CIENCIAS MORALES Y NATURALES

ESCRITORES Y OBRAS TEOLÓGICAS

Dispersados por el mundo fuera de su patria durante siglos, muchos hijos de Croacia fueron obligados a escribir en idioma extranjero. Incluso aquellos en la patria, oprimidos por el poder foráneo, no pocas veces escriben en un idioma no croata. Por eso resulta difícil determinar cuáles de entre muchas obras escritas durante varios siglos en dichas condiciones pertenecen al tesoro espiritual croata. El "Studium Generale" franciscano, fundado en Zadar en 1260, estaba bajo el poder de Venecia. El resto del clero croata debía dirigirse a las universidades extranjeras de Padua, Bologna, Roma, París, Viena, como también a Trento, Graz, Trnava, etc., para completar sus estudios teológicos.

Para dar por lo menos un esbozo de los escritos teológicos croatas y de sus autores, nos atendremos al orden cronológico y señalaremos lo más indispensable en varios siglos de la historia religioso-cultural de Croacia.

Escritos teológicos en un sentido más amplio y en idioma croata aparecen recién en el siglo XI (Glagolita Glagolitanus y el Evangelistario de la abadesa Većenega, pariente de la dinastía croata Trpimirović), dedicados a las necesidades prácticas de carácter litúrgico.

En el siglo XII conocemos a tres escritores oriundos de Croacia que escribieron en latín: Calanus Juvenalis Dalmata, obispo en Pečuh, autor de la obra Attila, rex Hunnorum, Venezia, 1502; Hermanus Dalmata (cca. 1100) quien vivió en Francia y España, donde después de aprender la lengua árabe, preparó en colaboración con otros (1141) la primera traducción al latín del Corán (Alcoranus) y al que le debemos las traducciones de Zaelis fatídica (De revolucionibus), de Saul ben Bišr (Abu-Ma' Šar), Introductorium in astronomiam (Augsburgo 1489) y Planispherium de Ptolomeo, etc. Sus obras originales son De essentiis (1143) y Tractatus contra Mahometanos. El tercero es el Presbiter de Dioclea, cuya Obta Sclavorum regnum (1149-1153) tiene suma importancia para la historia croata y la eclesiástica.

En el siglo XIII tenemos a cuatro escritores teológicos croatas que también escribieron en latín: Paulus Dalmata, llamado Hungarus (cca. 1195-1250), dominico, fundador de la provincia dominicana en Hungría, especialista en derecho canónico y teología moral: Notabilia compilationis II et III Decretalium; Summa de paenitentia (Augsburgo, 1723, traducido en idioma holandés). Se cree que la obra Adversus haereses illarum regionum (De Bosnia a Herzegovina) pertenece a este escritor. Luego Thomas Archidiaconus Spalatensis (1200-1268), cuya Historia Salonitana maior et minor (editada en Zagreb en 1894) es también una fuente preciosa para la historia nacional y eclesiástica de Croacia. Micha Madius de Barbazanis de Spit escribió De gestis romanorum imperatorum et summorum pontificum, una obra similar editada en De Regno Dalmatiae et Croatiae de Ivan Lucić (I. Lucius). Por último Rogerius, obispo de Split (1249-1266), de origen italiano, pero quien durante su episcopado en Split vio la irrupción de los tártaros y fue capturado por los mismos, según relata en su obra Carmen miserabile super destrucciones regni Hungariae (et Chroatiae) temporibus Belae IV regis per Tartaros facta, publicada también en croata, Zagreb, 1952, en traducción de S. Antoljak.

Del siglo XIV el más conocido es el beato Augustin Kažotić, dominico y obispo, primero de Zagreb y luego de Lucera (Italia), autor, entre otros, De paurpertate Christi et apostolorum; De tribus ecclesiae sacramentas propositiones theolologice, etc. En este siglo encontramos libros litúrgicos y poesías en el idioma nacional, como La Plegaria de Šibenik, con setenta y tres versos.

