LOS GUARDIANES DE LA SOBERANÍA NACIONAL

Como ya hemos visto, el Sabor nacional croata es una de las instituciones parlamentarias más antiguas de Europa. Desde la época de los Arpad (1102) se reunían el Sabor de Eslavonia y el de Croacia en el sentido más reducido. El primero envía a sus delegados a la Dieta húngara a partir de 1278, pero sólo en casos de emergencia. Desde 1442 lo hace regularmente. Pero el Sabor de Croacia no lo hacía, tampoco, en 1526, a pesar de la invitación expresa de Ferdinando I. En 1558 los dos Sabor se fusionaron bajo la denominación: Congregatio Generalis seu Dieta Generalis Regni Croatiae et Sclavoniae. (Congreso general o la Asamblea general del reino de Croacia y Eslavonia). (Hay doce volúmenes de sus actas originales, escritas en latín, entre 1557-1831). Después de haberse convertido la ciudad de Bihać, en una fortaleza defensiva contra los turcos

Zagreb fue la sede del Sabor en la mayoría de las oportunidades. De acuerdo con el derecho consuetudinario-constitucional, allí se arreglaban los asuntos estatales mediante discusiones y compromisos. Sin la aprobación del Sabor no podía instalarse un nuevo Ban, como tampoco el supremo juez del reino (Protonatarius regni), reclutar soldados, determinar impuestos u otras contribuciones públicas.

Desde 1558, año en que los croatas envían dos o tres delegados (nuntii) a la Dieta húngara por razones de defensa común, se los consideraba un cuerpo especial, que gozaba de privilegios en cuanto a su ubicación en la Dieta, a la derecha misma del Presidente. En cuanto a la validez de las conclusiones de esta Dieta, podríamos decir que era mixta, entraban en vigencia sólo si estaban previamente aprobadas por los delegados croatas y de acuerdo con las instrucciones recibidas de su Sabor. Ese poder de que gozaban los delegados croatas podríamos considerarlo como una especie de veto.

A la cabeza del poder ejecutivo estaba el Ban. Era el verdadero locumtenens (lugarteniente) del rey en Croacia — vicarius regis, vicerex (virrey). Así, por ejemplo, el Papa León X llama al ban Pedro Berislavić (1512-1520) "prorex" y "Vicerex"; mientras que el embajador de Venecia Vincenzo Guidetti escribe: "La secunda dignità neli laici [...] e il bano ouer capitano di Croatia, il quale e quasi vicerie de quello regno..." ("La segunda dignidad civil [...] es el ban o sea el capitán de Croacia, quien es casi virrey de aquel reino..." (Ver: V. Klaić, Povijest Hrvata, III/ 1.8. Zagreb, 1901).

El Ban convoca al Sabor, es su presidente y el comandante del ejército croata. Ejerce también el poder judicial, llevando los casos de mayor importancia ante el Sabor, que decide en última instancia. Lo nombra el rey, pero recibe su poder legal y efectivo después de su instalación solemne por el Sabor. Este le entrega en tal oportunidad el cetro, signo de soberanía, y la bandera, signo de comandante del ejército. La instalación del Ban estaba en aquella época a cargo del obispo de Zagreb.

Contra esta situación política y de organización casi soberanas de Croacia conspiraban dos factores: el centralismo germanizador de los Habsburgo y la posición adoptada por una nueva masa étnica y religiosa que se instaló en las tierras croatas durante las guerras contra los turcos. Al debilitarse, pues, Croacia étnica, económica y culturalmente en esas luchas seculares, estos dos factores conspiraban contra su resurgimiento y un libre desarrollo, la recuperación de sus tierras perdidas y su soberanía sensiblemente lesionada y disminuida.

¿Cuál es, pues, esa nueva masa étnica que hallamos en ese momento en Croacia? Se trata de una especie de soldados cristianos en el servicio turco —de religión greco-oriental y en su mayoría no eslavos— que se reclutaban de entre los restos de la ex población del Imperio bizantino en los Balcanes. Se los conoce por su denominación de valacos. Los turcos les confiaban funciones de sus tropas auxiliares: rápida y sorpresiva penetración en el territorio enemigo, guardias auxiliares en guarniciones, vigilancia de los pasos y caminos más peligrosos que unían a la Croacia libre con sus territorios ocupados por los turcos. Estos últimos, para recompensarles dicho servicio entregaban a los valacos las tierras abandonadas por la población croata que huía ante el invasor. Los dejaban vivir también libremente en sus estructuras sociales tribales y organizaciones eclesiásticas, obligándolos a pagar sólo un dinar de oro por hogar anualmente.

