LAS CIENCIAS FÍSICAS

Por las mismas razones que no permitieron a los croatas desarrollar la Filosofía, los que cultivaban el estudio de la Física tuvieron que trabajar en el extranjero. Así el primer escritor sobre problemas de Física, F. Petrišević (1529-1597), publicó fuera de su patria la obra Nova de universis philosophia (Ferrara, 1591), mientras que M.A. de Dominis, de la isla Rab (1560-1624), en su obra Euripus seu de fluxu, Roma, 1624, explicó el problema de las mareas por la acción del Sol y de la Luna. Lo mismo hizo acerca del arco iris. B. Gelilei menciona como ridícula la solución de las crecidas y bajantes del agua de Dominis, pero posteriormente su tesis fue aceptada como un hecho científico firme. Faust Vrančić, de Šibenik (1551-1617) prestó atención al aprovechamiento de las fuerzas naturales físicas como fuerzas energéticas. Su obra Machinae Nova, Venezia, 1595, despertó un interés general tanto por el autor como por sus proyectos de varios tipos de mecanismos movidos por el viento y el agua. Uno de sus proyectos de molinos a fuerza de viento y aprovechando las altas y bajas mareas sirvió como idea-guía para la realización de la primera turbina en general.

El matemático de Dubrovnik Marin Getaldić (1566-1626), de regreso del exterior a su ciudad natal se ocupó de la ciencia física. Su obra Archimedes promotus seu de variis corporum generibus, gravitate et magnitudine, comparatis (Roma, 603) fue inspirada por el problema del peso específico de elementos físicos determinados con una precisión muy exacta ese peso de doce elementos. Se dedicó también a los problemas de la óptica y construyó un telescopio con el que pudo observar objetos situados a treinta kilómetros de distancia. El fruto de estos experimentos los volcó en su obra. Nonnullae propositiones de parabola num primum inventae et in lucem adetae (Roma, 1603).

Roger Bošković se destacó en los varios campos de la ciencia y entre ellos la Física. En su obra más sobresaliente, Theoria philosophiae naturales redacta ad unicam virium in natura existentium (Viena, 1759) con una segunda edición en Venecia, 1763) intentó reducir todas las calidades de los seres físicos mediante una única ley: los puntos materiales se repudian tanto más por cuanto están más cerca y se atraen por cuanto están más lejos entre sí. La ley de repulsión y atracción de Bošković no fue aceptada en su época, pero hoy se la considera como una ley y una teoría precursora de la ciencia atómica. Criticó también la idea de Newton sobre el espacio y el tiempo absolutos. Sus teorías acerca de la Óptica están contenidas en Opera pertinencia ad opticam et astronomiam, compuesta de cinco volúmenes.

J. Torbar, S. Šubić, B. Šulek, M. Sekulić y S. Ljubić forman un grupo de científicos croatas que en el siglo XIX se expresan en el idioma nacional.

La enseñanza pública de esta materia vio su comienzo en Croacia en 1874 al fundarse la Academia de Ciencias y de Arte por el obispo J.J. Strossmayer. Oton Kučera (1857-1931) es un popularizador de la ciencia física en Croacia, cuyas principales obras son: Notas sobre el magnetismo y la electricidad (Zagreb, 1891), El tiempo, Notas de Meteorología (Zagreb, 1897), Las Ondas y los Rayos (Zagreb, 1903), y Movimiento y Fuerzas (Zagreb, 1915).

En la primera mitad de este siglo las ciencias físicas se desarrollan dentro de un núcleo de científicos agrupados alrededor del profesor de la cátedra de la teoría física, Stanko Hondl, cuyos principales colaboradores son D. Pejnović, M. Katalinić y M. Pajić. A éstos les corresponde organizar los laboratorios de la Facultad de Filosofía en Zagreb e inaugurar un período de investigaciones físicas de alto nivel.

