ALBRIGHT VISITO EL TRIBUNAL INTERNACIONAL DE LA HAYA
El 28 de mayo de 1997 la Secretaria del Estado norteamericano, Madeleine Albright, visitó en La Haya al Tribunal Internacional para los Crímenes de Guerra cometidos en la ex-Yugoslavia. Allí se reunió con la fiscal Louise Arbour.
El día anterior, el enviado especial norteamericano para la ex-Yugoslavia, Robert Gelbard, había declarado que el enjuiciamiento a los supuestos criminales de guerra es una prioridad para los Estados Unidos y anunció la posible visita de Madeleine Albright a Belgrado.
Visita que se produjo, en efecto, a fines de mayo
EL ENCUENTRO MAS DIFICIL
Después del encuentro de Albright con el presidente Slobodan Milosevic, éste declaró a la prensa que "estaba conforme con las conversaciones francas" y manifestó la esperanza de que paso a paso las relaciones entre ambos países iban a normalizarse.
Pero, de acuerdo al informe de Madeleine Albright y del vocero del Departamento de Estado Nicholas Burns, Milosevic no tiene muchos motivos para alegrarse.
Burns manifestó que durante las conversaciones se le dijo a Milosevic que las condiciones para la normalización de las relaciones entre ambos países eran: la extradición de los criminales de guerra, la plena cooperación con el Tribunal de la Haya, el respeto al Acuerdo de Dayton, la solución a la
cuestión de Kosovo y la democratización de la propia Serbia. "Nosotros no tenemos embajador aquí, no estamos de acuerdo con brindar apoyo económico a Serbia. Lamento tener que pronunciar estas palabras, pero este gobierno no colabora", dijo Burns hablando sobre la normalización de las relaciones.
Por su parte, Madeleine Albright le había manifestado que Norteamérica no tolerará más el incumplimiento por parte de Serbia de los acuerdos de Dayton, particularmente en lo que atañe a la extradición de los criminales de guerra.
"Esto es la condición de las condiciones para levantar las sanciones externas."
"Estoy segura, había dicho Albrigth, que Milosevic entendió el mensaje, que fue claro y directo: le exigimos cooperación con el Tribunal de la Haya, establecimiento de relaciones diplomáticas con Bosnia-Hercegovina, cese de ayuda militar a la Republika Srpska y solución al tema de Kosovo."
Además Albrigth le había proporcionado a Milosevic la documentación que incrimina a la "troika de Vukovar" (Sljivancani, Mrksic y Radic), mientras que Milosevic contestó que a los criminales de guerra había que juzgarlos en Serbia porque no "cree en su extradición al Tribunal de la Haya".
"Me dijo que no posee la información sobre la "troika de Vukovar" lo que no es exacto, porque la Corte de La Haya le entregó esa documentación" dijo Albright, agregando que este fue probablemente "el encuentro mas difícil que tuvo con presidente alguno."
Haciéndose eco de Milosevic, el Ministro de Relaciones exteriores de Yugoslavia, Milan Milutinovic dijo "No enviaremos a nadie a La Haya", "Yugoslavia no extraditará a los criminales de guerra al Tribunal de la Haya, porque lo prohibe la Constitución yugoslava". Se le formuló esta pregunta en virtud de que la Conferencia de Ministros resolvió aceptar el Acuerdo de Dayton y el compromiso de extraditar a los criminales de guerra.
Según Milutinovic, en el documento de Dayton esto último "está expresado de una manera más suave, porque en el artículo 9 se dice que Yugoslavia cooperará con la persecución de los criminales de guerra, pero no que los extraditará a La Haya".
ALBRIGHT EN LA REPUBLIKA SRPSKA
El NEWSDAY relató así la visita de la Secretaria del Estado Norteamericano en la Republika Srpska en los primeros días de junio: "Entrando valientemente a la otrora sede de la "limpieza étnica", la Secretaria del Estado norteamericano, Madeleine Albright, exigió de los serbio-bosnios que renuncien al sueño de una república étnicamente pura y que extraditen a sus líderes que intentaron llevar adelante este proyecto.
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