En el siglo XV aparecen varios teólogos de origen croata: Andrija (Andrés) Zamometić, dominico y obispo de Rab, autor de Articoli de novo convocando concilio universali Basileae a. 1482 y luego de Revocatio libelli a se scripti contra Sixtum IV, la polémica y su revocación contra este Pontífice; Benjamín Dalmata, dominico, el primer humanista en Rusia que trabajó por la unificación de las Iglesias, en cuyo sentido cooperó con el obispo de Novgorod, Genadio, autor de Contra la secularización de los bienes eclesiásticos; Blaž Konstantini de Dubrovnik, más tarde obispo de Trebinje (cca. 1476), autor de Lectura quam fecit dum esset biblicus Bononiae, legens secundam compilationem evangeliorum s. Thomae de Aquino y Sermones de tempore, Sermones de Sanctis; Dominik Krajčević, también dominico, que dejó inédito: Commentarii super iure canonico; Ivan Stojković, destacado orador del Concilio de Basilea contra los husitas, de quien existen unos 116 escritos sobre diferentes temas de carácter teológico; Jakov Textor (Tkalčić), franciscano de Istria, quien participó en el Concilio de Florencia de 1438, autor de Formalitates, Tabula super Conflatum Francisci de Mayronis, Sermones de conceptione B. V. Mariae, etc.

Mencionaremos también a Leonardo Tkalčić, dominico (1480) autor de Scholia seu commentaria in s. Thomae Summam theologiae universam; Nikola Modruški (1427-1480), que dejó manuscritos tales como De mortalibus felicitate, De humanitate, De consolatione y Defensio ecclesiasticae libertatis. Matej Zadranin escribió en este siglo, también en croata Razmatranje o Isusu kako je bio začet, O grijesima i ispovijedi, etc. (Meditaciones sobre cómo fue concebido Jesús; sobre pecados y la confesión, etc.) Escribió también varias obras en caracteres glagolíticos.

En el siglo XVI, junto con el latín y el italiano, crece el número de escritos en los idiomas croata, árabe y turco. Así Agapet Dalmatinac, franciscano, escribió De inmaculata conceptione B. V. Mariae; Ali-Dede (Alaud-din) de Mostar (+1598) místico y teólogo islámico, autor en árabe y turco de unas sesenta obras como Cuestiones de Sabiduría (Es'iletulhinkem) y Crónica (Muhajdaretul-evail); Silvestar Bedričić, autor de La vida de s. Jerónimo (Život s. Jeronima); Senj, 1508; Benedikt Benković (+1525), obispo de Modruš, autor de Monumenta vetera Illyrici et Dalmatiae... Vita di S. Clemente papa, quien también preparó y editó un Misal en glagolítico; Simun Benković, franciscano, autor de Opera localia Scoti; Opus de sex principii; Dragišić Juraj, franciscano (1448-1520), uno de los más famosos teólogos de su tiempo, autor de una decena de libros (el más destacado, Questiones de natura angelica), profesor de la Universidad de Pisa, obispo de Cagli y arzobispo titular de Nazaret; Bartol Djurdjević, quien escribió contra los mahometanos; Gradić Basilio, obispo de Ston (+1585); Toma Ilirik, franciscano (1481-1529) y Aleksander Komulović son autores de muchas obras en croata para el pueblo y como manuales prácticos del culto. T. Ilirik escribió y predicaba contra el protestantismo.

Marko Marulić (1450-1524), padre de la literatura croata, es conocido también como autor de De Institutione bene vivendi, uno de los pocos libros que San Francisco Javier llevó consigo a la India como misionero; Augustin Nalješković, dominico, obispo de Trogir (+1527) nos legó: Prima pars Summae s. Thomae de Aq., Apologia adversus synodum pisanum, De auctoritate summi pontificis; Questiones in Summa s. Thomae etc.; Klement Ranjina, dominico (1482-1559) impugnó al protestantismo en su "Quaedam dubia super epistolam Pauli ad Romanos", Venezia 1547; Matija Vlačić-Franković (Flacius Illyricus, 1520-1575, de Dubrovnik) protestante, autor de muchos libros donde polemizó con los católicos.

En el siglo XVII dominan obras y autores en el idioma nacional en general. Prevalecen las de carácter ascético-místico. Así tenemos a un teólogo musulmán de Bosnia -Abdulah Bošnjak— autor de unas sesenta obras en los idiomas turco y árabe, famoso por su interpretación de la obra El-Fusus de Ibn Arebia y por eso llamado "Sarikal-Fusus"; Ivan Ančić, franciscano de Bosnia, autor de Thesaurus perpetuus indulgentiarum, Venecia 1662; en croata, Vrata nebeska i život vični, La puerta de cielo y la vida eterna, Ancona 1679, y Ogledalo mistično, Espejo místico, Ancona, 1681; Marcantonio de Dominicis, de la isla Rab, arzobispo de Split, autor de De Republica Ecclesiastica, London, 1617 y Relatio Status Ecclesiae spalatensis de anno 1609, respectiva Papatus Romanos, London, 1617; Matija Divković, autor de toda una serie de obras en croata para uso del pueblo, especialmente de Bosnia; Atanazije Gjordjić y Franjo Glavinić, cuyas obras también en croata aparecían en Viena. El último publicó también una obra en italiano: Origine della provincia Bosna Croazia, Udine, 1648; Juraj Abdelić, Oktavijan Janković-Spader, Bartol Kašić, jesuitas y franciscanos, pertenecen también a este siglo; Mavro Orbini (+1614) es autor de Zrcalo duhovno, Espejo espiritual, escrito en idioma croata, como así de Storia del regno degli Slavi, Pesaro, 1601.

