno para una extensa islamización de Bosnia durante el dominio turco" (pág. 76). Sin embargo, se contradice en parte el autor cuando correctamente continúa: "Al abrazar en forma masiva la religión mahometana los nobles basníacos pudieron retener sus propiedades y conservar la aposición social privilegiada también durante los siguientes siglos. Una posterior inmigración de los ortodoxos servios, los que esquivaron la presión osmalí, hizo de Bosnia el país más lleno de contradicciones del Sureste Europeo, en que se encuentran en un espacio muy reducido la iglesia oriental y occidental con el islam" (subrayamos nosotros). También aquí hay que lamentar que las obras del Prof. D. Mandić "Bogomilska crkva bosanskih krstjana" (La iglesia bogomílica de los cristianos bosníacos, Chicago 1962 pág. 508) y "Etnička povijest Bosne i Hercegovine" (Historia étnica de Bosnia y Herzegovina, Roma 1967, pág. 554) no son generalmente accesibles a los historiadores por ser publicadas en el idioma croata, aunque en el extranjero.

Poco o nada podríamos observar al autor respecto a sus apreciaciones y sintetizaciones del desarrollo histórico desde el renacimiento a principios del siglo XIX hasta el presente, hecha la excepción en cuanto a su opinión de que Tito se mostró más afortunado en la solución de la cuestión nacional que paralizaba el desarrollo político interno entre las dos guerras, al declararse partidario del principio federativo (pág. 145). A pesar del federalismo consideramos que sigue Ia misma situación como entre las dos guerras, la que el autor así define: "La separación de un Estado croata independiente en abril de 1941 pudo sin duda contar con la amplia aprobación en el pueblo, dado que la relación entre los servios y croatas se ha agudizado hasta lo insoportable" (pág. 137).

La obra del Prof. Hösch, a pesar de las observaciones hechas en base a la investigación histórica reciente del Prof. Mandić y de lo pequeño del volumen, debe ser recomendada por su seriedad, claridad y objetividad.

MILAN BLAŽEKOVIĆ

 

Der Donau - Baum, Zeitschrift des Forschungsinstitutes für den Donauraum

15. Jahrgang, 1-2 Heft/1970, Viena, registra bajo la rubrica Kroaten los siguientes artículos de Studia Croatica: Kadić, B., El cardenal Francisco Šeper; Laxa, E., Esteban Radić y su movimiento campesino; Nevistić, F., El genocidio del pueblo croata; Nevistić, F., Medio siglo de un poder ilegítimo; Petrićević, J., Crisis de la reforma económica en Yugoeslavia; Radica, B., El Dr. Ante Trumbić y Vujica, S., Los campesinos croatas no quisieron el 1918 la unión de Croacia con Servia.

Además, en esta revista austríaca, rica en contenido y con buenas informaciones, publica un artículo de Heinz Dieter Pohl, titulado: Die slawischen Sprachen in Jugoslawien (Los idiomas eslavos en Yugoeslavia). A pesar del espíritu de imparcialidad del autor, hay errores y omisiones que perjudican el patrimonio político y cultural croata, lo que trataremos en otra oportunilad. Así, por ejemplo, el reino de Croacia habría entrado en la unión personal con Hungria a fines del siglo X cuando realmente esta unión se efectúo en 1102.

La revista informa también sobre las recientes relaciones económicas de Yugoeslavia comunista con el mundo occidental, especialmente con el MCE; el turismo y las inversiones del capital extranjero en aquel país comunista. El monto de dinero proveniente de estos tres tipos de actividad económica desempeña un papel muy interesante en la vida de aquel país comunista. Una dicotomía evidente caracteriza su vida: la ideología; comunista y Moscú por un lado y la economía con dólares y marcos alemanes por el otro.

La misma revista, en número 4/69 publicó una reseña del libro Susreti i Doživljaji (1938-1945) de Ivo Rojnica. Ernest Bauer, un publicista de origen croata, autor de esta reseña, subraya la importancia del libro de Rojnica por cuanto en su texto encontramos la contrapartida de las tesis de los escritores comunistas y servio-nacionalistas, que se refieren en sus obras a los trágicos acontecimientos acaecidos durante la segunda guerra mundial dentro del territorio "yugoeslavo".

F. N.

 

Vladimir Markotić: "The Kinship Systems from Yugoslavia"

(Los sistemas de parentesco de Yugoeslavia), reproducido de "Alberta Anthropologist", Vol. 2, N° 1, 1968, pág. 44-50.

Mientras se hospedaba en Veljaci, la aldea de Herzegovina, durante su gira por Yugoeslavia en el verano del año 1966, el autor concibió la idea de reunir los términos que establecieran parentesco utilizados en esta aldea. Otra colección de términos de parentesco la reunió el autor en Stara Pazova, Srijem. La primera terminología provenía de un informante croata y católico, y la otra de un servio y ortodoxo. La Tabla I refleja un cuadro comparativo de términos de parentesco de estas dos regiones, comparándolos con los términos de otras extraídos de la literatura existente en la biblioteca universitaria de Calgary, Alberta, Canadá.

