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CRIMINALES EN CANADA
En marzo, una parlamentaria canadiense pidió que se investigue la veracidad del informe según el cual se afirma que en Canadá se ocultan tres serbios de Bosnia, acusados de crímenes de guerra en Bosnia-Hercegovina.
Val Meredith, del partido opositor Reformista, declaró que
Canadá tiene la obligación ante la comunidad internacional de entregar al Tribunal a los acusados por crímenes de guerra . Y acusó a Lucienne Robillards, ministra para la inmigración mostrar poca preocupación por el hecho de que Canadá se esté convirtiendo en un refugio para criminales de la guerra en Bosnia.
PLENO APOYO DE LOS EEUU AL TRIBUNAL INTERNACIONAL PARA CRIMENES DE GUERRA
En el mismo mes el Departamento de Estado de los EEUU ratificó el nombramiento de David Scheffer como representante especial norteamericano para los temas relacionados con los crímenes de guerra, "para asegurar el pleno apoyo de los Estados Unidos al Tribunal Internacional para los Crímenes de Guerra cometidos en la ex-YUGOSLAVIA (ICTY) y para los crímenes de guerra en Ruanda"
KARADZIC QUIERE IR VOLUNTARIAMENTE A LA HAYA?
El 22 de mayo, el periódico "The Guardian" de Londres transcribió una noticia procedente de Belgrado que dice que aparentemente Karadzic estaría dispuesto a presentarse ante el Tribunal Internacional para los Crímenes de Guerra debido a que cada vez le cuesta más soportar el aislamiento y que cayó en una crisis depresiva. Ultimamente a Karadzic se lo ve solamente en compañía de adivinos.
Su meta sería desenmascarar a Slobodan Milosevic y -según afirma "The Guardian"- Karadzic ya habría entregado a los gobiernos occidentales documentos secretos que incriminan a Milosevic. Karadzic se enfermó debido a su aislamiento y dio a entender a los diplomáticos occidentales que "antes preferiría entregarse que ser capturado" y que estaría dispuesto a presentar las pruebas sobre la incitación y organización de la guerra por parte de Milosevic.
INACEPTABLE
Inmediatamente llegaron las reacciones y se consideró inaceptable la aparición de Karadzic en público.
"Las declaraciones de Radovan Karadzic, difundidas por la prensa de Belgrado, son una drástica violación al acuerdo según el cual Karadzic tiene prohibido aparecer en público y dedicarse a la política", advirtieron los representantes de diversas organizaciones internacionales en Sarajevo.
Comentando esta entrevista a Karadzic efectuada por el periódico holandés "Trentse kurant" y que luego fuera transcripta por el diario Vecernje novosti de Belgrado, el portavoz del Alto Comisionado Colum Murphy, dijo que
"significaba el total quebrantamiento del acuerdo pactado entre los líderes serbios bosnios"."Condenamos este hecho y simultáneamente acentuamos la necesidad de acelerar los trámites para capturar a los sospechosos de haber cometido crímenes de guerra", dijo Murphy.
POLICIA PARA CAPTURAR CRIMINALES DE GUERRA?
En mayo, el Ministro de Defensa de los Estados Unidos, William Cohen, se manifestó partidario de la creación de un cuerpo de policía civil, cuya misión sería capturar a las personas sospechosas de haber cometido crímenes de guerra en Bosnia- Hercegovina.
Dirigiéndose a un grupo de funcionarios del Centro para las Investigaciones Estratégicas e Internacionales, Cohen dijo que la captura de los sospechosos por crímenes de guerra disminuiría la tensión en la región mientras reiteraba que no es tarea del ejército efectuar dichas capturas.
DOKMANOVIC EN LA HAYA
En los últimos días de junio se le cuestionó a la fiscal del Tribunal Internacional para los crímenes de guerra cometidos en la ex-Yugoslavia, Louise Arbour, que se le haya tendido una trampa a Slavko Dokmanovic para lograr su apresamiento. Cuestionamiento que rechazó diciendo "Dokmanovic ingresó por voluntad propia al territorio de Eslavonia oriental" y agregó que "el Tribunal actuó legalmente, en el marco de su mandato del mismo modo como hubiesen procedido las fuerzas policiales en cualquier parte del mundo cuando se trata de criminales".
Aparentemente el acusado desconocía que el Tribunal
Internacional había elevado una acusación en su contra y que iba a ser arrestado, por ello no titubeó en ir a Eslavonia oriental.
Allí los investigadores del Tribunal lo arrestaron y trasladaron a la cárcel de la ONU en Schveningue. La acusación es haber "participado personalmente" en noviembre del '91 en el degüello de 261 civiles, la mayoría de ellos croatas que estaban internados en el hospital de Vukovar.
Dokmanovic era el intendente serbio de Vukovar
"El 20 de noviembre de 1991, en horas de la noche, los soldados dispararon y mataron a 260 personas, enterrando los cuerpos con topadoras en una fosa común", dice el acta de acusación.
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