| |
III. "NACERTANIE" O LAS AMBICIONES IMPERIALES SERVIAS
9. Infundadas aspiraciones austríacas y prevalencia rusa en SerbiaPor extraño y paradójico que parezca, los serbios no saludaron con gran regocijo su independencia estatal. Para alcanzar los planes imperiales, a Serbia le convenía más el status de principado semi independiente que reconocía la soberanía del Sultán turco, que el status del Estado independiente bajo el protectorado efectivo de Austria-Hungría, que ocupó a Bosnia-Hercegovina y al Sandycato de Novi Pazar, y obstruyó la expansión de Serbia hacia occidente. Mientras formalmente eran súbditos del Sultán, los serbios podían aspirar, con visos de éxito, a expandirse en Bosnia, que entonces era un vilayato del Imperio turco. También podían pretender la salida al Adriático a través de Albania, en posesión de los turcos, conforme se preveía en Nacertarlije. Es sabido que antes de la ocupación de Bosnia, Viena encaraba la posibilidad de repartirla entre Austria y Serbia. De hecho, tampoco el Congreso de Berlín cerró del todo la puerta a las pretensiones granserbias. La restitución de Macedonia a Turquía favoreció las aspiraciones de Serbia y Grecia a esta provincia que domina el valle del río Vardar, estratégicamente muy importante. Estos dos países balcánicos, que justificaban su enemistad y sus reivindicaciones territoriales respecto de Turquía como una lucha de la cruz contra la medialuna, saludaron con entusiasmo el retorno de los cristianos macedonios bajo el dominio turco. ¨Quién podrá reprochar algo a las potencias europeas si, dentro de la política del poder, protegieron al Sultán de Constantinopla y al Califa panislámico contra la Tercera Roma? El éxito de Austria-Hungría en el Congreso de Berlín implicaba una derrota grande, si no definitiva, para la concepción granserbia. Bosnia y Hercegovina serían administradas por una gran potencia e integradas al conjunto natural de los países danubianos al que geográficamente pertenecen. Cuando sucedió lo que más temieron los autores de Nacertanije, es decir cuando Serbia se encontró dentro de la zona de influencia austriaca esta solución ganó algunos partidarios entre los dirigentes de la Serbia de los Obrenovic (nota 21). Por consiguiente, en Viena cobró ímpetu la corriente que creía posible convertir a los serbios y a Serbia en un instrumento de la penetración de las potencias centro-europeas de civilización occidental hacia el Cercano Oriente.(nota 21) Ivan Mestrovic en sus memorias Uspomene na politicke ljude i dogodjaje (Buenos Aires, 1961, pp. 15-16), narrando sus primeros contactos con los serbios en Belgrado, relata su encuentro con el ex embajador serbio pro-Obrenovic en Berlín. Mientras Mestrovic y sus jóvenes amigos aplaudían la política austr6foba de la Serbia de los Karageorgevic, el ex diplomático, censuraba al gobierno de Belgrado por su "orientación paneslavista rus6fila". "Luego, acota Mestrovic, pude convencerme pues eso fue entre los mayores y los partidarios de Obrenovic toda una escuela". Por cierto, los partidarios de Obrenovic eran también, en su manera, granserbios. Ellos también fueron presa, dice Mestrovic, "de la inmensa, casi diría enfermiza, megalomania serbia, que luego encontré en otros. Para ellos todo era serbio, los Balcanes en su totalidad, todas nuestras (croatas) provincias; los serbios son el pueblo escogido; todos los Balcanes serán suyos y la mitad de Europa central".Como veremos en adelante, esa tendencia de Austria de expandirse en el terreno de la civilización europea oriental, ajena y antagónica, en lugar de circunscribirse al agrupamiento de los pueblos danubianos de cultura occidental, marcó rumbo equivocado a toda la política sureslava de Viena, lo que conducirá a la tirantez con Rusia, al atentado de Sarajevo, a la primera guerra mundial y a la disgregación de la Monarquía danubiana.
Estas ilusiones de ciertos círculos oficiales en Viena, que favorecieron
a los serbios en las provincias croatas, tenían muy lábiles
fundamentos.
La política austrófila de los Obrenovic fue respaldada por una
capa muy tenue de la inteligentsia de orientación
prooccidental.
Pero como también eran granserbios, contra su voluntad tuvieron
que allanar el camino a la corriente más arrolladora, la rusófila.
Esta última se nutría de la tradición bizantina
de Serbia, cuyo portavoz en la época moderna fue la Rusia ortodoxa
y eslava. Esta corriente rusófila salió victoriosa al modo bizantino
mediante el asesinato en 1903 del último Obrenovic. Desde entonces,
la Serbia de los Karageorgevic y no la Bulgaria de los Coburgo,
es el exponente principal de la política rusa en los
Balcanes.
En la sombra y en el interés de Rusia, Serbia renuncia totalmente
a los planes anacrónicos de restaurar el imperio bizantino bajo
su égida, pero ahora insiste más en la concreción de Gran Serbia
bajo el disfraz de la unión sureslava. Respaldada por Rusia,
que en Austria ve adversario principal a la supremacía rusa en
los Balcanes, la pequeña Serbia osa retar a Austria-Hungría
incomparablemente mucho más fuerte.
En un capítulo siguiente mostraremos por qué Serbia pudo, con
ayuda de una parte de los croatas, transformar la cuestión de
Bosnia en sureslava. Aquí señalaremos el nefasto papel de la
idea granserbia que impregnó a todas las capas nacionales serbias
a tal grado que todos los vecinos de Serbia tienen que defenderse
de sus falsas pretensiones territoriales, sin fundamento histórico
ni étnico. La propaganda nacionalista serbia a través de la escuela,
la Iglesia y asociaciones patrióticas logró persuadir al pueblo
serbio de su presunto derecho a las tierras y ciudades ajenas,
que deberían ser liberadas e incorporadas a la Gran Serbia. El
hecho de que esas pretensiones son infundadas y que se trata
del despojo de tierras ajenas, no disminuye el peligro de la
agitación nacionalista serbia. Hasta los errores patrióticos,
mientras son defendidos con fanatismo y mientras en la realización
de los objetivos nacionales no se escogen los medios, pertenecen
a los hechos políticos y psicológicos, capaces de mover a los
gobiernos, pueblos e individuos, y de provocar crisis internacionales
a veces muv peligrosas. | |