Tratando la terminologia de primos (cousin terminologies) "brat" y "strićević" el autor la denomina "términos hawaiianos" en Montenegro, Srijem y Servia, "términos descriptivos" en Dalmacia y Zagorje Croata, y "términos esquimales" en Herzegovina y Montenegro (occidental) y termina diciendo: "Dado que todos estos términos de la terminología de primos asociados con la regla "patrilineal" de descendencia, tenemos los tipos de organización social guaiayanos (Guinea), sudaneses y esquimales respectivamente".

Según el autor, sobre la base de la terminología de primos se pueden determinar tres regiones de parentesco, constituyendo una región Dalmacia, Litoral Croata y Zagorje Croata; parte de Montenegro (occidental) y Herzegovina otra región; la tercera Servia, una parte de Montenegro y Srijem.

Su bibliografía abarca ocho obras publicadas entre 1885 (Kraus, F. S., "Sitte und Branch der Südslawen, Viena 1885) y 1957 (Eugene A. Hamel, "Serbo-Croatian Kinship Terminology" en Kroeber Anthropological Society Paper, N° 16, Berkeley).

M. B.

 

Vladimir Markotić: "Archaeological Research During the Summer 1966 in Europe"

(Investigación arqueológica durante el verano 1966 en Europa). Separata del "Alberta Anthropologist", Vol. 2, N° 1, 1968, pág. 37-44.

Gracias a la ayuda financiera de la Universidad de Calgary y la Fundación Glenbow de Calgary, Alberta, Canadá, le fue posible al Dr. Vladimir Markotić, profesor auxiliar en el Departamento de Arqueología de la misma Universidad, realizar un viaje a Europa en el verano de 1966 para efectuar investigaciones arqueológicas en Europa en general principalmente en Yugoeslavia, y asistir al VII Congreso Internacional de Prehistoria que se realizó en Praga, Checo-Eslovaquia, en agosto del mismo año.

El propósito principal de su viaje ha sido estudiar el neolítico, o la agricultura temprana europea suroriental, especialmente de Yugoeslavia, en cuanto a los adelantes científicos en esta materia después del año 1962, cuando el autor escribió su tesis sobre las culturas neolíticas de Starčevo y Vinca. Por lo tanto, el autor describe los lugares visitados y lo visto en los numerosos museos de Belgrado y de Zagreb, especialmente en esta última ciudad, donde fueron indagados los restos del hombre prehistórico de Krapina. De ahi se dirigió a Ljubljana. Trieste, Pula, Rijeka, la isla de Krk —donde se destaca la iglesia de San Donato de !a temprana época croata, para proseguir su viaje a Zadar. Knin, Solin (Salona) y Split. En esta última dudad y sus alrededores abundan importantes restos y ruinas de la temprana historia croata, como p. ej. la iglesia de Sta. Maria de Otok con la tumba de la reina Elena del año 970, o la iglesia de la coronación de los reyes croatas. "Ninguna inscripción moderna informa al visitante de ia importancia de las ruinas, lo que demuestra claramente con qué preocupación se tratan los lugares históricos nacionales" — dice el autor, sin agregar que igual suerte corren en la Yugoeslavia de hoy solamente los lugares históricos croatas, no así los de la demás naciones.

Pasando por Herzegovina, donde estudió el sistema de parentesco y recogió datos etnológicos, llegó a Sarajevo, capital de Bosnia, en cuya museo estatal pudo examinar los hallazgos de la cultura de Glasinac, de Butmir y de Moštani. Volviendo al litoral, visitó Dubrovnik, Boka Kotorska, y en Montenegro Cetinje y Nikšć —donde examinó el importante material arqueológico de Crvena Stijena (Cueva Roja). A continuación visitó los museos en la región Kosovo-Metohija, como así también los de Macedonia, Skoplje, Bitola, Prilep y štip). Regresó a Belgrado donde concurrió a los museos de Zemun. Desde Zagreb fue por segunda vez a Krapina y finalmente a Varaždin.

Resumiendo en cinco puntos los resultados de su gira, durante la cual visitó unos 30 museos y conoció casi 50 científicos, el autor expresa su convicción de que la cultura de Vinca representa el desarrollo local que surgió después de la declinación de la cultura de Starčevo y que no se había originado en Anatolia. La cultura de Vinca se desplaza desde el norte hacia el Sur y llega a Grecia en su fase posterior luego de haberse originado probablemente en Rumania.

M B.

 



[1] Comúnmente se considera a Jean Bodin (1529-1596) como padre del concepto de soberanía y de Estado soberano. René Cassin en la reunión de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Francia, efectuada en junio de 1959, ha dicho al respecto también lo siguiente: "Il existe un lien entre le renoveau de la science du droit et l'essor des souverenetés nationales, leur refus de se soumettre aux regles universelles de l'ancien droit romain tel qu'il était déformé et appliqué dans le Saint Empire". Citado por Pierre Mesnard: Le nationalisme de Jean Bodin, en la revista La Table Ronde, marzo de 1960, pág. 69. Jean Bodin, estudiando Ios sistemas de derecho de varias épocas y pueblos, llegó a la conclusión: "L'un des plus grands et peut-être le principal fondament de Républiques est d'accomoder l'Etat au natural des citoyens et les édits et ordonances a la nature des lieux, des personnes et du temps" Ibid., p. 70.