Actualmente el Instituto R. Bošković de Zagreb, es el centro de la ciencia física en Croacia. Allí colabora un gran número de investigadores que se dedican a la ciencia nuclear y atómica y a la física nuclear. Disponen de un ciclotrón para la aceleración de deuterón hasta 16 MeV y un generador para neutrones hasta 15 MeV de energía, construidos en el mismo instituto, que por su organización hizo posible también el desarrollo de la química física. Toda una serie de científicos croatas trabajó o está trabajando en este campo de la ciencia natural: F. Buhanović (1883-1956), I. Plotnikov, ruso (1878-1955), N. Pusin, también ruso (1875-1947), G. Flumiani, M. Karsulin y B. Težak, son los principales.

MINERALOGÍA Y PETROGRAFÍA

Desde la primera mitad del siglo XIX también se cultiva en Croacia esta especialidad científica. Ljudevit Vukotinović, un aficionado, marca el comienzo, y Djuro Pilar retoma la iniciativa dándole carácter científico a las investigaciones petrográficas de las montañas de Croacia. Mijo Kišpatić dio su aporte como profesor de la Facultad y director del Museo Mineralógico-petrográfico de Zagreb. Su sucesor en la misma cátedra, Fran Tučan, autor de multitud de disertaciones sobre el problema de la petrografía eruptiva, sostuvo que la tierra rojiza y la bauxita son el resto indisoluble de calcio gastado atmosféricamente, tesis que fue declarada exacta. Kišpatić se servía para sus investigaciones del microscopio de polarización con el agregado de una serie de instrumentos ópticos, con lo que examinaba el contenido de los minerales, su metamorfosis y la estructura de las piedras. Actualmente está trabajando en este campo de la investigación un grupo de científicos dedicados a las más diversas especialidades, con métodos modernos de molarografía, espectroscopía y el análisis químico diferencial térmico.

GEOLOGÍA

Esta disciplina vio su comienzo en Croacia a principios del siglo pasado. Su desarrollo sistemático lo inauguró Djuro Pilar, especialmente cuando en 1875 fue nombrado profesor de la cátedra de Geología, Paleontología, Mineralogía y Petrografía de la Universidad de Zagreb. Su sucesor fue Dragutin Gorjanović-Kramberger, por cuya iniciativa se fundó en 1909 la Comisión Geológica que publicaba trabajos de geólogos croatas, especialmente fotografías geológicas. En 1924 se fundó el Instituto Geológico Croata con su correspondiente Noticiero, pero como Belgrado se oponía a su actividad lo suprimió en 1931, pasando sus tareas, especialmente la cartográfica, a un instituto similar de Belgrado. A duras penas Zagreb consiguió en 1939 organizar nuevamente el Instituto Geológico, del cual fue nombrado director F. Šuklje. En 1950 se rebautizó a dicho instituto como Instituto para las Investigaciones Geológicas en la R.S. de Croacia, que edita Acta Geológica.

Los principales geólogos croatas son: Djuro Pilar (1846-1893), que se dedicó a los problemas de la geología teórica, al estudio de la Tierra como planeta y al fenómeno de los glaciares. Su obra Grundzüge der Abyssodinamik - Fundamentos de la dinámica de Abismos, Zagreb, 1881, atrajo la atención científica internacional. Es autor también de Flora fossilis susedana. En 1879 aparece el nombre del Dragutin Gorjanović-Kramberger (1856-1936), quien con sus obras promovió a una gran altura la ciencia geológica croata. Los fósiles fueron su tema de preferencia. Su trabajo —en sesenta y cinco disertaciones— sobre el hombre fósil de Krapina (cerca de Zagreb), lo hizo célebre en el mundo científico. Publicó Der diluviale Mensch von Krapina in Croatien (Wiesbaden, 1906), su obra principal, y La Vida del hombre diluviano de Krapina en Croacia, Zagreb, 1913.