En el siglo XVIII aumenta el número de escritores y obras, por lo que no podemos mencionar sino a unos pocos de ellos: Josip Bernardini, jesuita, autor de De Pecatis et Gratia, Graz 1754 y De virtutibus theologicis, Graz, 1759; Stjepan Badrić, Josip Banovac, Antun Kanižlić y M. Dobretić que escriben en croata; Kanižlić editó Kamen pravi smutnje velike, iliti početak i uzrok istiniti rastavljenja crkve istočne od zapadne (La verdadera piedra del gran problema o el principio y la causa verdadera de la separación de la Iglesia oriental de la occidental, Osijek, Croacia 1780); Nikola Krcelić, autor entre otras obras de La Vida del beato Augustin Kažotić (Zagreb 1747) y De archidiaconi officio (Zagreb), De Indulgencia iubilaei (Zagreb 1770); Franjo Pejačević, jesuita, autor de Controversiae ecclesiae orientalis et occidentalis de primatu, Graz, 1752, Historia Serviae seu colloquia XIII de statu regni et religiones Serviae Graz, 1792; De Deo incarnato, Graz, 1757; De fontibus theologicis et de Deo uno et trino, Graz, 1756; De sacramentis, etc.

En el siglo XIX los autores teológicos escriben cada vez más obras sistemáticas tanto en croata como en el latín o húngaro. Rafo Barišić, franciscano, es autor de Theses ex theologia selectae (Torino 1821); Juraj Zigmund Lakić, escritor jurídico eclesiástico, publicó De ecclesia christiana, Viena, 1774; De hereditario succedendi iure ducum primum deinde regum Hungariae, Viena, 1809; De potestate et iuribus status in bona ecclesiae et clericorum, Viena, 1811; Institutio elementorum iuris naturales, Budapest, 1878; Institutiones iuris ecclesiastici universi, Viena, 1775; praecognita iuris ecclesiatici universi, Viena, 1775, etc. Mencionaremos también a Ivan Josip Pavlović Lučić (+1818), autor de varias obras en croata y en latín: Commentarii morales in omnes episcopo Maccarensi casus reservatos, Venecia, 1793; Piae quaedam considerationes ab eis qui matrimonium inire cogitant devote praemittendae, in illyrica lingua, Roma, 1796; Luka Turčić, autor de las siguientes obras: El darvinismo (en croata), Križevci, Croacia, 1892; El origen del hombre, Zagreb, 1894; y Sobre el principio, desarrollo y destino del mundo, Križevci, 1894, también en idioma croata.

En el siglo XX la literatura teológica es muy abundante. Una serie de revistas se dedica a los problemas más variados de la especialidad, entre ellas Bogoslovska Smotra, Revista teológica (Zagreb); Nova Revija - Nueva revista (Makarska); Život (La Vida); Vrhobosna, Noticiero franciscano (Sarajevo). Hay también editoriales que en varias series publicaron obras de carácter teológico-filosófico: Cuestiones de actualidad (Mostar); Fuentes y aportes (Sarajevo), como actualmente Fascículos (Zagreb), Dobri Pastir, El Buen Pastor (Sarajevo); Crkva u svijetu, Iglesia en el Mundo (Split).