[2] Pierre Mesnard: Ob. cit., pág. 70.

[3] Ver R. Aron: Democratie et Totalitarisme, Editions Gallimard, París, 1965. El autor hace en esta obra distinciones más finas de la palabra y concepto de política, que abarcan múltiples sentidos y realidades.

[4] R. Aron, ob. cit., pág. 32-35. El autor expone en una forma muy convincente cómo el materialismo histórico y económico comunista retrocede ante la política del partido, produciéndose realmente la primacía de lo político sobre lo económico en contradicción evidente con los enunciados filosófico-(programáticos de marxismo. Además ver: Ivan Kologriwof: Metafísica del bolchevismo, Madrid, 1946: "Ya no es la economía la que determina la política, sino que todo es regulado desde arriba mediante decretos oficiales. La política lo domina todo. Todo se mantiene en las alturas gracias a una posición psicológica que ha ocupado el lugar de las antiguas religiones y que convence a las masas de que La misión del poder consiste en dar cuerpo en todas partes y en grado máximo al Derecho, la verdad y la justicia", pág. 92. Citado por Luis Díez del Corral, El Rapto de Europa, Madrid, 1954, pág. 197/8.

[5] "Or un concept capable de dominer pendant plusieurs siècles l'évolution de la conscience universelle, ne peut être le fait d'une génération spontanée. Il faut nécessairement qu'il ait eu quelque amorces dans les structures dépassées avant de s'imposer a l'attention des sages. C'est alors seulement qu'il est à peu près dégagé des leçons du ipassé, conçu dans la pureté platonicienne de l'idée, avant d'être lancé d'une main sûre dans le maître courant de l'histoire, pour en diriger la marche..." dice con plena justificación P. Mesnard en Ob. cit., pág. 66.

[6] Franjo Tudjman: Velike Ideje i Mali Narodi (Las Ideas grandes y los pueblos pequeños), Zagreb 1969, pág. 72: ...aquí hay que recalcar que el principio leninista de autodeterminación nacional en el complejo de las grandes ideas socialistas hizo posible, en nuestros días, la propagación y la victoria de estas ideas justamente mediante los movimiientos de liberación nacional y revolucionarios en muchos paises sin independencia y en países coloniales. Los ejemplos de la guerra de liberación y la revolución socialista de los pueblos de la SFRJ (República Socialista Federativa de Yugoeslavia) y de otros muchos países han introducido, por cierto, nuevos elementos en la teoría revolucionaria marxista. En todos estos casos, durante la Segunda Guerra Mundial, y después de ella, la solución de la, cuestión nacional no fue más "reserva" o "aliado" de la revolución, sino una de las cuestiones esenciales y fundamentales de la misma revolución socialista, el presupuesto para su ejecución y el triunfo de las fuerzas socialistas".

[7] F. Tudjman: Ob. cit. pág. 51.

* Ver nota anterior No 4.

[8] Hans Kelsen, Teoría Comunista del Derecho y del Estado, vers, castellana, Buenos Aires, 1957, Emece Editores, pág. 14.

[9] Ver: Wissenschaftlicher Dienst Sudeuropa, N° de 1° de febrero de 1960. Stalin mismo dijo: "...que no se puede considerar al actual Estado yugoeslavo, resul tado de la guerra y el terror, como una solución, el punto de partida y la base para la solución de las cuestiones nacionales. Si estalla la guerra o la revolución en Europa, es fácil que figure en el orden del día la separación de los croatas y los eslovenos".

[10] Carl G. Strohm: Zwischen Mao und Chruschtschow, Stuttgart 1964. En la pág. 55 se dice: "Los camaradas delegados" escribieron los reprentantes yugoeslavos en el comando general de Hodza el 13 de octubre de 1943, "pasaron en Mukaj a, las posiciones nacionalistas y quedaron satisfechos con un pleno oportunismo cambiando solo una palabra. En aquel momento estaba ahí el camarada Tempo (Svetozar Vukmanović). Hemos discutido largos ratos el asunto junto con el Comité Central... y llegado a la conclusión de que hay que revocar el Manifiesto, como también desaprobar la manera en que fue organizado el Comité de Salvación de Albania y no reconocerle las funcionen de la autoridad suprema en la lucha de liberación". Esta decisión yugoeslava fue formulada después de haberse unido varios movimientos albaneses de liberación —comunistas y nacionalistas—. La misma se efectuó el 2 de agosto de 1943 en la aldea Mukaj cerca de la capital, Tirana. Comentando esta posición yugoeslava (en realidad granservia. Obs. de la Red. de S. C.) Strohm agrega: "Tito obligó a Enver Hodza a retroceder en forma humillante y en una cuestión nacional albanesa —cuestión del futuro de Kosovo y Metohija—. Algo semejante no se olvida en los Balcanes". Ibid. pág. 56.