En el campo de la paleontología y la estratigrafía terciaria se destacó Spiridion Brusiona (1845-1908) con Iconographia molluscorum fossilium in tellure tertiaria Hungariae, Croatiae, Slavoniae, Dalmatiae, Bosniae, Hercegovinae, Serbiae et Bulgariae inventorum, Zagreb, 1902. Al principio de este siglo se destacaron los alumnos de Gorjanović: Ferdo Koch, Mariano Salopek, Josip Poljak y Frano Šuklje, y actualmente son conocidos M. Herak, F. Ožegović, M. Margetić, D. Šikić por sus trabajos geológicos en sus aspectos y especialidades más variados.

GEOFÍSICA

Esta disciplina tiene en Croacia también bastante larga tradición. Ya Bošković puso en el siglo XVIII sus primeros fundamentos, pero las investigaciones sistemáticas fueron organizadas a principios del siglo XX. El centro de trabajos es el Instituto de Geofísica, que en 1949 efectuó mediciones de la inclinación magnética para el uso de la Marina de Guerra de Yugoslavia. En 1930 este Instituto fundó en Bakar un mareógrafo. En 1938 J. Goldberg y K. Kempni investigaron las oscilaciones libres del golfo de Bakar. Ahora existen mareógrafos en Rovinj, Bakar, Split, Ston, Dubrovnik y Ulcinj.

M. Kišpatić fue el primero que se dedicó al fenómeno de los movimientos sísmicos en Croacia, para lo cual recogió en 1879 los elementos necesarios en todo este país. Hasta 1906 había publicado veinticuatro trabajos sobre esta especialidad.

A partir de 1891 la dirección del Observatorio Meteorológico fue confiada a A. Mohorivičić, quien instaló un sismógrafo de Vicenti (en 1906) y en 1908 un sismógrafo astático de 80 kg de peso, tipo Viechter, y al año siguiente otro de 1.000 kg. Investigando el terremoto del año 1909 con epicentro a unos 25 km de Zagreb, Mohorovičić expuso la tesis, actualmente aceptada universalmente como hecho científico, de que a una profundidad de 54 km existe un salto de la dilatación de las ondas sísmicas (la discontinuidad). Existe allí la zona marginal más profunda de la corteza terrestre, donde rápidamente cambia el material que la forma. La discontinuidad de Mohorovičić es conocida en el mundo científico.

MATEMÁTICA

Los trabajos matemáticos de Marin Getaldić en el siglo XVII y de R. Bošković en el XVIII pertenecen a la generación antigua de los matemáticos croatas. Las obras del primero, De resolutione et compositione mathematica (Roma, 1630) y Sectionum conicarum elementa, constituyen obras principales de la ciencia matemática croata. Algunos de los que estudiaron los trabajos de Getaldić como, por ejemplo, E. Gleich, llegaron a la conclusión de que "había formulado la idea fundamental de la geometría analítica", lo que más tarde Descartes perfeccionó. R. Bošković, jesuita croata, es también un matemático geométrico que aplicó sus conocimientos al estudio de la astronomía, la geodesia, la física y la técnica. Su obra más importante es Seccionum conicarum elementa.

La ciencia matemática en el idioma nacional tuvo origen en el siglo XVIII, precisamente cuando Mijo Šilobad publicó su obra Arithmetika Horvacka, La Aritmética Croata, Zagreb, 1769. Al reformarse la Universidad de Zagreb en 1874 y con la fundación de la Academia de Ciencias y de Arte en 1866, se despertó el interés por el estudio sistemático de la matemática. Karlo Zahradnik, checo, llamado a Zagreb, donde actuó como profesor en la Universidad, fue el protagonista, y luego una serie de profesores de matemáticas desarrollaron la ciencia matemática en Croacia, especialmente la especie geométrica. Después del regreso de Zahradnik a Praga, fue su sucesor Vladimir Varićak (1899). Los profesores David Segen y luego Juraj Majcen hicieron interesantes aportes a la matemática en Croacia, especialmente en el campo del análisis y de las ecuaciones diferenciales e integrales, como también sobre las funciones de Mathieu y la teoría de los números. V. Niče, Z. Makanec, V. Vrančić, S. Brixi, R. Cesarec y D. Kurepa pertenecen a los matemáticos croatas entre las dos guerras mundiales.