Karlo (Carlos) Balić, no hace mucho fallecido en Roma, es uno de los más eminentes teólogos croatas de este siglo. Los datos referentes a su amplia obra pueden encontrarse en Balić OFM Bibliographia systematico ordine digesta, Antonianum 45 (1970); Ante Crnica, franciscano, autor de varios libros: Kanonsko Pravo Kat. Crkve, El Derecho Canónico de la Iglesia Católica, Split, 1937 y Commentarium theoretico-practicum Codicis iuris canonici, (Šibenik, 1940), autor también de cuatro volúmenes sobre la vida de San Nicolás Tavelić, canonizado en 1970, primer santo croata; Djuro Gračanin, autor de una obra en francés: La personalité morale d'après Kant, Paris, 1935; Moderni filozof (Bergson) branitelj kršćanstva, Un filósofo moderno (Bergson) defensor el cristianismo, Sarajevo, 1935; Augustin Guberina, muerto en 1945 por los comunistas, autor de Iglesia Católica, Katolička Crkva, Sarajevo, 1928; Nacionalizam i Katolicizam sv. Cirila i Metoda, El nacionalismo y el catolicismo de los santos Cirilo y Metodio, Zagreb, 1927; Vitomir Jeličić, profesor en la Universidad Central Franciscana de Roma, autor de El derecho canónico del matrimonio, Sarajevo, 1930; Julian Jelinić, erudito y autor franciscano de La cultura y los franciscanos de Bosnia, Sarajevo, 1915; De patarenis Bosniae, 1908, .etc.; Franjo Šanc, jesuita, quien escribió Setentia Aristotelis de compositione corporum, Zagreb, 1928; Stvoritelj svijeta, El Creador del mundo, Sarajevo, 1935; Providnost Božija, La Providencia divina, Zagreb, 1939, y Povijest filozofije, Zagreb, 1942: Urban Talija, franciscano, preferido por los lectores, autor de Religiozna skepsa i kršcanska apolegetika, El escepticismo religioso y la apologética cristiana, Sarajevo 1914; Moral i društvo, La moral y la sociedad, Dubrovnik, 1925; Neumrlost duše, La inmortalidad del alma, Dubrovnik, 1925; Isus Krist u svijetlu trijezne i netrijezne kritike, Jesucristo a la luz de una crítica serena y no serena, Dubrovnik, 1934; Stjepan Zimmermann, autor del mayor significado entre los teólogos y filósofos croatas del siglo: Religija i pivot, La religión y la vida, Zagreb, 1938: Filozofija i religija, La filosofía y la religión, Zagreb, 1936, etc.; Andrija Živković, ex rector de la Universidad de Zagreb, autor —entre otros— de Problem etičke kulture, El problema de la cultura ética, Mostar, 1927; Encicklike pape Pija XI za moralno-socijalni preporod, Las Encíclicas del papa Pío XI para el renacimiento moral y social, Zagreb, 1931, y Katoličko moralno bogoslovlje, La teología moral católica, 1938-42.

En el exilio, junto con el mencionado C. Balić, escriben algunos teólogos croatas de renombre: Dinosio Lasić, profesor en la Universidad Central Franciscana, Roma, autor de Theologia Perfectiva Hugonis de S. Victore, Roma, 1956, y De vita et operibus S. Jacobi de Marchia, Ancona, 1974, etc. Su connacional y como él franciscano croata, Kvirin Vasilj, autor de varias obras en idioma croata de alto vuelo teológico-filosófico como Teorías trinitarias, Marxismo y Cristianismo y La relación entre el orden natural de la realidad y el sobrenatural, Madrid, 1970.

Desbordaría el objeto de este capítulo si quisiéramos, aun en forma sucinta, analizar tantas obras durante tan largos siglos y de tantos teólogos croatas.

BIBLIOGRAFÍA

M. Appendini, Notizie istorico-critiche sulle antiquitá, storia e letterature de Ragusei, Dubrovnik, Ragusa, 1802/3.

Fr. Bučar, Fr. Francev, Bibliografija hrvatske protestantske književnosti za reformacije - La bibliografía de la literatura protestante croata en tiempos de la Reforma, Zagreb, 1938.

S. Gliubich, Dizionario biografico degli uomini illustri della Dalmazia, Viena, Zadar, 1856.

H. M. Handžić, Književni rad bosansko-hercegovačkih muslimana - El trabajo literario de los musulmanes de Bosnia-Herzegovina, Sarajevo, 1934.

S. Jurić, Opera scriptorum latinorum natione Croatorum usque ad annum MDCCCILVII typis edita, Zagreb, 1969, en cicloestilo.

Ivan Kukuljević, Bibliografija Hrvatska - La bibliografía croata, Zagreb, 1860.

J. Echard, Scriptores ordinis praedicatorum, Paris, 1917-1921.

P. J. Safarik, Gescichte der südschlawischen Literatur, Praga, 1864.

Miroslav Vanino, S.J., Gli studi teologici presso i Croati, en Croazia Sacra, Roma, 1943.

Andrija Živković, Starija Hrvatska Bogoslovska književnost - La literatura teológica croata de tiempos anteriores, en Bogoslovska Smotra, Zagreb, 1938.