[11] Friedrich Heer: Terror Religioso, Terror Político, Editorial Fontanella, Barcelona, 1965, pág. 132: "La «eliminación», por parte de Luis XIV, de los hugonotes, jansenistas y quietistas, alrededor de Fenelon, aumentó el terror, pero en tan gran manera, que pierde su eficacia: las consecuencias son el terror, después el aborrecimiento, más tarde el asco y finalmente la burla sobre la impotencia, cada vez más visible, del rey, que va envejeciendo y volviéndose cada día más débil".

[12] H. Holzapfel, Manuale Historíae Ordinis Fratrum Minorum, Friburgi Brisgeviae 1909, 100-120.

[13] B. Pandžić,I Francescani a servizio dell'Albania nell'epoca di Scanderbeg, en V Convegno Internazionale di Studi Albanesi, Atti, Palermo 1969, 177-202.

[14] E. d'Alençon, Frères Mineurs, en Dictionnaire de Théologie Catholique, VI, Paris 1947, 834.

[15] Consignamos las obras principales sobre Dragišić: F. Ughellus, Italia Sacra, 3I, Venetiis 1717, 822; VII, Venetiis 1721. 778; S. Dolci, Fasti litterario Ragusani, Venezia 1767, 24-25; A. M. Bandini, Catalogus codicum Latinorum Bibliothecae Mediceae Laurentanae, t. III, Florentiae 1776, col. 214-215; A. Fabronius, Historiae Academiae Pisanae, I, Pisis 1791, 112-116; F. Fossius, Catalogus codicum saeculo XV impressorum qui in publica bibliotheca Magliabechiana Florentiae asservantur, II, Florentiae 1794, coll. 478-483; F. M. Appendini, Noticie istorico-critiche salle antichita, storia e letteratura dei Ragusei, II, Ragusa 1803, 82-84; S. Gliubich, Dizionario biografico della Dalmazia, Vienna 1856, 28; M. Breyer, Prilozi k starijoj književnoj i kulturnoj povjesti hrvatskoj, Zagreb 1904, 21-36; H. Hurter, Nomenclator litterarius, theologiae catholieae, II, Oeniponte 1906, col. 1118; L. Wadding, Scriptores Ordinis Minorum, ed. nova, Romae 1906, 99; J. H. Sbaralea, Supplementum et castigatio ad Scriptores tritiun Ordinum S. Francisci, I, Romae 1908, 320-322; D. Prohaska, Das Kroatisch-Serbische Schriftum in Bosnien und Herzegowina, Zagreb 1911, 110-111; J. Jelenić, Kultura i Bosanski Franjevci, Sarajero 1912, 230-231; B. Rode, Necrologium Ragusinum, in Analecta Francisoanum, VI, Ad Claras Aquae (Quaracchi) 1917, 413 n. 56, 571; S. Zimmerman, Juraj Dragišić (Georgius Benignus de Salviatis) kao filozof humanizma en Rad Jugoslavenske akademije znanosti u umjetnosti, lib. 227, Zagreb 1928, 59-79; N. Papini, Minoritae Conventuales lectores publici artium et scientiarum, en Miscellanea Francescana, 33 (1933), 243 245; L. Jadin, Benigno dei Salviati (Giorgio ou Gregorio), en Dictionaire d'histoire et de géographie ecclèsiastiques, VII, París 1934, coll. 1328-1329; P. O. Kristeller, Supplementum Ficinianum, II, Florentiae 1937, 350-351; A. Teetaert, Salviati, Georges Benigne de, en Dictionnaire de Théologie Catholique, XIV-1, París 1939, coll. 1053-1056; J. L. Harapin, L'evoluzione della filosofia presso i Croati, en Croazia Sacra, Roma 1943, 80-81; M. Vanino, Gli studi teologici presso i Croati, en Croazia Sacra, Roma 1943, 96; M. Breyer, Dragišić Juraj (lat. Georgius Benignus de Salviatis), en Hrvatska Enciklopedija, 5, Zagreb 1945, 234-235; M. Kombol, Poviest Hrvatske Književnosti, Zagreb 1945, 70, 71; P. Čapkun, Dragišić Giorgio, en Enciclopedia Cattolica, IV, Città del Vaticano, 1950, 1920-1921; K. Krstić, Dragišić Juraj (Georgius Benignus Argentinensis Salviatus o de Salviatis), en Enciklopedija Jugoslavije, 3, Zagreb 1958, 68-69; A. Matanić, Dragišić Georges en Dictionaire d'histoire et de geographie ecclésiastiques, XIV, París 1960, coll. 781-782; F. Secret, Umanisti dimenticati, en Giornale della letteratura italiana, 137 (1960), 218-22; C. Dionisotti, Umanisti dimenticati?, en Italia medioevale e umanistica, 4 (1961), 289-321.

[16] Papini, Minores Conventuales lectores publici artium et scientiarum, en Miscellanea Francescana, 33 (1933), 245.

[17] D. Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, Venetiis 1800, 191.