Al empezar el debilitamiento del imperio turco, especialmente después de la derrota de Sisak (1593), aquellos soldados cristianos pasaban cada vez más al territorio libre de Croacia. Lo hacían también por invitación de los comandantes de los Confines Militares. Una vez en el territorio libre de Croacia —pobladores de propiedades de nobles croatas, de la iglesia y las órdenes religiosas y de sus monasterios— los valacos no querían someterse a la legislación de Croacia, como pagar arrendenamientos a los propietarios de las tierras ocupadas, según lo exigía el Sabor reunido en 1604. (J. Kukuljević, Jura Regni Croatiae, Dalmatiae et Slavoniae, III, Zagreb, 1862). Las mismas exigencias fueron repetidas por el Sabor en los años 1606, 1609 y 1613, pero los valacos evitaron la obligación ayudados por comandantes militares de los Habsburgo. Incluso en 1627 el emperador Fernando II otorgó a los valacos un diploma que entre otras cosas rezaba: "Nationi Valachorum, dum sub certis ductoribus et antesignanis ex ditionibus Turcarum emigrarent, ac in domicilium loca, que nunc in partibus Sclavoniae et Croatiae incolunt... imposterum parites absque cujusvis impedimento… in sedibus et domiciliis secure permanere possint...". "Al pueblo valaco mientras emigra de partes turcas conducido por sus jefes y que puebla lugares en las partes de Eslavonia y Croacia donde tienen su domicilio... en adelante como antes sin obstáculos de nadie... puedan permanecer en sus sedes y domicilios." (R. Lopašić, Spomenici Hrvatske Krajine — Monumenta de los confines croatas, Zagreb, 1885, p. 142).

Para conjurar esta confabulación y evitar que fuera lesionada la soberanía de Croacia, en 1629 el Sabor dictó una ley que liberaba a los valacos del servicio a los señores feudales y no los consideraba sus vasallos. El mismo pago que efectuaban a los generales y capitanes tendrían que seguir haciéndolo a las autoridades de Croacia, y como única obligación se les imponía el servicio militar.

De haber aceptado, los valacos se habrían convertido en verdaderos ciudadanos croatas, equiparados, por su nuevo estado social y político, con la nobleza inferior de Croacia. Lamentablemente, instigados por los militares austríacos —especialmente checos y eslovenos— los valacos no aceptaron esta propuesta legal del Sabor croata. "En lugar de una convivencia y la colaboración armónica con el pueblo croata, que los recibió en su seno como ciudadanos libres con todos los derechos que les correspondían, los valacos decidieron servir al extranjero en perjuicio real y permanente de sí mismos y del pueblo de Croacia (Ver: Mandić D., Hrvati i Srbi Dva Stara Različita Naroda, Muenchen-Barcelona 1971, pág. 167).

Contra la intención del Sabor, el Rey Ferdinando II publicó en 1630 el Statuta Valachorum (Estatutos de los valacos), eximiéndolos completamente de la jurisdicción civil croata y haciéndolos súbditos del poder militar de los Confines. De esta manera no sólo se ubicaba un cuerpo extraño en territorio croata, enemistado con las autoridades locales, sino que también los confines militares en su totalidad se convertían en una región sustraída al poder del reino croata. Si recordamos los juramentos de Mathias II (1608), de Ferdinando II (1618, 1628 y 1637) y de Ferdinando III (1657) de que iban a respetar la soberanía de Croacia y restituir el poder del Ban entre el río Drava y el Adriático, la creación de esta nueva situación con los Confines Militares y el status de los valacos, constituyeron realmente una grave violación a la Constitución y soberanía croatas. Más adelante veremos cómo estos aliados de los Habsburgo, al recibir la conciencia nacional serbia, se convertirán en enemigos acérrimos de Croacia y cómo prepararon el conflicto que fue una de las causas principales de la primera guerra mundial y del derrumbamiento del imperio danubiano y de la dinastía de los propios Habsburgo.

 

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Croacia y su Destino, Studia Croatica – Instituto de Cultura Croata, Buenos Aires, © 1977, 2010