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IV. BOSNIA EN EL CONGRESO DE BERLIN
Intervención de los Habsburgos en la Cuestión de BosniaLa intervención directa del Imperio de los Habsburgos en el caso de Bosnia con el viaje de inspección del emperador Francisco José I a Dalmacia en el año 1873 y sus contactos con el clero católico y los representantes nacionales de Bosnia y Hercegovina, revela los intereses austríacos hacia Bosnia. La decisión de los Habsburgos de obtener e incluir a Bosnia bajo su dominio sufrió una larga censura. La oposición venía de parte húngara; en la ocupación de Bosnia veían los húngaros el aumento de las fuerzas nacionales croatas, lo que perjudicaba al programa de la Gran Hungría. Los grandes personajes del ejército y, en general, los círculos militares consideraban como vital, por razones estratégicas y políticas, tener esta región en sus manos. Los puntos de vista de un Radetzky, del almirante Tegethof o del general Rodich se dejaron influir por la realidad y también por la acción de los croatas, que, entre las altas jerarquías militares del Imperio, contaban con varios compatriotas de máxima importancia. Andrassy, por fin, tuvo que ceder, porque los preconizados intereses estratégicos del Imperio sobrepasaban las fuerzas empeñadas en realizar el sueño húngaro (23).
(nota 23) Henri Hauser: Historie diplomatique de l'Europe (1871-1919), Paris 1929, (p. 124)Austria empezó a interesarse activamente por Bosnia cuando, el 19 de junio de 1875, empezó la sublevación en Hercegovina, en el distrito de Stolac, donde bandas armadas de campesinos se proclamaron en guerra contra los osmanlíes, bajo la bandera croata. El motín de Stolac, conocido como "El rayo de Gabela", abarca paulatinamente la mayor parte oriental de ambas provincias de la región discutida. La proclamación de la bancarrota general en Turquía aumentó el interés internacional por la sublevación, poniéndose en marcha todas las partes componentes que crearon la Cuestión de Oriente. Los cristianos pedían de la Sublime Puerta, sin éxito, la suspensión de los más altos tributos e impuestos, las reformas prometidas y el control de las potencias europeas. En 1876 surgió la guerra serbio-montenegrino-turca; su causa fue la negativa de Turquía de ceder Bosnia a Serbia y Hercegovina a Montenegro, lo que también produjo una violenta reacción de los musulmanes y de los católicos, que protestaban contra las exigencias de los principados vecinos, pidiendo los católicos que Viena, conforme a sus derechos históricos, interviniese y asegurase la vida normal de estas provincias bajo su dominio (24).
(nota 24) Kasim Gujic: Uloga Hrvata u hercegovackom ustanku - Kolo XVIII Zagreb 1937, (p. 188). Indice
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