[18] Regesta Ordinis S. Francisci (Regesta P. M. Francisci Samsonis), en Miscellanea Francescana, 24 (1924), 165.

[19] Lib. VII, e. VI; cfr. C. Dionisotti, Umanisti dimenticati?, en Italia medioevale e umanistica, 4 (1961), 306.

[20] Cfr. L. Mohler, Kardinal Bessarion als Theologe, Humanist und Staatsmann, I, Paderborn 1923.

[21] Ibidem, 384-388.

[22] C. Dionisotti, Umanisti dimenticati?, 293 n. 1.

[23] H. Šabanović, Bosanski Pašaluk (Bejalato de Bosnia), Sarajevo 1959, 169.

[24] B. Rode, Necrologium Ragusinum, en Analecta Franciscana, VI, Ad Claras Aquas (Quaracchi) 1917, 413 n. 56, 571.

[25] J. H. Sbaralea, Supplementum et Castigatio ad Scriptores trium Ordinum S. Francisci, I, Roma 1908, 321.

[26] Lib. II, c. XIII. Dedicando su obra De natura Angelica a los ragusinos manifiesta que retornó a Dubrovnik tras 33 años de ausencia.

[27] "Quia teneris, ut dici solet, unguiculis, cum in aliis disciplinis tum in hac facultate, Romae, Parisii, Oxoniae, Florentiae, Bononiae, Papiae, Patavii, Urbini, Ferrariae et tandem iterum Romae versatus sum et, ut omnes tempestatis huius; homines sciunt, cansenui" (Artis Dialecticaes, p. II).

[28] Cfr. A. Mercati, Le due lettere di Giorgio di Trebisonda a Maometto II, en Orientalia Cristiana Periodica, 9 (1943), 75-78.

[29] "Et prorsus, ac si parum de supernis venisset, omnis altercatio extincta est", dice, mismo Dragišić en De natura angelica, lib. VI, c. XI; cfr. F. Secret, Umanisti dimenticati, en Giornale della letteratura italiana, 137 (1960), 222.

[30] "Hace omnia huic mea Georgio Macedoni scribenda committo, quem ego Primus Benignum votare, non absque causa, coepi", Dragišić pone en boca del cardenal Bessarión, Biblioteca Vaticana, Ms. Vat. Lat. 1056, f. 96v).

[31] De natura angelica, lib. VI, e. XI, cfr. Secret, Umianisti dímenticati, 222.

[32] "Maestro Giorgio Benigno de Salviati fu chiamato Benigno per soprannome in fino dalla b. m. del cardinal Bessarione, col quale stette nella giovinezza sua per molti anui. Et di gib, ordinava che tutta la Grecia lo chiedesse per cardinale. La morte vi si interpose, onde no'l fé" (N. Papini, Minoritae Conventuales, en Miscellanea Francescana, 33 (1933), 244.

[33] Parece que el primero en llamarlo así fue S. Dolci, Fasti litterario Ragusani, Venecia 1767, 24, aunque M. Breyer, Prilozi k starijoj književnoj i kulturnoj povjesti hrvatskoj, Zagreb 1904, 21, sostiene que fue Jakov Lukarh.

[34] B. Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 14 (1913), 190 n. 87. El mismo Papa en la carta del 7 de septiembre de 1490, dirigida a la República de Dubrovnik, lo llama "Dragiscich" (Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, 192).

[35] Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, 191.

[36] B. Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 14 (1913), 19,2 n. 89.

[37] "...solitus erat mihi persaepe dicere: tu cris heres meus" (A. M. Bandini), Catalogus codicum latinorum Bibliothecae Mediceae, III, Florentiae 1776, 215.

[38] El administró la Confirmación en 1472 a Guidubaldo, hijo de Federico. Cfr. B. Baldi, Della vita e de fatti di Guidobaldo I da Montefeltro duca en d'Urbino, Milán 1821, 9-10.

[39] N. Papini, Lectores publici Ordinis Fratrum Minorum Conventualium, en Miscellanea Francescana, 32 (1932) 74, dice, que Dragišić fue profesor en Urbino del 1470 al 1482.

[40] La Biblioteca Vaticana, Ms. Vat. Lat. 1056.

[41] La Biblioteca Vaticana, Ms. Urb. Lat. 995 f. 4v.

[42] "... Qui tibi uni, praecedente nemine, sacrum ac divinorum minister non casu quoquarn, sed magna superum providentia destinatus fuerim" (Ibidem, f. 2r).

[43] "Urbinatensi (civitate donatus) ab inclyto Federico Urbini duce, principe virtutis incomparabilis et domo Felixium non abiecta" (De natura angelica, lib. IV, e. VIII; Secret, Umanisti dimenticati, 220).

[44] "Mag. Georgius Benignus Salviati alias de Felicibus humaniores litteras, dialecticam atque ethicam docuit ab an. 1483 ad 1488" (N. Papini) Lectores publici, en Miscellanea Francescana, 31 (1931), 102.

[45] Regesta Ordinis S. Francisci, en Miscellanea Francescana, 23 (1922), 54. Al misma tiempo fue "inquisitor haereticae pravitatis" (Ibidem, 55).

