II - CROACIA EN LA COMUNIDAD POLÍTICA CON OTROS PUEBLOS

Al extinguirse la dinastía croata de los Trpimirović, se produjeron en el país graves luchas en torno a la elección de sus sucesores. Croacia no fue la excepción a un fenómeno de carácter general en el curso de la historia. Thomas Archidiaconus, en su Historia Salonitana, dice: "Cepit itaque inter omnes regni proceres magna discordia" ("Se produjo una gran discordia entre los próceres del reino..."). En el litigio intervinieron la viuda del rey Zvonimir, hermana del rey húngaro Ladislao I, la población de las ciudades de Thema Dalmatiae, o sea las ciudades romano-bizantinas, y por fin los partidarios del rey Slavac. Estos últimos nunca aceptaron en forma clara y definitiva las reformas de la curia romana que imponían el sistema feudal y el derecho de intervención eclesiástica en las cuestiones políticas y especialmente dinásticas de los pueblos.

Helena, viuda de Zvonimir, junto con los líderes de la Croacia panónica y los de la marítima que se oponían al rey Slavac, favorecían como rey de Croacia a Ladislao I, hermano de Helena, rey de Hungría. M. Johan Thworocz, en Chronica Hungarorum, dice:..."quia segundum regalem iustitiam, sibi competebat hereditas: quoniam quidem rex Zvonimir in primo gradu affinitatis eidem attinebat et heredem non habuit" ("porque según la justicia real, a él le pertenecía la herencia, pues era el rey Zvonimir en primer grado de afinidad con él, y además, no tenía sucesor". Esta tesis no es correcta, porque de acuerdo con el derecho de sucesión croata las mujeres no podían ocupar el trono como sucesoras. Invocando este derecho y ayudado por sus partidarios en Croacia, Ladislao I llegó en 1091 hasta una localidad desconocida en la provincia de Dalmacia, desde donde envió una legación al Papa Urbano II solicitándole autorización y reconocimiento para proclamarse rey de Croacia. En carta dirigida al abate de Monte Cassino, Oderisio, Ladislao dice: ..."vicinis enim iam altere poteris, quia Sclavoniam jam fere totam acquisivi" ("podrías tratarnos de vecinos, porque casi toda Sclavonia (Croacia) ya he adquirido"). Parece que Urbano II no aceptó la propuesta, porque Teuzo, legado de aquél, al llegar poco más tarde a Hungría se enteró de que Ladislao optó por el antipapa Urbano III. Al retirarse de Croacia, Ladislao dejó allí como lugarteniente a su sobrino Almos. El prior de Zadar, Draga, dice al respecto:

"Tempore quo Uladislaus Panoniarum rex, Chroatiae inuadens regnum, domnum Almum, suum nepotem, in illo statuit regem": ("En aquel tiempo, cuando Ladislao, rey de las Panonias, invadió el reino de Croacia, dejó en el mismo como rey a su sobrino Almo [Almos]).

La segunda parte en litigio por el trono real de Croacia, las ciudades e islas con tradición romano-bizantina, llamaron a Venecia para que las tomase bajo su soberanía. En efecto, con el consentimiento de Bizancio el duque de Venecia, Vitale Falier, ocupó en 1092 dichas ciudades.

La tercera parte, los defensores del rey Slavac, convocaron a la Asamblea General que eligió como rey de Croacia a Petar (Pedro) Svačić, quien era el ban del rey Zvonimir. Al morir el rey húngaro Ladislao, su sucesor Koloman I (1095-1116), llamado por sus partidarios, penetró en 1097 en Croacia. El rey Petar Svačić lo enfrentó en las montañas de Gvozd, en los confines de la Croacia panónica y la marítima, con un ejército de escasas fuerzas y fue vencido y muerto.

Petar Svačić entró en la historia croata como el último rey de sangre nacional.

 

- - - -

Croacia y su Destino, Studia Croatica – Instituto de Cultura Croata, Buenos Aires, © 1977, 2010