"PACTA CONVENTA" (PACTOS CONVENIDOS)

Al penetrar los rusos y rumanos en Hungría, Koloman debió regresar a su patria. No obstante fue vencido por ellos en 1099. Los croatas aprovecharon la oportunidad y con armas en mano llegaron hasta la frontera entre Croacia y Hungría, obligando a Koloman a pactar. Después de haberse puesto de acuerdo marcharon juntos a Biograd, una de las residencias temporales de los ex reyes croatas, ubicada junto al mar, donde Koloman fue coronado en 1102 como rey de Croacia. Las estipulaciones jurídicas efectuadas, en aquella oportunidad entre los representantes croatas y Koloman entraron en la historia bajo la denominación de Pacta Conventa. Sus disposiciones fundamentales son: Croacia y Dalmacia forman con Hungría una unión voluntaria, es decir, que las dos primeras son independientes de Hungría y constituyen reinos con corona propia. Koloman y sus sucesores serán reyes comunes y llevarán el título de "Rey de Hungría, Croacia y Dalmacia". Además, gracias a la insistencia de los representantes croatas, Koloman tomó este título para poder reivindicar a la Dalmacia romano-bizantina, que en aquel momento estaba bajo el poder de Venecia. Koloman se obligó también a participar en las deliberaciones del Sabor (Dieta Croata) cuando se trataran problemas de la comunidad. El nuevo rey garantizó a los representantes de las doce tribus croatas verdadera delegación política del pueblo de Croacia y que no pagarían ningún tributo al rey de Hungría. De acuerdo con el derecho consuetudinario croata, todos los varones mayores de edad tenían el deber de participar en la guerra en defensa de su patria. De acuerdo con Pacta Conventa, los croatas se obligaron a enviar diez jinetes por tribu al rey húngaro si su patria era atacada. Los gastos correrían a cargo de los croatas hasta sus fronteras, es decir, desde el mar Adriático hasta el río Drava, y después por cuenta del Rey (F. Šišić, Priručnik Izvora, Manual de Fuentes, I, 1, 528, Zagreb).

Visto todo esto, podemos considerar a Pacta Conventa como un contrato internacional entre dos países independientes que aceptan solamente reyes comunes y que cada uno de ellos queda libre en su vida política y administrativa. Así Croacia conservó todos los atributos de su soberanía, con el territorio bien delimitado, con su corona, su Sabor como órgano supremo de la legislación y sus finanzas. En síntesis, después de la extinción de su dinastía nacional y tras haber concluido la unión personal (rey común) con Hungría, Croacia continuó viviendo como un reino independiente y soberano.

 

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Croacia y su Destino, Studia Croatica – Instituto de Cultura Croata, Buenos Aires, © 1977, 2010