[46] Cfr. Reumont, Lorenzo de Medici il Magnifico, I-II, Leipzig 1883.

[47] Disputatio nuper facta in domo Magnifici Laurentii Medices, Florentiae, die 27 iulii 1489.

[48] La carta, casi íntegra, se halla en Bandini, Catalogue, III, coll. 214-216.

[49] Ibidem, col. 214.

[50] Cfr. E. Garin, Giovanni Pico della Mirandola, Vita e dottrina, Firenze 1937.

[51] "...quia eruditiorem ac probiorem non agnosco neque esse credo, ad te dumtaxat hunc librum destino" (Bandini, Catalogus, III, col. 215).

[52] Cuando Dragišić escribió esta carta, fray Juan de Prato era arzobispo en Aquilea. Cfr. A. Ferrajoli, Il ruolo della corte di Leone X, en Archivio della Società Romana di Storia Patria, 36 (1913), 191-204.

[53] "Sed quid? Nesciremus te ulterius provehere: actum esset apud nos tectum domus tuae. Cogitamus itaque te ad Tusciae ministeriatum, deinde ad generalatus officiurn, tandem cb scientiam et humanissimos mores ,tuos ad cardinalatus dignitatem erigere" (Bandini, Catalogus, III, 215).

[54] "Florentina civitate amoenissima (donatus) et domo Salviatum, gloriosa" (De natura angelica, lib. IV, c. VIII; cfr. Secret, Umanisti dimenticati, 220).

[55] P. M. Francisci Samson Min. Gen (1414-1499) notee biographicae, en Miscellaneae Francescana, 22 (1921), 152-158.

[56] Regesta Ordinis S. Francisci, en Miscellanea Francescana, 23 (1922), EB. En esta, ocasión lo llama: Mag. Georgius de Urbino.

[57] Ibidem, 141 Ahora su apellido es: Mag. Georgius Benignus de Salviatis.

[58] G. B. Picotti, Un episodio di politica ecclesiastica medicea, en Annali delle Università Toscane, 48 (1829-1930), 77-116; Idem, La giovinezza di Leone X, Milán 1928, 508.

[59] Regesta Ordinis S. Francisci, en Miscellanea Francescana, 22 (1921), 156.

[60] A. M. Bandini, Collectio aliquot monumentorum ad historiam praecipue litterariam pertinentium, Aretii 1772, 19.

[61] Regesta Ordinis S. Francisci, en Miscellanea Francescana, 24 (1924), 155-156.

[62] Ibidem, 158.

[63] Ibidem, 162, 163.

[64] C. Fidelius. Statuta Collegii theologorum almae Universitatis Pisanae anuo Domini MCCCCLXXV cum synopsi omnium lectorum ab initio collegii usque ad finem, Pisis 1910, (32).

[65] L. Pastor, Storia dei Papi, Roma 1942, 384.

[66] Bandini, Catalogus, III, 215.

[67] S. Razzi, Storia di Raugia, Lucca 1595, 64-65, dice que llegó a Dubrovnik en 1482.

[68] Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 14 (1913), 190-191 n. 87.

[69] Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, 192.

[70] Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 14 (1913), 191-192 n. 88.

[71] Farlatus. Illyricum Sacrum, VI, 191-192.

[72] Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 14 (1913), 192 n. 89.

[73] Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 15 (1914), 50 n. 91.

[74] Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, 196-198.

[75] Rode, Documenti Francescani di Ragusa, en Miscellanea Francescana, 15 (1914), 50 n. 92.

[76] Farlatus, Illyricum Sacrum, VI, 198.

[77] Cfr. Breyer, Prilozi, 31; M. Kombol, Poviest hrvatske književnosti, Zagreb 1945, 63-70.

[78] De natura angelica, f. 2r.

[79] Les contestó el 17 de enero de 1497, y la carta la llevó su ex alumno Antonio Sassolini (A. Fabranius, Historiae Academice Pisanae, I, Pisis 1797, 114 n. 1).

[80] C. Fidelius, Statuta Collegii, (32), dice que Dragišić fue en 1500 profesor en Pisa.

[81] P. M. Francisci Samson, 156.

[82] M. Bihl, De editionibus Statutorum Alexandrinorum anni 1500, en Archivum Franciscanum Historicum, 17 (1924), 136-137.

[83] El Archivo General OFM Conv., RO, A-2, f. 24, acota que ello ocurrió en 1504.

[84] F. Ughellus, Italia Sacra, II, Venetiis 1717, 822; VII, Venetiis 1721, 778.

[85] Cfr. Storia dei Papi, III, 728-731.

[86] "Ego qui cum Callien, essem episcopus et Sanctae Crucis cardinalis Reverendissimi Sedisque Apostalicae legati meritissimi vestigia sequerer..." dice en su dedicatoria al emperador Maximiliano.

[87] Pastor, Storia dei Papi, III, 774-776.

[88] F. Fossius, Catalogus codicum saec. XV impressorum qui in publica Bibliotheca Magliabechiana Florentiae adservantur, II, Fiorentiae 1794, 482-483.