Dada la orientación científico-positivista del régimen comunista, desde 1945 se presta más atención a la ciencia matemática. Junto con la reorganización de la Facultad de Matemáticas se empezó a editar también un Glasnik, Noticiero, de los matemáticos croatas. Son muy variados los problemas de la matemática teórica y aplicada, lo que sobrepasa el interés y objetivo de este libro. Sólo señalaremos que desde 1945 a 1963, de acuerdo con la Enciclopedia de Yugoslavia, página 43, fueron publicados unos 340 trabajos y editados 20 manuales de alta matemática. En el mencionado Glasnik los trabajos son publicados en idiomas extranjeros, mientras que los sumarios se publican en croata.

FARMACIA

El edicto de Federico II de 1240, separando la farmacia de la medicina, dio comienzo a la actividad farmacéutica también en las tierras croatas. Las farmacias de Trogir (1271) de Dubrovnik (1272), de Zadar (1289), Kotor (1326) y Zagreb (1355) fueron las primeras instituciones de esta índole. Los estatutos de dichas ciudades fijaban minuciosamente la actividad de las farmacias y los farmacéuticos, tanto en el orden de la producción y conservación de los medicamentos como también en el del sueldo de los farmacéuticos y su obligación de residir en la ciudad o su alejamiento de la misma.

Los primeros farmacéuticos fueron extranjeros, pero ya en 1395 se menciona al primer farmacéutico croata, Ratko Ozrenić, quien tenía su farmacia en Kotor. Dubrovnik poseía su farmacia desde 1242 en el hospital municipal, como también en el monasterio de los franciscanos.

Para la elaboración de medicamentos al principio se utilizaron en Croacia las obras de Hipócrito, Galeno y Dioscurides. Entre los libros que se han conservado hasta hoy señalaremos especialmente De materia medica, del mencionado en último término.

Después de unos siglos de uso de las yerbas medicinales domésticas y de acuerdo con los manuales extranjeros, se fundó en 1882 un curso de farmacia en la Facultad de Filosofía, primero y único en la región, que resultó un verdadero vivero de farmacéuticos y de la ciencia farmacéutica para toda esa región. Julio Domac (1853-1928) fundó la cátedra de farmacognosía y publicó en 1900 Upute u Farmakologiju, Instrucciones para la Farmacología.

Gustav Janaček (1848-1929) fue profesor de química en la Facultad de Filosofía, fundó la cátedra para la química farmacéutica e inauguró la química física. Los resultados de la actividad física de Domac y Janaček fueron publicados en Zagreb en la segunda edición de Hrvatskoslavonski Ljekopis, El Manual del Farmacéutico croata-eslavónico, de 1901. El trabajo, según se dijo, atrajo la atención internacional por su calidad y valor científico.

En 1891 fue fundada en Zagreb una sociedad de los farmacéuticos cuyos integrantes colaboraron científica y prácticamente en el desarrollo de esta ciencia, especialmente a través del periódico "Aesculap", que las autoridades austrohúngaras prohibieron por razones políticas, además de disolver dicha sociedad. Recién en 1905 pudo fundarse La Sociedad de los farmacéuticos croatas, que desde 1907 viene editando su Farmaceutski Vjesnik, Noticiero Farmacéutico.

La producción farmacéutica organizada data de los años 90 del siglo XIX, cuando se comenzó a producir linfa de animales. Merced a la actividad del médico Adolfo Fodor (Varaždin 1853 — Zagreb 1897) fue iniciada la producción de dicho elemento en Zagreb. Las primeras fábricas de medicamentos fueron fundadas después de la Primera Guerra Mundial. Kastel d.d. (Karlovac, Zagreb) fue el primer laboratorio de medicamentos con capital vernáculo. Actualmente el más grande productor es Pliva, establecimiento de renombre internacional.

 

 

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Croacia y su Destino, Studia Croatica – Instituto de Cultura Croata, Buenos Aires, © 1977, 2010