 

LA FILOSOFÍA

Desde los comienzos mismos de su vida histórica en su tierra de hoy los croatas entraron en la esfera cultural de Occidente. Como en las demás partes de Europa, análogamente también en Croacia las órdenes religiosas eclesiásticas fueron casi las únicas y las reales portadoras de la cultura y los maestros de su pueblo. Los monasterios o casas de benedictinos, agustinos, franciscanos, dominicos, jesuitas, fueron centros de la ilustración y del saber y, lógicamente, también de la filosofía sistemáticamente escrita.

En el medioevo, existía pues una comunidad espiritual cristiana, diríamos paneuropea, donde el idioma latín era el medio principal de expresión, especialmente para la vida intelectual superior, por lo que, tomando en consideración este hecho, se habla de una filosofía cristiana europea omitiendo los límites nacionales que no existían en este sentido. Hoy en día se exploran los escritos de tal índole y se desglosa a los latinistas de una y otra nación moderna de Europa.

La participación croata en aquel acervo cultural de Europa tampoco está bien explorada; pero ya tenemos los primeros frutos de esta exploración. De hecho encontramos en la segunda mitad del siglo XIV las primeras obras de importancia en el campo de la filosofía. Se trata de la época del humanismo, cuando los espíritus se dividen, optando por las nuevas perspectivas en la disciplina filosófica o por la tradición cristiano-católica, con el aporte también de ciertas innovaciones fruto de los tiempos nuevos. También dentro de la corriente cristiana hubo dos conocidas e inevitables orientaciones: la dominicano-tomista y la franciscano-scotista. Por las desastrosas condiciones políticas imperantes en aquel tiempo en Croacia las luchas contra la invasión otomana— no había un ambiente propicio para la vida y la reflexión filosófica, por lo que los filósofos croatas vivían y escribían en Italia o en Dubrovnik, Estado-ciudad croata libre.

Así vivió y escribió en Dubrovnik y en Italia Juraj Dragišić (Gregorius Benignus de Salvatis, muerto en 1520), oriundo de Srebrenica, Bosnia, franciscano. Fue educador en la casa de los condes de Florencia, amigo de Lorenzo el Magnífico, profesor de filosofía en Pisa, arzobispo titular de Nazaret y reconocido como uno de los mejores conocedores de los idiomas orientales. Sus obras principales fueron: Logica nova secundum mentem Scoti et b. Tomae Aquinatis, aliorumque, 1480; Volumen de dialectica nova, 1489; Artis dialecticae praecepta vetera ac nova, 1520. El principal objetivo de su obra filosófica es conciliar, con su posición personal y crítica, la escuela tomista con la franciscana. Como fructífero rastro de su morada en Dubrovnik (1497-1500) nos legó la obra sobre la naturaleza de los ángeles, escrita en forma de conversación con nobles de Dubrovnik-Benko Benković, también franciscano, nacido en Zadar (+1525) fue profesor de filosofía en la Universidad de la Sorbona, París. Los contemporáneos lo llamaban "monarcha scientiarum". Es autor de varios libros entre los que se destacan "Comentarios de Scoto a la lógica de Aristóteles" Los dos dominicos —Gregorio (Natalius Budisaljić (+1550) y Agustín Nalješković (+1527) fueron oriundos de Dubrovnik. El primero era un teólogo, orador y astrónomo de consideración. En una de sus obras —Commentarii Philosophichi Itemenke Astrologuichi contra haereticus, polemiza con Cornelio Agripa von Nettelsheim en defensa de la filosofía de Aristóteles. El segundo fue profesor en Venecia y Bolonia y luego obispo de su tierra natal, función en la que se destacó por la defensa que hizo de la autoridad pontificia. Fue también erudito comentarista de la primera parte de la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. En el siglo XVI sobresalen. además tres filósofos de la familia Gučetić, de Dubrovnik: el dominico Ambrosio Gučetić, profesor de filosofía de Dubrovnik y en varias ciudades de Italia, autor de un Tratado sobre la Lógica de Pedro Hispán y comentarista de De Civitate Dei, de San Agustín; Petar Gučetić (+1564), también dominico, profesor en la Sorbona y en Lowein, conocido como "doctor illyricus"; Nicolás Gučetić (1549-1610), autor de una serie de obras filosóficas como Commentarie in sermonem Averrois de substancia urbis (1580) y De inmortalitate intellectus possibillis (1580).

Los ragusinos eran también escritores filosóficos: Gregorius Raguzeos (1622), profesor de filosofía en Padua, fue conocido por la denominación de "philosophus orator". En sus obras defiende la corriente peripatética y mantiene una polémica con César Cremonion, representante principal de la escuela de Padua que se inclinaba hacia el averroísmo. Anton Medo (Antonius Medus Callocius, nacido en 1530), escribió varias disertaciones filosóficas entre las cuales de destacan Comentarios al XII y VII libro de la Metafísica de Aristóteles.