[89] Ughellus, Italia Sacra, II, col. 822, dice: "Franciscum Mariam Roboreum, cardinalis Alidosii interfectorem defendit: adeo etiam religiosa doctaque pectora cupido gratine apud Principe(m) plerumque foedo invadit".

[90] Durante el Imperio Latino se fundó la Arquidiócesis en Nazareth, que tenía un templo cerca de Barletta. Cuando fueron expulsadas de Nazareth, se radicaron junto al templo cerca de Barletta. Cfr. S. Santeramo, Canne-Nazareth-Barletta, Vescovi e Arcivescovi, Barletta, 1940, 5-6.

[91] J. D. Mansi, Sacrorum conciliorum nova et amplissima collectio, XXXII, Parisiis 1902, 709.

[92] Ibidem, 727.

[93] Bandini, Catalogus, III, col. 216.

[94] Archivo Vaticano, Reg. Vat. ,$ 999, f. 68v-71v.

[95] Integraba la Comisión para los problemas dogmáticos y morales (Mansi, Sacriorum conciliorum, XXXII, 798).

[96] La carta al emperador Maximiliano está impresa al principio de la misma obra.

[97] Ibidem, f. IIIIr.

[98] Rode, Necrologium Ragusinum, 413. Ese año fue nombrado su sucesor (C. Eubel - G. van Gulik, Hierarchia Catholica, III, Monsterii 1923, 254.

[99] Véase pág. 2.

[100] "Quod (en texto: quoad) opusculum in Anglia translatum amisi" (Lib. VI, c. XI; cfr. F. Secret, Umanisti dimenticati, 222).

[101] "De his succinte Benignus noster in suo in logicam introductorio" Biblioteca Vaticana, Ms. Vat. Lat., 1056, f. 18r).

[102] A. Pelzer, Codices Vaticani Latini, II-1, Biblioteca Vaticana 1931, 602-603.

[103] "Kalendis iunii prima et septuagesimo supra quadrigentos mille salutis anhos" (Vat. Lat., 1056, f. 2v).

[104] Pelzer opina que Dragišić lo hizo al morir Bessarión, cuando quiso obsequiar la obra al Papa Sixto IV.

[105] Biblioteca Vaticana, Urb. Lat. 995, 95r.

[106] Ibidem, f. 3v.

[107] Biblioteca Vaticana, Ms. Urb. Lat. 565, f. 49r.

[108] Pastor, Storia dei Papi, II, Roma 1942, 482-492.

[109] A. M. Bandini, Catalogus codicum latinorum Bibliothecae Mediceae Laurentianae, I, Florentiae 1774, col. 468.

[110] Bandini, Catalogus, III, coll. 214-215.

[111] Un ejemplar de esta obra figura en la Biblioteca Riccardiana en Florencia n. 317 (A. López, Decriptio codicum franciscanorum Bibliothecae Ricardianae Florentinae, en Archivum Franciscanum Historicum, 2 (1909), 126; P. O. Kristeller Iter Italicum, I, London-Leiden 1963, 190.

[112] El soneto, origen de esta obra, figura en A. Fabronius, Laurentii Medicis Magnifici vita, II, Pisis, 1784, 289.

[113] Bandini, Catalogus, III, 214-216.

[114] Carlo Varischi da Milano, Catalogo dei codici della biblioteca del convento di S. Francesco dei Minora Capuccini in Milano, en Aevum, 11 (1937), 259-261.

[115] "... Germanicas contemplationes, quarum altera de Christianae Victoriae vexillo, altera de Virginis Matris assumptione mirificos tractatus continebat, aedidi", dice Dragišić en la carta al emperador Maximiliano, enviando su alegato de Juan Reuchlin.

[116] Cfr. P. Sevesi, S. Carlo Borromeo e le congregazioni degli Amadeiti e dei Clareni, en Archivum Franciscanum Historicum, 37 (1944), 105-107.

[117] C. Varischi, Catalogo, 269; P. O. Kristeller, Iter Italicum, II, 327.

[118] P. O. Kristeller, Iter Italicum, I, 327.

[119] Ibidem.

[120] F. Fossius, Catalogus, II, coll. 482-483; P. O. Kristeller, Iter Italicum, 1,122.

[121] N. Papini, Minoritae Conventuales lectores, en Miscellanea Francescana, 33 (1933), 244; Sbaralea, Suplementum et castigatio, I, 322.

[122] Sbaralea, Suplementum et castigatio. I. 321.

[123] Biblioteca Vaticana, Ms. Vat. Lat. 8226, f. 1r-2v; cfr. P. O. Kristeller, Iter Italicum, II, 344.

[124] Biblioteca Vaticana, Ms. Vat Lat. 8226, f. 10r.

[125] A iry, Manuel diplomatique, París 1894, 162.

[126] Sbaralea, Supplementum et castigatio, I, 322. Según P. O. Kristeiler, Supplementum Ficinianum, II, Florentiae 1937, 351, en la Biblioteca Real Belga en Bruselas, Ms. 10783, se halla la obra de Dragišić: Contemplationes de B. V. Maria.

