| |
LA CAIDA DE BOSNIA EN 1463 Y SUS NEFANDAS CONSECUENCIAS PARA CROACIA El sultán turco Mohamed II, en su primera campaña militar contra Bosnia, en la primavera de 1463, ocupó todo el reino de Bosnia hasta el río Sana. A fines de ese año, el rey húngaro-croata Matías Corvino, apoyado por los croatas lugareños, liberó las partes occidentales- y desplazó la frontera turca a las montañas Vlasic y Vranica (77). A partir de 1463 y durante 300 años, la frontera del Imperio turco oscilará entre Vlasic, Velebit y Una, pero correrá permanentemente por el centro de las provincias croatas y escindirá a Croacia en dos bandos hostiles (78). En esta frontera mortífera, en el corazón de Croacia, se enfrentarán las fuerzas del mundo islámico oriental y del Occidente católico. Los protagonistas principales de esta lucha sin cuartel serán los hijos de Croacia: de un lado, los croatas católicos de los restos de la Croacia libre; del otro, sus hermanos islamizados de la Bosnia turca (79). En esa pelea larga y gigan tesca, los croatas de ambos lados derramarán ríos de sangre y el pueblo croata quedará reducido al tercio de sus fuerzas nacionales. A su arribo al Adriático, los croatas decuplicaban a los serbios y 300 años antes que ellos organizaron su propio reino (80). Con todas las vicisitudes históricas, los croatas antes de la caída de Bosnia triplicaban numéricamente a los serbios, y sin la invasión turca habría hoy 12-15 millones de croatas. Pero, en las luchas seculares, en la frontera fatal del Occidente y Oriente, en el corazón de Croacia, caerán por ambos lados más de 300.000 croatas. Cerca de un millón de croatas católicos será llevado al cautiverio y dispersado por las regiones turcas y otras hasta Persia, India y Abisinia. De Bosnia y las regiones limítrofes de la Croacia libre emigrarán más de 500.000 croatas a Eslovenia, Austria, Bohemia, Hungría, Italia y otras partes, perdidos totalmente para la comunidad nacional croata (81).
(nota 77) VJ. KLAIC, Poviest Bosne, 331-343; V. COROVIC, Historija Bosne, 536-560; D. MANDIC, Bosna i Hercegovina, I, 139-143.Para Bosnia y Hercegovina lo más trascendental fue la emigración de los católicos durante las guerras de Viena en 1683/99 y a principios del siglo XVIII. Cuando se vio que Bosnia no podría liberarse de los turcos, surgió un movimiento emigratorio entre los cristianos. De ese modo emigraron de la actual Bosnia y Hercegovina casi 100.000 croatas católicos (82). Es verdad que a las emigraciones anteriores y a las operadas durante las guerras de Viena se debe que la provincia de Eslavonia no fuera magyarizada y germanizada, luego que los venecianos no lograron durante su largo gobierno italianiazr a Dalmacia, Istria e islas vecinas. Para Bosnia y Herezgovina esa emigración resultó nefasta. Después de las guerras de Viena en toda Bosnia y Hercegovina no quedó más que 25.000 croatas católicos (83). Gracias a su extraordinaria fuerza vital y sana moral, hasta hoy llegaron a 700.000, es decir se multiplicaron por 24 veces. Sin dichas emigraciones, hoy habría en Bosnia y Hercegovina más de 2 millones de croatas católicos y a Bosnia no habrían llegado los valacos para cultivar las posesiones de beyes, abandonadas por los croatas católicos. De ese modo, hoy los croatas católicos y musulmanes formarían la mayoría abrumadora de la población, y los descendientes valacos, que hoy se llaman y sienten serbios, estarían sólo en las partes orientales de Bosnia y Hercegovina e importarían apenas el 12-15 % de la población, cifra que nunca superaron hasta las guerras de Viena en 1683/99 (84).
(nota 80) D, MANDIC, Rasprave i prilozi, 194-213.Incluso a la Croacia libre y las regiones liberadas durante las guerras de Viena inmigrará elevado número de los valacos no eslavos de religión ortodoxa. Por motivos militares Austria favorecerá y ayudará, en detrimento de los croatas, a esos valacos y a su Iglesia ortodoxa. Con el correr del tiempo, particularmente en la segunda mitad del siglo XIX y a principios del XX, los sacerdotes ortodoxos serbios convencerán a esos valacos que son de nacionalidad serbia por el hecho de pertenecer a la "Iglesia Ortodoxa Serbia", en tanto que los húngaros los explotarán para debilitar a su asociado estatal, Croacia, y para trabar su desarrollo nacional y el progreso estatal. | |