Franciscus Patricius (Franjo Petrić), oriundo de la isla Cres (1529-1597), era profesor de la Academia de Ferrari y de Roma. Fue uno de los representantes de la filosofía natural y adversario de la Escuela peripatética. En tal sentido escribió varios volúmenes titulados Discusiones peripateticae (1571), y un libro, Aristoteles exotericus, donde trataba de demostrar la imposibilidad de conciliación entre el Cristianismo y la filosofía de Aristóteles, por lo cual daba preferencia a la filosofía de Platón. Las ideas filosóficas propias y originales las expuso en su obra Nova de universis philosophia (1581). En el campo de las ciencias naturales Petrić es uno de los primeros defensores del método empírico, acerca del cual aduce varios ejemplos de su propia experiencia relativos a fenómenos naturales. Se lo considera como el representante más puro del espíritu humanista entre los croatas. En la disertación Della Historia degli dialogui discute sobre el método de escribir la historia y en el libro Bella poetica enseña y expone su concepción relativa a la poesía, criticando, en especial, los principios de la Poética de Aristóteles. Escribió también sobre geometría, arte retórico y arte bélico.

Marko Marulić (1450-1524), si bien no es un filósofo por estudio, es conocido en todo el mundo por sus libros De institutione bene vivendi (1506) y Evangelistarium. En el siglo XVII hubo menos escritores filosóficos en Croacia, tal vez por haberse tranquilizado el campo de las discusiones filosóficas después de la Contrarreforma. Se organizan varias escuelas y academias donde se enseña la filosofía, pero dentro de los criterios rigurosos de la filosofía peripatética y ortodoxa. Los escritos de los autores no se publican y quedan manuscritos en las bibliotecas de los monasterios y las academias. (La Academia de los Jesuitas en Zagreb fue fundada en 1607; luego el Colegio Croata de Viena en 1624 y la Academia de Paulinos en Lepoglava en 1656).

Entre los de Dubrovnik se destaca Stjepan Gradić (1613-1683), que fuera consejero del Papa Alejandro VII y director de la Biblioteca Vaticana. En su obra Peripateticae Philosophie pronunciata Gradić expone su filosofía. Sobre la lógica y la filosofía moral escribió el dominicano Vicko Komnenović en sus obras Apendix in universam logicam, Commentaria super universam philosophiam moralem. El franciscano Ivan Borea, nacido en Bosnia, trató sobre los problemas de la psicología en su obra De potentiis animae. Franjo Jambreković (1631-1703), profesor de la Academia de los Jesuitas, editó un libro titulado Philosophia Peripatetica (1669), así como un ensayo completo de la filosofía escolástica. En el siglo XVIII sobresale el nombre del jesuita Rudjer Josip Bošković (1711-1785). Fue profesor de matemática, de física y de astronomía en Roma y París; fundador del Observatorio Astronómico en Milán y conocido como uno de los más grandes científicos de su tiempo. Si bien el campo de su interés originario era el de las ciencias naturales, Bošković se interesó también por la filosofía de la naturaleza. Le interesaba la estructura de la materia, el movimiento, el espacio y el tiempo. Se lo considera como el precursor y fundador de la Ciencia Atómica contemporánea. Las obras de Bošković, único entre los escritores filosóficos croatas, han merecido ser estudiadas y comentadas detalladamente, lo que aún se continúa haciendo en la actualidad. Su contemporáneo y amigo Benedict Stojković (1714-1801) fue un poeta reconocido y expuso en sus versos las ideas de dos representantes de la ciencia y de la filosofía de aquella época: Descartes y Newton.

Las obras filosóficas escritas en el idioma croata en los siglos XIX y XX continúan la tradición filosófica que perduró en Croacia durante siglos. Así, Josip Stadler (1843-1918), profesor de filosofía en la Facultad Teológica de Zagreb, más tarde arzobispo de Bosnia, es autor de un Manual de la filosofía escolástica en seis volúmenes. Antonio Bauer (1856-1940), profesor en la misma cátedra que Stadler y arzobispo de Zagreb, publicó en croata La Metafísica General Ontología (1894). La Teología Natural y una serie de disertaciones sobre varios temas como, por ejemplo, el sistema metafísico de Wundt. Adolfo. Weber Tkalčević escribió también una disertación de carácter noético, titulada Istina, La Verdad. Franjo Marković (1845-1914), fue el primer profesor en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zagreb y se lo considera como el iniciador de la filosofía secular. Sus obras están influenciadas por la filosofía de Herbart. Además de la filosofía teórica Marković se dedicaba también a los problemas de la estética, escribiendo, desde ese punto de vista, sobre las más importantes obras de la literatura croata. Realizó también una disertación sobre La obra filosófica de Rudjer Josip Bošković.