[127] Fossius, Catalogue I, coll. 479-480; Sbaralea, Supplementum et castigatio, I, 321; cfr. C. Dionisotti, Umanisti dimenticati?, 296.

[128] Sbaralea, Supplementum et castigatio, I, 321.

[129] Ibidem; Kristeller, Iter Italicum, I, 115.

[130] El tratado de Dragišić se halla en pp. 369-426.

[131] Fossius, Catalogue, II, 478.

[132] J. Schnitzer, Savonarola, I. Munchen 1924, 445-447.

[133] S. Zimmermann, Juraj Dragišić (Georgius Benignus de Salviatis) kao f'ilozof humanizma, en Rad Jugoslavenske Akademije znanosti i umjetnosti, lib. 227, Zagreb 1928, 71-78.

[134] La parte principal de esta dedicatoria la transcribe Sbaralea, Supplementum et castigatio, I, 320-321.

[135] Rode, Necrologium Ragusinum, 571.

[136] Dice haber terminado la obra, en enero de 1518. Empero, el prólogo lo escribió Martín Groningus el 1 de agosto de 1.517. Al respecto cabe mencionar también la carta de Petrus Galatini, De Areanis Catholicae Veritis. Ortona 1518 (cfr. A. Kleinbans, De vita et operibus Petri Galatini O. F. M., en Antonianum, 1 (1':!26), 175),

[137] Hrvatska Enciklopedija, 5, Zagreb 1945. 234, reproduce la toma fotográfica de la portada. También Enciklopedija Jugoslavije, 3, Zagreb 1958, 68.

[138] S. Zimmermann, Juraj Dragišić, 66-71.

[139] Marsilio Ficino (+ 1499) célebre traductor de las obras de Platón, habla de modo peculiar sobre Dragišić a tres jóvenes amigos: "Georgium Benignum cognoscitis meum, qui veritatem illam, per cuius nunc vos vestigia passim venando discurritis, iam diu est sagaciter assequutus. Qui et fratres suas, solis instar, maior ipse minores illustrat. Huic igitur, si quem luporum ululatum audieritis, nunciate. Fortissimus ille Georgius mimes facile fugabit lupos, qui et vastum draconem quandoque transfixit. Ille me igitur, ille sollicitudine simul et vos cura levabit". (Marsilii Ficini Florentini, insigns Philosophi Platonici, Medici atque Theologi clarissimi Opera, Basileae 1576, 575).

[140] Ubertino Risaliti escribe a los ragusinos: "Quem ego ut praeceptorem meum pro patre amem a vobisque tanquem žarentem amari intedigam, necesse est ut ipse quoque vos fraterno quodam amare complectar" (De natura angelica, f. 1v).

[141] Zimmermann, Juraj Dragišić, 59-79.

[142] Dionisotti, Umanisti dimenticati?, 302-306.

[143] Cfr. J. Schnitzer, Savonarela, II, Munchen 1924, 648-650. Dragišić fue censurado (por su actitud hacia Savonarola. Después de haber sido quemado Savanorola en en la hoguera, contestó a sus detractores: "Me ilia in re lacerare fuste potest nemo; immo potius comendare nature meae in natam prebitatem facile poterit: qui de aliis in vita morum berre iudicem et iphae summam, quousque manifeste apparent contrarium. Quis enim a viro perito et coeliben vitam actitante tam pernitiosa mendacia excogitari potuisset. Ego itaque quod non auderem neque alios audere puto" (De natura angelica, lib. I, c. XVII); Secret, Umanisti dimenticati, 222).

[144] Defensio Joannis Reuchlin, f. 7r.

[145] L. Geiger, Johann Reuchlin, sein Leben und seine Werke, Leipzig, 1871, 451.

[146] De natura angelica, lib. IV, e. VIII: Secret, Umanisti dimenticati, 219-220.

[147] Dionisotti, Umanisti dimenticati?, 294, da; siguiente explicación: "Vicino ai Greci il Benigno era stato ed era, ma naturalmente non greco. La differenza deve esser tenuta ben presente. Della sua origine bosniaca non aveva motivo di vergognarsi, ma neppure poteva, tper ovvie ragioni, farsene un vessillo. Benche apparentemente convinto che "qui nequit esse de urbe erit saltem de orbe", amava in realità far collezione di cognomi e toponimici disparati, ledecarazioni cavalleresche del tempo".

[148] De natura angelica.

[149] Ibidem, f. Cr.

[150] Ibidem.

[151] Ibidem.

[152] Creemos que Dragišić seguía manteniendo contacto con Dubrovnik, si bien carecemos de informaciones. Es interesante acotar que el obispo de Trebinje-Mrkanj Agustín Nalječković le confió lo representara el 19 de diciembre de 1516 en la reunión del V Concilio Vaticano: "Rev. dus P. Dominus Georgius archiepiscopus Nazarenus dedit mandatum Rev. di Domini Episcopi Tribuniensis et Macheriensis" (Mansi, Sacrorum Conciliorum, XXXII, 975).