El presidente Carlos Menem visito durante siete horas a los "cascos azules" argentinos que se encuentran apostados en la zona de conflicto entre croatas y serbios, y prometio que la Argentina continuara cooperando con este tipo de decisiones de las Naciones Unidas "alli donde haga falta afianzar la paz y la libertad". El presidente recorrio hasta el ultimo puesto de avanzada ubicado casi en la linea detras de la cual se encuentran los serbios, llevando su voz de reconocimiento y apoyo a los soldados, a quienes incluso les demando la clasica formula de "subordinacion y valor". "Estamos orgullosos de servir aqui al Ejercito argentino y a la Patria" fue una de las frases que el presidente Menem escucho de boca de los oficiales y suboficiales de los distintos puestos o batallones, claramente motivados por la presencia de la delegacion argentina en la zona donde se busca restablecer la paz. Menem y su comitiva fueron testigos directos del horror de lo que fue hasta hace dos meses la guerra entre croatas y serbios, al transitar decenas de kilometros entre Poljana y Barkas con la vision de pueblos fantasmas, destruidos, arrasados por los bombardeos, y abandonados por sus habitantes. La visita, bajo cobertura de seguridad de las Naciones Unidas y el Batallon Ejercito Argentino (BEA), se concreto sin ningun tipo de incidentes y dentro del plazo de siete horas autorizado por el estado mayor del general indio Aibar, con sede en Belgrado. El presidente visito a las unidades acantonadas en Bijela, a solo diez kilometros de la linea que marca el punto de contacto entre los dos bandos en guerra y a la vez provisoria frontera entre Croacia y Serbia.