El continuador de la filosofía de Marković es Djuro Arnold (1854-1941). En su comienzo se hallaba también bajo la influencia de Leibnitz, pero poco a poco se fue acercando a la filosofía ortodoxa católica, hasta considerar la religión como la principal base de la vida y de la cultura. Sus obras son las siguientes: Zadnja bića, (Los últimos seres), La ética y la historia, Monismo y Cristianismo y Sobre la psicología sin alma. Sus manuales de lógica y de psicología sirvieron casi medio siglo para la introducción a la filosofía en las escuelas secundarias.

En la vida cultural y filosófica de Croacia de fines del siglo XIX y principios del XX se reflejan las ideas del materialismo de Büechner y de Maleschott, luego el darwinismo en la variante de Hägel, etc. Como allí, también en Croacia los defensores de esta corriente demuestran su fe en el poder de las ciencias positivas y la solución de todos los problemas. Davorin Trstenjak (1848-1921), uno de los escritores más fecundos de esa época, escribió La educación del hombre luchador (1909), Etica (1910); Historia de la Cultura (1914), etcétera. A la misma corriente, perteneció también hasta cierto punto Ljudevit Dvorniković, autor de Ideas sobre la educación en la historia y en la humanidad.

Anton G. Matoš (1873-1914), si bien fue un poeta, en sus críticas estéticas defendió la idea de cierto panestetismo. Por sus inclinaciones hacia la tradición filosófica aristotélica se opuso al materialismo positivista de la época. También Milan Marijanović, narrador, periodista y crítico literario reserva en todos sus trabajos un puesto privilegiado a las apreciaciones filosóficas. Su concepción del mundo la expresó especialmente en su Ensayo y Cuatro Evangelios de la religión de la Relatividad. A la corriente ocultista pertenecen Hinko Hinković y Gustav Gaj.

Los hermanos Antun y Stjepan Radić, a pesar de que en primer término fueron dos políticos, sus escritos tienen una relevante importancia en el sentido cultural-filosófico. El mártir político croata Milan Šufflay (1869-1931), en sus escritos históricos proporciona al lector también una visión histórica de la memoria nacional. Fue asesinado en Zagreb por la policía serbia de Belgrado.

En esa época de la inauguración de las ideas materialistas y de la correspondiente batalla de éstas contra la tradición filosófico-cristiana de los croatas. Urban Talija, Josip Marić, Andrija Živković, Fran Barac, Stjepan Bakšić y Ante Alfirević defienden en sus numerosas obras una concepción filosófico-católica del mundo. Urban Talija, por ejemplo, publicó en 1897 una disertación sobre el principio supremo de la ética y otra sobre la inmortalidad del alma. Josip Marić escribió el libro El Monismo y el Cristianismo; Andrija Živković, El problema de la cultura ética, mientras que Fran Barac publicó Sobre la Fe y la ciencia, y Carlos Eterović se destaca por su sólida disertación sobre el voluntarismo de Duns Scoto.

La tradición de F. Marković y de Djuro Arnold es retomada por Albert Bazala, profesor en la Universidad de Zagreb. Su obra principal fue Historia de la Filosofía, publicada en tres volúmenes que abarcan a la filosofía universal en todas sus facetas a través de la historia. Podemos considerar a Bazala como el creador de la terminología filosófica croata. En múltiples ensayos nos ha legado concepciones propias especialmente en el campo noético, y en oposición a la corriente filosófica ocultista de Croacia escribió la obra Fenómenos ocultos. A esta corriente secular de la Filosofía pertenece también Stjepan Matičević (1888-1941), profesor de pedagogía, de orientación positivista, que publicó un libro en idioma alemán titulado Zur Grundlegung der Logik (1907), y Comienzos de la Filosofía (1920).

El neoescolástico Stjepan Zimmermann, profesor de Filosofía en la Facultad Teológica de Zagreb, publicó toda una serie de obras como ser: La noética general (1918), Introducción a la Filosofía (1922), Fundamentos de la Filosofía (1934), La filosofía y la Religión (1936), La Religión y la vida (1938), La Filosofía de la vida (1941) y Doctrina del conocimiento (1942), donde abarca casi todos los problemas de la filosofía, dándonos, al mismo tiempo, un panorama exhaustivo de las concepciones filosóficas de la actualidad. Su principal objetivo era comprobar, contra el escepticismo y el subjetivismo, la capacidad de la razón humana de apoderarse de la verdad y la realidad metafísicas. Publicó además dos trabajos relativos a la historia de la filosofía en Croacia. Uno se refiere a la vida y obra de Juraj Dragišić, y el otro se titula Historia del desarrollo filosófico en Croacia.

