[continuación]
R: En esto los planes no están en el mejor estado. Ahora se creó el ministerio para los inmigrantes, pero ellos sólo pueden prestar atención a aquellos que desean invertir algo. Pero Croacia debe organizar programas para el retorno y ofrecer oportunidades a aquellos croatas que no tienen plata pero sí cualificaciones que puedan ofrecer a nuestro país. Por ejemplo, cuando yo llegué a Canadá teníamos organizado el estudio de inglés en forma semestral. Por qué, me pregunto, imitando eso no hay algo así para los jóvenes predispuestos a volver. Este podría ser un período para conocer nuestra gente y nuestras costumbres. De no haber instrumentos así, los jóvenes vienen a Croacia y se quedan mientras sus padres pueden financiarlos. Si en ese tiempo no logran trabajo, desisten del retorno y vuelven a la tierra de la que vinieron.
P: Existe un número grande de regiones que están muy poco pobladas. Entre ellos hay muchos territorios que estuvieron ocupados por muchos años. Ahora el gobierno se prepara para invertir y crear presupuesto para que se asienten pobladores. Hay mucho interés en ello y el hecho es que no pueden vivir todos en Zagreb o en las ciudades.
R: Hay interés, Así, se dan terrenos, se liberan de impuestos durante una cantidad de años. Se considera que la gente que va a esos territorios tiene interés de estar allí; la gente es un capital y hay que invertir en ellos. Pero también en esos territorios hay bastantes contrariedades. En mucha gente priman los intereses particulares sobre los de la comunidad. Esto no está bien y los que tienen esa actitud no deberían estar en puestos de dirigencia. Muchas cosas deben cambiarse en Croacia; pero existen intereses definidos y fuerzas que se resisten a los cambios porque no les resultan convenientes. Por ejemplo, tuvimos muchos problemas cuando tratamos de promover un nuevo modo de construir, similar al que se acostumbró nuestra gente trabajando afuera. Entonces se suscitaron problemas para conseguir permisos de construcción y otros papeles, dificultades que resultaron insalvables. El tema está en que es un modo de construir tres o cuatro veces más barato que el de aquí; donde, por otra parte, la hora de trabajo es diez veces más cara. En Croacia hay que abrir posibilidades para que las familias jóvenes puedan comprar viviendas. Si se les asegura esto, seguramente no saldrán de entre nosotros y tendrán interés en tener hijos; esto debe ser promovido desde el gobierno. Si alguien quiere poner un fábrica pequeña en Zagreb o sus alrededores debe pagar dos veces más de lo que necesita en Canadá para construir una industria entera.
P: ¨Qué chances hay de solucionar estos problemas? R: Hay que reconocer que las cosas están mejorando de a poco. La gente que está compitiendo va a buscar que las mismas reglas sirvan para todos. Ya el gobierno se expresó también acerca de la necesidad de un cambio en ese sentido. Abrir la puerta al espíritu a los emigrados croatas introdujo mayor dinámica en la vida empresarial y esto es bueno ya que sin competencia no hay progreso. Las estadísticas del año pasado evidencian el retorno de 38.000 croatas sin contar a los que se desempeñan entre Croacia y otro país de Europa. Quisiera recomendar a nuestra gente de Europa que vuelva. Hoy los consideramos que corresponden a la migración europea, no a la emigración en el verdadero sentido. Ellos están en la peor situación porque no pertenecen a ningún lugar en realidad. Y por eso lo mejor es que vuelvan porque si se quedan donde están tendrán que saber que sus hijos se asimilarán al medio en que viven y con eso se perderán para nuestro patria. Croacia es un país de inmensa belleza y enorme potencial; ahora tenemos nuestro estado y está en todos nosotros lograr salir adelante.
Febrero de 1997.
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