Vladimir Dvorniković, ex profesor de Filosofía en la Universidad de Zagreb, sostiene en su obra La Filosofía contemporánea (vol. I y II) la orientación psicologística. Pavao Vuk-Pavlović (1894), profesor de la Universidad de Zagreb, escribió varias obras de carácter filosófico. En El conocimiento y la teoría del conocimiento (1926) y La noética y la metafísica (1928), defiende la opinión de que la noética no es una ciencia independiente sino parcialmente es psicológica y parcialmente teoría del objeto.

Marian Tkalčić y Stjepan Pataki, éste último profesor en la cátedra de Pedagogía de la Universidad de Zagreb, se dedican también con preferencia a los problemas noéticos. El último escribió Los problemas de la Pedagogía Filosófica (1933) y La Cultura y la Educación. Vladimir Filipović, actualmente profesor de Filosofía de la Universidad de Zagreb (1906), escribió: Pedagogía y Axiología (1934), La Filosofía y la vida (1938), Las concepciones actuales del mundo y de la vida (1942), La suerte de la vida cultural, donde defiende una nueva forma del Humanismo contra el Naturalismo.

El jesuita Franjo Šanc, excelente conocedor de la filosofía aristotélica, publicó Sentencia Aristotelis de compositiones corporus (1928), luego El Creador del mundo, La Providencia Divina y La Historia de la Filosofía. A esta misma corriente católica pertenecen el jesuita Carlos Grimm y el obispo José Lach. Algo más joven, Vilim Keilbach, publicó mientras vivía en Croacia El problema de la Religión, luego La Psicología moderna de la Religión, El problema de la intuición en la filosofía moderna de la Religión y La Filosofía existencial. De origen alemán, desde la terminación de la última guerra es profesor de Filosofía y vive y escribe, en la ciudad de Munich. Djuro Gračanin se dedicó a la filosofía de Kant y nos legó un ensayo titulado La personalité morale d'aprés Kant, mientras que en El filósofo moderno, defensor del Cristianismo, se refirió a la filosofía de Bergson. El dominicano Hiacinto Bošković, en varios escritos polemiza y defiende la filosofía tomista contra Carlos Balić, profesor de la Universidad Franciscana Central de Roma, uno de los más apasionados seguidores de la filosofía de Duns Scoto, muerto en 1977.

Existe todavía toda una serie de escritores y publicistas que se dedican a los estudios filosóficos en forma esporádica. Son los siguientes: Zdenko Vernić, Vjekoslav Rotkvić, Ivo Pilar, Drago Cepulić, Daniel Uvanović (fusilado en 1947) e Ivan Nevistić (+1941). Este último ha intentado presentarnos las corrientes fundamentales de la Filosofía en la actualidad en una obra titulada Corrientes y tendencias de la filosofía contemporánea (1924/25).

Entre las mujeres que se dedican a la Filosofía cabe mencionar a María Bride, quien escribió un ensayo titulado La vida y las vivencias (1937). Inspirándose en la filosofía de Bergson y de Nietzche expone la relación entre una concepción biologista y la filosofía de las vivencias.

Después de la guerra los autores marxistas, casi los únicos autorizados para escribir y publicar libremente, se agruparon alrededor de la revista "Praxis". Branko Bošnjak, Rudi e Ivan Supek. El primero escribió una voluminosa obra: El materialismo y el Cristianismo.

Con posterioridad a la firma del Protocolo y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Belgrado, reaparece nuevamente, aun cuando en proporciones limitadas, la filosofía católica. Uno de los escritores más conocidos es el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Zagreb, Škvorc.

En el exilio croata, el doctor Kvirin Vasilj, autor de varios y voluminosos libros, se destaca por sus planteos y soluciones muy originales entre una serie de escritores filosóficos, en su mayoría sacerdotes católicos, como, por ejemplo, Francisco Jacinto Eterović. Vasily publicó: Análisis y síntesis del Hombre; (1958); Libertad y Responsabilidad (1972); Conocimiento de la realidad (1966); etcétera.

 

- - - -

Croacia y su Destino, Studia Croatica – Instituto de Cultura Croata, Buenos Aires, © 1977, 2010